El Psicoanálisis Lacaniano en España

El Blog de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis

21 de Abril de 2015

Artículo en Telam.com.ar "La Moda Del Je Suis" (Gustavo Dessal)

13:16:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

Artículo original en Telam.com.ar

 

Si no fuese suficiente con la política para mantenernos en un estado que fluctúa entre el desconcierto, la ira y la desazón, resulta ya francamente deplorable el grado de estupidez que lo políticamente correcto puede alcanzar. Asombra comprobar la disparatada discordancia que existe entre la disolución de prácticamente todos los valores, licuados en la deshumanizada amoralidad del mercado, y la corrección política con la que se pretende compensar la creciente desorientación del individuo posmoderno.  

La sucesión de despropósitos, originados a partir de las declaraciones  de Domenico Dolce (uno de los fundadores de Dolce&Gabanna) sobre su visión de la familia, pone de manifiesto uno de los síntomas más interesantes de nuestra época: la hipocresía al servicio de una épica de la libertad. Domenico Dolce, preguntado por la revista Panorama si le habría gustado ser padre, responde taxativamente que su condición de gay se lo impide. Está convencido (lo cual dista mucho de que pretenda convencer a nadie) de que la familia es una institución que no debe modificarse, y que un niño solo puede ser el fruto de un padre y una madre. Debo reconocer, más allá de mi opinión personal al respecto, que hay dos cosas que me han gustado de sus palabras. La primera, es que afirme que la familia no es una moda pasajera. Esto, en boca de uno de los iconos de la moda, no deja de resultar interesante.  

La segunda, que posee un calado mucho mayor (incluso aunque tal vez el propio Dolce ignore lo que en verdad está diciendo) es haber afirmado: Creo que no se puede tener todo en la vida, en referencia a lo que califica como los hijos de la química, los niños sintéticos, los que provienen de úteros de alquiler, casi elegidos por catálogo.  Antes de que mi comentario encienda más la mecha de una polémica muy mal llevada por todos sus interlocutores, debo aclarar que la primera observación ayuda a pensar que las transformaciones de la estructura familiar no pueden ser abordadas con la ligereza de una moda, y que no se puede tener todo es en este contexto algo mucho más serio que el acostumbrado tópico. Si algo cabe rescatar de estas declaraciones (que como veremos no tardaron en desencadenar una oleada de absurda indignación en algunos, y un arrimar el ascua a sus sardina en otros) es ese no se puede tener todo, una sentencia que, más allá de lo que Dolce piense sobre la paternidad contemporánea, estalla como una provocación insoportable en un mundo embriagado de la fe en lo contrario, en que no solo sí se puede tener todo, sino que se lo debe buscar como sea, puesto que en eso consiste -supuestamente- la libertad: en que nada se interponga entre el sujeto y la realización de sus deseos.    Algunos famosos, como Elton John y Madonna, parecieron sentirse directamente aludidos por las palabras del modisto, y no solo clamaron al cielo en defensa de sus cachorros, sino que incitaron a una suerte de yihad amenazando con lanzar al fuego las prendas de D&G de sus guardarropas, y promover una campaña para boicotear la compra de los productos de esa marca. En distintas ciudades, grupos de gays, lesbianas y colectivos varios organizaron manifestaciones para repudiar las opiniones de Dolce. Atenazado por terribles escrúpulos morales, Giuliano Federico, director de la revista de lujo de la firma italiana, decide renunciar a su puesto por considerar que las declaraciones de Domenico Dolce son totalmente incompatibles con mi conciencia como ser humano (sic). Por su parte, los grupos de la ultraderecha católica aplaudieron al diseñador, al que pretenden convertir ahora en abanderado de la defensa de la familia tradicional. Es una lástima que en plena batahola, y posiblemente atemorizado ante el movimiento sísmico que no imaginaba provocar, Dolce cometa la -esta vez imperdonable- imbecilidad de diseñar un cartel en el que puede leerse “Contra la falsa informazione: Je suis D&G”.   

Mientras esta secuencia de idioteces tenía lugar fundamentalmente en el seguro territorio virtual de las redes sociales, 140 personas en Yemen volaban por los aires del espacio real. La noticia pasó casi desapercibida en Twitter y Facebook, y ninguna celebrity se ocupó del asunto. 140 yemenitas y más del doble de mutilados no son materia interesante ni para Elton John ni para Madonna, ni mucho menos para los líderes mundiales, que sin embargo no dudaron en marchar en apretada fila para repudiar el asesinato de los humoristas de Charlie Hebdo. Poco importó que en aquella manifestación, personajes de dudosa calaña como Netanyahu y algunos otros que contribuyen activamente  a la barbarie cotidiana se mostraran compungidos. El público los aplaudió, gritó vítores a la policía (la misma que mañana no vacilará en apalear a sus admiradores), y se sumó con absoluta pasión a la moda del Je suis, que aunque dicho en francés y en la primera persona del singular, equivale indudablemente al universal del Todos somos. La libertad de expresión se defiende como un bien en sí mismo, sagrado e intocable, siempre y cuando no lesione mi sensibilidad personal. Elton John se siente con el absoluto (y desde luego indiscutible) derecho de ser padre, pero condena al fuego a Domenico Dolce (en el acto simbólico de quemar sus prendas) por expresar una opinión que ofende su ego. 

