El Psicoanálisis Lacaniano en España

El Blog de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis

5 de Marzo de 2008

EL CEREBRO MECÁNICO. The mind of the killer (1ª Parte) José Manuel Alvarez (Barcelona)

14:47:00 , por jalvarez Spanish (ES)

Usted es una buena persona, no diga que no. Sin embargo, cuando falten unas pocas líneas para terminar de leer este post, comenzará a escuchar un potente ulular de sirenas que se acercarán a toda velocidad hacia su domicilio. Instantes después oirá bruscos frenazos justo frente a la entrada de su edificio y, en el preciso momento que acabe de leerlo, escuchará el “ding-dong” de la puerta de su piso. Dos policías vestidos de paisano se lo llevarán en volandas acusado de cometer un horrendo crimen en un pueblecito de Albacete: no hay duda, dos testigos han dado su exacta descripción cuando huía escaleras abajo alejándose del escenario del crimen; otros dos han proporcionado el modelo y el número exacto de la matrícula de su coche al salir zumbando del pueblo... Cuando la policía científica procesó la escena del crimen, en medio de un enorme charco de sangre halló un pelo cuyo ADN coincide con el suyo... (Ya sabe, la prueba del ADN es 99,2 % fiable, pero ¿y qué pasa con el 0,8% restante?).

Porque obviamente, usted jamás estuvo en el pueblecito de Albacete. Ni mucho menos conoce a la víctima de cuyo asesinato ahora le acusan; y el día de autos no salió de su casa porque se encontró indispuesto desde el mismo momento en el que a las 8:30 horas de la mañana puso el pie en la cálida alfombra de su habitación, optando por volverse a la cama a ver si se recuperaba a lo largo del día...; cosa que no ocurrió hasta el siguiente. Como tampoco ocurrió que nadie lo vio ni lo llamó en todo el día; así que, con horror, descubre que no tiene la más mínima coartada...

En el calabozo de la comisaría, rodeado de individuos de todo pelaje, -algunos poco o nada recomendables-, con la angustia masticándole hasta los botones del cuello de la camisa y los dedos temblorosos y tiznados de tinta azul de la toma de huellas, nota un escozor moral, como una sorda y absurda culpa que, a pesar de toda su inocencia, -a esto se le denomina división subjetiva-, no lo deja a usted en paz... Sí, -se dice a sí mismo-, es como tantas otras veces que había deseado algo ilícito y -sin haberlo satisfecho-, no obstante se había sentido intensamente culpable... Así es su Superyó, amigo mío, el que todo lo ve y que no se anda con chiquitas a la hora de diferenciar entre lo que usted desea y lo que ha satisfecho en la realidad. Esa instancia punitiva actúa bajo el principio de “tanto me da, que me da lo mismo”, tomando de la lengua su estructura performativa: por ejemplo, si desea acostarse con la atractiva pareja de su íntimo amigo, en ese mismo instante para su Superyó acaba de acostarse con ella y de paso le ha puesto un cuerno a su amigo por interpósita persona. (Porque obviamente el ingrediente de amor homosexual que posibilita su amistad también está en juego, por no entrar en el detalle de los componentes agresivos y de rivalidad que hay entre ustedes... Así que su amigo luce ahora a los ojos de su Superyó un invisible y reluciente cuerno, y usted una culpa negra y afilada pellizcándole el corazón).

En otras ocasiones le ha parecido actuar compulsivamente para reparar una desagradable situación, como empujado por las consecuencias de algo que tiene que ver con usted, pero no acierta a comprender el qué... Si se ha psicoanalizado, -y si no lo ha hecho no se lo vamos a reprochar-, habrá descubierto con estupor que la instancia superyóica sojuzga deseos, pensamientos y fantasías que habitan en usted pero de los cuales ¡¡¡usted mismo no tiene noticia alguna!!! A eso se le llama “represión”, o sea, lo que mi querida colega Marta Serra llamó nuestra particular Ley de Protección de Datos, en un extraordinario post que podrá leer clikeando en este link--> aquí

Así que, poco a poco se da cuenta que no habiendo cometido crimen alguno, es como si toda esta horrible y absurda situación satisfaciese de golpe el castigo por todos los pecados cometidos a lo largo de su vida, incluso por la oscura culpa que genera su satisfecho tren de vida..., (a esto le podríamos llamar neurosis normal y corriente). Y por eso se reprocha su egoísmo de aquella mañana, en la que únicamente realizó una llamada al despacho para informar que lo más probable era que no acudiría en todo el día. Y cómo, nada más colgar el auricular, se dijo a sí mismo “que se jodan...”; desconectó todos los teléfonos y se deslizó franela adentro para dejarse plácidamente arrullar en los brazos de Morfeo.

Por tanto, vuelve una y otra vez tirándose de los pelos al día de autos, y se ve a sí mismo llamando por teléfono a todos sus amigos y conocidos, poniendo la música a tope, yendo a pedir un poco de salsa de “tomate” a la vecinita del cuarto izquierda por la que tanto suspira. En definitiva, convirtiéndose en una especie de Demonio de Tasmania para que todo el vecindario pudiera testificar que el día del crimen no se había movido de su domicilio, prueba de ello era el enorme escándalo que había armado. (Claro que entonces se hubiese sentido culpable de haber mentido sobre su estado de salud y no haber aparecido por el despacho...).

Pero todo es inútil, hasta usted mismo se da cuenta que si fuese uno de los nueve miembros del jurado que ahora tiene en frente suyo, no dudaría un instante en su culpabilidad, tal y como efectivamente tuvo que escuchar al finalizar su largo y tortuoso juicio.

Ya en la cárcel, un buen día cae en sus manos un antiguo ejemplar de una prestigiosa revista científica del año 2004, en el que lee con suma atención lo siguiente:

Inventan un Escáner que puede 'Leer' la Mente de un Criminal

-Sus resultados se aceptan como «evidencia» en tribunales de EEUU para demostrar la inocencia o culpabilidad de un acusado-

Jimmy Ray Slaughter espera en el corredor de la muerte de una cárcel de alta seguridad de Oklahoma, donde un jurado lo condenó por el asesinato de su novia y su bebé de 11 meses en 1991. En su mente, no existe ni rastro de detalle sobre la escena del crimen, según el test de Brain Fingerprinting (literalmente «huellas del cerebro»), la compañía que ha inventado una nueva tecnología que puede salvarle la vida in extremis.

El polígrafo o detector de mentiras ha sido excluido como prueba en los juicios criminales de los tribunales estadounidenses, pero en marzo de 2001 un tribunal de Iowa dio su aprobación como «evidencia científica» al detector de recuerdos del doctor Larry Farwell, un investigador de Harvard elegido como una de las 100 jóvenes promesas por el semanario Time, en su lista de «los futuros Picasso o Einstein» del siglo XXI.

En febrero, Slaughter, como otros convictos que han probado el test -el año pasado, Terry Harrington, condenado a cadena perpetua por asesinato 25 años atrás, se convirtió en un hombre libre gracias a esta prueba y la apelación de la sentencia-, fue sometido a un nuevo interrogatorio, mientras un casco de electrodos controlaba su actividad cerebral. Según el resultado, en el cerebro del convicto no existía ningún detalle de la habitación donde fue encontrado el cuerpo de la chica, de lo que llevaba puesto u otros particulares. En marzo, el abogado de Slaughter apeló la sentencia y pidió la suspensión de su ejecución.

Farwell comenzó a desarrollar esta nueva tecnología forense casi por casualidad, mientras investigaba cómo conseguir que pacientes paralizados pudieran comunicarse a través de signos del cerebro.

Sus ojos se abren como platos, tanto que parece que vayan a desprendérseles de las cuencas y echar a correr por encima de la mesa; un estremecimiento de alegría lo hace saltar como un muelle de la silla y precipitarse hacia el teléfono de su abogado para solicitar una apelación que incluya esta prueba. En un instante se le pasa por la cabeza abrazar y llenar de besos al Dr. Larry Farwell, (a esto le podríamos llamar transferencia súbita) y justo cuando está a punto de levantar el auricular y marcar el número de teléfono, se le viene a la mente otro de los párrafos del artículo que le puede sacar de la cárcel:

“Se trata de una red de electrodos colocados en puntos clave del cuero cabelludo para detectar los impulsos eléctricos del cerebro. Slaughter los llevó y respondió a imágenes, sonidos y palabras relacionadas, en su caso, con el crimen por el que fue condenado en 1991. Si alguno de los detalles clave hubiera estado en su cerebro, se debería haber producido un impulso entre 300 y 800 milisegundos después del estímulo. De ahí, el nombre de estas hondas como “p300”, ya que pueden demostrar un «relación potencial con el evento»”.

Entonces recuerda que tanto durante el juicio, como después, se empapó de todos y cada uno de los detalles del crimen: conoce al dedillo a la víctima, su vida, qué había hecho el día del luctuoso suceso, la casa donde vivía, los objetos que la decoraban, los miembros de su familia, todo, porque durante meses y meses estuvo completamente obsesionado por ese crimen que jamás había cometido y buscaba encontrar algún detalle, por pequeño que fuese, que lo desvinculase de tamaña acusación.

Así que de pronto, todo a su alrededor y usted mismo se enlentece como si luchase por avanzar dentro de un enorme bote de mermelada caliente, atormentándose con la siguiente pregunta: “¿Y si me someto a la prueba y por conocer tantísimos detalles, mi cerebro emite impulsos entre 300 y 800 milisegundos?”

