21 de Octubre de 2006
Un proyecto cargado de futuro. Por Blanca Fernández (Málaga)

Inauguración del CPCT de Málaga
El pasado viernes 6 de octubre, como se ha dado a conocer, se celebró el acto de inauguración del CPCT de Málaga de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis.
El trabajo previo fue notable, en especial a partir del mes de agosto cuando se intensificaron los preparativos: cuestiones administrativas, decoración del local, formación de los equipos asistenciales. El primer hito fue a mediados de septiembre, con la recepción de los primeros pacientes. Más tarde, diversas reuniones sirvieron para ultimar los detalles para el día de la inauguración oficial.
A veces Málaga amanece como la ciudad del paraíso descrita por Vicente Aleixandre. Ese día ocurrió. Andrés Borderías hacía referencia a su reencuentro con la luz del sur a su llegada a Málaga. Ya en el CPCT, narraba sus numerosas experiencias en el CPCT de Madrid: los sujetos demandan ser escuchados y no sólo atendidos. Poco a poco algunos colegas, amigos y allegados se acercaban al local en el día de puertas abiertas. Angélica, la secretaria, junto con algunos colegas de la ELP de Málaga, los acompañaban desde muy temprano. Al poco llegó Mercedes, y escribió una cariñosa dedicatoria en su nombre y en el de quien fuera su marido, José Antonio Naranjo, inaugurando así el libro de firmas. Conocíamos que Elvira Guilañá ya había llegado al aeropuerto, y que Manuel Fernández Blanco tenía un encuentro con el diputado José Andrés Torres Mora.
Tras la reunión institucional de la Comunidad Andaluza, a las siete de la tarde, dio comienzo el acto de inauguración. Un público muy numeroso, compuesto por colegas andaluces, y también de otras sedes de la ELP e invitados especiales, se dieron cita en el Rectorado de la Universidad de Málaga, un edificio céntrico, de factura neomudéjar, situado en el Paseo del Parque, que data de 1923, y que es muy valorado en la ciudad por su capacidad representativa. También es valorado por nosotros, porque acoge anualmente las conferencias abiertas a la ciudad, que se programan con motivo de las actividades del Instituto del Campo Freudiano.
El aforo del salón de actos prácticamente lleno, y en la mesa de presentación del acto, presidida por Miguel Porras, Secretario General de la Universidad, se situaron José Andrés Torres Mora, Diputado Socialista y Vocal de la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales, Amparo Bilbao, Delegada en Málaga de la Consejería de Igualdad y Bienestar Social, Manuel Fernández Blanco, Presidente de la ELP, Jesús Ambel, Director de la Comunidad de Andalucía de la ELP, Andrés Borderías, Director del CPCT de Madrid, Elvira Guilaña, Directora del CPCT de Barcelona, y Hilario Cid, Director del CPCT de Málaga.
Todo el acto estuvo presidido, recorrido, por la ausencia de José Antonio Naranjo. Sin embargo, en todo momento se puso de manifiesto por los participantes que el CPCT de Málaga es un proyecto cargado de futuro.
Cada uno de nuestros colegas ponentes señaló, de una u otra manera, la importancia del CPCT de Málaga para la comunidad analítica y para la ciudad, mientras que los representantes políticos hicieron hincapié en la idoneidad de un proyecto de estas características.
Una vez concluido el acto, un gran número de personas se dirigió a pie, por el malagueño paseo del parque, hacia la sede del CPCT en Málaga, en el Paseo de Reding, 43. En un ambiente de gran alegría y cordialidad, con un público que abarrotaba todas las habitaciones, incluida su hermosa terraza, se brindó con cava por el presente y el futuro del Centro. También fue el momento de los saludos, de los encuentros, de las fotografías, de las firmas, del recuerdo.
A las 10 de la noche, y en un restaurante cercano, se prosiguió en una estupenda cena, con amigos de diferentes ámbitos, y se terminó con un nuevo brindis por el psicoanalista lacaniano republicano, en un guiño que todo el mundo supo reconocer.
Blanca Fernández (Málaga)
20 de Octubre de 2006
El lapsus de “Progenitor A y Progenitor B”. Por Iñaqui Viar (Bilbao)
Jose Manuel Álvarez nos ha evocado la cuestión del proyecto de ley de adopción de las parejas homosexuales que fue retirado tras la comprobación del efecto de chiste que podujo en la opinión pública. Pero es un lapsus, el del legislador, en el que debemos indagar para saber algo del deseo que anima el discurso político “correcto” que va implantándose en nuestro país. Pues precisamente este discurso tiene uno de sus principios en el rechazo del genérico gramatical y su sustitución por el sintagma “ciudadanos y ciudadanas”, etc., por lo que resulta muy significativo que, en vez de progenitor y progenitora, diga Progenitor dos veces, A y B, saltándose su propia ley, como han denunciado los colectivos de lesbianas. Además de lo inadecuado, para una adopción, del sustantivo progenitor, pues significa al que engendra.
Es evidente que como dice J. M. Alvarez este lapsus apunta por un lado al rechazo de la diferencia sexual, que es una de las formas en que se conjuga la declinación del padre. Pero creo que en ese lapsus de eliminar la forma femenina de progenitor, es decir: la madre, se manifiesta una forma particularmente dura de lo políticamente correcto que viene del feminismo radical norteamericano (qué le vamos a hacer, también se inspira allí la izquierda actual) y que apunta fundamentalmente al rechazo de la maternidad. La cual, a fin de cuentas, es también otro Nombre del Padre. Como dice Alvarez, “pobre madre”¡. Este rechazo se encuentra en la base de la legislación sobre el matrimonio homosexual y otras, acompañando a los buenos propósitos de eliminar las discriminaciones sexuales y, me temo, que a todo tipo de particularidad que pueda representar la diferencia sexual. El superyo democrático también puede ser deletéreo. Sobre todo si se aplica a realizar políticamente esa máxima que J-A Miller ha definido como “el derecho universal al goce”, pues no dejará de producir síntomas esa deriva imaginaria de pretender negar la ausencia de relación sexual mediante la negación de la propia diferencia sexual.
Iñaki Viar (Bilbao)
18 de Octubre de 2006
Un nuevo Centro que conformará una gran red por todo el país. Por Amparo Bilbao (Málaga).
(La Sra. Amparo Bilbao en el CPCT de Málaga escribiendo en el Libro de firmas el pasado 6 de octubre)
INTERVENCIÓN DE LA DELEGADA PROVINCIAL en Málaga PARA LA IGUALDAD Y BIENESTAR SOCIAL EN LA INAUGURACIÓN DEL CENTRO PSICOANALÍTICO DE CONSULTAS Y TRATAMIENTOS
Málaga, 6 de octubre de 2006
Buenas tardes:
• Quiero en primer lugar agradecer a la dirección de este Centro, a la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, la oportunidad que me ha brindado de asistir como delegada provincial para la Igualdad y Bienestar Social, a este acto de inauguración del Centro Psicoanalítico de Consultas y Tratamiento de Málaga, que hoy acoge el Edificio del Rectorado de la Universidad. Me llena de satisfacción porque soy testigo de la apertura de un nuevo Centro que conformará una gran red por todo el país. Le preceden otros proyectos de iguales características en ciudades como Barcelona, Madrid y próximamente en Bilbao y Granada.
• Estoy segura que el trabajo que ya realizan hace 21 días en este Centro de Málaga, será de gran provecho para muchos y muchas malagueñas que carecen de recursos económicos para costearse la ayuda de un psicoanalista privado, pero que necesitan ser atendidos con la profesionalidad que a ustedes les caracteriza.