Es evidente que la blasfemia es algo que no solo afecta a los que pertenecen a la comunidad islámica. Dolce no ha necesitado meterse con el Corán para ser amenazado de muerte, una muerte sublimada, un intento de aniquilación social, por supuesto, pero que respira una intransigencia cargada de un narcisismo exacerbado.    

Esta pequeña muestra de la incongruencia humana no es algo que deba asombrarnos por completo. Forma parte de nuestra condición desde el fondo de los tiempos, y es una excelente prueba de que las formas cambian, pero que no sucede lo mismo con algunos de los resortes más profundos de la subjetividad. No suscribo las palabras de Domenico Dolce, pero sería una imprudencia tomar a la ligera algunas de sus implicaciones. En primer lugar, porque estamos aún desprovistos de la perspectiva temporal suficiente para evaluar el derrotero al que puede conducirnos una biogenética a la que debemos numerosos progresos, pero cuyos límites desconocemos, porque la tecnociencia es una maravillosa maquinaria que ignora la causa última que la mueve. Más aún, no tiene el más mínimo interés en saber sobre dicha causa.   

En segundo lugar, porque la objeción de Dolce al todo (No se puede tener todo en la vida) es, en definitiva, lo más políticamente incorrecto que se ha atrevido a pronunciar el modisto. Vivimos en una época en la que el desacato a la inercia del todo se experimenta como una afrenta peligrosa, inaceptable, por desafiar el imperativo moderno de que nada puede ni debe ser imposible. Es incluso bonito privarse de algo, dice el modisto en algún momento de la entrevista. ¿Privarse de algo? ¿No será esa una satisfacción demasiado arriesgada como para dejarla correr? La globalización no puede permitirse el lujo de semejante disidencia, y aunque la mitad de la humanidad vive privada de casi todo lo esencial, lo importante es que el mensaje no decaiga.    

Todos somos todo, aunque sea mentira, aunque no todos somos ni siquiera algo, aunque no todo sea posible, ni todo pueda lograrse, ni todo deba convertirse en pura mercancía, ni todos los deseos tengan por qué ser satisfechos. Hay que seguir manteniendo el mensaje a toda costa, y que el sistema continúe reproduciendo su mecanismo letal. Es por eso que si alguna esperanza de cambio puede albergarse, solo podrá provenir de un pensamiento que se afirme en el principio del no-todo, un principio que no niega el derecho de todos, pero que intenta hacer compatible la singularidad de cada uno con la participación en la vida común.

16 de Abril de 2015

Reseña de la XV Conversación Clínica del Campo Freudiano (Isabelle Durand)

12:37:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

 

“No me la hubiese perdido por nada del mundo”

Por Isabelle Durand

El fin de semana del 7 y 8 de marzo, cerca de 400 participantes eligieron perderse los primeros rayos de sol primaverales para asistir a la XV Conversación Clínica del Campo Freudiano de España. En este marco, contamos, como viene sucediendo desde hace años, con la presencia de Jacques-Alain Miller para animar lo que acabó siendo una verdadera conversación, con un auditorio entregado, resultado de una transferencia de trabajo de 25 años. Anna Aromí y Manuel Fernández Blanco coordinaron esta Conversación, que contó con la presentación de casos por parte de Carmen Cuñat, Enric Berenguer, Gabriela Galarraga, Lucía D’Angelo, Paloma Blanco y Óscar Ventura.

Jacques-Alain Miller aprovechó el primer caso, presentado por Carmen Cuñat, para plantear que con el título “Homosexuales en análisis” no se trataba en ningún caso de establecer la homosexualidad como un tipo clínico. Si bien los sujetos que hacen una elección de objeto de amor o goce de su mismo sexo constituyen una clase, esta no tiene ninguna implicación lógica. Desde el discurso analítico no podemos decir: “Si tal sujeto es homosexual, entonces…”. Es imposible deducir nada por el hecho de que un sujeto sea homosexual. Algo muy distinto sucede en el caso de una clase estructural, la histeria por ejemplo. Incluso en el caso de que se tratara de un invento delirante de Lacan, señaló J.-A. Miller, no dejaría de tener una implicación lógica: “Si tal sujeto es un histérico, entonces….”

En la construcción del caso de Enric Berenguer, cuya calidad literaria destacó J.-A. Miller, quedó planteado el eje del resto de los casos presentados, que se depuró a lo largo de la conversación: el significante homosexual no sirve para saber si el sujeto está incluido o no en la supuesta clase “homosexual”, sino que toca la relación del sujeto con su goce, es decir, apunta a la modalidad de goce en su singularidad.

El caso presentado por Gabriela Galarraga planteó cómo el fetichismo puede ser una defensa frente a la homosexualidad. Desde el punto de vista clínico, se constató que este hombre hizo una elección de un objeto heterosexual. Sin embargo eligió a una mujer con valor de hombre, una mujer fálica. Era el caso de un hombre que no necesitó tener relaciones sexuales con otro hombre para protegerse de la castración. Encontró refugio contra la castración a través de una mujer, pero con la condición de que esta fuera dominante, sin falta, completa. J.-A. Miller consideró este caso como el de una perversión masoquista verdadera.

El caso de Paloma Blanco generó controversia sobre el diagnóstico estructural. J.-A. Miller elaboró una lista de elementos incluidos en el texto para demostrar que se trataba de una psicosis. Concretamente, la de un sujeto con un problema de autopercepción. La problemática al nivel simbólico no estaba constituida. El padre era un padre ausente. Los sueños carecían de metáfora y metonimia. Eran episodios en los que reaparecían muchos detalles de su vida real. “Todo eso apunta a un diagnóstico de psicosis”, concluyó J.-A. Miller.

