El Psicoanálisis Lacaniano en España

El Blog de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis

28 de Octubre de 2014

TIRESIAS// Ser mujer es agotador (Fernando Martín Aduriz)// (Hacerse un cuerpo (Chus Gómez)

12:14:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

Ser mujer es agotador (Fernando Martín Aduriz, Palencia)

Un transexual vive la posición del arrepentido. Ha sido mujer, y esta experiencia lo ha agotado. Exclama pues, “ser mujer es agotador”. Quiere volver a ser hombre. La noticia ha saltado estos días: ser mujer es agotador.

Tiresias fue mujer siete años, siete. Y después volvió a ser varón. Entonces le consultaron: y Tiresias afirmó con rotundidad que el hombre sólo experimentaba una décima parte del placer que vive la mujer, lo que le permitió obtener de los dioses dos cosas: una buena ceguera, y una larga vida.

Nuestro transexual, pues, Chelsea Attonley quiere volver a ser Matthew por unas razones muy claras. Primero, él mismo lo narra: ”siempre he deseado ser una mujer, pero ninguna cirugía puede darme un cuerpo femenino real así que siento que estoy viviendo una mentira”. Segundo, los tratamientos hormonales le han llevado a una depresión y a un estado de ansiedad. Tercero, no se encuentra a si mismo/a, ergo, no encuentra trabajo. En una palabra, que ya ha empezado con la testosterona.

La enseñanza del caso público de Chelsea/Matthew para nosotros es importante. El juego de las identificaciones, de lo imaginario de una forma, no da para definir el estatuto simbólico de un género. No ha bastado la modificación, tampoco, del cuerpo real, para encontrar la definición a la pregunta qué soy, hombre o mujer.

El acomodo placentero en tanto ella, Chelsea, a Matthew, él, no le acaba de convencer.¡La identidad sexual! Ay, qué complicación definirse como hombre o como mujer, qué tesitura la de este joven Tiresias. Cuánto nos aclararía su discurso si pudiéramos obtener su testimonio en nuestras próximas Jornadas de la Escuela Lacaniana. Pero de momento, y a falta de que acudiera a un analista a comprobar las auténticas razones de ese encuentro agotador con el ser mujer, nos orientamos por la enseñanza de Lacan. Y así, sabemos que situarse en una posición, masculina, femenina, homo, travesti…no alcanza para dar cuenta del modo particular de goce. Chelsea se refiere a agotamiento. ¿Qué ha agotado? Cree que es ser mujer lo que es agotador. Pero también lo es ser hombre. Y, a lo que se ve, travesti. Es el deseo lo agotado, pues no lo ha encontrado vía identidad, y tampoco ha encontrado la llave del acceso al goce de las mujeres, ese que Tiresias evaluó, y ahora trata de recuperar el tiempo perdido en esa búsqueda. (Es pertinente evocar en este punto lo que Lacan muestra respecto al falo, aunque refiriéndose a los neuróticos, en La dirección de la cura, ‘ya sea que sepa que el Otro no lo tiene o bien que lo tiene, porque en los dos casos su deseo está en otra parte: es el de serlo, y es preciso que el hombre, masculino o femenino, acepte tenerlo y no tenerlo, a partir del descubrimiento de que no lo es’).

Nuestro agotado sujeto ha hecho una viaje de ida hacia el ser mujer y ahora pretende hacerlo de vuelta hacia ser el hombre, pero aún no sabemos la verdad de ese trayecto, la causa, y la posición subjetiva que determinan sus elecciones de identidad sexual.

Lo que finalmente no deja de ser baladí es la cuestión que plantea el periodista en la noticia. Insiste en mencionar quién sufraga esas operaciones de cambio de género, que al parecer es el erario público, pero creo que la correcta forma de interpretar esto es apelando a la necesidad para este sujeto de contar con la mirada del Otro, de solicitar su respaldo, de introducir el asunto en el campo del Otro, al no efectuar tales operaciones por la vía de su privacidad. Razón de más para tenerlas en cuenta, comentarlas y estudiarlas.

Fernando Martín Aduriz, miembro de la ELP y la AMP. Palencia.

 

 

HACERSE UN CUERPO (Chus Gómez)

Estamos a finales de los 70, recién acabada la dictadura. R estrenaba sus veintitantos. Su infancia ya dejaba clara su posición de elegido del lado materno y la imposibilidad para encarnar el ideal paterno, que como un imperativo  había guiado al resto de hermanos varones: pertenecer a las “fuerzas y cuerpos” de seguridad del estado ocupando una función de rango como el padre ocupaba.

El relato familiar era toda una declaración de intenciones y de mandatos superyoicos que constituían el ideal familiar que cada uno de los hijos acabó encarnando simbolicamente salvo R que lo encarnó en lo Real puesto que a la ley simbólica no podía someterse.

Previamente y pese a todo, cansado de oír las quejas sobre su condición de excluido, aceptó pasivamente ingresar en la academia militar, para ver si se hacía por fin “un hombre”. Lo expulsaron por “no acatar las normas y por sus tendencias homosexuales”.

Siempre había preferido los juegos con muñecas o  con animales, especialmente los pájaros y en su defecto su apuesta había sido jugar en soledad. Al respecto de su tiempo en la academia,dirá:“aquello no era para mí”.

Su rebeldía con las normas, le llevó a su primer ingreso psiquiátrico a los 18 años. Duró 8 meses. El motivo del ingreso: un acto suicida, que inauguraría una serie larga: ahorcamiento delante de una iglesia, precipitación por una terraza…varios envenenamientos con psicofármacos… Algo singular los une: la presencia de gente en la escena.

Al salir de alta, y después de un tiempo, reúne una cantidad de dinero que le permite irse a vivir a una gran ciudad en donde ejerce la prostitución homosexual, sin implicación afectiva de ningún tipo.

Regresa de nuevo y se somete a una IQ de cambio de sexo. Se convierte así en La Mujer…que deslumbra al otro por su belleza.

Su empuje a la mujer había sido encarnado en lo Real del cuerpo. Podríamos elucubrar que quizás la imposibilidad de asumir la castración simbólica fue desplazada y actuada en la castración química…

Nos dirá que hubo un tiempo en el que fue feliz. Que su nueva condición de travesti le procuró reconocimiento y éxito social permitiéndole su invento hacer lazo en el mundo. Incluso con esa condición singular trabajó cuidando niños.