• En este CPCT, así lo llamáis, 22 psicoanalistas ofrecen su experiencia y su tiempo de forma gratuita en un acto totalmente altruista que considero muy importante no sólo para los usuarios en sí, sino también para la Institución a la que represento. Es de agradecer vuestra labor y por ello, no en vano, la Secretaría de Estado de Servicio Sociales, Familias y Discapacidad apoya el esfuerzo que realizáis con una substanciosa financiación. Pero creo que no es tan importante el apoyo económico que se presta a este recurso, como la voluntad de seguir un camino juntos que sirva como ejemplo de la colaboración que existe entre entidades privadas e instituciones públicas, con el objetivo, como siempre, de ofrecer el mejor servicio a los usuarios.
• Si me lo permiten voy a recordar las palabras que la Secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad, Dña. Amparo Valcarce, utilizaba durante un encuentro con esta misma Asociación para referirse a la función que ustedes desempeñan. “Los poderes públicos debemos prestar atención a esta Escuela de Psicoanálisis, porque tratan las nuevas formas de malestar que afecta a todo el tejido social, estudiando temas tan diversos de la actualidad como las transformaciones familiares, la defensa de las libertades, la violencia doméstica, la violencia social, el acoso escolar, la inmigración, la exclusión social y otros muchos asuntos”; que seguro no pasan desapercibidos, porque son desencadenantes de muchos conflictos contra los que tenemos que luchar día a día.
• Son muchas las asociaciones y entidades con las que, desde la Junta de Andalucía, mantenemos contacto dentro de nuestras competencias. De hecho son estas Asociaciones las que tienen una relación más directa con los ciudadanos; a ellas acuden para buscar una respuesta, para hallar una fórmula que les ayude a sortear los obstáculos que les dificultan la vida y en estas asociaciones encuentran la salida a muchos problemas. Por tanto la cooperación entre los organismos públicos y las entidades privadas, repito, que es vital para atender la inagotable demanda social. Desde el Gobierno Andaluz reiteramos que nuestro compromiso será continuar aproximándonos tanto a las necesidades de las personas con circunstancias especiales como a las de sus familiares.
• Siempre ha sido éste nuestro principal objetivo, siempre intentamos, a veces con más celeridad que otras, que los ciudadanos y ciudadanas obtengan en nuestros servicios la respuesta que buscan.
• Muchas gracias por su atención.
Amparo Bilbao (Málaga)
17 de Octubre de 2006
EL PAÍS se pregunta hoy: ¿Existe realmente la histeria? Por Redacción.

REDACCIÓN: Publicamos hoy este POST porque de seguro no va a pasar desapercibido. Es un reportaje que aparece publicado hoy en EL PAÍS. Esperamos los breves comentarios de los internautas.
REPORTAJE
¿Existe realmente la histeria?
Las imágenes cerebrales muestran que el trastorno por conversión tiene una base biológica
ERIKA KINETZ - Nueva York
EL PAÍS - 17-10-2006
El de histeria es un diagnóstico de 4.000 años que se aplica en referencia a un amplio desfile de brujas, santos y, por supuesto, Anna O [la famosa paciente histérica de Sigmund Freud que aparece en el montaje teatral de John Malkovich Hysteria]. Pero a lo largo de los últimos 50 años el término se ha ido utilizando cada vez menos. La desaparición de la histeria se ha venido anunciando al menos desde la década de 1960. Lo que había sido un cajón de sastre victoriano se ha dividido en muchos diagnósticos distintos. La histeria parecía una extravagancia del siglo XIX extinguida, útil para los análisis literarios pero seguramente fuera de lugar en los ámbitos serios de la ciencia contemporánea.
La palabra en sí parece lóbrega, un tanto misógina y muy en deuda con la teorización del ahora pasado de moda Sigmund Freud. Más de un médico la ha llamado "el diagnóstico que no se atreve a decir su nombre". Y la ciencia del cerebro tampoco ha prestado mucha atención al diagnóstico. Durante buena parte del siglo XX se pasó por alto la búsqueda de una base neurológica para la histeria. Pero los avances en la capacidad para captar imágenes del cerebro en acción ha empezado a cambiar esa situación. Las tecnologías de toma de imágenes neurológicas funcionales, como la tomografía computarizada mediante emisión de fotón único (SPECT) y la tomografía mediante emisión de positrones (PET), permiten ahora a los científicos seguir los cambios de la actividad cerebral. Y aunque los mecanismos del cerebro que dan lugar a la enfermedad histérica siguen sin entenderse por completo, nuevos estudios han empezado a devolver la mente al cuerpo, al hallar indicios físicos de una de las enfermedades más esquivas, controvertidas y duraderas.
A pesar de su periodo de invisibilidad, la histeria nunca ha desaparecido, o al menos eso dicen muchos médicos. "Quienes dicen que se ha suprimido deberían venir a trabajar a algunos hospitales grandes, donde pueden ver a muchos pacientes", escribe en un correo electrónico Kasia Kozlowska, psiquiatra del hospital infantil de Westmead, en Sidney, Australia, y autora de un estudio sobre el tema publicado en 2005 en The Harvard Review of Psychiatry.
Lo que ha hecho es cambiar de nombre. En 1980, con la publicación de la tercera edición del Diagnostic and statistical manual of mental disorders [Diagnóstico y manual estadístico de desórdenes mentales], la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) cambiaba oficialmente el diagnóstico de "neurosis histérica, tipo conversión", a "trastorno por conversión". "Para mí histeria siempre ha sido un término peyorativo, por su asociación con las mujeres", comenta William E. Narrow, director asociado del departamento de investigación de la APA. "Pienso que es bueno que nos hayamos librado de la palabra".
De manera extraoficial ha surgido toda una serie de sinónimos para "histérico": funcional, no orgánico, psicogénico, sin explicación médica. "Sin explicación médica" y "funcional" abarcan una gama más amplia de ansiedades que el mero trastorno por conversión; según algunas fuentes, los pacientes con síntomas sin explicación médica ascienden hasta el 40% de todas las consultas de atención primaria. Pero los médicos que intentan evitar la ira de pacientes a los que no les gusta que les digan que los ataques que los debilitan son de origen histérico, también usan estos términos insípidos. Pero por debajo de esa nube de cambios de nomenclatura, la gente ha seguido enfermando. "Los síntomas en sí no cambian", comenta Patrik Vuilleumier, neurólogo de la Universidad de Ginebra. "Siguen siendo comunes en la práctica".
Comunes, quizá. Bien estudiados, no. Sigue sin haber consenso respecto a cómo debería clasificarse el trastorno por conversión, y no todos los médicos coinciden en los criterios diagnósticos. La epidemiología es nebulosa; una estadística comúnmente citada afirma que el trastorno por conversión supone el 1,4% de todos los diagnósticos en hospitales occidentales. Además, los pacientes presentan síntomas heterogéneos que afectan a múltiples funciones sensoriales o motoras voluntarias, como ceguera, parálisis o convulsiones.
Las dos cosas que los pacientes tienen en común son, primero, que no fingen la enfermedad y, segundo, que a pesar de las pruebas intensivas, los médicos no les encuentran ninguna afección clínica. Los estudios científicos efectuados sobre el trastorno por conversión se realizan en general con muestras pequeñas y presentan diferencias metodológicas, lo cual complica la comparación de los resultados alcanzados por diferentes equipos científicos y dificulta las conclusiones generales. "Se trata de una de esas áreas borrosas, y tiene una asociación peyorativa", comenta Peter W. Halligan, profesor de neuropsicología en la Universidad de Cardiff, Gales, y director del nuevo centro de obtención de imágenes de Cardiff. "Algunos piensan que se trata de un atavismo freudiano y que hay que pasar a la ciencia real".