El caso de Lucía D’Angelo permitió a J.-A. Miller señalar la función de lo único en el caso: la mujer amada por el analizante no fue reemplazada. La mujer como excepción, recordó J.-A. Miller, es frecuente en los casos de homosexualidad masculina.

Respecto al caso de Óscar Ventura, calificado de “verdadera perla clínica” desde la mesa, J.-A. Miller se preguntó sobre el tipo de satisfacción que un sujeto de unos treinta años que lleva la mitad de su vida en análisis podía encontrar en la transferencia. También aprovechó para compararlo, más allá del diagnóstico, con el caso presentado por Paloma Blanco. En este último, la autoevaluación del paciente no pasaba por el otro. En el caso de Oscar Ventura, J.-A. Miller subrayó el carácter intersubjetivo del autodesprecio del paciente: hacerse insultar.

En las conclusiones, la polémica introducida sobre el título de la Conversación –“Homosexuales en análisis”- permitió deducir que, al menos desde el discurso analítico, el homosexual no existe. Sólo podemos hablar del uso que cada sujeto hará de este significante para recubrir su modalidad singular de goce.

En sus palabras de agradecimiento a J.-A. Miller por su asistencia, Anna Aromí auguró, en un futuro anterior, que dentro de un tiempo, muchos de nosotros diremos acerca de estas Conversaciones anuales: “No me la hubiese perdido por nada del mundo”. Un guiño al modo pasional con el que Philippe Sollers se refería al Seminario de Lacan.

 

10 de Abril de 2015

“El psicoanálisis es una práctica donde el sujeto puede encontrar un cierto margen de libertad” (Gustavo Dessal)

11:31:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)


Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata

 

“El libro surgió como una cuestión azarosa, tuve la posibilidad de conseguir el mail de Zygmunt Bauman y le propuse hacerle una entrevista enfocada en la relación con el psicoanálisis y en particular con la obra de Freud, y para mí sorpresa la respuesta fue inmediata. Me explicó que para él Freud había sido una fuente muy importante de inspiración incluso en su método sociológico y que al mismo tiempo sentía como una cierta deuda no haber hecho explicito nunca en qué medida Freud había tenido un peso gravitatorio en la formación de su pensamiento. Dió muestra de una generosidad asombrosa ya que en su primer correo me envío un artículo inédito. Yo no podía creer como una persona con tanto prestigio confiaba algo así a una persona desconocida como yo”, relataba Gustavo Dessal durante la presentación de su libro “El retorno del péndulo”.


La actividad se realizó en el Salón del Consejo Superior de del Rectorado y contó con la presencia del Vicedecano de la Facultad de Psicología, Xavier Oñativia y el Secretario de Extensión de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Carlos Leavi.

Oñativia se mostró muy satisfecho con la presencia del prestigioso escritor y afirmó que dicho libro constituye un aporte muy valioso en la construcción de un discurso entre  la sociología y el psicoanálisis, contribuye a poder pensar la realidad actual y el psicoanálisis más allá del individuo. Y agregó: “Es  un aire fresco para nosotros y nos entusiasma mucho que un escritor como Gustavo, de trayectoria, se haga un lugarcito para que pensemos juntos cuestiones claves de nuestra realidad”.

Por su parte, Carlos Leavi, agradeció a la Universidad por hacer posible ese espacio de dialogo e hizo principal hincapié en las complejidades de las problemáticas sociales en la actualidad y como estas son abordadas desde una mirada multidisciplinaria. A su vez, propuso pensar la comunicación como un encuentro con el otro, que implica un conflicto y que  mediados por las tecnologías de la comunicación en una sociedad industrializada presenta una problemática y una complejidad que no se puede abordar solamente desde un campo, "necesariamente tenemos que invitar a la antropología, a la sociología, a la psicología y demás disciplinas a trabajar en conjunto".

“Este libro presenta un método que cruza ciertas fronteras disciplinarias, nosotros necesitamos hacerlo cada vez más seguido, este proceso implica borrar ciertas fronteras que la propia universidad crea. Por ejemplo, en este caso, celebramos y agradecemos que esta actividad sea auspiciada por la  Escuela de Orientación Lacaniana porque nosotros creemos que el pensamiento lacaniano tiene algo para aportarnos también dentro de las fronteras de la universidad y viceversa".

Reforzando su idea, Leavi expresó: “Quiero rescatar que este libro se construye en base a una conversación, donde uno pregunta y no sabe cuál va a ser la respuesta, pero asímismo se anima a preguntar porque está dispuesto a escuchar. Es interesante pensar que nuestras producciones ya sean publicaciones, libros, materiales audiovisuales o radiales, tengan y celebren ese lugar del dialogo. No soy un especialista en psicoanálisis pero me parece que justamente parte de la práctica de los psicólogos/psicoanalistas tienen que ver con ese aprendizaje de escucha en relación al otro y que Gustavo lo pone a jugar muy bien en este dialogo con Bauman”.

Leavi: "Necesariamente tenemos que invitar a la antropología, a la sociología, a la psicología y demás disciplinas a trabajar en conjunto".