Mientras decide qué hacer, hace unos instantes que ha comenzado a escuchar un potente ulular de sirenas acercándose a toda velocidad. Segundos después ha oído frenar bruscamente frente a la entrada de su edificio y, justo en este preciso momento, suena el “ding-dong” de la puerta de su domicilio...

(Continuará.)

Aquí la segunda parte: http://www.blogelp.com/index.php/el_cerebro_mecanico_the_neuronal_god_y_2

Scaner Lectura Cerebral clikeando en este link--> Artículo completo sobre el Scanner de Lectura Cerebral.

3 de Marzo de 2008

España se droga. Pablo Carbonell - Diario 20 minutos*

14:47:55 , por jalvarez Spanish (ES)

La semana pasada la portada del periódico El País y otros medios de la prensa escrita, destacaban los resultados de un estudio en el que los efectos del Prozac quedaban reducidos fundamentalmente a un efecto placebo.

Entre todas las respuestas más o menos airadas que la noticia antes citada produjo, reparamos en la del showman, músico y actor, -y ahora columnista del diario 20 minutos-, Pablo Carbonell, por apuntar con abrupta ironía al nódulo mismo del debate: que no se trata tanto de la eficacia o no de tal o cual medicamento, sino de debatir sobre una promoción de la salud y del bienestar realizado actualmente casi a martillazos. Es decir, reduciendo toda la vida humana, y sus relaciones con los otros, a una pura descompensación de fluidos que hay que re-compensar únicamente y exclusivamente con moléculas cada vez más sofisticadas y más caras, cadaverizando tanto más al sujeto por cuanto soporta cada vez menos -y con menos recursos cuenta-, los embates, en efecto muchas veces dolorosos que brinda nada más y nada menos que la vida; la vida que desea ser vivida...

Redactor jalvarez

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España se droga. Pablo Carbonell

Ese caballero entradito en años que nos cruzamos por la calle y que tiene esa sonrisa beatífica es un drogadicto.

Antes de salir de su casa se ha metido en el cuerpo un tranquilizante y un antidepresivo. Sino fuera por ese par de pastillitas, no se habría
atrevido a salir a la calle. ¿Cómo las consiguió? Su medico se las recetó cuando el anciano le dijo que estaba triste por la viudez y nervioso por la vuelta de las golondrinas.

Hace unos días el anciano volvió al doctor porque le molesta el ruido de un bar de debajo de su casa y le han recetado unos caramelitos que le hacen entrar en el limbo por la puerta de atrás.

Toda esta droga se la pasan en la farmacia. La farmacéutica hace paquetitos de psicotrópicos, analgésicos y psicofármacos y observa impotente a la frágil e hipertensa sociedad pillar la droga y salir
al trote para metérsela en la oscura esquina de sus domicilios.

La farmacéutica echa el cierre y se pregunta si mereció la pena la carrera de farmacia para convertirse en la camella del barrio.

* Periódico "20 Minutos" edición del 27 de Febrero de 2008. Se reproduce aquí con la debida autorización.

29 de Febrero de 2008

Diez años de presentación de enfermos. Estanislao Mena. (Cádiz)

11:34:28 , por jalvarez Spanish (ES)

El pasado viernes día 15, se conmemoró los primeros diez años de Presentación de Enfermos en el Hospital de Jerez. Para ello, se preparó una Jornada completa que incluyó no sólo la actividad que se conmemoraba, sino actividades de mañana y tarde, con la Presentación del libro de José María Álvarez, “Estudios sobre la Psicosis”, y una conferencia a cargo de Marie Hélène Brousse sobre “La Psicosis Ordinarias”, y como colofón la actividad que se conmemoraba.

Contamos con la asistencia de miembros y socios de la Sede de Sevilla, y de las otras Sedes de la Comunidad Andaluza de la ELP, así como de Residentes del área de Jerez y del área de Cádiz, de profesionales de la Unidad de agudos del Hospital, alumnos del ICF y participantes del Espacio de Introducción a la Clínica Psicoanalítica.

Presentación del libro
La apertura de la Jornada estuvo a cargo del Dr. José María Villagrán, Psiquiatra Coordinador de la Unidad de Salud Mental del Hospital de Jerez, que compartía la mesa con José María Álvarez, autor del libro y de Estanislao Mena, coordinador de las actividades del ICF en Sevilla.

En la presentación del Dr. Villagrán a la figura de José María Álvarez, explicó que ya había compartido en otras ocasiones mesas en diferentes eventos y que sus diversos trabajos nos permitía debatir sobre psicopatología. Afirmó que la presentación de enfermos era ya una tradición que el área de la salud mental ofertaba a sus residentes y profesionales dentro de la amplia oferta de formación, y que se sentían orgullosos de esto.

Estanislao Mena, hizo un breve recorrido sobre la importancia de José María en rescatar textos de la Psiquiatría clásica y de su propia producción como autor, con la edición de diversos trabajos en estos últimos quince años.

A continuación José María Alvarez habló de su libro, de su pensamiento y de su experiencia como tutor de residentes. Destacó que es importante la extensión del trabajo de los psicoanalistas sobre la psicosis, que escriban libros y sepan transmitir sus enseñanzas con humildad. Puntualizó que su texto es un compendio de diferentes estudios, reescritos para su publicación deteniéndose fundamentalmente en su opinión sobre la Paranoia. Nos informó de la reciente publicación que los auto-nombrados “Alienistas del Pisuerga”, han promovido de “Las locuras razonantes. El delirio de interpretación” de Serieux y Capgras, en el proyecto de ir recuperando textos fundamentales de los clásicos de la psicopatología inéditos en castellano.

Para iniciar el debate, Estanislao Mena resumió su lectura del libro que nos ocupaba, trazando los tres ejes que a su entender atraviesan este texto, el concepto de fenómeno elemental, con la utilidad que José María le otorga para el “posible tratamiento”, el concepto de certeza, del que deduce con gran precisión el rigor psicótico y la tesis de la psicosis única, de esta forma se inició un animado debate que se interrumpió a las 13:00 horas.

La psicosis ordinaria
La conferencia que Marie Hélène Brousse debía pronunciar a continuación, se vio pospuesta a las 17:00 horas, ya que la huelga de controladores aéreos en París, impidió su presencia por la mañana.

Tras la Presentación de la conferenciante y una pequeña introducción del libro, “La psicosis ordinaria”, Marie Hélène, tomando la denominación de psicosis normalizadas que José María Álvarez encuentra más adecuada, hizo un brillante desarrollo, mostrando como en la última enseñanza de Lacan, la norma, -y sobre todo la norma en el sentido de la media, de lo que hace la mayoría-, se introduce como una cuña que, a modo de nuevo nudo, impide que se produzca el desanudamiento de los registros como si de un bricolage del circuito simbólico se tratara. Es la norma como ley.

La hora tardía a la que se inició la conferencia no permitió que el debate se prolongara.

Presentación de enfermo
A continuación, se procedió a la Presentación de enfermo de la Unidad de Salud Mental del Hospital de Jerez, en la que pudimos asistir a la entrevista realizada con un sujeto psicótico, que si bien no era precisamente una psicosis ordinaria, nos permitió acercarnos con mucha claridad a la fenomenología de una psicosis de unos veinte años de evolución, y de la orientación del caso según las enseñanzas del psicoanálisis.

26 de Febrero de 2008

Psicofármacos*. Laura Canedo (Barcelona)

12:34:28 , por jalvarez Spanish (ES)

Leo con asombro una gran verdad en una carta de esta sección: "Actualmente muchas enfermedades psiquiátricas en la infancia se pueden beneficiar de los psicofármacos” (12/ II/ 2008). Cuando un padre consulta con los profesionales "psi..." en relación con algo que le preocupa de su hijo, lo que espera es poder beneficiar a este último, y no a las enfermedades psiquiátricas. Pero esto es lo que está sucediendo.

Tal como denunció Juan Pundik ante el Parlamento Europeo, los estudios científicos de los psicofármacos, -también de los que se dan a los niños-, están siendo realizados y financiados por los propios laboratorios que los producen y comercializan. La industria farmacéutica es además la que costea en muchos casos parte de la formación de los médicos.

La efervescencia con la que han aumentado en los últimos tiempos las "enfermedades psiquiátricas", no se ha producido sin unos equipos de profesionales que crean protocolos diagnósticos (poco rigurosos, hay que decirlo), encasillan los casos y prescriben los fármacos.

Los niños, como los adultos, están cada día más hartos de encontrarse con profesionales que en lugar de ayudar a resolver problemas de conducta o afecto, le proporcionan moléculas que los adormecen.

En el debate sobre cómo hacer con el malestar, no se trata en ningún caso de estar ni en contra ni a favor de los psicofármacos, imprescindibles en algunos casos, sino de sus usos y abusos. No se trata de estar jamás en contra de la psiquiatría, pero sí del ejercicio de aquella medicina que acata las indicaciones de los laboratorios o de los estudios financiados por éstos, sin cuestionarlos.