En la actualidad, para los neurocientíficos no existe una división entre el cerebro físico y la mente. Las técnicas permiten ver las alteraciones de la función cerebral, y eso les permite esbozar un mapa físico de lo que podría estar ocurriendo en la mente de los histéricos actuales. Sigue habiendo muchas preguntas sin resolver, pero los resultados empiezan a insinuar el modo en que las estructuras emocionales del cerebro pueden modular el funcionamiento de circuitos sensoriales y neuromotores normales.
En la pasada década, se han efectuado diversos estudios de toma de imágenes cerebrales efectuados en pacientes de parálisis histérica. Su problema no es estructural sino funcional: aparentemente algo falla en los extremos superiores de la mente humana que rigen la concepción del movimiento y la voluntad de moverse. Los actores mudos de esta danza están en buen estado; el problema lo tiene el brillante pero complejo director.
En un artículo publicado en 1997 en la revista Cognition, Halligan, de Cardiff, junto con John C. Marshall y sus colaboradores analizaron la función cerebral de una mujer con parálisis en la mitad derecha del cuerpo. Primero gastaron enormes cantidades de dinero en pruebas para asegurarse de que no padecía una lesión orgánica identificable. Cuando la mujer intentaba mover la "pierna paralizada", su corteza motora primaria no se activaba como debía; por el contrario, se le activaban la corteza orbitofrontal derecha y la cingulada anterior derecha, partes del cerebro asociadas con la acción y la emoción. Razonaron que estas áreas emocionales del cerebro eran las responsables de suprimir el movimiento en la pierna paralizada. "La paciente deseaba mover la pierna", comenta Halligan. "Pero ese acto de voluntad activaba este área orbitofrontal primitiva y la cingulada anterior, que anulaban la instrucción de mover la pierna. Ella quería, pero la pierna no se movía".
Estudios posteriores han reforzado la idea de que partes del cerebro implicadas en la emoción pueden activarse inadecuadamente en pacientes con trastorno por conversión e inhibir el funcionamiento normal del circuito cerebral responsable del movimiento, la sensación y la vista. Se espera que estos estudios mediante imágenes sean útiles algún día como herramientas de diagnóstico.
© El País S.L. | Prisacom S.A.
Ver: http://www.elpais.es/articulo/salud/Existe/realmente/histeria/elpporsoc/20061017elpepisal_1/Tes/
16 de Octubre de 2006
LA OSA MAYOR MENOS DOS. Por Ana Castaño (Madrid)
La locura documentada
El pasado 5 de Julio tuvimos la ocasión de finalizar las reuniones del grupo de psicoanálisis aplicado a la salud mental asistiendo a un pase privado del Documental “La Osa mayor menos dos”, en una de las pocas salas para creadores de cine independiente y alternativo de Madrid: “La Enana Marrón” en la Travesía de San Mateo.
Es este punto sobre invención y creación lo que habíamos venido trabajando a lo largo del curso y este encuentro permitía pensar lo que hace a la psicosis, a la locura, en tanto una posible invención sobre materiales existentes y que supone el acto de crear “ex-nihilo”, sobre un vacío.
Más allá del ojo que mira
Se trata de un documental rodado durante un año en las diferentes unidades de rehabilitación para enfermos mentales graves, los llamados crónicos, en un hospital psiquiátrico en los márgenes de la ciudad. El director, David Reznak , consigue trasmitir algo que va más allá del ojo que mira y el espectador va incluyéndose en los diferentes relatos. Tiene una intención no solamente artística, como nos propone en su texto de presentación: ”Al igual que el tren que te acerca de Madrid a Leganes te enseña la trastienda de fábricas y ciudades, ese camino que sólo toma la vía del ferrocarril, la estancia en el psiquiátrico se convierte en una mirada a la sociedad desde bastidores. La locura tiene una fuerza primitiva de revelación: revelación de que lo onírico es real, de que la tenue superficie de la ilusión no tiene límites. Toda la realidad es reabsorbida por la imagen fantástica”. El formato, muy bello y con un excelente montaje, va transitando por las diferentes estaciones del año y por diferentes momentos de los personajes, algunos jóvenes y otros más viejos, en su camino de salida o de retorno a la locura. Como señala Miguel Marías en su crítica es “uno de los (muy) pocos verdaderos documentales rodados últimamente en España” ya que tiene narración y registra lo acontecido de tal forma que bien podría tratarse de una ficción dramática en donde poco importa que los personajes sean ellos mismos o magníficos actores, desconocidos, representando un papel “resulta creíble, dramático, terrible, ocasionalmente divertido. Por eso lo que vemos y oímos nos importa”.
Lo fundamental en la psicosis son los fenómenos del lenguaje
Más allá de la cuestión estética que supone el trabajo bien hecho hay un interés para nosotros, psicoanalistas, en tanto nos documenta la locura. Podemos ir viendo en diferentes escenas lo que Lacan nos enseña sobre La psicosis en su seminario tres y sobre todo que lo fundamental en la psicosis son los fenómenos del lenguaje y como “Eso habla”. En una excursión a un paraje excepcional, las tablas de Daimiel, una mujer dialoga con el sol en una lengua inventada en la que el juego entre significante y significado para que se produzca un efecto de significación esta trastocado, en un buen ejemplo de cómo en la experiencia psicótica el sujeto es habitado por el lenguaje a la inversa que en la neurosis lo que le lleva a “amar su delirio como a si mismo”. También podemos observar en las conversaciones mantenidas con algunos de los más jóvenes como la relación al mundo, a los otros, no está sostenida en una pregunta sino que el psicótico tiene la respuesta certera de lo que es para el Otro y la afrenta, el daño, en ocasiones irreparable, que esto supone. Hubo ocasiones durante la proyección que recordé lo que Lacan nos dice en su seminario:” ….el psicótico es un mártir del inconsciente, dando al término mártir su sentido: ser testigo. Se trata de un testimonio abierto….”, que al quedar alienado, fijado al significante, en una metonimia a la deriva, no puede dar cuenta de “aquello de lo que da fe, y de compartirlo en el discurso de los otros”.
Doble exilio
La Osa mayor menos dos nos testimonia del doble exilio de estos sujetos, el que hace a la falta en ser por estar inscriptos en el lenguaje, por ser seres parlantes y el que corresponde a su psicosis que les coloca fuera de discurso, sin lazo social, como el conmovedor relato de la bailarina.
Hay un escenario que como un decorado de cartón piedra permanece inmutable: el lugar donde viven, también alienado, excluido y con intervenciones un tanto higienistas para conducir a los sujetos al bienestar psico-social, lo que no deja de ser una aspiración neurótica, y una cuestión de orden público lo que invita a la reflexión sobre cómo hacer con la cronicidad desde el psicoanálisis y si es posible la creación en la psicosis desencadenada.
Conversación con el autor
Por último, el pase concluyó con una conversación con el autor, David Reznak, sobre su creación y las incidencias y por menores del rodaje. No se nos escapa el enigma que para él supone la locura, lo que queda cifrado en el título del documental. Próximamente será comercializada, tras su paso por diferentes festivales recibiendo el premio al mejor documental en el XII Festival Intencional de Cine independiente de Barcelona: L¨Alternativa 05.
Ana Castaño. (Madrid)
15 de Octubre de 2006
"El único lugar en que se le escuchaba". Por Andrés Borderías (Madrid).

Del CPCT Madrid al CPCT Málaga
El CPCT-Madrid abrió sus puertas el pasado mes de Abril. El marco en el que se desarrolla su experiencia ya es conocido por muchos de ustedes: ubicación y localización del trabajo del equipo en un centro abierto a la ciudad, gratuidad en la atención, limitación en el tiempo de tratamiento, focalización. Es el marco que orienta la práctica del psicoanálisis aplicado en curas rápidas que pretenden obtener efectos terapéuticos rápidos.