Además propuso relacionar dicho diálogo pensando en cuáles son las condiciones de producción de discurso, y cuáles son las condiciones que atraviesan actualmente  Argentina y América Latina específicamente. “En este sentido pensaba como un complemento, seguir desarrollando esta propuesta que hace Gustavo en esos diálogos con Bauman, analizando estas mismas temáticas en relación a como nosotros vivimos, porque de alguna forma no podemos olvidar que aunque Dessal es Argentino, la comunicación se desarrollaró en Europa, y quizás algunas de esas problemáticas sean europeas. Animarnos a preguntarnos e invitar a Gustavo a pensar, debatir e incluso escribir sobre esta propuesta”, concluyó Leavi.

Siguiendo la misma línea, Gustavo Dessal  señalo: “Yo creo que fue Lacan el autor que en la historia del movimiento psicoanalítico introdujo una práctica de intertextualidad, haciendo referencia a otros saberes, pero no exactamente bajo la fórmula de dialogo. Fue uno de los autores que más impulsó la necesidad de que la teoría psicoanalítica se refrescara, se reciclara, se enriqueciera de otras disciplinas pero haciéndolo de una manera muy especial. Importaba conceptos que tomaba de otras disciplinas y una vez dentro del discurso psicoanalítico, pasaban a jugar un papel, una función y una definición diferente a la que tenía en el lugar donde partió”

Haciendo referencia a la sociedad actual explicó el concepto de síntoma, definiéndolo como aquello que no anda ya sea en un sujeto, un país, en una institución o en un determinado momento de la historia. Y que este síntoma tiene una dimensión social. Ejemplificando esta noción, recurrió a la idea de locura como una manifestación paradigmática, explicando que no es una particularidad de ciertos seres humanos, sino que es inherente para la condición humana. “Si tomamos la locura como índice de lo que es el mal estar, descubrimos que el loco es posiblemente una antena directamente vinculada a la sociedad y al discurso social, es decir, es extraordinariamente sensible a la relación con el otro. En ese sentido los síntomas calman, las manifestaciones de los síntomas cambian y efectivamente es en ese punto en donde la sociología nos puede aportar elementos invalorables que nos obligan a enriquecer nuestro acercamiento a la problemáticas que los sujetos pueden traer a la clínica psicoanalítica”.


Asímismo explicó que existe un elemento que es asocial, que está más allá de las coyunturas, de los cambios, de las modas, de las variabilidades que la historia va trayendo con la evolución del tiempo y es el hecho de que en el malestar el hombre encuentra una extraña satisfacción, que le es desconocida, que escapa al alcance de su conciencia.

“La obra de Bauman trabaja mucho con la dialéctica entre la libertad y la seguridad, una dialéctica que hace síntomas todo el tiempo. El psicoanálisis especialmente con Lacan tiene todo una reflexión acerca de la noción de la libertad ´El hombre sueña con el sueño de la libertad y la libertad no es más que un sueño´, lo cual no quiere decir que no hay que luchar por ella. “El psicoanálisis es una práctica donde el sujeto puede justamente encontrar un cierto margen de libertad cuando reconoce todo aquello a lo que esta sujetado y esclavizado, como lo han dicho otras disciplinas que lo percibieron, por ejemplo el marxismo”.

En referencia a la propuesta expuesta por Leavi, opinó que en América Latina vemos surgir movimientos y experiencia que intentan ofrecer una suerte de resistencia a la globalización que Bauman cataloga como que ´En el mundo ya no existe un lugar en donde uno se pueda refugiar´, es decir, que uno no se puede escapar de la globalización. Más allá del valor legítimo de los movimientos en América Latina, Bauman plantea que el discurso capitalista tiene una fuerza y una inercia que es totalmente transversal a todos los sistemas políticos y a todas las ideologías, porque constituye una especie de red siniestra colonizando todo.Por su parte, Gustavo afirma que “Zygmunt augura que es desde esta región del mundo donde podría surgir una propuesta capaz de torcer esta dirección que lleva el mundo y que parece imposible de romper”.

Dessal: "Si tomamos la locura como índice de lo que es el mal estar, descubrimos que el loco es posiblemente una antena directamente vinculada a la sociedad"

Por último hizo referencia al concepto de mundo líquido que expone en su libro, usando dichos términos como metáfora  para explicar la fragilidad de los vínculos humanos en una sociedad individualista. Haciendo referencia a una realidad incierta y explicando que lo líquido es el resultado de algo sólido que provoca que otra cosa se disuelva. A partir de esta idea, concluye la jornada con una frase muy azarosa de Bauman: “Me he dedicado años a pensar la cuestión de lo liquido y sin embargo auguro por el retorno del péndulo”, metáfora que anuncia que ahora viene otra cosa, algo que no va a ser tan líquido, que va a ser duro y va a mostrar una cara sólida.

2 de Abril de 2015

Locura y maldad, Fernando Martín Aduriz (Palencia)

20:52:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

 

Locura y maldad

Fernando Martín Aduriz

El problema no es la locura, es la maldad. El fracaso es el de no haber hecho el viaje a la bondad en un sujeto, no el de que haya sujetos más o menos locos. Para Samuel Beckett la locura "es algo con lo que todos nacemos, y…algunos continúan así siempre". Se trataría, de ser eso así, de conformarse con la propia locura sin fotocopiar la del de al lado.

No es hoy, Día Mundial del Autismo, (día para sensibilizarnos con la no discriminación de los autistas), mal día para recordar que psicóticos hay en todas las familias, en todos los grupos, en todas las profesiones. El copiloto que acaba de destruirse y destruir tantas vidas, de ser ciertas las informaciones, parece que es loco, estructuralmente hablando.