Detrás de todo TDA/H, TOC, no es seguro que se encuentre una "enfermedad psiquiátrica", como se quiere dar a entender en ocasiones; de lo que no tenemos duda es de que hay allí alguien que sufre y algo difícil de soportar, ya sea para el propio niño, para los padres, para los maestros... Y cuando se sufre, lo que se busca es el alivio al malestar.
Cada día más personas denuncian que al consultar se encuentran con profesionales que toman sus dificultades como conductas que modificar o sus sufrimientos como afectos que anestesiar. Y cada día son más los sujetos, niños y adultos, que se niegan a tragarse la píldora, y eso es un efecto del exceso de medicación promovido por la política de los laboratorios y por una parte de la medicina.

Frente a los imperativos de eficacia inmediata, se trata de dejar de tragar y de volver a la clínica rigurosa del caso por caso.

*Carta publicada en La Vanguardia, el 15 de febrero de 2008.

Véase también: artículo de Anna Bielsa, Presidenta de la junta de la Societat Catalana de Psiquiatría Infantil.

Entrevista a Juan Pundik en La Vanguardia digital

22 de Febrero de 2008

¿Por qué no se suicidan ellos primero? José R. Ubieto (Barcelona)

00:34:28 , por jalvarez Spanish (ES)

Cada vez que escuchamos un nuevo caso de violencia doméstica, en que el agresor se ha suicidado (o lo ha intentado) tras matar a su pareja y/o a otros familiares, nos preguntamos por la aparente inutilidad de su gesto posterior. ¿Por qué no se suicidó primero, si estaba tan desesperado, y hubiera evitado así la muerte de otras personas?

Tratar de responder utilizando los parámetros del sentido común nos ayuda poco, ya que si algo nos enseña la clínica es que lo más intimo de cada uno de nosotros, nuestro goce más particular es todo menos útil, en el sentido pragmático habitual. ¿Qué tiene de útil fumar, comer o beber en demasía, conducir a velocidad excesiva o escuchar música a tope y en un ambiente cargado de humo y cerrado? Sin embargo son actividades cotidianas de las que gozamos y a veces también nos quejamos por sus efectos “colaterales”.

En la mayoría de casos de violencia de género encontramos una dificultad subjetiva importante del maltratador, -generalmente sin conciencia mórbida-, de la que nada quiere saber y que encuentra en la respuesta violenta una salida que lo protege de esa dificultad, aunque sea al precio de la desaparición del partenaire.

Esa dificultad tiene que ver con una idea fantasmática –no consciente de manera clara- sobre su propia desaparición como sujeto. Una idea que toma la forma imaginaria de una falta de valor, de un poder disminuido, de una potencia que desfallecería. Y es por eso que, para protegerse de ese temor, proyecta esa desaparición y esa impotencia en la pareja: son ellas las que no saben, ni pueden hacer las cosas bien y son por tanto objeto de desprecio como deshechos.

Para que el maltratador pueda sostener su realidad psíquica y social le es necesario, entonces, esa disyunción entre su condición de sujeto poderoso (persona digna) y la de la pareja como objeto degradado. Esto se hace muy evidente en sus relaciones sexuales –momento crítico para la verificación de la potencia masculina- donde recurren muy a menudo a la agresión. El aplastamiento del otro es lo que le previene de la angustia propia del acto sexual y su carácter sádico es lo que le permite no detenerse en sus golpes ante el desvalimiento del otro.

La simple presencia del otro, muchas veces –aunque en la realidad la pareja sea más bien mutista- lo inquieta y le conmina a interrogar él mismo a la mujer buscando una confesión, algo que le confirme que es ella la que busca su perjuicio y por tanto justifica el pasaje al acto agresivo: “O mía o de nadie, antes te mato, eres una puta,...”.

Se trata de un proceso sin fin ya que la confesión del goce de la pareja siempre es insuficiente y no se busca un saber nuevo sino la confirmación de lo ya sabido. Sólo entonces el pasaje al acto hace de límite a su malestar.

La paradoja, dramática, es que esa respuesta de aniquilación del otro implica en muchos casos su propia desaparición, ya que al golpearle y matarla, queda sin interlocutor, sin doble con el que jugar ese peligroso combate entre su impotencia y la confirmación que supone en el otro de esa carencia.

El otro drama es que su pareja, en ocasiones, le ha seguido lejos esperando inútilmente un signo de amor -“ya cambiará, me da pena, en el fondo me quiere y es bueno con sus hijos”- que nunca llega...

14 de Febrero de 2008

"Comer: la enfermedad del Siglo". Entrevista a Patrick Monribot por José Manuel de Manuel (Palencia).

01:05:19 , por jalvarez Spanish (ES)

Recién llegado de Burdeos a Palencia con el propósito de intervenir en el ICF de Castilla y León y de dar la conferencia anual que éste organiza con el título, “Comer, la enfermedad del siglo” Monribot accedió solícito a nuestra petición de realizarle una pequeña entrevista.

José Manuel de Manuel: ¿Goza el psicoanálisis, hoy en día, de buena salud?

Patrick Monribot: El psicoanálisis en la actualidad está siendo atacado por los practicantes de las TCC con lo que podemos pensar que puede haber un peligro para el psicoanálisis, sin embargo, Jacques-Alain Miller dice que como Mao Tse Tum: “Nunca se está tan fuerte como cuando estás atacado”, y puede ser una manera de relanzar el psicoanálisis en el malestar de las civilizaciones.

J. M. de M.: Hoy en Palencia dictará una conferencia con el título "Comer: la enfermedad del Siglo". ¿Por qué este título? ¿Por qué, es tan importante comer en nuestras sociedades?

P. M.: La clínica hoy, está cambiando con el "fallecimiento" del Nombre del Padre. Así, la función paterna declina el lugar, observamos que va al finito que dice Lacan. Y por esta razón el objeto oral encarna el paradigma del objeto plus de goce que toma una importancia creciente en la sociedad. Ahora no tenemos síntomas a partir de la función paterna que es problemática, sino síntomas a partir del objeto “a”. A partir de un objeto de goce directo, no es solamente el objeto oral, pero si es un prototipo importante por que en esta sociedad de consumo capitalista el objeto oral no se puede detener.

J. M. de M.: ¿Por qué se produce la distorsión en el espejo por parte de la anoréxicas?

P. M.: Significa que la imagen reflejada en el espejo no es exactamente construida como una imagen física. En el estadio del espejo desarrollado por Lacan dice: que primero hay una imagen, pero se encuentra en el espejo plano la dimensión del gran Otro como lugar de la dimensión de la palabra, de la demanda del lenguaje, y eso da una alquimia particular al espejo, a su funcionamiento y a la imagen. La imagen es constituida a partir de lo imaginario y de lo simbólico, y si el Otro desfallece tendremos una distorsión de la imagen. Hay un problema de más: en el fondo de de la imagen, Freud y Lacan dijeron que encontramos la pulsión de muerte; como en el mito de narciso, que encuentra la muerte cayendo en el agua. Me parece que si la dimensión simbólica del gran Otro esta desfallecida, el espejo se apoya sobre lo imaginario y sobre lo real de la pulsión de muerte, sin posibilidad de tapar la pulsión de muerte mediante lo simbólico. Mi opinión es que esto implica una distorsión de la imagen. No hay una imagen fiable en el estadio del espejo sin la dimensión de un Otro simbólico que funciona correctamente, sino que crea una distorsión de la imagen. Lacan habla de que antes de la intervención del otro simbólico, el espejo que el mundo organiza es el Kakon, es un mundo desorganizado, es un mundo caótico. La imagen de la anoréxica es una imagen minimalista.

J. M. de M.: ¿Se puede hablar de provocación por parte de la anoréxica al mostrar un cuerpo tan consumido?

P. M.: No sé si es podemos generalizar el hecho de que sea una provocación por parte del enfermo. Si tenemos una anoréxica que es una histérica, podemos pensar que en el otro hay una provocación, pero ahora bien, si hay una anoréxica que presenta una suplencia en la psicosis, no sé si podemos hablar de una provocación. Así, depende el uso de la imagen en el vinculo social, provocación o no depende de la posición que el sujeto puede ocupar en el vinculo social. La histérica ocupa un cierto lugar y va a provocar al padre…, y va a utilizar su propia imagen pero, como dice Lacan, un psicótico está fuera del vínculo social y no sé si puede permitirse el lujo de utilizar la imagen para provocar.

J. M. de M.: ¿Anorexia y bulimia son la misma cara de una misma moneda?

P. M.: No se puede generalizar.

J. M. de M.: Pero, ¿acaso no se vacían de alguna manera las dos?

P. M.: Hay vacío y vacío. No es lo mismo el vacío de la histérica que el vacío en la psicosis. El vacío del objeto “a” no existe como tal en la psicosis. Ahora, hay que tener cuidado con la imagen de un vacío que llena. Es la imagen, es la concepción imaginaria de la bulimia, “me siento vacía: como, para llenar mi vacío”. Es una concepción imaginaria de una forma; que se vacía, que se excava, que se llena. La topología de Lacan nos enseña otra consistencia de la anoréxica o bulimia cuando funciona como un nudo para juntar lo real, lo simbólico y lo imaginario. No se trata de llenar un vacío, sino de anudar lo que sería disjunto; diferente de la topología del vacío. Por el contrario, si se trata de una histérica, si pone delante el vacío del menos phi, de la castración, aquí lo podemos pensar como un agujero que quiere llenar, o quiere tapar. No tenemos una topología mejor que en el último Lacan.