La felicidad quebró cuando unos años más tarde irrumpieron en escena las voces:

“Hasta entonces vivía feliz, tenía pájaros, plantas y atendía mi casa. Tenía la gracia que tienen las mujeres, hasta que empecé a oír voces…una de hombre, otra de mujer y una asexuada…criticaban todo lo que hacía, me llamaban de todo…furcia, o me decían sígueme a mí…Después empecé a sentirme deprimido porque la gente no me entendía…Ahora me siento sin sexo, el miedo que tengo es haber perdido la libertad. Para mis padres era un monstruo, me operaria me quitaría los pechos porque mis padres lo quieren. El médico me lo aconsejó, aunque psiquicamente siempre seré mujer”

En esta coyuntura se somete de nuevo a otra IQ, posiblemente muy presionado por su familia, en un intento de recuperar la “decencia social”, su cuerpo recupera su aspecto masculino.

Como en el mito de Tiresias ha encarnado los dos cuerpos, si bien como psicótico que es, independiente del cuerpo biológico que encarne, su posición será siempre la de la hacer existir La Mujer.

Es una etapa convulsa, con continúas entradas y salidas del psiquiátrico, mucho sufrimiento y conflictos en casa con sus padres y hermanos para los que es “un degenerado”.

Sus preguntas en ese momento son existenciales: “¿quién soy yo?” y su correlato afectivo la depresión. Está perdido, sin salida, ni sentido en su vida.

Escucha la voz aguda de una mujer que le dice: “vivo en ti”.

Ingresos y más ingresos…deprimido, abatido, “con las puertas cerradas”.

“Mi madre no es mi madre, es un ama de cría…mi padre no es mi padre, es mi padrastro…ellos juegan al juego de la sin razón y yo al de la razón. Mi madre es Marlene Dietrich. La madre se diferencia del ama de cría en que el ama de cría te olvida y la madre no” “mi madre no pregunta…hurga en mi vida”

Hoy R mantiene un aspecto masculino ya de cierta edad, su belleza femenina, extraordinaria hace años, es solo un recuerdo, que se ha cansado de relatar a unos y otros.

Es un hombre apreciado y querido en su entorno de amigos…pocos. Siempre ha sido amable.

Hoy arrastra la vida como puede lastrada por una enfermedad crónica que merma aún más su vitalidad marchita.

Son los rescoldos mortecinos del empuje a la mujer que un día pasó a lo real del cuerpo para encarnar La Mujer que lo fue de todos los hombres que como travesti la buscaban: “Era la mejor“(sic)

Chus Gómez. Miembro ELP y AMP

24 de Octubre de 2014

Vídeo de la presentación y coloquio de la película "A cielo abierto"

14:17:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

Como os comentábamos el pasado 5 de septiembre en este mismo blog, el 17 de octubre se presentó en el cine Artistic Metropol, junto con un coloquio, la película de mismo

Os dejamos el vídeo

 

 

 

20 de Octubre de 2014

Reseña de la conferencia El ser humano, un compuesto trinitario de simbólico, imaginario y real (Vilma Coccoz, Madrid) por Miguel Ángel Alonso

21:19:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

CONFERENCIAS DE INTRODUCCIÓN A LA ORIENTACIÓN LACANIANA

(Nucep-Madrid)

¿QUÉ ES EL PSICOANÁLISIS LACANIANO?

Coordinan: Amanda Goya y Gustavo Dessal

El ser humano, un compuesto trinitario de simbólico, imaginario y real

Vilma Coccoz (2-10-14)

Reseña de la conferencia: Miguel Ángel Alonso


 

Vilma Coccoz fue la psicoanalista encargada de dictar la cuarta conferencia del ciclo ¿Qué es el psicoanálisis Lacaniano? Comenzó contando el sueño parabólico en el que Chuang Tzu soñaba que era una mariposa y que concluía: “Pero ahora no puedo saber si soy Chuang Tzu que soñaba que era una mariposa o soy una mariposa que sueña que es Chuang Tzu”. Expresión de una inquietud ontológica que se plantea al sujeto hablante: ¿Cómo estar seguros de que lo que vivimos no es un sueño? Incertidumbre respecto a la identidad que, muy bien, puede estar en el origen de una demanda de análisis. Si la mariposa y Chuang Tzu son diferentes, ¿cómo asegurar esa diferencia? La imagen narcisista del yo, al despertarse, no le otorgaba certezas, Chuang Tzu no era idéntico a sí mismo, sino que estaría dentro de una posición de no saber, clave para querer saber lo que cae por fuera de la pantalla imaginaria en la que se instalan los “cuerdos”. Incertidumbre vital sobre la que se volcó el pensamiento occidental: Platón con el mito de la caverna y el privilegio de la idea; el materialismo, opuesto a la idea; el psicoanálisis, acentuando la importancia del inconsciente en detrimento de la realidad social; el discurso religioso instaurando la verdad revelada, etc.

Dualidades entre idea/materia, alma/cuerpo, psique/instinto, subjetivo/objetivo, superadas por el psicoanálisis al introducir el tres que nos orientaría en la estructura. Se trata de la relación entre los sexos y la inclusión de “la otra mujer, el tercero perjudicado, que toma forma en el fantasma como requisitos del deseo, allí donde la relación entre dos no puede escribirse

Descartes fue tomado por Vilma en su faceta de inaugurador del sujeto moderno y buscador de un camino vital significado por su rectitud. Narró tres sueños del 16 de noviembre de 1619, dos traumáticos y el último apacible, y que Descartes interpretó como mensajes divinos. Los sueños fueron significados como alusiones a la filosofía, a la sabiduría, a la verdad y falsedad de los conocimientos humanos y de las ciencias, también hacían referencia a la soledad, a los peligros del Genio Maligno y a la benevolencia de Dios guiando sus pasos. Desde ese estado de duda pasó, años después, a la certeza del: Cogito ergo sum. Naturaleza pensante capaz de separar lo verdadero de lo falso. Con la garantía divina, Descartes llega a una identificación, en oposición a las dudas de Chuang Tzu, preocupado por resolver los enigmas que le traía el sueño.