De este modo, la ELP a través de la FCPOL define el ámbito de una práctica que pretende facilitar al sujeto contemporáneo y su sufrimiento, el encuentro con el psicoanálisis.
En la época del estándar, de la protocolización generalizada, de la normalidad homogeneizante y la multiplicación de los dispositivos técnicos de escucha, el ciudadano encuentra en el CPCT la posibilidad de ser tratado a partir de la significación más intima de su malestar, y del respeto a lógica que organiza su padecimiento.
La clínica del fármaco y del cuestionario aplastan la subjetividad del hombre de nuestros días, más aún cuanto más precaria es su situación. Cuando la precariedad subjetiva se redobla con la social, nos encontramos con los sectores más vulnerables de nuestra época.
Así me lo decía recientemente un sujeto, que podría ser representante de uno de estos nuevos síntomas sociales, al que podemos llamar “la psicosis-sin-papeles”. Este hombre de otro país, otra lengua, otra religión y cultura, en situación de calle en la ciudad de Madrid y abrumado por la invasión persecutoria de su embrujamiento paranoico, había encontrado en el CPCT, según sus palabras “el único lugar en el que se le escuchaba”. Por cierto que él había sido atendido en otros dispositivos, pero no escuchado. La escucha reconocida por él, tuvo por condición el lugar otorgado a su delirio en el transcurso de las dos consultas mantenidas.

Esta orientación en el CPCT, define una nueva oferta en la ciudad y está en la base de la fuerte demanda que el CPCT recibe, 110 demandas en estos 5 meses, demandas recibidas sin que hayamos hecho prácticamente ninguna publicidad, pues arrancamos discretamente, advertidos ya de este hecho por la experiencia previa del CPCT de Barcelona y París.
Esta demanda no se explica sólo como efecto de la saturación de otros recursos. Muchos de los pacientes que estamos viendo han pasado, o mantienen otros tratamientos. Se trata de la transferencia que se pone en juego por el discurso psicoanalítico, cuando se le permite al ciudadano encontrar un tratamiento de su malestar que no ignore su saber, que no le aparte de su deseo, que no rechaze su subjetividad, que le permita reubicarse en la ciudad como sujeto orientado por su síntoma.
Ciudadanos más orientados por su síntoma, este podría ser uno de los lemas de los CPCTs.
Quiero transmitirles en mi nombre, en el de la directiva del CPCT-Madrid y de los dieciséis colegas del equipo clínico, nuestra alegría al celebrar con todos ustedes la apertura de este nuevo CPCT, que viene a sumarse a este bello esfuerzo.
Andrés Borderías (Madrid)
11 de Octubre de 2006
EL ENCUENTRO MÁS VALIOSO. Acto de Inauguración del CPCT de Málaga. Por Manuel Fernández Blanco (A Coruña).

EL ENCUENTRO MÁS VALIOSO
Quiero comenzar mi intervención rindiendo un homenaje a nuestro querido colega y amigo José Antonio Naranjo Mariscal. Él fue uno de los artífices de la política de creación de Centros de Psicoanálisis Aplicado, gratuitos, por iniciativa de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis y de la Fundación para la Clínica Psicoanalítica de Orientación Lacaniana. Él hizo entender el sentido de esta empresa a muchos, entre ellos a José Andrés Torres Mora que hoy nos acompaña, como lo hará en el homenaje que se le dispensará a José Antonio, en el marco de las V Jornadas Nacionales de la ELP que se celebrarán los próximos 11 y 12 de noviembre en el Palacio de Congresos de Málaga. Sé que José Antonio y José Andrés conectaron enseguida, a partir del mismo momento en que se conocieron. Conectaron por el saber pero, más allá de la valía intelectual de ambos, los dos compartían otro rasgo: la generosidad. La ELP y la FCPOL le deben mucho al interés que José Andrés se tomó en muchos de nuestros proyectos, ahora sostenidos gracias a un Convenio de Colaboración con el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, por medio de la Secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad.
El CPCT de Málaga, que hoy inauguramos, era el sueño de José Antonio Naranjo. Su inesperada y terrible pérdida, el pasado 3 de marzo, no podía suponer, de ningún modo, el fin del proyecto. En este sentido, queremos agradecer especialmente a Hilario Cid que asumiera la dirección del CPCT de Málaga a pedido del Consejo de la ELP y de Mercedes, la mujer de José Antonio. Hilario, junto al equipo directivo, formado por Ricardo Acevedo, Blanca Fernández, Manuel Montalbán y Rodolfo Pujol, y al conjunto del equipo asistencial, han hecho realidad el CPCT de Málaga, ubicado en el magnífico local que José Antonio le había buscado.
¿Por qué esta iniciativa de creación de Centros Psicoanalíticos de Consultas y Tratamiento, por parte de la Escuela y de la Fundación? El presente año 2006, se celebra el 150 aniversario del nacimiento de Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis. Recordemos sus palabras cuando, ya en 1918, decía: “Supongamos ahora que una organización cualquiera nos permita aumentar de tal modo nuestro número que seamos ya bastantes para tratar grandes masas de enfermos... Se nos planteará entonces la labor de adaptar nuestra técnica a las nuevas condiciones... Asimismo, en la aplicación popular de nuestros métodos, habremos de mezclar quizá el oro puro del análisis al cobre... Pero, cualesquiera que sean la estructura y composición de esta psicoterapia para el pueblo, sus elementos más importantes y eficaces continuarán siendo, desde luego, los tomados del psicoanálisis propiamente dicho, riguroso y libre de toda tendencia” (1).
Siguiendo a Jacques-Alain Miller, cuando formula que “...se puede hacer que el encuentro con el psicoanalista no tenga precio para un sujeto, incluso si es un caso de psicoanálisis imposible” (2). Si “no hay contraindicaciones al encuentro con el psicoanalista” (3), se trata de asumir la responsabilidad que los psicoanalistas tenemos, la responsabilidad como psicoanalistas ciudadanos. Debemos evitar recluirnos en el posible confort de nuestras consultas para ofrecer, en la ciudad, una respuesta propia al malestar de los sujetos contemporáneos. Debemos ofrecer nuestra clínica, así como también nuestra interpretación de los síntomas de la civilización. Por eso, el psicoanalista lacaniano es un psicoanalista disponible. Está tan disponible que hace algo muy raro en la sociedad contemporánea: acepta trabajar gratis. Acepta proyectarse más allá de su consulta privada para, por su acto, sostener en la ciudad el derecho al psicoanálisis.
Asumí la presidencia de la ELP postulando, como uno de los pilares básicos de nuestra acción, el desarrollo de la política de creación de Centros de Psicoanálisis Aplicado. El Consejo de la Escuela ha apoyado decididamente esta política. Los CPCT son una invención poética, si por tal se entiende la creación que necesitábamos. Lo mismo que el psicoanálisis hace existir la libertad presuponiéndola, los CPCT hacen existir el efecto de la palabra, ofertando la escucha. Basta que un sujeto, el más desorientado, el más angustiado, el que llega con la mayor urgencia porque algo le resulta necesario de decir, el que está al borde de un acto de consecuencias lamentables, basta que cualquiera de estos sujetos entre en un Centro, para que la palabra y la escucha hayan ganado una batalla. La utilidad social de la escucha, utilizando la expresión de Jacques-Alain Miller, es más necesaria y actual que nunca en nuestra sociedad, donde el déficit de palabra va de la mano del exceso de parloteo. Esto hace que nos enfrentemos cada vez más a una clínica de los desórdenes pulsionales, a las patologías del acto, y a las patologías del sujeto-objeto, de la objetalización del sujeto. A esto contribuye la respuesta técnica al sufrimiento psíquico mediante protocolos estandarizados que borran la particularidad, la dimensión individual del síntoma, y condenan a la cronificación.