J. M. de M.: ¿Cuándo se puede decir que una anoréxica esta curada?

P. M.: Un conductual dice tú has comido, tú estás curado. Pero en psicoanálisis es más complicado ya que existen dos etapas para hablar de curación.
Primero, hay que transformar el trastorno alimentario en un síntoma, es decir, que tome un valor de síntoma para la persona; lo que implica el sujeto, lo que implica el saber, lo que implica el enigma inconsciente, etc. Y después, una segunda etapa cuando tenemos un síntoma (que no es fácil de obtener) podemos transformar el síntoma. Y, finalmente la curación en psicoanálisis es un problema de metabolismo del síntoma, de transformación del síntoma. Empezamos con un síntoma y la cesamos con un síntoma, pero no es el mismo, es una curación del síntoma mediante el síntoma. Pero como dice Miller, el síntoma al inicio de la cura es un disfuncionamiento y el síntoma esperado al final de la cura es un modo de funcionamiento en realidad.

J. M. de M.: ¿Cómo hacer que una anoréxica vaya a un psicoanalista?

P. M.: Hay que dejar trabajar al paciente con lo que es un problema para ella, y hay que trabajar hasta poder introducir la problemática anoréxica en la cura. No hay que tratar de decir ¡háblame de la anorexia!, por que no podría subjetivarlo. ¿Cómo hacerlo? Hay que esperar a que se presente una oportunidad, que se presente o no en la transferencia. Es el arte del analista. Esperar el momento para captar la implicación subjetiva en el trastorno, por que si no, vamos hacer un forcem como los TCC, puesto que sin subjetivación no vamos a tener curación. No hay técnica para transformar finalmente el trastorno en un síntoma que implique la subjetividad, no hay una técnica que se pueda aplicar a todos los pacientes.

J. M. de M.: ¿Por qué en la adolescencia y ahora además, cada día más, en los bebés?

P. M.: Es verdad hay casos graves en los bebés pero ¿por qué en la adolescencia? Porque en la adolescencia hay un despertar de las pulsiones y una reorganización del orden pulsional. Antes tenían una cierta homeostasis y ahora se desarregla con la adolescencia, y después hay que poseer la facultad de reorganizar el juego pulsional, ya que finalmente la adolescencia funciona como revelador fotográfica de una homeostasis.

J. M. de M.: ¿Parece que Ud. da más importancia a lo real que a lo simbólico en la dirección de la cura?

P. M.: A partir de lo real, incluso cuando se trata de un síntoma de tipo histérico ciertamente podemos pensar a través del significante. Freud apercibió que la gente recaía y se pregunto ¿Por qué?, si la interpretación era buena, era exacta, y además a ello le seguía un alivio, ¿por qué una recaída?; y Freud se dio cuenta de que no había tocado la dimensión pulsional del asunto; que es la dimensión real, que es el núcleo, que es lo más difícil de tratar tras la envoltura formal. En cuanto a la psicosis ordinaria -ahora más frecuente que la neurosis- la anorexia sobre todo puede servir de suplencia. Es una clínica de lo real como la clínica de Joyce con su obra, y hay que pensar la clínica de hoy, si queremos que el psicoanálisis siga gozando de buena salud, que se adapte al malestar actual de la civilización, a la clínica contemporánea. Tenemos que pensar la clínica analítica a partir de lo real y no de lo simbólico. Vamos a ver cuándo se puede hacer, pero hoy con las toxicomanías, con todas las problemáticas del objeto, hay que pensar la clínica a partir de lo real y eso va imponer una dirección de la cura un poco diferente. Eso es la cura lacaniana, y si no, no vamos a resistir a la exigencia contemporánea de inmediatez. Son problemas más allá del Edipo, y más allá de éste se trata de tocar a lo real en juego en el asunto, incluso en la neurosis.

13 de Febrero de 2008

Presentación de la conferencia "Comer: la enfermedad del siglo", a cargo de Patrick Monribot. Por Alfredo Cimiano (Palencia)

00:51:38 , por jalvarez Spanish (ES)

Buenas tardes, sean ustedes bienvenidos a la conferencia anual que programa el Instituto del Campo Freudiano de Castilla y León, el cual inició sus actividades docentes y clínicas en el curso académico 2003-2004 y está dirigido por los psicoanalistas Fernando Martín Aduriz y José María Álvarez.

Este Instituto forma parte de la Red de Formación Continuada en Clínica Psicoanalítica que se imparte además en Barcelona, Madrid, Valencia, Bilbao, Galicia, Granada, Málaga, Sevilla y Zaragoza. El Instituto del Campo Freudiano, que fue creado por el psicoanalista Jacques-Alain Miller en 1984, viene dispensando una enseñanza, tanto teórica como clínica, con carácter sistemático y gradual, acorde con los principios que orientaron la creación, por parte del doctor Jacques Lacan, del Departamento de Psicoanálisis de la Universidad de París VIII.

Colaboran con el Instituto del Campo Freudiano de Castilla y León el Centro Françoise Dolto de Palencia y la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis así como los hospitales psiquiátricos «Dr. Villacián» de Valladolid, «San Juan de Dios» de Palencia y «Santa Isabel» de León.

En esta ocasión contamos con un conferenciante destacado: se trata de Patrick Monribot, psiquiatra y psicoanalista en Burdeos, miembro de la Causa Freudiana de París, de la New Lacanian School y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, el cual, hay que decirlo, es considerado en los círculos psicoanalíticos europeos como una autoridad en la materia respecto a los llamados trastornos de la conducta alimentaria.

El malestar, el sufrimiento subjetivo, es una parte consustancial de la condición humana pues es inherente a la constitución misma del ser hablante. No obstante, este pathos se ha ido manifestando de diversos modos según las transformaciones que ha ido sufriendo el Otro social a través de los tiempos, de las épocas.

El psicoanálisis, desde que fuera inventado por Sigmund Freud hace más de un siglo, también ha ido evolucionando pues siempre ha estado atento, siempre ha investigado, los diversos efectos sintomáticos que este sufrimiento subjetivo ha venido mostrando. Desde el último cuarto del siglo pasado una de las caras del malestar subjetivo contemporáneo la constituyen los llamados trastornos de la conducta alimentaria. Si observamos con atención los diversos estudios estadísticos se están convirtiendo en una verdadera epidemia social, pues cada vez son más los sujetos que acuden a los diversos servicios, tanto públicos como privados, de salud mental por presentar síntomas en el comer. He dicho acuden cuando más bien hubiera debido decir que son llevados. Éste es un aspecto importante del asunto: que, de modo general, son sus allegados quienes solicitan que sean tratados, cuestión muy parecida a lo que sucede con las conductas toxicómanas. En ambos casos el sujeto no ve ningún inconveniente en la vida que lleva y es su familia más próxima la que toma cartas en el asunto. Es un problema para la familia pero no para el sujeto que, no es infrecuente, hasta ha tomado contacto a través de Internet con otros que tienen ese mismo modo de afrontar el malestar subjetivo.

Basta con buscar proANA (anorexia) o proMIA (bulimia) en la red de redes para comprobar la gran cantidad de páginas web y chats donde las anoréxicas y bulímicas reciben y dan consejos a las demás para perder peso, para vomitar o cómo aguantar las ganas de comer. Para reconocerse en Internet colocan un lazo blanco virtual en sus páginas. Para reconocerse en cualquier lugar, las proANA se colocan una pulsera o un cordón rojo en la muñeca izquierda y las proMIA uno de color morado.

Tanto el modelo médico como el discurso de la psicología cognitivo-conductual ven en estas extrañas conductas del comer una enfermedad —algunos creen que es producida por una perturbación de los neurotransmisores o de los circuitos cerebrales— que debe ser erradicada lo antes posible y trazan planes terapéuticos y pedagógicos protocolizados y estandarizados dirigidos a todos aquéllos que la padecen.

De este modo, el sujeto de lo particular se ve abocado a desaparecer, a eclipsarse, bajo la férula de lo universal del diagnóstico y del subsiguiente tratamiento. Una vez colocado allí, se le enmudece primero y se le constriñe después a que abandone, ya sea por las buenas o bien por las malas, su desviación patológica de las normas alimentarias. Los resultados de estos tratamientos coercitivos a corto plazo parecieran brillantes: vemos al sujeto anoréxico engordar como una foca tras el obligado cebamiento de ese estómago que se sacia sólo con el aire, sólo con la nada, y al obeso adelgazar como una sílfide en una clínica donde paga un pastón porque lo maten de hambre o, si no fuera suficiente, le cosen ese estómago insaciable, que pide y pide sin cesar que lo atiborren para aplacar su doloroso vacío. Pero ¿y después? ¿Qué será de aquel sujeto a quien ese síntoma representaba, a quien ese síntoma, por así decirlo, le daba una existencia e incluso un cuerpo? Los resultados a medio y largo plazo de estos métodos, lo sabemos bien porque la experiencia nos lo indica, empañan bastante ese brillo inicial y en ocasiones pueden llevar a lo peor. Como dice el refrán, son pan para hoy y hambre para mañana.