Todo el discurso científico derivado del cogito cartesiano tendería a eliminar la duda de Chuang Tzu por razones objetivas. Se hizo entonces referencia a la carta 137 que, tres siglos después, Freud dirigía a Fliess, donde confiesa un deseo, que en su casa fuese puesta una placa con la leyenda: “El día 24 de julio de 1895, el Dr. Sigmund Freud halló el misterio del sueño.” Hacía referencia al sueño de Irma, con el cual tuvo la certeza del inconsciente, ligado a la singularidad y no al para todos que caracteriza al discurso científico, imponiéndose la evidencia de Otra realidad, de Otra escena poderosa y determinante hecha de lenguaje. Es en ese ámbito en el que el significante “mariposa” o la incertidumbre de Chuang Tzu toman su valor.

Aquí ya no se trataba de ningún trastorno de la imaginación, de la percepción, como podrían sostener los científicos, o los seguidores de Freud, que habían perturbado su creación. Por su parte, Lacan había rescatado “la dimensión ética de la vivencia del delirante, negándose a la estigmatización de la locura y mostrándose dispuesto a recibir la lección acerca de la condición humana que ella nos brinda”. Además, dio consistencia a los registros real, simbólico, imaginario, indispensables para ordenar la experiencia subjetiva y valorar las palabras según se inscriban en uno u otro registro, en lo cual se demoró Vilma Coccoz a través de varios ejemplos.

Este sería el marco que posibilitaría la solución a la parábola de Chuang Tzu, que permitiría alojar su singularidad y establecer la raíz de la diferencia real entre la mariposa y Chuang Tzu.

Evocó entonces a Jacques Lacan: “Cuando era mariposa discernía cierta raíz de su identidad, es decir que era y es esa mariposa que se pinta con sus propios colores… lo prueba que cuando es Chuang Tzu despierto no se le ocurre preguntarse si es la mariposa que está soñando serlo”. Su ser de mirada, el que pintó el significante mariposa con sus propios colores, raíz de su verdadera identidad como ser de goce, puede encontrar un modo de alojarse en un semblante, puede vestirse adecuadamente volviéndose presentable en el discurso con el nombre de Chuang Tzu, que dio origen a la duda pero que, una vez hecha la experiencia analítica, se vuelve un nombre de lo real, más allá de la función del patronímico, desde el cual puede inventarse un partenaire.

En ello residiría la función social del psicoanálisis, donde el no saber ocupa un lugar central. El analista es llamado a hacerle un lugar a lo real de cada uno, al modo en que pinta los significantes con los colores de su mirada, raíz de su existencia, escritura de su mismidad, a sabiendas de que no hay modelos, ni identidades absolutas, y que cada quien tiene derecho a instruirse en el modo singular, único, incomparable en que se asomó a la vida a partir de las necesidades más humildes para conseguir sacarle partido a su síntoma.

16 de Octubre de 2014

Sutilezas, Por GABRIELA GALARRAGA (Barcelona)

10:56:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Sutilezas. Consecuencias de la última enseñanza de lacan, Gerardo Arenas (compilador), Grama ediciones, Buenos aires, 2013.

 

Este libro es la transcripción de un debate sostenido en la Escuela de Orientación Lacaniana, a lo largo de varias noches y a partir de la lectura minuciosa del Curso Sutilezas Analíticas (Paidós, 2011) dictado por Jacques-Alain Miller en 2008-2009.

En una propuesta y formato muy interesante, no se trata meramente de los trabajos de lectura presentados por los participantes, sino que cuenta con la discusión posterior a su lectura, con sus comentarios, preguntas y aportes de una audiencia muy dispuesta al debate. Es así como lo señala su compilador, Gerardo Arenas, al decir que “el presente libro tiene sin duda mucho más que diez autores”. Gerardo Arenas es psicoanalista y físico. Ha publicado Estructura lógica de la interpretación (Atuel, 1998), Usos de la interpretación en las psicosis (libro digital, Russell, 2001), En busca de lo singular. El primer proyecto de Lacan y el giro de los setenta (Grama, 2010), y La flecha de Eros (Grama, 2012).

En el curso Sutilezas Analíticas, Miller invita a pensar la praxis que se deduce de la última enseñanza de Lacan, a revisar sus fundamentos, su orientación, sus efectos.

El título del curso alude al escrito de Freud La sutileza de un acto fallido, pero parte de una inquietud de Pascal: ¿por qué alguien hábil en asuntos de lógica puede no tener talento para las relaciones sociales y recíprocamente? A lo que Pascal responde: Porque los problemas lógicos se resuelven mediante la demostración, mientras que las relaciones humanas dependen de cuestiones de sutileza.

Algo que se juega dentro del psicoanálisis: el espíritu de demostración y el de sutileza. El término sutileza designa el modo de aprehender lo singular. La tríada sutileza, saber hacer y singularidad será el eje de este curso.

Los trabajos compilados por Arenas y las discusiones que les siguieron  apuntan a poder definir mejor la elaboración de la noción del analista como sinthome. Se trata en definitiva de un trabajo de Escuela: el repensar muchas cuestiones a la luz de la última enseñanza de Lacan.

De ahí que inicialmente se plantearan diez preguntas, que delinean algunas rutas por las cuales transita el debate.

La primera es sobre la relación que hay entre la novedosa orientación por lo singular y la conocida orientación por lo real.

 

La segunda es cómo incide la última enseñanza de Lacan sobre el deseo del analista cuando este se define en términos de lo singular.

Frente al goce diferenciado de lo real, ¿qué consecuencias tiene esto sobre el goce y sobre lo real?

La cuarta pregunta candente: ¿qué significa en la práctica un analista sinthome? ¿Qué implicancias tiene esto sobre la lógica y sobre la dirección de la cura?

En Sutilezas analíticas Miller indica que el campo de lo real debe dividirse en dos: un real imposible, universal y negativo, y otro real contingente, singular y positivo. ¿Qué real corresponde al psicoanálisis? ¿Cuál es el real propio del psicoanálisis?

En séptimo lugar, si según Miller los presupuestos del pase del 67 deben ser reconsiderados, evaluados, cuestionados, ¿cómo redefinir el pase en función del sinthome, de la singularidad del parlêtre? A su vez, ¿tiene esto consecuencias sobre el dispositivo del pase? ¿Cómo repensar el pase?

Y por último, si el objetivo del análisis es crear una nueva alianza con el sinthome que permita al parlêtre arreglarse dignamente con él, ¿qué lugar darle al fantasma y a su atravesamiento?

Partiendo de esta ruta de trabajo, Patricio Álvarez, Gabriela Camaly, Alejandro Daumas, Pablo Fridman, Gabriela Grinbaum, Ernesto Sinatra (quien incita a Gerardo Arenas a organizar el debate), Gustavo Stiglitz, Mónica Wons y Luis Erneta, se prestan a dejarse llevar por un camino “sinuoso pero con dirección”1.