Dejar la selección de personal en manos de quienes abandonaron la clínica psicopatológica clásica (franco-alemana) y optaron por el positivismo y el biologicismo, que impide captar estructuras, reduciendo lo que evalúan a lo que se manifiesta en conductas observables y medibles, trae estos resultados. Pero hay lo que no se ve en la conducta, sino sólo a través de una clínica basada en la escucha, y no en la mirada, en la estadística, y en los pobres genes, que no tienen la culpa de las elecciones subjetivas y de los encuentros sociales. Que se siga seleccionando personal a base de Tests es de risa, si no fuera por las consecuencias.

La historia de la civilización está repleta de sujetos que pese a su locura lograron grandes avances para todos: John Nash, en economía, Premio Nobel; Van Gogh, en la pintura; Joyce en la literatura; Newton, en la física; Wittgenstein, en la filosofía; Rousseau, en las ciencias sociales, ejemplo princeps, que escribe El contrato social y finalmente Sueños de un paseante solitario. Todos ellos no hicieron mal uso de su locura, sino que la pusieron al servicio de la sociedad.

Por eso de todas las manifestaciones de estos días con respecto al piloto de marras, la idea que se cuela acerca de que hay que incapacitar para la vida profesional, social, política, a quienes manifiestan problemas psicológicos, es una idea de segregación, de control y vigilancia, de uso del poder para clasificar. Es una idea de darwinismo social. Ocurre que hay jueces, conductores, médicos, o pilotos de avión, cuya locura no es óbice para desempeños profesionales de alto rendimiento. El gran problema es la maldad, no la locura, ni las temporadas depres.

 

Publicado en DIARIO PALENTINO el Jueves 2 de abril DE 2015. Columna semanal "Vecinos Ilustrados".

30 de Marzo de 2015

El factor humano, Manuel Fernández Blanco (La Voz de Galicia) // El trauma de lo imprevisto, José Ramón Ubieto (La Vanguardia)

15:19:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

El factor Humano

Manuel Fernández Blanco

Artículo en La Voz de Galicia

El fiscal de Marsella, Brice Robin, parece tener claro, tras escuchar las grabaciones guardadas en la caja negra del avión, que Andreas Lubitz, el copiloto del Airbus de Germanwings siniestrado en los Alpes, estrelló el aparato de modo consciente y voluntario. Este hombre tenía 27 años. Según las grabaciones, conversó tranquilamente con el comandante del vuelo al inicio del viaje. A partir del momento en el que el comandante le recita el plan de vuelo previsto, hasta aterrizar en Düsseldorf, entra en silencio y sus respuestas pasan a ser lacónicas. Cuando se queda solo en la cabina, clausura el acceso, no responde a los pedidos imperiosos de que facilite la entrada y corta toda comunicación. Conservando una respiración serena, no entrecortada ni angustiosa, hace descender el avión durante varios minutos para cumplir «su misión» de estrellar el aparato. Digo «su misión» porque un acto así, realizado con esta aparente serenidad, solo puede responder o bien a un acto terrorista (lo que no parece ser la hipótesis más probable en este caso), o bien a un trastorno mental grave. No podemos pensar en un acto suicida sin más, ya que aquí no era solo la propia muerte lo que se buscaba, sino también la de los pasajeros y demás tripulantes. Por eso este acto responde a un designio de otro tipo, donde el delirio o la venganza, o las dos cosas, pueden estar implicadas.

Se han apresurado a contarnos que Andreas Lubitz había pasado sin problemas todos los exámenes psicotécnicos para ocupar su puesto, aunque se menciona una baja prolongada, durante su período de entrenamiento como piloto, de la que no se han explicitado las causas. Vemos cómo aquí la compañía aérea se apresura a aplicar, al factor humano, el mismo criterio que al control técnico del aparato: todo estaba en regla según los protocolos. También ahora se dirá que, según los controles establecidos, este ser humano no podía fallar. En la época de la evaluación generalizada, y del control técnico de objetos y personas, sorprende que lo imprevisible sea rebelde a cualquier técnica. Entonces decimos que es ilógico.

Pero lo real siempre es lógico y, si alguien capaz de un acto así, superó todas las pruebas de idoneidad es que se cree más en los tests que en una correcta evaluación clínica y personal. Es impensable que alguien capaz de un acto de esta envergadura no diera algún signo de alarma. Tal vez el test no lo detectó, pero es que ahora se confía más en el cuestionario que en la escucha, la observación del sujeto y el conocimiento de su biografía.

Hace unos días Ariel Shocron, jefe del departamento técnico del Sindicato Español de Líneas Aéreas (SEPLA), declaraba en una entrevista en V Televisión que los pilotos eran, cada vez más, gestores de sistemas informáticos, y que eso iba en detrimento del entrenamiento en el arte de pilotar, que puede salvar vidas cuando la tecnología falla. También, en el ámbito de la evaluación llamada psicotécnica, cada vez más, el arte, la sabiduría de la exploración psíquica del ser humano, se delega en tests y en cuestionarios. Pero ningún test alcanza lo más particular y enigmático de un ser humano.

 

 

El trauma de lo imprevisto

José Ramón Ubieto

Artículo en La Vanguardia

La muerte de un ser querido implica siempre una pérdida dolorosa y requiere de un duelo posterior. Cuando esa pérdida es anunciada por signos previos de enfermedad o envejecimiento, ese duelo se realiza con antelación y eso permite a cada uno hacerse poco a poco a esa ausencia. Lo cotidiano incluye ya ese vacío y muchas actividades se realizan sin esa persona, enferma o incapacitada.