El psicoanálisis, sin embargo, por tratar con el sujeto de lo particular —el sujeto del inconsciente, el sujeto de la palabra y del deseo— considera que el síntoma, en este caso el llamado trastorno de la conducta alimentaria, está ahí no porque haya llegado llovido del cielo sino que es propiedad de un sujeto que, de modo paradójico, a la vez goza y sufre con él. El síntoma es una formación de compromiso, como nos enseñó Freud, y en él está implicado, hasta el tuétano, siempre el sujeto, lo quiera o no. El síntoma cumple una función y está ahí por algo: es una solución, aunque fallida, a una problemática insoportable del goce y del deseo que el sujeto no ha podido, o no ha querido, enfrentar de otro modo. Si el sujeto quiere saber qué es lo que no soporta, qué es lo que en verdad le perturba, le atraganta o le aniquila, encontrará un lugar apropiado en la consulta de un psicoanalista. Cuando llegue a saber qué constituye para él lo intragable, lo estragante o lo vomitivo es muy probable que opte por una solución menos mortificante, tanto para él como para aquellos que más le quieren, y abandone el llamado trastorno de la conducta alimentaria en una cuneta del camino de la vida por no servirle ya para nada.

Y sin más preámbulos les dejo con Patrick Monribot, nuestro conferenciante. Estamos seguros de que su conferencia —«Comer: la enfermedad del siglo»— estará a la altura de su tan merecida fama.

11 de Febrero de 2008

El diálogo con el autista. Notas sobre las VIII Jornadas del RI3 (26 y 27 de enero de 2008). Iván Ruiz (Barcelona)

12:51:38 , por jalvarez Spanish (ES)

Dialogar con un sujeto autista es, en sí mismo, plantear una paradoja, pues de entrada es algo que va en contra de la opinión corriente. Para que un diálogo pueda producirse es necesario que los dialogantes compartan una mínima lengua común, pues no es extraño esperar de un diálogo intercambios diversos de ideas y afectos. Salir del autismo por el diálogo –como se propuso en las VIII Jornadas del RI3, celebradas el fin de semana del 26 y 27 de enero en Clermont-Ferrand- requiere entonces de una explicación precisa, que sólo con las herramientas de la enseñanza de Lacan es posible hacer.

El título propuesto, El diálogo con el autista, reunió a más de 800 personas bajo un clima de entusiasmo, el entusiasmo de una clínica que se renueva en el seno de cada institución que trabaja, en mayor o menor medida, a partir de la propuesta lacaniana de un tratamiento posible para la psicosis. Cada una de las instituciones que se hicieron representar por trabajos eminentemente clínicos mostraron que el rigor se impone en la clínica del caso por caso, que el funcionamiento institucional puede ofrecer un partenaire al sujeto psicótico, desde la infancia, y que hay una dignidad posible para el niño psicótico y autista cuando pueden reconocerse las reglas privadas y estrictas de su relación a la lalengua.

El diálogo con el autista fue pluralizado desde el inicio de las jornadas para rescatar la solución que cada sujeto autista encuentra a la defensa radical frente al goce que supone su estricto rechazo del Otro. Si pudiera encontrarse un rasgo en común entre las terapias cognitivo-conductuales que se ofrecen hoy al autista y la propuesta del psicoanálisis, sobretodo la del Lacan de los años 70, se podría decir que tienen en común el significante aprender*. Aunque, se impone aclarar que la diferencia esencial radica en que no se trata de hacer aprender al autista la lengua del Otro –objetivo por el que trabajan tenazmente aquéllas- sino aprender de él su lengua privada, una lalengua que no llegó a alienarse al lenguaje, a la lengua del Otro. Interesarse por su lalengua es hacer al sujeto responsable de ella y acoger el goce que hay detrás, para facilitar al sujeto pasar de la clausura de su mundo autista al mundo del Otro. No es, por otra parte, otra la dificultad de todo sujeto en la relación con su goce, siempre autista.

Las tres I de RI3 (Red de Internacional de Instituciones Infantiles del Campo Freudiano), con sus tres instituciones fundadoras (Antenne 110, Le Courtil y Nonette) permitieron elaborar y poner en funcionamiento la Práctica entre varios, como un modo de ofrecer al sujeto autista la ocasión de una pluralización de encuentros donde hacerse escuchar e inventar un lazo social a su medida.

La gran variedad de casos clínicos presentados y la calidad de las elaboraciones teóricas –entre ellas las que aseguraron una representación española, con las intervenciones de Vilma Coccoz y Elisabeth Escayola evidencia una vez más la existencia de un pulso decidido, que excede las fronteras comunitarias, de ofrecer a los sujetos autistas y psicóticos graves un partenaire que acoja y acompañe su lógica subjetiva, uno por uno.

La Práctica entre varios es correlativa a ese uno por uno y se presenta, así, con la modalidad singular que cada lugar tiene en la implantación de su funcionamiento, como una apuesta firme que permite no retroceder ante el deseo, ante el deseo de autorizar la utilización del crisol de la lalengua propia de cada uno de los sujetos que son acogidos en institución.

Las Jornadas fueron la ocasión, además, de constatar la necesidad de proseguir otro tipo de diálogo, el que se pidió desde algunas asociaciones de padres de niños con autismo, que, reacios al estigma que la epidemia autista actual –promovida por las neurociencias y sus ecos en los medios de comunicación- ejerce sobre estos sujetos, reclaman la dignidad que su modo particular de vínculo social merece y que creyeron escuchar durante ese fin de semana. Buena prueba de ello fue la intervención de Jacqueline Berger, a propósito de su testimonio personal que ha configurado el libro Sortir de l’autisme**.

Las conclusiones de los dos días de trabajo sobre la aplicación del psicoanálisis a los sujetos autistas –que continúan apareciendo en la web del RI3 (http://ri3.courtil.be)- mostraron que la salida del autismo por el diálogo es una apuesta ética a sostener, elaborar y transmitir.

Notas:
* Aprendre, en francés, significa tanto aprender como enseñar.

** Jacqueline Berger, Sortir de l’autisme. Buchet-Chastel. 2007
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31 de Enero de 2008

España, con “demasiada alegría”. Miquel Bassols (Barcelona)

00:11:17 , por jalvarez Spanish (ES)

¿Cómo sigue la política en España el avance imparable de la depresión, esta epidemia que amenaza nuestro futuro pero que es ya hoy la responsable de uno de las mayores partidas del gasto social? La mejor respuesta que hemos encontrado para el actual diagnóstico: “En estos momentos, se toman antidepresivos con demasiada alegría”. Son las palabras del director del Institut Català de Farmacologia alertando a la prensa de los costes y los riesgos de la administración indiscriminada de antidepresivos. ¿Humor involuntario? ¿Lapsus calculado?

En todo caso, muestran de nuevo la paradoja en la que se mueven las políticas sanitarias actuales, también en España, entre el imperativo de la eficacia verificable y la hemorragia de un gasto social cada vez más hipotecado a la demanda de curación inmediata del sufrimiento psíquico. Y el problema no es de hecho que se tomen sino que se receten... con demasiada alegría. Es la alegría fundada en las promesas anunciadas a tambor batiente por los sucesivos Ministerios de Sanidad estatal y seguidas, más o menos de manera uniforme, por los gobiernos de las Comunidades Autónomas. Veamos algunos elementos de esta estrategia.

Fue para hacer frente al aumento del sufrimiento psíquico de los españoles que el Gobierno Zapatero elaboró la “Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud”. El plan fue aprobado por el Gobierno y las Comunidades Autónomas el 11 de diciembre de 2006 y fue presentado por la entonces Ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, el 21 de marzo de 2007. El plan sigue la lógica de una medicalización sistemática del sufrimiento psíquico. El argumento, insiste la anterior ministra, es el de la no estigmatización de la enfermedad mental: “Por otra parte, seguiremos desarrollando campañas contra el estigma asociado a las personas con enfermedad mental. Hemos insistido, y seguiremos haciéndolo, en que los trastornos mentales son enfermedades como las demás. Que algunas se curan. Y que la mayoría de las que aún no se curan, si se diagnostican a tiempo y se tratan bien, tienen un pronóstico razonablemente favorable”.

La gripe o la esquizofrenia, el cáncer o la neurosis obsesiva siguen así en un mismo pie de igualdad la promesa de curación guiada por la medicalización generalizada, con los criterios de eficacia y eficiencia de la medicina basada en la evidencia. El lugar colateral otorgado a los “profesionales psi” -con sólo algunas pinceladas en el largo informe al estilo de “promover la atención psicoterapéutica”- ha provocado múltiples respuestas quejosas, una vez más, de los colegios y asociaciones de psicólogos.

Pero la lógica higienista no parece detenerse ante estas reclamaciones de aumento de los profesionales “psi” en el Sistema Nacional de Salud. La creación del “Centro de Investigación Biomédica en Red” dedicado a la salud mental es uno de las piezas de esta estrategia que el actual ministro, Bernat Soria -reputado como eminente científico-, desarrolla añadiendo ahora el “Plan Avanza”. Es un plan “destinado a la informatización completa del proceso asistencial” con tres acciones: implantar la “receta electrónica”, establecer el Historial Clínico Electrónico (HCE) para interconectar todos los centros sanitarios desde los que se pueda acceder al historial de cada persona, y desarrollar la cita médica por Internet y el telediagnóstico. Bernat Soria asegura que el proyecto de “Sanidad en línea” iniciado por sus antecesores, puede ser así una realidad en dos años.