Como señala Luis Erneta en su Postfacio “La compleja trama desplegada hace, de éste, libro de consulta y no solo de lectura”2.

 

Gabriela Galarraga

 


1 VVAA, Sutilezas. Consecuencias de la última enseñanza de lacan, Gerardo Arenas (compilador), Grama ediciones, Buenos aires, 2013, pág. 175.

2 Ibid., pág. 175.

10 de Octubre de 2014

Crónica: La significación lacaniana de la cura o el elogio de la anormalidad, de Gustavo Dessal (NUCEP), por Miguel Ángel Alonso (Madrid)

14:03:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

En el comienzo del curso 2014-15, la psicoanalista Amanda Goya presentó el ciclo de conferencias titulado ¿Qué es el psicoanálisis lacaniano?*, situando tres hitos significativos en su consolidación: el descubrimiento del inconsciente y la sexualidad por parte de Sigmund Freud; el establecimiento del corte como particularidad de la sesión lacaniana y el trabajo de Jacques-Alain Miller relativo a la Enseñanza de Lacan.

A continuación presentó al primer conferenciante, el psicoanalista Gustavo Dessal, que con el título La significación lacaniana de la cura o el elogio de la anormalidad, inauguró el ciclo.

Comenzó diseccionando etimológicamente el significante “cura”, transitando desde el sentido que le otorgaron disciplinas como medicina y filosofía, hasta llegar a la concepción que asume el psicoanálisis. Desde el “Kairos” griego: curacuidados, nos remitió a un sentido amplio del término: “el tiempo que requiere cada cosa”. Así centró el contexto en el campo específico del psicoanálisis. Ese tiempo fue proyectado en dos direcciones, hacia el paciente, con su preocupación respecto a la duración de su análisis, y hacia el ser del sujeto, evocado por Lacan cuando plantea: “Se necesita tiempo para ser”. Consideración con la que nos aproximó al planteamiento heideggeriano relativo a la “impropiedad del ser”, a su inconsistencia –o en términos psicoanalíticos, desamparo originario, falta de fundamento natural por la incidencia del lenguaje sobre el sujeto. Dessal añadió el carácter no armónico de la sexualidad humana descubierto por Freud. Todo ello haría necesario lo que Heidegger nombraba como “cuidado del ser”.

Establecidos los terrenos donde se juega la subjetividad humana: lenguaje, muerte y sexualidad, esta sumatoria conforma el trasfondo de la existencia y muestra el trastorno de lo humano como consustancial a su condición, no como afección contingente que, una vez resuelta, otorgaría un grado de felicidad natural. Desde esta perspectiva, “el cuidado del ser” no tendría que ver con la búsqueda de un ideal, sino con ocuparse de la inconsistencia, de la “falta en ser”, del vacío del sujeto, o lo que es lo mismo, de la incomprensibilidad de la muerte o la perturbación y desproporción que se deriva de lo sexual. Este sería el sentido de la palabra “cura” en psicoanálisis.

Un título de Sigmund Freud: “Psicoanálisis: tratamiento por el espíritu”, autorizó a Dessal para reflexionar acerca del “espíritu” del psicoanálisis y su ética singular, vinculada a las resistencias que suscita el psicoanálisis a lo largo del tiempo. Y es que el problema interno del psicoanálisis es su implicación con lo real, ese resto no simbolizable con el cual permanece en una tensión irreductible. Muchas resistencias partirían del rechazo de ese real estructural con el cual el psicoanálisis no teme comprometerse. Punto esencial para conducirnos a la concepción lacaniana de la "cura".


En primer lugar, diferenció al psicoanálisis de la ciencia en cuanto a la no equivalencia entre los criterios de verdad y demostración. Así mismo, lo diferenció de las psicoterapias y profesiones sanitarias, aunque comparta con ellas la obtención de beneficios terapéuticos, cuestión insuficiente para nombrar lo específico del psicoanálisis. Con estos criterios, ¿en qué consiste la formación del analista? Imprescindible, a diferencia de las psicoterapias, su experiencia como analizante. Con estas diferenciaciones, el psicoanálisis reclama su lugar en la vida pública, pero “negándose a ser regulada por las normas que rigen los asuntos públicos”; el psicoanálisis debe ejercerse dentro de una comunidad institucional, la Escuela; y los psicoanalistas han de hacerse cargo de las resistencias que estas peculiaridades puedan provocar.
Este espíritu del psicoanálisis no consistiría, por tanto, en una ideología normativa, sino en una fidelidad a la condición del ser hablante. Sólo en el ámbito de palabra inherente al ser hablaríamos de “cura” analítica. Una “cura” solicitada por parte del ser, por su falta de esencia, identidad y consistencia. Las vías para los cuidados del ser pueden ser variadas. Una de las privilegiadas es la ficción –fantasma inconsciente del sujeto— donde éste encuentra argumentos estructuradores para su existencia. Una ficción, hay que decir, atravesada por la satisfacción inconsciente proveniente de las zonas erógenas. Otra de las vías, sin duda paradójica, pero también estructuradora, sería el síntoma, pues en él se aloja el ser, a pesar del sufrimiento que aporta. Lo paradójico sería que nos quejamos del síntoma pero también nos aferramos a él. Algo parecido a lo que ocurre con el delirio, al que Freud no dudó en calificar como intento de curación.

Esta enumeración de elementos entraría dentro de la concepción psicoanalítica de la “cura”, fundamentales para sostener los argumentos con los que el psicoanálisis se siente autorizado a intervenir manteniendo distancia con cualquier tipo de ideología. Dentro de estos argumentos se señaló un curioso paralelismo entre la definición de psicoterapia establecida por Lacan y la pulsión de muerte freudiana. Si la meta de la psicoterapia es devolver a un sujeto a su estado anterior, también en la pulsión de muerte freudiana se trata de eso. Reconociendo el valor que pueden tener las psicoterapias, Dessal piensa que la analogía no es un disparate si pensamos que lo terapéutico actúa en contra del síntoma, mientras el psicoanálisis se detiene, éticamente, en la función del síntoma sabiendo la relación que guarda con el ser del sujeto. El psicoanálisis considera al síntoma como reservorio de una sabiduría no sabida por el sujeto, pero que da densidad a su existencia.