Lo verdaderamente traumático es cuando surge el acontecimiento imprevisto y la pérdida se produce bruscamente como es el caso de la catástrofe aérea. Aquí además se trata de una filial de una de las aerolíneas de mayor prestigio. Nadie espera que eso ocurra y por tanto el sentimiento de alerta, que podría estar activado en otras circunstancias, aquí no nos previene de lo imprevisto.

Cada familia, cada persona vinculada a alguna de las víctimas del accidente, tendrá que enfrentar el sinsentido más brutal de este suceso. Lo traumático, decía Lacan, es esa ausencia de sentido, es lo real cuando se presenta bruscamente y en su estado puro: sin palabras que expliquen lo que no tiene sentido.

La perplejidad es la primera reacción subjetiva ante la irrupción de un acontecimiento traumático, sea un accidente, una catástrofe o una pérdida brusca (muerte, ruptura). A partir de allí el sujeto inventa significaciones para tratar de explicarse lo sucedido y recuperar su locus control: se buscan culpables, antecedentes, teorías que justifiquen lo sucedido y nos proporcionen alguna orientación para seguir viviendo.

Hoy, en la sociedad del riesgo, lo traumático adquiere nuevas formas y empieza a ser también aquello que emerge fuera de la programación, de manera imprevista, aquello con lo que no contábamos. Y no lo hacíamos porque en nuestra sociedad, organizada a partir del dominio de la ciencia y las nuevas tecnologías, todo parece previsible y calculable.

Colectivamente, y particularmente, buscaremos en los próximos días explicaciones para ese vacío de sentido. Explicaciones técnicas, meteorológicas, de posibles fallos humanos o atentados terroristas. Para las familias explicaciones sobre las razones concretas de ese viaje, sobre las alternativas posibles que no se dieron, tratando de volver al momento antes del accidente. En cualquier caso ninguna de ellas logrará taponar el enorme agujero que se ha producido en la vida de muchas personas.

Hará falta un tiempo para hacerse a esa ausencia, un tiempo para que cada uno reconozca en sí lo que ha perdido, aquello que ya nunca más será para ese ser querido y aquello que esa persona le aportaba y que muchas veces sólo la pérdida real permite reconocer. No será un tiempo corto y sin angustia. Dependerá también mucho de los duelos aplazados que cada uno tenga. En la vida a veces no registramos, afectivamente, las pérdidas. Evitamos el duelo y lo reemplazamos por sustitutos: otros embarazos cuando se pierde un hijo, nuevas parejas tras una ruptura, hiperactividad profesional tras un fracaso laboral. Esos duelos no realizados se reactivan cuando surge una nueva pérdida y es entonces, a posteriori, cuando el dolor silenciado toma cuerpo de diferentes maneras.

Tras una tragedia como la de los Alpes, cada uno de los afectados habrá aprendido, de la manera más radical, que lo imprevisto forma parte de la vida y que la fragilidad del ser humano es que en un instante puede perder aquello que más quiere, que en la vida no existe la garantía ni el riesgo cero.

27 de Marzo de 2015

RESEÑA SOBRE LA XV CONVERSACIÓN CLÍNICA DEL ICF “HOMOSEXUALES EN ANÁLISIS”*

13:18:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Por Betina Ganim (Palma de Mallorca. Socia de la Sede Barcelona de la ELP Catalunya)

El 7 y 8 de marzo de2015 tuvo lugar en Barcelona la XV Conversación Clínica del Instituto del Campo Freudiano que este año tuvo como eje el título “Homosexuales en análisis”.

Ya Anna Aromí en su presentación anticipaba algo del orden de la sorpresa, un real que es inherente a la clínica psicoanalítica.

¿De qué se trata ese real? De lo incurable, que es aquello delo que se da cuenta en el pase. Es justamente por lo que no se cura que estamos en el terreno del psicoanálisis y no de la psicoterapia. El psicoanálisis se orienta por lo real, por esa “impureza”, por esa sorpresa. Y el ejercicio del psicoanálisis orientado por lo real, será solamente propiciado por el deseo de llevar un análisis hasta el final.

Que el psicoanálisis se inventa con cada paciente en su relación con cada analista, es lo que ha quedado verificado en esta Conversación Clínica.

Del título, Manuel Fernández Blanco precisó que justamente no se trata de establecer un tipo clínico: “homosexuales”, sino que se trata más bien de conversar sobre una clínica más allá del diagnóstico estructural, localizando el papel que juega la homosexualidad en cada uno de los casos. De todas maneras, fue inevitable la discusión sobre el diagnóstico estructural, particularmente en uno de los casos.

Anna Aromí nos recuerda que siempre estas Conversaciones han sido muy ricas en cuanto a la enseñanza que de ellas decanta, como por ejemplo que en la conversación sobre finales de análisis haya habido casos que eran falsas salidas; o conversaciones sobre la pareja y el amor en cuyos casos no había ni pareja ni amor; o conversaciones sobre Neurosis que arrojaban casos de Psicosis.

Se presentaron seis casos clínicos, y contamos con la presencia de Jacques-Alain Miller, presente una vez más orientando la Conversación. De su orientación y de la diversidad de intervenciones que hubo en el público, he recortado algunas enseñanzas.