La política de las cosas tiene sin duda en la promesa de la eficacia tecnológica, uno de sus mejores argumentos para borrar de su mapa al sujeto de la palabra y del goce. La tecla “Intro” parece ser ya la llave de vuelta del acto médico y pronto lo será del acto político. ¿Dónde queda aquella “presencia real” del analista en la que Jacques Lacan veía el resorte irreductible de su acto? Hay, en efecto, un punto en común en las diferentes estrategias de respuesta a la demanda social: el descuido, cuando no el desprecio, de la dimensión de la transferencia como decisiva en las formas de tratamiento. Pero este descuido retorna en dos problemas que acucian al político de la salud mental: la necesidad de un rápido diagnóstico, que sólo bajo transferencia puede ser realmente preciso, y el llamado “incumplimiento terapéutico” que se ha convertido hoy en el mayor escollo de los tratamientos farmacológicos y conductuales. “Es que se resisten”, decían los analistas postfreudianos de la época, criticados precisamente por Lacan como bellas almas que no veían la realidad que producían por su propia posición en la transferencia. Una política del síntoma sin estrategia de la transferencia será siempre un paso atrás para el sujeto del deseo. Es lo que a veces detectan nuestros políticos si saber muy bien a qué santo encomendar sus plegarias.

La consejera de Sanidad del gobierno catalán, -equivalente en la Generalitat al ministro de Sanidad -, la Sra. Marina Geli, podía así declarar, alarmada por el aumento del gasto social en la prescripción de psicofármacos: “En el trasfondo de la prescripción de muchos psicofármacos, tal vez exista la falta del tiempo del médico de familia o del personal de enfermería, de tener un espacio para escucharlo y decirle: ‘Vuelva usted mañana, porque tal vez esto que tiene es simplemente una tristeza y no un trastorno depresivo’. Pero tal vez tenga sólo dos minutos para hablar de esto”. En realidad, bastan menos de dos minutos para decir esta frase que finalmente deja para mañana lo que no se puede hacer hoy, aplazando la cita con el sujeto de la demanda y de la transferencia, y no por falta de tiempo sino por falta de saber localizar a ese sujeto en su justo término y valor. Es verdad, la indicación de Marina Geli sitúa el problema en su principio, pero harían bien, tanto el médico como el personal de enfermería -¿y por qué no finalmente un psicoanalista?- en aprender a situar ese sujeto de la demanda siguiendo las indicaciones de Jacques Lacan: “La curación es una demanda que parte de la voz del sufriente, de alguien que sufre de su cuerpo o de su pensamiento. Lo sorprendente es que haya respuesta, y que desde siempre la medicina haya dado en el blanco por medio de las palabras”. Es precisamente cuando faltan estas palabras, y no el tiempo, cuando el objeto, medicamento o respuesta inmediata a la demanda, viene a colmar el vacío abierto entre cuerpo y pensamiento, el vacío de su identidad imposible.

Asistimos así en España a los efectos, tal vez menos espectaculares que en otros lugares pero no menos persistentes, de la ideología de la evaluación y de las políticas “basadas en la evidencia” que afectan también a los diversos estratos del campo de la salud mental. Un sistema sanitario sin sujeto, que se controlará y evaluará a sí mismo con la eficacia de una máquina; este parecería ser finalmente el ideal de un sistema funcionando a la perfección, sin mayor traba que el de la inversión económica que supone.

Pero a fuerza de proponer un sistema tan seguro como garantizado por un Otro completo, -llave en mano después de dar dos vueltas al cerrojo-, el resultado es justo el contrario del que se esperaba: la sensación de una inseguridad permanente. En realidad, constatamos a nivel macrosocial lo que encontramos en lo singular de cada sujeto en la intimidad del dispositivo analítico: cuanto más el Otro se esfuerza en hacerse completo, más la división subjetiva florece con todas sus paradojas. O como decía el excelente humorista llamado “El Roto” en una viñeta aparecida en “El País", con un sano saber sobre las paradojas del superyó, inscribiendo el siguiente mensaje en un cartel colgado de un enrejado: “Por razones de seguridad, no hay seguridad”*.

*Se reproduce la viñeta con la amable autorización del autor.

30 de Enero de 2008

GRAN MEETIN el 9 y 10 de febrero en la MUTUALITÉ (PARÍS) -Por el Psicoanálisis y contra el Cognitivismo Conductual-

00:01:29 , por jalvarez Spanish (ES)



Queridos colegas:

El próximo 9 y 10 de febrero tendrá lugar en París el gran Meeting de la Mutualité, un extraordinario evento, anunciado desde hace meses, impulsado por Jacques-Alain Miller, que reunirá a una serie de intelectuales y políticos defensores del psicoanálisis en contra de la ideología cognitivista que se extiende por toda Europa.

La presencia en París de los miembros de la ELP y de la amplia comunidad del Campo Freudiano de España para dar apoyo a esta lucha es de suma importancia. Como señala Jacques-Alain Miller en el Comunicado nº 16:

“El combate será prolongado, pero es ahora, inmediatamente, cuando hay que quebrar el ataque. Esto supone que el Meeting sea un suceso público. Fuerzas múltiples convergen en el mismo objetivo: remodelar en su totalidad las prácticas de la escucha, eliminar la influencia del psicoanálisis en la Universidad, atacar al psicoanálisis mismo en su ejercicio privado. Creer que el consultorio del analista es una fortaleza inexpugnable sería un error fatal. Por lo tanto, es la hora de la movilización. Es ahora o nunca el momento de hacer acto de presencia y de significar vuestro deseo. Vuestra presencia masiva en la Mutualidad el 9 y 10 de febrero, con la salida dos días antes del Nouvel Âne n° 8, marcará el comienzo de la contraofensiva necesaria ante la agresión cognitivista”.

Animo a todos y a cada uno a asistir y participar en este gran acontecimiento en defensa del psicoanálisis, nuestra presencia ayudará a que el meeting tenga la mayor repercusión en los medios de comunicación y en los medios políticos, será una gran demostración de la fuerza del psicoanálisis y de la orientación lacaniana.

Los que no puedan viajar y deseen adherirse al acto pueden enviar un e-mail a Marta Davidovich (martad@lacanian.net), dando su nombre y dirección, y poniendo en el asunto la palabra Adhesión.

Un saludo muy cordial a todos,

Xavier Esqué
Presidente de la ELP

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21 de enero de 2008
Comunicado Nº 16

Queridos colegas:

Le Monde y Libération han abierto por primera vez sus columnas a la polémica anti-evaluadora. Le Monde publicaba el último viernes opiniones sobre el tema, una de Elisabeth Roudinesco, la otra, publicada el sábado, era una entrevista que me hicieron a mí y que había sido recogida diez días antes por Eric Favereau.

Espero que el mitin de la Mutualité sea lo suficientemente potente como para agrandar la brecha y suscitar un eco mediático. La participación activa de Bernard-Henry Lévy y de Philippe Sollers debería ayudar a ello.

Sería deseable que se extienda el rumor de que Claude Allègre podría volver al gobierno, encargándose del ministerio de Investigación. Fue él, quién en el gobierno de Jospin, intentó generalizar el modelo “ciencias duras” y utilizarlo para rebajar las ciencias humanas.

En cuanto al gabinete de Sarkozy, se confirma que cuenta con partidarios montaraces de la evaluación cuantitativa en la Universidad, hostiles a la psicología clínica.

El combate será prolongado, pero es ahora, enseguida, cuando hay que dar el primer golpe para pararlos. Eso supone que el Meeting sea un éxito de público, Múltiples fuerzas convergen sobre el mismo objetivo: Una transformación de arriba debajo de las prácticas de la escucha, eliminar la influencia del psicoanálisis en la Universidad, atacar al propio psicoanálisis en su ejercicio privado. Creer que la consulta del psicoanalista sería una fortaleza inexpugnable sería un error fatal. Así pues, ha llegado la hora de la movilización.

Es ahora o nunca, es el momento de hacer acto de presencia y de manifestar vuestro deseo. Vuestra presencia masiva en la Mutialité, los días 9 y 10 de febrero, la salida, dos días antes, del Nouvel Âne nº 8, marcará el comienzo de la contra-ofensiva necesaria ante la agresión cognitivista.

Saludos cordiales,

Jacques Alain Miller

traducción: Araceli Fuentes

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22 de enero de 2008
Comunicado n°17

Queridos colegas:

Hice conocer esta tarde en el gabinete presidencial la existencia del Meeting en la Mutualité, pidiendo que se me diga de una buena vez si debemos considerar que la eliminación del psicoanálisis en la Universidad está programada y llegará hasta su fin, o si el poder político intervendrá, como ha sido el caso en el pasado. En efecto, desde 1991 las evaluaciones realizadas en el departamento de psicoanálisis por equipos cognitivistas le han sido siempre desfavorables, y los sucesivos ministros de Educación nacional decidieron cada vez personalmente no seguir las recomendaciones de los expertos.

En cualquier caso, no dejaremos cortar los lazos de la juventud con el psicoanálisis: sería consentir a la desaparición de nuestra práctica. O bien este lazo será mantenido en el seno de la Universidad, o bien actuaremos por fuera del aparato del estado, en la sociedad civil, con el modelo de las Secciones Clínicas. Cuando la Argentina estaba en manos de los militares, todo un sector universitario privado se desarrolló al margen de la Universidad oficial, y esto no le salió tan mal a nuestros colegas.

Si el sarkozismo deja desarrollar a la evaluación cuantitativa sus efectos nefastos, pues bien, tomaremos el ejemplo de los argentinos. Y como no vivimos en una dictadura, sino en democracia, vamos a decirlo fuerte y claro.