Por este motivo, promovemos la creación de centros, gratuitos, de Psicoanálisis Aplicado. Queremos hacer posible el encuentro con un psicoanalista para todos aquellos que puedan beneficiarse de esta posibilidad, sin que la dificultad económica, o de otro tipo, para hacer un tratamiento a nivel privado, suponga un obstáculo para nadie. Esta iniciativa supone defender, en acto, el psicoanálisis como un derecho ciudadano, como una alternativa frente al sufrimiento más intimo de cada uno. Consideramos que el encuentro con un psicoanalista es algo demasiado valioso, como para que sólo sea posible para algunos. Sabemos de la eficacia terapéutica de nuestras intervenciones, y de la rapidez de las mismas, incluso en aquellos casos donde llevar un psicoanálisis hasta su final lógico sería imposible. El psicoanálisis no da una respuesta estándar frente al sufrimiento psíquico, ni se orienta en su práctica por ningún ideal de adaptación preestablecido. Esto permite al paciente hacer la experiencia del inconsciente y encontrar la lógica de sus decisiones y de su posición en la vida. Es el modo de perturbar la repetición y posibilitar una apertura al deseo.
Asistimos cada vez más a la tiranía de la pulsión de muerte bajo formas acordes a nuestro tiempo: depresión, drogadicciones, anorexias, bulimias, y todas las formas en las que se sintomatiza el vínculo social: violencia, rupturas súbitas del lazo de pareja, y familias desestructuradas. Añádase a este cuadro la nueva clínica infanto-juvenil dominada por el déficit de la palabra que condena a la hiperactividad y al acceso cada vez más masivo y precoz al consumo de drogas y alcohol. Los jóvenes dispondrán, en nuestros centros, de una unidad clínica específica.
Decía ante la Secretaria de Estado, Dña. Amparo Valcarce, en la clausura de las Jornadas sobre la utilidad pública del Psicoanálisis celebradas en Barcelona en el mes de noviembre del año pasado, que es mucho lo que un psicoanalista puede hacer por una vida humana, y eso sin apenas generar gastos, porque en un mundo tan tecnificado como el nuestro, la palabra del sujeto y la escucha del analista resultan tan antiguos como eficientes porque no hay fármaco que resuelva el desamor, la tristeza, la desorientación de los sujetos actuales, la violencia de género, así como la orfandad de los sujetos con padres. Por eso decimos que es hora de que se sepa que no son necesarios grandes medios para sostener equipos de psicoanalistas trabajando para aportar su ayuda y hacer algo más digna la vida de algunos sujetos.
Este es nuestro empeño, por eso quiero terminar esta intervención manifestando, como presidente de la ELP y en nombre del Consejo de la Escuela, mi alegría porque el CPCT de Málaga sea ya una realidad. Mi alegría porque la generosidad de todos los colegas, de la Sede de Málaga, haya permitido que el CPCT esté ya en funcionamiento. Estoy seguro que la experiencia del CPCT, será beneficiosa para todos. Por supuesto para los pacientes, pero también para todos los que participáis en ella. Tendréis la oportunidad de pulsar, en tiempo real, las transformaciones de la clínica contemporánea y de ser la vanguardia de la clínica que viene, de la clínica de mañana, de la clínica que transformará la clínica. En nombre de la ELP, os doy las gracias y os deseo un buen trabajo.
Notas
1. S. Freud, “Los caminos de la terapia psicoanalítica”, en Obras Completas. Bibilioteca Nueva, Madrid, Tomo VII, pp. 2461-62.
2. J.-A. Miller, “Les contre-indications au traitement psychanalytique”, en Mental 5, 1998, p. 16.
3. Ibid.
(De izda. a dcha.: Jose Andrés Torres Mora, Manuel Fernández Blanco y Mercedes González Castillo, viuda de Jose Antonio Naranjo, en la cena posterior al Acto de Inauguración del CPCT de Málaga el pasado día 6 de octubre)
10 de Octubre de 2006
Gómez Pin en la Biblioteca del Campo Freudiano de Barcelona. Por Carmen Alda (Barcelona)
El hombre, un animal singular, Madrid: La esfera de los libros, 2005.
El filósofo V. Gómez Pin, acaba de ser galardonado con el Premio Espasa de Ensayo 2006 por la obra “Entre lobos y autómatas”, donde critica las actitudes desmesuradas que reducen la condición humana al equipararla con la máquina o el orangután.
El libro que se presentará el miércoles 18 de octubre, en la Biblioteca del Campo Freudiano de Barcelona, precede al premiado y es una reivindicación de la dignidad humana preservada por el lenguaje que acoge al viviente en su llegada al mundo.
Gómez Pin, hace una crítica argumentada sobre las tendencias del actual pensamiento filósofico, escorado hacia el fantasma naturalista que recorre la cultura dominante, homologando la especie animal con la humana. Esta tendencia pretende elevar al primate o al perro, a la categoría de sujeto de derecho a ser tratado como los humanos y viceversa.
Sin embargo, el autor singulariza el ser humano por la pérdida definitiva de la animalidad inmediata, correlativa de la asunción simbólica de la muerte del individuo.
Sus especulaciones recorren los conceptos manejados desde los diversos campos del saber: lenguaje, cultura, naturaleza, nacimiento, muerte, biología, etc.. Busca los atributos que mejor definan y expliquen la naturaleza del ser humano, interrogando al homo sapiens - homo loquens.
En la mesa aportará sus comentarios Eduard Gadea, doctor en filosofía y psicoanalista de la ELPCdC.
Están invitados a esta cita con los libros y sus autores, la entrada es libre.
Carmen Alda (Barcelona)
8 de Octubre de 2006
APERTURA DEL CPCT de Málaga. Por Hilario Cid (Director del CPCT de Málaga)

Intervención en el acto de apertura del CPCT- Málaga
(6 octubre de 2006)
El inconsciente no es lo más interior y profundo del ser humano. Las formulaciones de Lacan del inconsciente como el discurso del Otro o el inconsciente es la política, nos indican una exterioridad íntima y un inconsciente transindividual. Esta concepción del inconsciente unida a la definición del síntoma como la manera en la que cada uno goza de su inconsciente, han posibilitado que después de más de diez años de trabajos e investigación, estemos en condiciones de abordar desde el psicoanálisis, los nuevos síntomas de la sociedad hipermoderna.

Tenemos, por una parte, una civilización asediada por la globalización que demanda el neoliberalismo capitalista, con las consecuencias de un individualismo extremo, o las bolsas de segregación, además de la impotencia para transformar en felicidad el uso y consumo de los infinitos objetos propuestos como soluciones o consuelos al malestar del sujeto.
Y por otra, una ciencia desbocada en una carrera acéfala, que ha hecho estallar lo que hasta no hace mucho eran los pilares de la subjetividad. Ya no es posible, por ejemplo, sustentar la concepción de un mundo “natural”. ¿Quién estando al día en los avances de la ciencia no soltaría una carcajada si le dicen que el fin natural de la pareja es la procreación para la continuidad de la especie? Lo real ha hecho que lo natural sea una quimera. Los avances de la ciencia nos han metido en una sociedad, donde lo virtual y lo real a veces se confunden, con la consecuente desorientación que esto acarrea, sobretodo para los más jóvenes.