Para asentar esta posición ética relativa a los cuidados del ser, Gustavo abordó la cuestión de la creencia tomando el ensayo de Lacan La ciencia y la verdad. Trajo a colación cuatro praxis, ciencia, magia, religión y psicoanálisis, enlazadas por la creencia en tanto constituye su punto de partida. La diferencia está en el abordaje de esta cuestión significante. En el psicoanálisis, la creencia se juega en la dialéctica entre sujeto y síntoma, a lo cual se añade la interpretación del analista. Lo importante para el ser es que el sujeto consienta en dejarse enseñar, no por el psicoanalista, sino por el síntoma, cosa que no ocurre siempre. En eso consiste leer el síntoma por el sujeto. Planteamiento alejado de manuales de autoayuda, consejos, ideales de normalidad y felicidad homologados por protocolos cognitivo-conductuales.

En esta lectura del síntoma estaría implicada la cuestión ética, pues cuando el sujeto lee el síntoma descubre algo que no está escrito. Es decir, el sentido recubriría una falla originaria, la misma ausencia que hace impropio al ser. Fundándose en ella, el psicoanálisis sostiene que la normalidad es un concepto aberrante, inhumano y contrario al ser de nuestra condición hablante. Por ello, el corolario a esta reseña no puede ser otro que las palabras con las que Gustavo finalizó su exposición, pues expresan el carácter excepcional de una “cura”, la del psicoanálisis, alejada de las promesas narcisistas de completitud, y ligada a lo que conocemos como “diferencia absoluta”:

¡Mírate! Tú también eres eso en lo que no solo no te has reconocido, sino de lo que nada has querido saber. Pero no temas: no solo no es tan malo como parece, sino que incluso es probable que sea lo que más te pertenece. No malgastes tu tiempo buscándote en el espejo de los otros, y prepárate para darle un mejor uso a tu inconsciente. Si por el contrario, lo que verdaderamente deseas es ser normal, entonces has venido al lugar equivocado”.

 

* Ciclo de Conferencias NUCEP (Nuevo Centro de Estudio de Psicoanálisis -Madrid-)

 

7 de Octubre de 2014

La gente no cambia. Por Fernando Martín Aduriz (Palencia)

14:04:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Artículo en El Diario Palentino (Vecinos ilustrados) el jueves 19 de septiembre de 2014

 

La gente no cambia

Un crítico de cine en una entrevista digital ha evocado a un personaje, un gángster, Carlitos, quien en “Atrapado por su pasado” decía aquello de que “con el tiempo no cambias, solo pierdes fuerzas”. Una idea muy extendida la de que la gente no cambia, un viejo debate.

Preferimos pensar que la gente no cambia, nos da más confort saber que el otro siempre es el mismo, e incluso nos molesta que varíen sus opiniones a lo largo del tiempo, como que hubiera que vivir pensando siempre lo mismo. Desde luego veo muy necesario discutir este aparente axioma de que la gente no cambia, porque de lo contrario los esfuerzos de muchas gentes del campo de la educación, de la política, de la sanidad, verían que su trabajo sencillamente no sirve, puesto que hagas lo que hagas, si la gente no cambia, de nada sirve pelearse por ayudar.

Si es bien cierto que hay lo inmutable, lo que nos acompaña como lo más duro de cambiar, hay también la verificación de muchas rectificaciones que se producen en muchas personas merced a algunos encuentros importantes en la vida, merced a determinadas conversaciones inolvidables, como resultado de puntuales acontecimientos que marcan un antes y un después, decisivos cambios de actitud de los otros que nos hacen reflexionar, y que se producen como consecuencia de los esfuerzos nobles de quienes laboran en esos campos de la educación, la sanidad, la cooperación. Trabajo de gentes que ayudan a cambiar a la gente y que han logrado a lo largo de la historia hitos impensables tiempo atrás.

Hay lo inmutable, vale. Pero puede rectificarse el cómo nos apañamos con lo inercial, con lo que no deja de insistir, con lo que se repite, con la roca dura de roer de cada uno de nosotros, impermeable a los cantos de cambio que nos piden otros o que deseamos sinceramente nosotros mismos. Y como muestra, el ejemplo de los niños que presentan algún handicap, su entrega heroica para cambiar y mejorar, a pesar de sus limitaciones innatas. Y por otro lado, nuestro cuerpo no es con lo que nacemos, puesto que el cuerpo lo construimos, y la imagen del cuerpo bascula, nos equivoca, varía, incluso esta imagen se puede remodelar, puesto que es posible maniobrar el discurso del ideal.

No hay que tener miedo ni a los cambios personales, ni a los cambios sociales. Ante lo que hay que temblar es ante el mortecino aburrimiento de la repetición y lo previsible. Con «el tiempo» no se cambia, se cambia «con los otros».

4 de Octubre de 2014

“Malestar en la cultura del SXXI”

19:40:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

El pasado miércoles 24 de septiembre a las 20h, tuvo lugar en el espacio Prosper Mérimée del Institut francais de España en Madrid, la conferencia de psicoanálisis titulada “Malestar en la cultura del SXXI”, donde no solo se reunieron psicoanalistas de todo el país, sino que además se contó con la asistencia del consulado francés, quien formó parte de la organización del evento. La mesa de ponencia contó con Marie-Helene Brousse, psicoanalista de la AMP en París; Jorge Alemán, psicoanalista de la AMP en Madrid, y Graciela Sobral, psicoanalista de la AMP en Madrid como coordinadora de dicha conferencia.

 

30 de Septiembre de 2014

OBSERVATORIO. POLÍTICAS DEL AUTISMO. Informe Nº 2, por Vilma Coccoz

10:22:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Diseñadora gráfica: Chus Idoype Auría
Autor: Martín Gimenez Laborda

 

Recibimos con alegría la noticia de que Elisa Alvarenga ha aceptado incluirse en nuestro observatorio internacional.