Muy cordialmente,

Jacques-Alain Miller

Traducción : Silvia Baudini (from eol-postal

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23 de enero de 2008
Comunicado Nro 18

Queridos colegas:

El Presidente de la República anunciaba el 8 de enero, en su conferencia de prensa que se comprometería en la campaña de las elecciones municipales. Ayer, cambió de opinión: "No tengo que meterme en ello". Es alentador: hé aquí un hombre que no tiene miedo de desdecirse con dos semanas de intervalo. Nicolas S. es un sujeto profundamente original, que no es convencional, un sujeto no estándar. En particular, no tiene el sentido de los límites ("no existe x tal que..."). La transgresión le es por lo tanto natural. Agita todas las convenciones; practica como respira la mezcla de géneros, cree, y hace creer, que "todo es posible"; le conviene perfectamente a una época donde se adula a quien hace "mover las líneas". Las hace mover tan bien que no hay para él barrera impermeable entre el sí y el no. Esto deja esperanzas. Tomó partido por la evaluación generalizada, no vemos porqué no podría volverse atrás. Para este cuantitativista, el número que conformaremos en la Mutualidad va a tener importancia.

Muy cordialmente,

Jacques-Alain Miller

Traducción: Silvia Baudini (from eol-postal

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24 de enero de 2008
Comunicado n°19

Queridos colegas:

El nuevo Presidente del Colegio de abogados, nuestro amigo Christian Charrière-Bournazel, me confirma que tomará la palabra en la Mutualité, con el tema “¿Hacia una sociedad delatora?”. Intervendrá el sábado por la mañana.

Por otra parte, el Presidente de la Fundación Gabriel-Péri, Robert Hue, hablará el domingo por la tarde, así como el Presidente de Emmaüs (sucesor de Martin Hirsch), Christophe Deltombe.

Muy cordialmente,

Jacques-Alain Miller.

Traducción: Silvia Baudini (from eol-postal

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25 de enero de 2008
Comunicado n°20

Queridos colegas:

El sábado por la tarde, tomarán la palabra en la Mutualité, Bernard-Henry Lévy, Catherine Clément, y Philippe Sollers. Este último presentará y comentará un film realizado bajo su dirección; el título que me comunicó: “Antidepresivo, fómula china fuerte”.

Para el domingo por la tarde, Zarka prepara, me dice, «una carga terrible contra el cognitivismo».

También: dos sociólogos, Michel Chauvière y Vincent Gaulejac, vendrán a analizar las relaciones entre la política y la gestión de hoy.

Por otra parte, el número 8 de LNA-Le Nouvel Âne -64 paginas-, con un dossier de 28 páginas sobre “La Universidad sadisada (sadisée) por la policía de la evaluación”- acaba de salir de la imprenta, muy distinguido. Será puesta en venta en las librerías el 7 de febrero.

Finalmente, Le Nouvel Observateur de esta semana me presenta como sarkófilo declarado; pero sí, soy sarkófilo por haber escrito en ese magazine, en el 2002, un artículo prediciendo la elección de Sarkozy en el 2007 si la izquierda no encontraba la réplica a un hombre cuyo estilo Can do (yo puedo hacer) ridiculizaba el look languideciente de todo el personal político de la época.

Muy cordialmente,

Jacques-Alain Miller,

Traducción: Silvia Baudini (from eol-postal)

19 de Enero de 2008

I JORNADA DEL CPCT-BILBAO - La clínica del CPCT: lugar de confluencia del síntoma social y el síntoma particular de un sujeto. Xavier Esqué (Barcelona)

00:50:52 , por jalvarez Spanish (ES)

Intervención de Xavier Esqué (Presidente de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis) en la Mesa de presentación de la Jornada, con Mónica Marín (Directora CPCT Bilbao), Pedro Fernández de Larrinoa (Director General de Inserción Social de la Diputación Foral de Bizkaia), Jose Antonio De la Rica (Jefe de Asistencia Psiquiátrica y Salud Mental de Osakidetza-Servicio Vasco de Salud), Javier Orduna (Director del Área de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao), Delfín Montero (Director del Departamento Psicopedagogía y Codirector del Programa de Doctorado en Educación de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de la Universidad de Deusto).

Los CPCT son un efecto del discurso psicoanalítico y de la acción lacaniana.

En un tiempo en el que algunos pretenden arrinconar al psicoanálisis y eliminar la clínica nos encontramos en la paradoja de que los CPCT nos permiten, ahora más que nunca, el encuentro con políticos, con técnicos de la administración, con profesionales de la educación y de la salud mental, con asociaciones, con empresarios, etc. Y tenemos que explicarles lo que es este objeto tan particular que es el CPCT aún sin terminarlo de saber nosotros mismos. De todas formas, no desaprovechamos la ocasión para transmitirles porqué el psicoanálisis hoy es tan necesario.

En efecto, seguimos pensando los CPCT como una nueva institución de psicoanálisis aplicado a la terapéutica y hace ya más de cuatro años que el primero de ellos fue creado en París. Creo que una de las claves de la extraña fuerza y potencia de este proyecto institucional es que sigue siendo una experiencia nueva para todos nosotros, y esto lo decimos después de haber atendido ya a miles de pacientes en Europa y también al otro lado del atlántico.

Es una demostración en acto de que el psicoanálisis de orientación lacaniana responde a los problemas que la época plantea. Y esto es así aquí en el CPCT de Bilbao, como lo es en el de Barcelona, o en el de Madrid, o en el de Málaga. Como lo es en los 12 CPCT que están funcionando en Francia, y lo es en Bélgica y en Italia, y en Argentina, y en Brasil, y en tantos otro países que conforman la geografía del Campo Freudiano. En efecto, es una especie de mancha que se extiende cuyo alcance y efectos son aún incalculables tanto a nivel interno para el psicoanálisis mismo, como a nivel externo, es decir, a nivel social.

En España, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales por medio de la Secretaría de Estado de Asuntos Sociales, Familias y Discapacidad está reconociendo nuestro proyecto y está subvencionando parte de nuestra acción. También lo han empezado a hacer algunas administraciones autonómicas y locales. Y esto es así, como decía, por todas partes, en Europa, y también en Latinoamérica.

Los CPCT, como ustedes saben, han establecido en su punto de partida los parámetros de gratuidad y de un límite en la duración temporal de sus tratamientos. Lo primero que habría que señalar es que ello no es completamente nuevo en psicoanálisis. Freud mismo estableció un límite temporal en algunas de sus curas. También han existido a lo largo de la historia del movimiento psicoanalítico clínicas de atención gratuita.

Tampoco es nueva la práctica de las terapias breves. No obstante, los CPCT son una experiencia inédita que nada tiene que ver con el planteamiento de otras orientaciones psicoanalíticas, que han promovido terapias breves o focales en las que el tiempo anticipado queda al servicio de una solución terapéutica estándar adaptada a la realidad colectiva, sino que la clínica del CPCT es una clínica que se sostiene del encuentro con el analista y de su acto, es decir, que es una clínica a medida del sujeto y ligada a la contingencia.

En los CPCT, por tanto, no se parte de lo ya sabido sino que se trata en cada momento de preservar la dimensión de experiencia. Por otra parte, la renovación del marco en el que se van a desarrollar los tratamientos psicoanalíticos y, en especial, la cuestión del manejo del tiempo y la gratuidad del tratamiento ponen en primer plano en cada caso, de manera inédita, el deseo del analista.

La clínica del CPCT privilegia el lugar de confluencia del síntoma social y el síntoma particular de un sujeto. El interés del psicoanálisis por lo social se encuentra desde un inicio en Freud quien siempre pensó que las dinámicas sociales tenían efectos sobre la subjetividad de las personas, como ilustra su obra El malestar en la cultura. También Lacan señaló que el psicoanalista por su función de intérprete en la discordia de los lenguajes tenía que estar a la altura de la subjetividad de su época. Es decir, que Lacan también tuvo en cuenta lo social hasta el punto de que al final de su enseñanza incluso llegó a plantear que lo social puede venir al lugar de la función del Nombre del Padre. Por eso Jacques-Alain Miller en su trabajo de elucidación de la última enseñanza de Lacan plantea que “la realidad psíquica es la realidad social”. Para Lacan la concepción del inconsciente como algo interior es un error, señala Miller. El inconsciente está afuera, hay que pensarlo exterior. Por esto Lacan pudo decir que “el inconsciente, es la politica”.

Por tanto, el psicoanálisis lacaniano no está afuera del mundo como algunos a veces han pretendido hacer creer, sino que funciona con el mundo y con los cambios que en cada época presenta la sociedad. El psicoanálisis explora como ninguna otra disciplina el lazo entre lo individual y lo social. Y la existencia de los CPCT y la clínica que ahí se desarrolla son una magnífica prueba de ello.

Nuestra época presenta una nueva problemática del lazo social, se habla de la precariedad del lazo social como una de las características de nuestros días. Ahora bien, la clínica del CPCT, la clínica psicoanalítica, siempre tiene en cuenta la función del síntoma, se orienta por lo real y se distingue de las otras terapéuticas. Para el psicoanálisis un síntoma es lo que el sujeto nos presenta como aquello de lo que sufre. Es en nombre de este sufrimiento que el sujeto viene a vernos, porque de alguna manera le resulta ya imposible de soportar su síntoma y busca una respuesta que le permita encontrar una salida. Nuestra tarea es proporcionarle al sujeto los medios necesarios para que pueda salir de este impasse en el que se encuentra. No seleccionamos los pacientes en función del diagnóstico, aunque en cada caso se trata de trabajar la demanda, encontrar el punto del síntoma a tratar teniendo en cuenta, eso sí, el tiempo del que disponemos, es decir, que tomamos un punto del síntoma que sea posible de desplazar en 16 sesiones como máximo.