Como comprenderán, para los psicoanalistas lacanianos, no se trata de ser nostálgicos. La nostalgia para nosotros no es más que un goce un poco idiota. De lo que se trata es de hacer frente a los nuevos síntomas y patologías que nacen del panorama actual de nuestra sociedad. Nuestro reto es acoger y mitigar los nuevos malestares y sufrimientos, ya sean bajo el nombre de las nuevas formas de violencia. Las consecuencias de la desigualdad de género. El acoso escolar o laboral. Las nuevas maneras de los trastornos de la pulsión oral, como la anorexia o algunas adicciones. La angustia del emigrante o la angustia del mileurista precario. Las contradicciones y malestares de las nuevas formas de pareja o de familia y todo un largo etcétera que seguro que todos ustedes conocen bien, pues pertenece a lo cotidiano en la vida de hoy.
En este contexto se insertan los Centros Psicoanalíticos de Consultas y Tratamiento creados por nuestras Escuelas, pertenecientes al Campo Freudiano y a la Asociación Mundial de Psicoanálisis, que tienen como referencia la enseñanza de Jacques Lacan.

Estos centros son nuestro buque insignia, donde ponemos en práctica todo el saber acumulado por el Psicoanálisis durante su siglo de existencia a la luz de nuestros desarrollos teórico-prácticos más actuales.
Por eso nuestro Presidente, Manuel Fernández Blanco, podía decirme el otro día: Málaga está ahora en la vanguardia del Psicoanálisis. Es así y ponemos con este Centro -que si quieren visitar verán que es espléndido- estos conocimientos de vanguardia, estos profesionales de vanguardia a la disposición de los ciudadanos de Málaga que por una razón u otra no pueden acceder a ellos por los circuitos de la consulta privada.
La apertura de este Centro es un largo proyecto que culmina hoy. Quien lo hizo posible fue nuestro querido amigo y colega José Antonio Naranjo. Era su proyecto. José Antonio falleció el 3 de marzo de este año, el día anterior de firmar el contrato para el alquiler del local.
¿Cómo seguir entonces con este proyecto? Por lo que respecta a mí, dos miembros del Patronato de la Fundación, de la que dependen los Centros, me pidieron que me hiciera cargo de la dirección. Rechacé la petición, pues mis proyectos no pasaban por ahí. Un día después, me llamó Mercedes, me cuesta trabajo decir, la viuda de José Antonio. Me pidió que me hiciese cargo del proyecto, pues estaba segura que ese hubiese sido el deseo de José Antonio. Como comprenderán dije inmediatamente que sí, pues no se trataba del deber sino del deseo. Y todo deseo es deseo del Otro. Y José Antonio se había convertido ya en Otro con mayúsculas. Es el Otro con mayúsculas del CPCT de Málaga.
Preparar el local ha sido dedicarle muchas horas. Quiero agradecer esa dedicación y ese trabajo. A Carmen Rubio Toledo, abogada y economista, quien gratuitamente ha hecho de manera agilizada todas las gestiones administrativas y ha buscados profesionales que a precios muy bajos han arreglado el local. A mi esposa que ha dedicado sus vacaciones de este año a amueblar y decorar el local. A la secretaria Angélica, por su dedicación. Al equipo directivo y a todos los componentes del equipo, excelentes profesionales por su disposición y entusiasmo.
Quiero mostrar un especial agradecimiento a D. José Andrés Torres Mora, no sólo por su presencia hoy aquí, sino por su apoyo verdadero a nuestra causa. Pues él sabe que tanto el buen político como el buen psicoanalista actúan por una causa.
Gracias a Doña Amparo Bilbao, por su valiosa presencia y por su disposición a un trabajo en colaboración que puede ser productivo para los más frágiles, los cuales saben que tienen en ella un buen amparo.
Gracias a D. Miguel Porras que representa hoy a nuestra Universidad, la cual desde hace ya veinte años no ha dejado nunca de acoger con cariño y a veces hasta con subvenciones, al Campo Freudiano.
Gracias a nuestro Presidente Manuel Fernández Blanco, a Elvira Guilañá, a Andrés Borderías y a Jesús Ambel por estar aquí.
(De izda a dcha: Andrés Borderías, Elvira Guilañá, Hilario Cid, Jesús Ambel, José Andrés Torres Mora y Manuel Fernández Blanco)
Gracias a todos los colegas que se han desplazado desde otros lugares. Y gracias especialmente a todos ustedes que con su presencia, representan a la ciudadanía de Málaga a la cual va dirigida nuestro proyecto, gracias en nombre de la memoria de José Antonio Naranjo, de todo el equipo del CPCT de Málaga y en el mío propio.
Hilario Cid Vivas (Málaga)


5 de Octubre de 2006
El niño en el discurso. Por Jesús Ambel (Granada)

REDACCIÓN: Por su interés insertamos el presente POST. Es simplemente el anuncio de un Grupo de Investigación que se va a constituir en Granada, coordinado por Jesús Ambel. En buena parte está tomado (en algunos párrafos es textual) de la editorial del número 10 de la revista EL NIÑO, una revista que muchos añoramos, y que se editaba en Barcelona bajo la responsabilidad de la psicoanalista lacaniana Anna Aromí. En este POST se desprende un discurso acerca del niño, a tener en cuenta, y susceptible de comentarios de los internautas que trabajan con niños o tienen algo que decirnos...
EL NIÑO EN EL DISCURSO ANALÍTICO
Curso 2006-2007
La angustia en la clínica actual con niños y adolescentes
En la clínica infantil y juvenil actual constatamos que el uso reiterativo de términos como “indicadores”, “protocolos”, “riesgos”, “convivencia, “coordinación”, “trastornos”… nos llevan, además de aburrirnos, al olvido de la existencia de una causalidad que es psíquica (y no genética y no biopsicosocial).
El grupo de investigación es una experiencia de reflexión clínica, un cruce del psicoanálisis con el derecho, la ciencia, la salud, la educación y lo social. La interdisciplina que queremos supone consecuencias: los debates sobre cada uno de los casos clínicos que veremos, repercutirá en la práctica de los profesionales de las disciplinas concernidas y de los jóvenes estudiantes que comienzan. Pensamos en unos profesionales que todavía dan la palabra a los niños y a los adolescentes con (y no para) los que trabajan, en unos profesionales curiosos y dispuestos a ir a contracorriente frente a la tendencia actual a la práctica única que ahoga la subjetividad en los botones presinápticos, en la neuroimagen o en el protocolo de las guías clínicas estandarizadas.
El psicoanalista lacaniano puede asegurar públicamente que es posible tener en cuenta de qué deseo dependen los fracasos, los rechazos, las buenas intenciones, los desconciertos y las demás dificultades subjetivas. El recurso al psicoanálisis no es la adopción de un nuevo ideal sino el paso a una ética que hace frente a las consecuencias de la psicologización de las masas y la biologización del dolor de existir.
La angustia no es el miedo, no es una emoción psicofisiológica. Desde Freud, la angustia tiene un estatuto particular, indica un punto crucial para el sujeto. Lacan lo formuló de la manera siguiente: la angustia es un afecto que no engaña. Desangustiar quiere decir que se trata de introducir una cuestión sobre el deseo: el sujeto se angustia cuando no sabe lo que el Otro quiere de él. Por eso, eliminar la presencia del Otro en el abordaje de la angustia es apuntar a lo peor.
Texto de referencia: Lacan, J., “Nota sobre el niño”, en El analiticón, Correo-Paradiso nº 3, Barcelona, 1986, pp. 16-17.
REDACCIÓN: Más información de esta inciativa de creación del Grupo de Investigación, en la Red:
http://www.icf-granada.net/
2 de Octubre de 2006
LECTURAS DE OTOÑO. Por Redacción.




LECTURAS DE OTOÑO
Esta es una muestra de las lecturas que se recomiendan para el otoño, momento de lectura, por parte de algunos de los internautas que visitan este BLOG. Son también sugerencias que pretenden provocar comentarios y abrir debates. La lista, es por tanto, una idea para suscitar los comentarios de todos los que leen este BLOG.