En mi primer informe de Julio de 2014 hacía mención de la necesidad, por parte del Observatorio, no sólo de recabar información acerca del “estado de la cuestión” relativo a las políticas del autismo sino, también, de promover acciones que hagan posible un encuentro con otros discursos, que pueda trascender el nivel de la comunicación y generar efectos de transferencia. Aludía entonces a la importancia que, en este sentido, adquieren los documentales Otras VocesA cielo abierto (acompañado del libro homónimo) en vistas de la transmisión y difusión de nuestra orientación.
Durante la primera semana de agosto fuimos invitados Bernard Seynaheve y yo misma, que había participado ya el año pasado en la primera, a la Segunda Semana del Autismo organizada por la Antena para la Infancia y la Juventud de Bogotá, que preside Lizbeth Ahumada.
Es difícil resumir la intensidad y el alcance del trabajo realizado. Nuestros colegas colombianos prepararon las actividades con mucho tino y dedicación. Se inició la semana con la proyección de A cielo abierto. A ese acto llegaron, luego de un trabajo ingente en ambos continentes, dos primicias en lengua española, dos libros fundamentales: A cielo abierto, Entrevistas. Courtil, la invención cotidiana y La práctica lacaniana en instituciones I.
Finalizó la semana con la proyección de Otras vocesAprès coup, y luego de la valoración recibida por el público, se puede decir que hacen muy buena pareja y que la transferencia inmediata que despiertan en el público se evidenció, por ejemplo, en la primera intervención, emocionante, de la Presidenta de la Liga Autismo.


El segundo día estuvo dedicado a un seminario en colaboración con la NEL que fue seguido online en catorce de sus sedes y en varios países: México, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, EE.UU... La presidenta de la NEL, Alicia Arenas, puso todo su empeño y consiguió que ni la distancia ni las dificultades técnicas impidieran este trabajo conjunto.
Durante el resto de la semana, verdadero bullir de la Acción lacaniana en la ciudad:
-. Conferencia de Bernard Seynaheve en la Universidad del Rosario.
-. Participación en la mesa nacional convocada por el Ministerio de Salud y protección social en la que se produjo un fructífero diálogo con padres, políticos, terapeutas y universitarios.
-. Participación en un taller en la Cátedra de Inclusiones de la Universidad Nacional de Colombia en la que se generó un debate muy productivo. Bernard Seynaheve mostró, en acto, que no hay política sin clínica, una fórmula que se me impuso como resultado de los encuentros mantenidos durante esos días. Muchos de los allí presentes son educadores, muchos de ellos trabajan con autistas, y muchos hacen la función de “Sombra”, una versión artificial del doble que se está usando cada vez más en los programas de integración del autismo. En esa ocasión, Bernard presentó la experiencia de Courtil no como un modelo sino como un discurso que tiene por axioma el uno por uno. Una de las conclusiones, sostenida dos profesoras de la Universidad, Carmen Aleida y Lilian Caicedo, se enunciaba así: la ley de integración, pieza esencial de la democracia, puede empujar a la segregación. Paradoja de la política, de la democracia, que quedó así formulada. Y cuya importancia a la hora de su consideración en la redacción de la ley de inclusiones -que en este momento se debate en Colombia- es crucial.
-. Entrevistas en radio y televisión a V. Coccoz y B.Seynaheve
-. Presentación de enfermos a cargo de B. Seynaheve y coloquio con el equipo clínico de la Clínica Santo Tomás.
-. Gran conversación con psiquiatras, psicólogos, padres, terapeutas de la Clínica Santo Tomás.
-. Conversación sobre política institucional con miembros de la Antena y Bernard Seynhaeve en la Sede de la NEL Bogotá.
Entre los efectos de este trabajo contamos con el establecimiento de lazos de trabajo con muchas de las personas que descubrieron el psicoanálisis de orientación lacaniana en estos días.
Esta Semana del autismo puede considerarse un verdadero acontecimiento para el discurso psicoanalítico al conseguir anudar una nueva tríada: la intensión, la transmisión y la difusión en la ciudad.


Uno de los ejes de la Acción lacaniana que se dibuja claramente concierne a nuestra inserción en la Universidad, que ya no pasa necesariamente por las Facultades de Psicología o Psiquiatría, sino también por otras Humanidades, fundamentalmente Educación y Pedagogía. En este sentido, si lográramos un acuerdo por parte de distintas universidades, para formular un gran proyecto en el marco de los Objetivos del Milenio, podríamos, eventualmente, encontrar el apoyo para gestar instituciones y dispositivos de atención.


Vía: http://ampblog2006.blogspot.com.es/2014/09/observatorio-sobre-politicas-del.html

27 de Septiembre de 2014

OBSERVATORIO. POLÍTICAS DEL AUTISMO. Por Vilma Coccoz (Madrid)

12:27:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Diseñadora gráfica: Chus Idoype Auría
Autor: Martín Gimenez Laborda


En mi calidad de miembro del Comité de Acción de la Escuela Una y habiéndome asignado el presidente de la AMP, Miquel Bassols, la tarea de ocuparme de las Políticas del autismo he impulsado la formación de un Observatorio Internacional compuesto por un representante de cada escuela de la AMP:

 

Bernard Seynhaeve NLS

Jean-Pierre Rouillon, ECF

Chiara Mangarotti, SLP

Lizbeth Ahumada, NEcL

Marita Manzotti, EOL

Ivan Ruiz, ELP

Elisa Alvarenga, EBP

 

 

1.- Una de las tareas del Comité es confeccionar un informe, lo más exhaustivo posible, del estado de la cuestión en las Escuelas de la AMP: las políticas sanitarias, educativas y su implementación en protocolos de actuación.

2.-Otra de las tareas es informarse de la incidencia del psicoanálisis en la formación universitaria de quienes eventualmente tendrán responsabilidades en la detección, diagnóstico y tratamiento del autismo: educadores, profesores, médicos y psicólogos.

3.- Recabar datos acerca de las asociaciones de familiares y afectados vinculados al psicoanálisis.

4.- También acerca de las instituciones analíticas o en las que los psicoanalistas se ocupan del tratamiento del autismo.

5.- Un seguimiento de la presencia de la cuestión del autismo en los medios de comunicación.

6.- La realización de conversaciones y debates en torno a la problemática del autismo. En este apartado es fundamental la organización de actividades en torno a nuestras publicaciones  y en torno a la proyección de los documentales Otras Voces yA cielo abierto.

7.- La colaboración activa en la página web Autismos en los diferentes idiomas, con noticias y textos breves. Siendo el lugar de consulta en Internet por parte de padres y educadores, es fundamental mantener esta ventana al mundo viva y actualizada.  Es el lugar donde pueden aparecer, por ejemplo, nuestros  comentarios críticos a las noticias que los cientistas  consiguen introducir en los medios y en las redes de manera sistemática.