Teniendo en cuenta la temporalidad limitada de atención que ofrecemos tratamos de obtener efectos terapéuticos rápidos, de ahí que la clínica del CPCT está más del lado del bricolaje que del desciframiento del síntoma. Se trata de producir un desenredo, encontrar una salida.

Las invenciones encontradas son diversas: un cambio en las coordenadas del problema, una nueva lectura del mismo, una rectificación de la posición subjetiva, etc. La pregunta abierta al inicio encuentra una respuesta, un ciclo se cierra. Otras veces la respuesta encontrada puede llevar al sujeto a abrir una nueva pregunta y continuar el trabajo psicoanalítico en otro lugar.

Por lo que respecta a la transferencia, es indispensable distinguir la transferencia al CPCT de la transferencia al analista. Asimismo tratamos de dejar de costado la vertiente de repetición de la transferencia para mejor acentuar la vertiente de creación de la transferencia, lo que ésta tiene siempre de nuevo, de invención.

La clínica del CPCT, como pueden ver, no rebaja el psicoanálisis, ni tampoco la formación del analista. Nosotros no tenemos dos clases de analistas: los de los CPCT y aquellos que sólo recibirían la demanda estrictamente analítica. En los CPCT trabajamos los analistas más formados con los analistas más jóvenes y con los practicantes en formación, juntos, unos al lado de los otros. Trabajamos tratando de extraer las incidencias clínicas de la última enseñanza de Lacan, porque la práctica que se desarrolla en el CPCT se fundamenta en la nueva concepción del síntoma de la última enseñanza de Lacan. Una concepción del síntoma contraria al sentido común. La esencia del síntoma no está en que es una formación del inconsciente, la clave del síntoma no está en lo que éste tiene de verdad, sino que la clave está en que el sinthome es nuestro partenaire. En efecto, es un mal del que el sujeto sufre, sin duda, pero del que también goza, es decir, que lo satisface.

La práctica analítica consiste en conseguir que el sujeto llegue a captar de alguna manera este punto paradojal. De hecho, el síntoma es el aparato que el sujeto ha podido fabricar para vivir mejor y lo ha construido con los recursos que ha tenido a su alcance, con lo que el sujeto tiene de más singular, con lo más íntimo.

Es algo a tener muy en cuenta cuando la medicalización de la vida psíquica toma una dimensión tan abusiva, cuando las corrientes neo-higienistas autoritarias y las evaluaciones homogeneizadoras pretenden imponerse por doquier, cuando la genetización de la vida pone en peligro la dimensión del sujeto responsable, el sujeto de la palabra y el lenguaje. Es el estado de la civilización que está en juego. Éste es nuestro combate, y en él los CPCT son una de nuestras armas más valiosas.

12 de Enero de 2008

Una sutil marginación. Araceli Teixidó (Barcelona)*

00:40:08 , por jalvarez Spanish (ES)

El presente trabajo parte de la práctica clínica que realizo en las unidades socio sanitarias de un hospital general. Es un trabajo que actualmente desarrollo conjuntamente con las personas vinculadas al Hospital de Día Psicogeriatrico con las que llevamos a cabo un trabajo de investigación en esta línea.

Se trata de un caso particular de marginación social. Se trata de una sutil forma de marginación que se produce en algunos casos con los enfermos de demencia. No hay voluntad por parte de nadie de excluirles y dados los buenos cuidados que se tienen con ellos nadie pensaría que se les ha marginado, pero de hecho, se produce.

Con cierta frecuencia, -como siempre dependiendo de las personas implicadas-, a partir del momento en que se diagnostica una demencia, el enfermo pasa a ser considerado un testimonio no fiable(1) y los profesionales sanitarios se dirigen sólo a la familia para cualquier comunicación.

He comprobado una consecuencia muy importante de este fenómeno: los enfermos sometidos a este tratamiento experimentan un empeoramiento súbito y severo de los síntomas conginitvos y también, o alternativamente, de los afectivos.

La explicación que encuentro para ello, y que deberemos probar, es la de que los dementes, ante la fragmentación de su realidad psíquica y de la desorientación que se va produciendo, tienden a buscar soporte en las identificaciones que les vienen del Otro. Este hecho les hace especialmente sensibles a cualquier modificación del sentido del vínculo que se mantiene con ellos.

En el trato a los enfermos de demencia se observa una tendencia de los profesionales a centrarse en lo que se deteriora, en este caso las capacidades cognitivas y los trastornos psiquiátricos, a partir de su interés para controlar estos factores.

Ahora bien, esto suele comportar un descuido de los aspectos más personales como son el sufrimiento subjetivo o el estilo del sujeto de enfrentar las dificultades.

Además, es frecuente que los familiares que están muy afectados por el proceso que vive el enfermo, se ciñan a aquello que queda controlado o a cargo del médico y no puedan hacer frente a los requerimientos que caen fuera de este ámbito si no es relacionándolos siempre con el deterioro cognitivo. El efecto final es que al enfermo no se le atribuyen motivos íntimos, si no que la causa de lo que dice y hace se encuentra en la enfermedad neurológica.

La experiencia demuestra cómo el deterioro cognitivo no afecta al deseo, especialmente en los períodos iniciales de la enfermedad.

A continuación bosquejo algunos ejemplos clínicos:

La retirada de la palabra a un paciente produjo un efecto de caída de su subjetividad, de desaparición del sujeto y por tanto dio lugar a la aparición de sintomatología correspondiente a una demencia avanzada. Devolver al paciente el uso de la palabra le restituyó todas las capacidades abandonadas.

Me parece muy interesante dilucidar a partir de la práctica la cuestión de los efectos que las comunicaciones e intervenciones que se hacen con los enfermos dementes tienen sobre su estado subjetivo y las consecuencias en su evolución.

Me parece también que se trata de un observatorio privilegiado para lo que Jacques-Alain Miller explica como reconexión con la realidad social(2)a partir de la respuesta que podemos dar.

En otro caso pude observar cómo la confusión entre demencia y locura, produjo un cuadro de ansiedad muy grave en un paciente recientemente diagnosticado y su familia. Este cuadro remitió rápida y duraderamente cuando se les explicó la diferencia entre ambas situaciones y se acotó convenientemente el daño que se esperaba de la primera.

Para ello había sido necesario escuchar con cuidado sus manifestaciones y no atribuir la ansiedad al deterioro neurológico.

Escuchar a una paciente que se negaba a aceptar el tratamiento en el Hospital de Día psicogeriatrico, permitió que ésta desplegase una elaboración significante que dio lugar a la remisión total de la sintomatología ansiosa que presentaba desde el inicio de su enfermedad hacía varios meses. Este beneficio lo obtuvo a pesar de que ella misma no consiguiera recordar el contenido de la entrevista en las semanas posteriores al encuentro. El deterioro cognitivo no le impidió saber que el sujeto de la palabra había sido acogido. Este sólo hecho produjo efectos terapéuticos bien apreciables.

Por otro lado, y dado que su negativa a aceptar el tratamiento apuntaba a una dificultad personal de origen infantil que no estaba en condiciones de resolver en la actualidad, se decidió como medida terapéutica con el equipo ceder a la propia demanda y mantener a la paciente al margen del trabajo propuesto.

Conclusiones:

Considerar que el enfermo demente conserva razones y motivos personales, que el sujeto del inconsciente resiste a los primeros embates de la demencia y no atribuir los síntomas al deterioro cognitivo, produce una clínica muy distinta de aquella que interpreta todas las respuestas del paciente en clave de daño neuropsicológico.

Por ejemplo, el desconocimiento que estos pacientes suelen mostrar respecto de su diagnóstico, se puede interpretar como una anosognosia o como la negación psíquica de una realidad muy difícil de aceptar.

Según cómo se entienda será distinta la manera de dirigirse al paciente, las respuestas que de él se espere, de todo ello obtendremos resultados muy distintos.

A los profesionales con los que trabajo les explico que mi método consiste en no dar nunca por sabido que un paciente ha perdido la capacidad de conversar y hacerse cargo de lo que dice. No dar nunca por sabido lo que hará una persona dado que tiene una demencia.

Que la intervención la podemos decidir en relación a lo que dice el paciente y los efectos de las conversaciones que tenemos, no en relación a lo que el grado de demencia dice que podemos esperar.

Este tipo de intervenciones son apreciadas por el equipo investigador que experimenta y valora los efectos que este tipo de trabajo produce en su propia práctica con estos enfermos.

1-. Rigaux, N. Raison et déraison. Discours médical et démence sénile. De bœck, Bruxelles, 1992

2-. Conferencia de clausura de las Jornadas Pipol 3. Julio 2007.

* Intervención en la Jornada Sábados de la Orientación Lacaniana, organizada por la Comunidad de Catalunya de la ELP bajo el título: "Clínica y pragmática de la desinserción en psicoanálisis". Barcelona, 24 de Noviembre de 2007

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    «Pero lee sobre todo tu propio inconsciente, ese libro con una tirada de un solo ejemplar cuyo texto virtual llevas por todas partes contigo, y en el que está escrito el guión de tu vida, o al menos su rough draft»

    Jacques-Alain Miller, Cartas a la opinión ilustrada.

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