DOMENICO COSENZA (Milán)
Giuseppe Genna, Díes Irae, Rizzoli, Milano, 2006.
GUSTAVO DESSAL (Madrid)
1. "¿Dónde se encuentra la sabiduría?", de Harold Bloom (Editorial Taurus).
2. "Exsistencia y sujeto", de Jorge Alemán y Sergio Larriera (Editorial Manuel Gómez).
ANDRÉS BORDERÍAS. Psicoanalista (Madrid).
1. Le siécle, de ALAIN BADIOU.
JESÚS AMBEL. Psicoanalista (Granada).
1. El viento de la luna, de Antonio Muñoz Molina, Seix Barral, 2006.
JOSÉ RAMÓN UBIETO. Psicoanalista (Barcelona).
1. Suite Francesa, de IRENE NEMIROVSKY.
Manuel MEDINA VAQUERO. Profesor (Palencia).
1. El libro de las ilusiones de PAUL AUSTER, ANAGRAMA.
SANTIAGO MIGUEL FERNÁNDEZ. Filósofo (Asturias).
1. Venir al mundo, venir al lenguaje. Lecciones de Frankfurt, de PETER SLOTERDIJK, Pre-textos.
ENRIQUE DELGADO. Profesor de Geografía, UVA (Palencia).
1. Mala gente que camina de BENJAMÍN PRADO.
2. Suite Francesa de IRENE NEMIROVSKY.
FERNANDO MARTÍN ADURIZ. Psicoanalista (Palencia).
1. L'Assistente Sociale nel contesto ospedaliero, de DOMENICO COSENZA, Ed. FrancoAngeli, Milano.
2. Los escritos fuera de sí, de SÉRGIO LAIA, Col. La Otra Psiquiatría, Vigo.
3. El espejo ciego, de JOSEPH ROTH, Ed. Acantilado, Barcelona.
SILVIA TENDLARZ. Psicoanalista. (Buenos Aires).
1. ¿La construcción social de qué?, de IAN HACKING.
2. Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos, de ZYGMUNT BAUMAN.
Mª del Mar ARIAS SARMIENTO. Psicóloga (León).
1. Clínica del vacio. Anorexias, dependencias, psicosis, de MASSIMO RECALCATI.
RAMÓN ESTEBAN. Psiquiatra (Valladolid).
1. Alberto Méndez, Los girasoles ciegos, Barcelona, Anagrama, 2004.
2. Arturo Pérez Reverte, El pintor de batallas, Madrid, Alfaguara, 2006.
3. Jean-Marie Fritz, Le discours du fou au Moyen Age, París, P.U.F., 1992.
LURDES JEREZ. Maquetista (Aguilar de Campoó).
1. La muerte en Venecia, de THOMAS MANN.
PABLO VILLATE. Psicoanalista (Bilbao).
1. "Le Darfour. Un génocide ambigu, de GÉRARD PRUNIER.
MANUEL FDEZ. BLANCO. Psicoanalista (A Coruña). La mujer justa, de Sándor Márai.
ANA MURCIA. Profesora de Universidad (Valladolid). Travesuras de la niña mala, de Vargas LLosa.
MONICA MARIN. Psicoanalista (Bilbao).
1. Alain Touraine: Un nuevo paradigma, Paidós.
2. Gilles Rozier: Un amor clandestino, Salamandra.
JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ. Psicoanalista (Valladolid).
1. Deseo sobre deseo, de Fernando Colina, Ediciones Cuatro.
2. Jakob von Guten, de Robert Walser, Siruela.
JOSÉ RODRÍGUEZ EIRAS. Psicoanalista (Vigo).
1. Madame Bovary, de Gustavo Flaubert.
2. Los escritos fuera de sí, de Sergio Láia.
CONCHA LECHÓN. Psicoanalista. (Valencia).
1. "El Baile". Irene Némirovsky
2. "Hombre lento". J.M. Coetzee
MARÍA JESÚS ALONSO. Psiquiatra (Vigo)
1. El discreto encanto de la burguesía, de DOUGLAS KENNEDY.
2. Amor en clima frío, de NANCY MITFORD.
ALMUDENA COLLANTES MARTÍNEZ. (A Coruña). Psicoanalista y Terapeuta de Atención Temprana. Alain Touraine: "Un nuevo paradigma para comprender el mundo de hoy" (Paidos 2005).
GRACIELA AMORÍN. Psicoanalista. (Madrid). "Lo real" de Belén Gopegui.
JOSEFA ESTEPA. Maestra de Educación Especial. (Córdoba)
1. SARAMAGO, J. El evangelio según Jesucristo.
2.-AICHHORN AUGUST. Juventud desamparada. Prefacio de Sigmund Freud y prólogo de Hebe Tizio.
3.-ZAMBRANO, M. El tiempo y los sueños.
ELISA DOCIO HERRERO. Colaboradora de prensa. Abogada. Concejal Ayto. de Palencia.(Palencia). Tratado de Ateología, de Michel Onfray, Colección Argumentos, editorial Anagrama.
ARACELI FUENTES. Psicoanalista (Madrid)
1. "Historia de un alemán", autor: Sebastian Haffner, Ed. Destino.
2. "El último lector", autor: Ricardo Piglia. Ed. Anagrama.
JUAN JOSÉ LÓPEZ ARROYO. Estudiante de Historia (Palencia).
1. En la Estación Basilisco, de David Weber, La Factoría de Ideas.
ANNA AROMI. Psicoanalista (Barcelona)
1. Introducción a la clínica lacaniana, de Jacques-Alain Miller, Colección ELP, RBA.
28 de Septiembre de 2006
El porvenir del Psicoanálisis. Por Gustavo Dessal (Madrid).

EL PORVENIR DEL PSICOANÁLISIS
¿Cuáles son las dificultades a las que el psicoanálisis se enfrenta en la actualidad? Es muy instructivo compararlas con aquellas que dificultaron el camino de Freud y los pioneros del psicoanálisis. El psicoanálisis ha dejado de ser un escándalo. La sexualidad, el complejo de Edipo, y otros tantos conceptos que enfurecieron a una buena parte de la sociedad de aquella época, ya no asombran a nadie. Toda persona medianamente instruida tiene una noción genérica sobre lo que significa el complejo de Edipo, y no es necesario extenderse sobre los cambios culturales en materia de sexualidad. En comparación con lo que se ve y se escucha en cualquier espacio televisivo, el discurso que tiene lugar en la consulta del analista resulta pudoroso y discreto. Nadie cuestiona particularmente el estrato ideológico del psicoanálisis, si se me permite la expresión. Las adversidades fundamentales de hoy provienen de otras fuentes, que con fines ilustrativos distinguiré mediante un juego de palabras: 1) el estado de la conciencia actual, y 2) la conciencia actual del Estado.
1) El estado de la conciencia actual.
Hace pocas semanas escuché una entrevista radiofónica a la presidenta de la Asociación Española de Madres Solteras. Sabemos que el mundo occidental contemporáneo se caracteriza por la búsqueda incesante de una nueva filiación, reparadora del proceso disolutorio de los ideales que aseguraban cierta referencia existencial. Ser madre soltera pasa a ser un rasgo, un semblante identificatorio, un modo de nombrarse ante el Otro. Pero aquí no acaba la novedad de la época. Para que este rasgo adquiera un valor mínimamente estable, para que su inscripción se autentifique, no basta con proclamarlo. Es preciso que el Otro lo reconozca, y el signo de este reconocimiento sólo es legítimo si se materializa en dinero. Así, la presidenta de esta Asociación exige al Estado que se den ayudas a las madres solteras, del mismo modo que otras Asociaciones lo solicitan para las víctimas del terrorismo, para los enfermos del sida, o para las familias ahogadas en la crecida de un río en Cataluña. La inexactitud de la vida, como lo expresó hace unos días una analizante, debe ser compensada y reparada. La lógica del fantasma, que fabrica un Otro al que responsabilizar de lo insuficiente e inacabado del ser, se traslada al lazo político entre el ciudadano y el Estado. La presión social ha ido obligando a los Estados, principalmente europeos, a asumir esa responsabilidad, que a su vez les brinda un valioso servicio electoral. Un determinado modo de concebir la política social ha ido creando una posición ética consistente en reclamar del Estado la ayuda o la solución de los contratiempos o los infortunios de la vida, incluso de aquellos en los que el Estado no posee ni responsabilidad ni injerencia alguna. Todo sujeto se considera un acreedor real o potencial, con derecho a demandar la cuota de goce que se le debe.