La primera sorpresa es que no en todos los casos se pudo localizar tal homosexualidad pretendida en el título de esta convocatoria.

Así, tenemos la diferencia entre lo que es un “homosexual” decidido, de aquello que Miller nombra como “apenas un homosexual”, que serían casos estos últimos  en los que más bien se trata de una posibilidad de tener encuentros sexuales con un partenaire del mismo sexo, y que muchas veces se concreta por acción del objeto.

En este punto, y respecto del título de la Conversación, Miller reafirma: la homosexualidad no indica un tipo clínico

Primera valiosa enseñanza que quiero destacar, respecto del título y de la selección de los casos.

Supuestamente los distintos casos presentados han sido elegidos teniendo en cuenta como criterio que se trate de sujetos que hacen una elección de un objeto del mismo sexo. Ese criterio permite hacer una clase lógica: la clase de los que tienen como objeto una persona del mismo sexo que ellos. Pero esa clase lógica no constituye un tipo clínico, por la razón precisa de que no podemos poner eso en términos de una implicación lógica.

¿Qué quiere decir Miller con esto? Que por un lado podemos decir “Si tal sujeto es homosexual, entonces….” Pero vemos que a priori, no podemos deducir nada del hecho de hacer una elección del mismo sexo.

Sí que hacemos de la “Histeria” una clase. Esto es muy distinto porque podemos decir “Si este sujeto es histérico, va a responder la estructura del discurso histérico”. Esto es, una implicación lógica.  “Si…entonces… ”. Tipos clínicos que nada tienen que ver con el caso de los homosexuales, en los que se trata más bien de una descripción, de un rasgo del objeto de elección.

Se podría hacer una selección de sujetos que tienen como rasgo el haber elegido como objeto una persona del mismo sexo. Pero de eso no se puede hacer una deducción lógica.

El caso del que surge esta enseñanza, justamente  nos hace ver la diferencia que existe entre construir una clase lógica de sujetos, y la implicación lógica. Son dos movimientos de pensamiento muy distintos.

Otra enseñanza que arrojaron los casos es en relación a la demanda de tratamiento, a la importancia de ubicar cuál es la demanda en juego. Porque se puede consultar por una cuestión relacionada con el cuerpo, pero lo que termina precipitando la consulta no tiene nada que ver con la razón médica.  Miller lo plantea como una premisa: nunca se consulta a un analista por una razón médica. Puede ser algo del orden del pretexto, del motivo, pero por el movimiento mismo del análisis, inmediatamente se da un sentido a eso que ocurre en el cuerpo. La cosa médica existe en el mundo médico; fuera de él, eso no existe. Dentro del discurso analítico, la cosa médica se disuelve rápidamente.  El universo psicoanalítico convierte al discurso médico en otra cosa. Por supuesto que hay cosas que el discurso analítico no puede tomar a su cargo; es decir,  el psicoanálisis no cura las enfermedades médicas, sino que ciertas enfermedades por las que uno consulta implican una razón que se disuelve  rápidamente cuando entran en análisis.

Retomando la cuestión del título de la Conversación,  Miller subraya que en psicoanálisis hay que ser muy prudentes y cuidadosos con la palabra “homosexual” para no convertirla, como dije antes,  en tipo clínico, ya que eso ha sido utilizado para cierta estigmatización.  Tal como él había dicho en unas Jornadas sobre “Gays en análisis”, el significante gayes un significante masificante, un S1 que implica un movimiento político. Un movimiento que supone cierta cesión de lo más particular del deseo homosexual, en tanto el gay retrocede frente al propio deseo homosexual.

 

De las entrevistas preliminares los casos transmiten la importancia que tienen en el tratamiento analítico; es en ese tiempo que el analista tiene que ser más “activo” –si se quiere-   donde pregunta precisamente como un médico. Y en ese mismo movimiento se trata de poder indagar la modalidad de goce del sujeto en su singularidad.

 

Miller destaca la gravedad de un caso en tanto se trata de un hombre que, no sin sufrimiento, quiere saber dónde está la verdad de su goce –si del lado de los hombres o de las mujeres. En este punto se subraya la manera “artificial” de referirse a lo que le gusta de una mujer.

 

Miquel Bassols hace referencia a otra enseñanza, que nos ayuda no solo a relativizar la idea de género, sino también a relativizar lo que se entiende como  elección de objeto según la descripción del objeto mismo. Y es la referencia a lo hétero con lo que un sujeto se encuentra. Esta es una versión de lo hétero que no se define por la elección del objeto, sino -tal como Lacan lo introduce- por la alteridad del goce como tal. Se trata de lo hétero no como el otro sexo, sino como el sexo en tanto Otro, un goce que habita en cada sujeto como alteridad, como lo diferente. Entonces, en ciertos casos, la pregunta es si la homosexualidad no se revela como un “rodeo” para evitar la alteridad del goce mismo.

Otra de las enseñanzas que rescato es que, sabiendo que hay homosexualidades masculinas en las que frecuentemente se encuentra como rasgo el odio al padre -lo que le da también ese empuje de subversión, invención e innovación contrario al orden patriarcal-uno de los casos nos enseña lo contrario: lo que está en juego es el amor al padre, y la madre aparece más bien como aquella de la que se tiene que proteger. Tenemos entonces que hay en el caso una “positivización” del padre; y del lado de la madre, no se trata de la madre fálica, esa madre toda potente-muy frecuente en las homosexualidades masculinas clásicas.  Y esto, dice Miller, es lo más sorprendente.