 

Para conseguir estos fines he sugerido que cada responsable forme, a su vez, un observatorio en su Escuela y constituya un equipo animoso de personas que deseen colaborar en las diferentes actividades. Me consta que ya están en ello.

Dado que este tema implica la Escuela y el Instituto, he informado a los responsables del Instituto del Campo Freudiano en España, Xavier Esqué y Mónica Marín y al Presidente de la ELP, Antoni Vicens, de la formación de un observatorio a nivel nacional, quienes han manifestado su apoyo a esta iniciativa. El fin que perseguimos es enterarnos del estado de las cosas en cada comunidad y así diseñar políticas de extensión y difusión coordinadas en cada lugar.

El observatorio ELP está formado por: Iván Ruiz, Gracia Viscasillas, Carmen Campos, Félix Rueda, Fernando M. Aduriz, Eugenia Insúa, Miguel Ángel Vázquez.

 

En Madrid, el Dpto. de psicoanálisis con niños del Nucep, y del cual somos responsables Carmen Cuñat y yo misma se dedicará durante este curso al estudio del autismo. Hemos invitado a Gabriela Medín y a Mariam Martín a unirse a la coordinación.  La idea es constituir, en este marco, una “base de operaciones” en la ciudad.  De este modo se establece una vinculación directa con la Diagonal Hispanoablante de  tal modo de no dispersar nuestras fuerzas.

Hemos decidido llevar a cabo la Semana del autismo en Madrid, durante el mes de abril en el que, además, recibiremos por primera vez en la ciudad a François Ansermet. Quien dictará una conferencia en un Hospital y un seminario en el marco del Ciclo La práctica lacaniana en instituciones.

 

La idea es conectar la realidad local, la de la Escuela, con el conjunto de la AMP, con la Acción Lacaniana de la Escuela Una. Esperamos conseguir reunir la mayor información acerca del tema que nos ocupa de tal modo de diseñar nuestra política en cada Escuela de forma coherente y coordinada con las demás escuelas de la AMP. Todo ello con el fin de dar a conocer nuestra orientación  pudiendo así colaborar con diferentes movimientos que puedan ser suscitados a nivel de la universidad o de las asociaciones cuya intervención es clave en la génesis de nuevas instituciones o dispositivos de atención a los afectados y a sus familias.

 

Tenemos un gran trabajo por delante y esperamos que los colegas interesados en participar se pongan en contacto con los responsables del Observatorio.

 

Vilma Coccoz

23 de Septiembre de 2014

Documento de difusión elaborado por los Grupos de la Diagonal HH de la Nueva Red Cereda. Enviado por CARMEN CAMPOS BERNAL (Cádiz)

11:43:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

19 de Septiembre de 2014

Entrevista en LA VANGUARDIA a Isabelle Durand (Barcelona)

12:03:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Tengo 52 años, pero Lacan decía que nos quedamos fijados en una edad: yo, en los 4. Nací en Montpellier y ejerzo en Barcelona. El psicoanálisis no busca solo curar; también trocar actitudes destructivas en creativas. La normalidad es una falsa seguridad: todos estamos locos

“Os cuesta desear a la que amáis y amar a la que deseáis”


¿Le pregunto desde su diván?

El diván no es imprescindible en la terapia. Carla Bruni, que se psicoanaliza, dijo el otro día en una entrevista que le parece algo incómodo, artificial.

¿Por qué se usa el diván entonces?

Porque el no ver la mirada del psicoanalista puede ayudar a hablar más libremente.

¿Cuál ha sido el paciente más raro que se le ha sincerado?

Todos somos raros. O, si prefiere, nadie es normal. La normalidad no existe: es un in- vento para quien necesita aferrarse a algo; siempre es relativa y depende de prejuicios que varían según la época y el sitio donde estés. Por eso creo, al igual que Lacan, que todos estamos locos.

¿Y si el paciente es un loco perverso?

Es muy raro que un perverso se psicoanalice por la sencilla razón de que el psicoanálisis requiere del paciente la decisión de enfrentarse al lado oscuro de sí mismo y los perversos suelen eludir ese enfrentamiento.

Cuente su primer caso que recuerde.

Una mujer vino a verme, porque se sentía deprimida y tenía ataques de angustia. Y descubrimos que su malestar empezó cuando abandonó su vocación artística para dedicarse a una carrera universitaria que había elegido sólo para complacer a su padre, y es que retroceder sobre el propio deseo tiene consecuencias

¿Trata usted a adictos?

Atendí a un hombre de treinta años con una adicción al alcohol y tratamos de averiguar la causa. Bebía cada vez que se sentía inferior y rechazado por los demás. La bebida era su modo de responder a ese complejo.

¿Por qué se sentía inferior?

De niño se creía el preferido de su madre y se quedó fijado en ese deseo de ser el predilecto. Cada vez que no se sentía el más querido, acababa por sentirse rechazado y haciéndose rechazar. Idealizaba a los demás, porque era el modo de seguir creyendo en un otro perfecto. La neurosis, ya ve, acaba siendo una religión y no es fácil ser ateo.

¿Le curó usted?

Dejó de beber. Pero el psicoanálisis no es una terapia más que sólo busca corregir un comportamiento perjudicial. El psicoanálisis no pretende normalizar a nadie, sino ayudar al paciente a encauzar sus excesos hasta convertirlos en energía creativa, como logran hacer los artistas.

¿Por qué somos neuróticos?

Lacan decía que siempre somos responsables de nuestra posición subjetiva...

¿Puede decírmelo y que lo entienda?

Lacan decía que no somos responsables de todo lo que nos sucede, pero sí del sentido que le damos y de cómo sentimos y reaccionamos ante lo que nos sucede.

No decidimos todo lo que nos pasa, pero decidimos si pasamos o no. Muchos pacientes suelen intuir que la causa de lo que les ocurre tiene que ver con ellos mismos. Y me repiten: “Siempre me sucede eso y no entiendo por qué”; o: “Quisiera hacer aquello, pero hago lo contrario”.

¿Cómo les ayuda?

Vienen para entender por qué siguen haciendo lo que no quieren y el analista con su interpretación transforma esta queja en un deseo de saber. Es lo que llamamos síntoma analítico, y tiene un significado oculto. Para desentrañarlo, los analistas introducimos un “¿Qué quiere decir?” para que el paciente pase de quejarse a querer saber más sobre lo que le ocurre.

A menudo no hacemos lo que queremos ni queremos lo que hacemos.