Resulta evidente que un estado semejante de la conciencia será refractario a cualquier discurso que pueda ponerlo en cuestión. La inclinación al consumo de psicofármacos, y la propensión a confiar en su eficacia para resolver cualquier clase de conflictos, no depende tanto de los resultados terapéuticos sino del hecho de que los medicamentos no ponen en cuestión el estado actual de la conciencia, que es un estado de inocencia radical. En reemplazo de la conciencia culpable instaurada por la religión judeocristiana, la posmodernidad ha promovido la conciencia inocente. Resulta interesante comprobar cómo se incentiva la exhumación de las culpas del pasado, al mismo tiempo que la sociedad no se siente culpable de nada en el presente. Como lo expresa Milan Kundera, con palabras no exentas de humor, “se le ha cargado al padre con tal peso de culpabilidad que, desde hace tiempo, el padre lo permite todo”.
El psicofármaco ratifica la inocencia del sujeto, mientras que el psicoanálisis la desmiente. El psicoanálisis reintroduce en el sujeto la causa que éste prefiere arrojar sobre el Otro. La forma actual del narcisismo social, que en la época de Freud se sostenía en la idea de la supremacía de la razón y del yo, es la del sujeto-víctima. Los acontecimientos históricos han dado suficientes pruebas de que el yo y la razón no valen gran cosa, y que constituyen una fina capa de polvo fácilmente eliminable. El narcisismo de la sociedad contemporánea se reafirma en la identificación al ciudadano-víctima. Incluso una nueva disciplina, la victimología, de la que Marie France Echegaray es una de sus mayores profetas, con abrumadores éxitos mediáticos, ha visto la luz en los últimos años. La victimología tiene un gran porvenir, porque es la ideología que conviene al estado actual de la conciencia, tal como lo he caracterizado. Al respecto tenemos en las últimas semanas un magnífico ejemplo: la bella historia de Natascha Kampusch, la joven austríaca que escapó de su secuestrador al cabo de ocho años de supuesto cautiverio. Una hermosa metáfora que ilustra a la perfección el mito favorito de la época, la inocencia a merced del goce del Otro. Cualquiera que haya visto con un mínimo de sentido crítico la entrevista realizada por la televisión austríaca puede apreciar la pantomima histérica que se revela detrás de la conmovedora historia de la niña secuestrada. Imaginaos la incomodidad del psicoanalista que fuese llamado a opinar sobre el asunto.
2) La conciencia actual del Estado.
Es imposible pretender que el Estado se ocupe de nuestra castración, pero que a la vez permanezca a prudente distancia de nuestra vida privada. Así, asistimos a una progresiva injerencia del Estado nutricio en los aspectos más íntimos del sujeto. Si el Estado asume la responsabilidad protectora, es comprensible que al mismo tiempo quiera proveerse de los medios que considera más adecuados para realizar su función, y principalmente controlarlos mediante criterios de selección, de evaluación y de costes. Es evidente que dichos criterios resultan muy difíciles de establecer cuando se trata de la felicidad o de la salud mental, de allí que la supresión del síntoma y la rapidez con la que presuntamente se obtiene dicho efecto sea uno de los referentes que más se privilegian, porque así lo reclama el usuario, para quien el síntoma no es otra cosa que una variedad de la injusticia.
Por supuesto, nuestra posición como psicoanalistas no desmerece la importancia de una política social, ni desconoce el hecho de que existan víctimas y verdugos, pero cuestionamos la tendencia a cristalizar un modo de lazo social, político y ciudadano a través del modelo estereotipado del sujeto-víctima , nos resistimos a apoyar la consolidación de una ideología que precisamente priva a la verdadera víctima de su dignidad, al convertir su experiencia singular en la condición general de cualquier sujeto.
El psicoanálisis no es un discurso adaptativo ni adaptable. La flexibilidad de su técnica no debe confundirse con una posición acomodaticia a los vientos de las modas, las tendencias políticas, o los valores en alza en la sociedad. Si la velocidad se ha convertido en una virtud sagrada, no seremos por ello más veloces. Si el sufrimiento se ha vuelto hoy una experiencia completamente inaceptable, incluso en sus mínimas dosis, no renunciaremos a la verdad para ahorrarle al sujeto las molestias que pueda causarle el conocerla. Lacan consideró que en los Estados Unidos el psicoanálisis se había condenado a sí mismo por tratar de amoldarse al modo de vida americano. Lo que no debemos olvidar es que el modo de vida americano es ahora el modo de vida global, por lo tanto el porvenir del psicoanálisis dependerá, entre otros factores, de la capacidad que los analistas tengamos para resistir a la tentación de adaptarnos resignadamente a las condiciones de la época, lo cual tampoco significa atrincherarnos en una ortodoxia dogmática y trasnochada. Las condiciones de la época exigen ideologías de la supresión del sujeto, ideologías que borren la causalidad psíquica e instauren en su lugar la causalidad orgánica, genética o bacteriológica. El inaudito coqueteo de algunos psicoanalistas con las neurociencias revela que siempre existirán los que busquen la salvación a cualquier precio.
El psicoanalista debe permanecer sensible al horizonte de su época, no para camuflarse con el discurso reinante, ni para adecuarse a las circunstancias que marcan los tiempos, sino para encarnar el síntoma, lo que hace obstáculo al discurso del amo, lo que descompleta la ilusión de la conciencia actual, lo que reintroduce la impotencia entre el objeto de goce y el sujeto. Debemos tener presente que en esta labor no estamos completamente solos, a pesar del rechazo del que somos objeto por parte de los académicos y los intelectuales omnisapientes. Son muchas las personas que confían en el método analítico, porque no creen en la felicidad a ciegas, ni en la filosofía del triunfo social, ni en las fórmulas sugestivas, ni en los directores espirituales, ni en los libros de autoayuda. Son muchas las personas que rechazan la moral del victimismo y que están dispuestas a asumir la responsabilidad que les toca en el desorden del que se quejan, según la célebre expresión de Lacan. Son muchas las personas que no buscan la normalidad sino la verdad, y que prefieren encontrarla en su propio discurso antes que en la cháchara de los profetas mediáticos. Esas personas forman parte del porvenir del psicoanálisis.
GUSTAVO DESSAL (Madrid)
-----------------
NOTA DE REDACCIÓN: Este POST es una parte de la CONFERENCIA impartida por Gustavo Dessal en el NUCEP de Madrid. De mismo título y celebrada el 18 de septiembre de 2006 dentro del Ciclo de 5 conferencias: Introducción a la Orientación Lacaniana. Estas conferencias abordarán lo más actual y novedoso de la clínica psicoanalítica de orientación lacaniana en los albores del siglo XXI.
Más información en http://www.nucep.com/principal.htm
«Pero lee sobre todo tu propio inconsciente, ese libro con una tirada de un solo ejemplar cuyo texto virtual llevas por todas partes contigo, y en el que está escrito el guión de tu vida, o al menos su rough draft»