Ya Ovidio decía: “Veo lo mejor y lo apruebo. Pero hago lo peor”. Es la división entre lo que te conviene y lo que te apetece: exceso de comida, drogas, determinadas conductas sexuales... Y tal vez sea más paradójico aún: no deseamos lo que queremos ni queremos lo que deseamos

¿Puede ser más concreta?

Por ejemplo, un hombre engaña a su mujer, pero la quiere y en cambio desea a otra que no ama. O una mujer busca ser querida, pero puede en sus fantasías desear ser despreciada por un hombre. Amamos a quien no nos conviene y no a quien deberíamos.

La vida misma... Y no tiene curación.

La vida es lo que hacemos con ella: cada una de nuestras elecciones comporta una pérdida. No es difícil querer algo, lo difícil es querer sus consecuencias. En efecto, siempre queda algo que cojea.

¿Por qué a un hombre le cuesta desear a la que quiere y querer a la que desea?

Es difícil desear lo que ya se tiene. Y eso serviría también para todos, pero para la mujer parece ser menos complicado hacer coincidir el amor y el deseo en un mismo hombre. En cambio, para excitarse sexualmente, muchos hombres necesitan degradar en sus fantasías a la mujer con quien se acuestan.

Parece que nos busquemos problemas.

Los psicoanalistas sabemos que en el sufrimiento hay una satisfacción escondida e inconsciente que hace sufrir y que Lacan llama “goce”. Es una especie de masoquismo que nos atrapa y del que nos cuesta mucho deshacernos. Cuesta separarse de lo que te hace sufrir, porque también hay un “placer” en ese dolor.

 

LLUÍS AMIGUET

17 de Septiembre de 2014

"Al otro lado" de Fatih Akin por Irene Domínguez (Barcelona)

11:21:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Me gustó mucho la película “Al otro lado”, de Fatih Akin, producción turco-alemana de 2007. Y verla bajo las estrellas invisibles de una noche de verano en mi ciudad, en el marco del festival gratuito Gandules 2014 del CCCB (Centro de Cultura Contemporáneo de Barcelona) sorbiendo cerveza y fumando… convierte ese placer en una delicatesen popular, a modo de puchero ardiente de mi abuela o gazpacho andaluz servido en vaso en barra de bar.

Quiero decir que la magia de la cuestión, radica tanto en su argumento como en su forma; diría incluso que la trama es la excusa de su sinuosa estética. Montada en tres capítulos, narra tres encuentros que se sobreponen en las vidas de media docena de personajes, unidos por lazos de filia, de amor, de procedencia. La repetición de algunas frases y escenas funciona como testigo de las posiciones de los personajes que no son inamovibles. El sujeto cambia cuando toma el texto de la vida como algo que le habla, le interpela y le mueve a tomar decisiones sin la garantía de estar haciendo lo correcto. Por eso la ética y no la moral, es el soporte humano donde se desarrollan los hechos. Los vaivenes entre Turquía y Alemania, dos sociedades que corrieron distinto destino frente al capitalismo, hace que, sin embargo, entre ambos mundos no haya una ruptura insalvable, puesto que son como lienzos entrelazados en la historia de cada personaje. Un profesor de origen turco de literatura alemana, una turca que ejerce la prostitución para darle estudios a su hija, la hija que a su vez es activista en Turquía de un grupo armado que lucha por la justicia social, una alemana de clase bien movida por el amor… una madre que tras la muerte de su hija puede reencontrarse con sus valores esenciales, o un hombre que hace de su potencia sexual la felicidad de la vida, pero que, sin embargo, en las puertas de la vejez, tendrá la oportunidad de captar cosas fundamentales de su existencia.

 

 

Yeter se prostituye en las calles de Bremen. Es la forma en que puede juntar el dinero para darle estudios universitarios a su hija en Turquía, un país donde solo estudian los ricos. Amenazada por un grupo de activistas turcos –los mismos que pertenecen al grupo armado de la hija- acepta, de su cliente, un jubilado turco, la oferta de mantenerla. Es así como conoce al hijo del viejo, Nejat, profesor universitario que mira con recelo lo que considera un desvarío del padre. Antes de que Yeter muera por un tortazo machista y accidental de su reciente pareja, ésta confiesa a Nejat los motivos de su decisión de prostituirse. Con el  padre preso, Nejat decide volver a Turquía a realizar el deseo de la muerta, quizás como modo de pagar la deuda del padre, pero no solamente. Busca a la hija para costearle los estudios.

Simultáneamente la hija Ayten, busca por Bremen a su madre, tras salir prófuga de su país por su activismo político. Allí conoce a Gette y se enamoran. Un tribunal alemán desestima la petición de asilo a Ayten y la devuelve directamente a la prisión, cerca de Istambul. Gette no duda en correr en auxilio de su amada ante la mirada desaprobatoria de su propia madre, que decide dejar de apoyarla. Otro accidente tonto acaba con la vida de Gette… y eso marca un nuevo inicio que vendrá a movilizar a su madre, la excelente actriz Hanna Schygulla, musa del gran Fassbinder, convirtiendo el deseo de su hija en la nueva misión en su vida.

Las dos estructuras, padre-hijo-muerta y madre-muerta-hija, se superponen, deviniendo, la consecución del deseo del Otro, el motor que inicia las búsquedas de los vivos. Me encantó como la película mostraba muy bien algo que, hasta ese momento, no había podido poner en palabras: un encuentro es el inicio de una búsqueda y no su destino.

Esta sutil película, llena de detalles ínfimos y deliciosos, ausente de grandes ideales, es una oda a la castración, un canto a la educación como apuesta de combate contra la barbarie, en sí misma, desde su sencillez, y una crítica a los intelectualismos muertos al servicio de la petulancia. No apta para cobardes. Es cuestión de piel, como una melodía que se va metiendo por los poros y te recorre el cuerpo.

La escena final del hijo esperando al padre para su reencuentro frente al mar –necesario movimiento de éste para poder amarlo y dejarlo desde su herida- conmueve, porque ante su belleza sucumbe toda causa humana de un destino que no esté sostenida en un deseo que no sea anónimo. La vitalidad que desprende me evocó la frase de Lacan: “de lo único que somos culpables es de retroceder ante el deseo”. Y es que sólo con las marcas de la castración, cada cual las propias, se puede tejer un sendero respirable de lucha contra la miseria humana.

Irene Domínguez (Barcelona)

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    Jacques-Alain Miller, Cartas a la opinión ilustrada.

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