La enseñanza es entonces que hay homosexualidades masculinas construidas sobre la vertiente de la madre, y otras construidas sobre la vertiente del padre.

En otro de los casos, como se dijo al principio, no se encuentra la homosexualidad, sino el fetiche, a la manera freudiana, como defensa frente a la homosexualidad.

En este punto Miller considera que si bien hay casos que no son de “homosexualidad”, su pertinencia tiene que ver con que  la heterosexualidad del objeto está falsificada por el sometimiento al que se impone un sujeto a una mujer fálica.  Si un sujeto no se vuelve homosexual, puede ser porque la elección de objeto es una mujer con particulares características, una mujer que vale como un hombre, es decir, una mujer fálica, lo que nos lleva a pensar en que algunas elecciones de objeto son falsamente heterosexuales.

De este modo, un hombre puede refugiarse de la castración a través de una mujer dominante, una mujer que vale como un hombre, completa, que no tiene falta; el gozar de la mujer la completa, y no se produce la angustia de castración.

También es muy interesante el rasgo de planificación que aparece en la modalidad de goce masoquista, que ilustra muy bien uno de los casos de la Conversación. Una planificación que permite poner  perfectamente en escena el teatro de su propio goce.

Nos asalta nuevamente la sorpresa, y esta vez, como también anticipé,  tiene que ver con el diagnóstico estructural: ¿Neurosis o psicosis? Una discusión clásica a la que se le da todo el tiempo necesario en la discusión.

Es que se trata en principio de una problemática fálica que se ubica como centro del debate. Más bien, la discusión se centra sobre el valor fálico en juego ¿es del orden simbólico, imaginario o real? ¿Se trata del “para todo fálico” o del “para nada fálico”?

En cuanto al ordenamiento fálico del goce, se plantea la posibilidad de pensar la forclusión en dos registros: del sujeto mismo como falo de la madre, que no lo inscribe en ese registro de ser su “falo maravilloso”. Y sin embargo hay una palabra de la madre que se escribe en su cuerpo literalmente. Hay  allí ausencia de metáfora, y aparece una certeza delirante.

Se destaca que los casos presentados se resisten a  ser incluidos en el grupo de “homosexuales”. Ni tan siquiera la cuestión del gay como oferta de comunidad de goce. La respuesta de esos casos a esta convocatoria desplazaría de algún modo el titulo propuesto inicialmente. En esta línea se propone un desplazamiento del título “Homosexuales en análisis” a algo que nos convendría más, a partir de la última enseñanza de Lacan, que podría ser “Lo homosexual en análisis” o “Las homosexualidades en análisis”.

También hubo casos que no abrieron a la discusión diagnóstica,  pero que nos muestran su particularidad, la singular modalidad de goce en juego. La práctica masoquista nos enseña sobre eso que Lacan llama “desierto de goce”, en el movimiento mismo de intentar lograr reintroducir el goce en un cuerpo vaciado de goce.

La Conversación termina con una apertura: la invitación a la próxima, en 2016, con el título “La protesta viril es unisex”. Veremos qué sorpresas y qué enseñanzas nos deparará ese encuentro.

*?*Encontrarán el audio en Radio Lacan #68

http://www.radiolacan.com/es/topic/517/3

25 de Marzo de 2015

El salvaje éxtimo

14:37:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Manuel Montalbán Peregrín

 

 

(…) Porque la noche cae y no llegan los bárbaros.

Y gente venida desde la frontera

afirma que ya no hay bárbaros.

¿Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?

Quizá ellos fueran una solución después de todo.

Extracto, parte final del poema “Esperando a los bárbaros”, K. Kavafis. Trad. J. Mª Alvárez.

 

 

El panarabismo tuvo su origen, en conexión al movimiento de países no alineados, a mediados de la década de 1960 como vector de ideología identitaria tras el logro de la independencia y el reto de la descolonización, en el contexto de la Guerra Fría. La desarticulación progresiva del Estado en países como Afganistán, Irak, Siria, Libia, etc., lo convierte en un término caduco aunque se haya intentado recuperar, con ocasión de la llamada “primavera árabe”, o en su vertiente panislámica, ante las reacciones que sacuden el mundo árabe cada vez que se activan las invasiones periódicas de Israel sobre los territorios palestinos, o en el caso de las protestas contra las caricaturas de Mahoma.

 

En la actualidad el paratodos de la realidad árabe parece abocado al horror cotidiano del yihadismo global. El para-Estado del terror aprovecha el vacío del Estado demolido, heredero de los juegos coloniales. Con las tragedias de París y Copenhage todavía frescas, esta semana la amenaza se ha concentrado en Túnez, donde han muerto 21 personas, la mayoría de ellos turistas, en un atentando en la capital, y en Yemen, en un doble atentado suicida contra la población de origen chií, con más de 150 muertos.

 

La mayoría de las recomendaciones de analistas políticos y expertos en relaciones internacionales puede ser categorizada en dos opciones: desde el ideario más conservador en Estados Unidos y Europa, la intervención militar de tropas de las potencias occidentales, más o menos directa, en puntos geopolíticos estratégicos,  y, desde cierta prudencia de instituciones como la U.E., el apoyo antiterrorista y económico a los regímenes aliados a los intereses occidentales, allí donde los haya.

 

Entre esos sucesos dramáticos se cuela también en las noticias de estos días las imágenes de un brutal linchamiento a una mujer en Kabul.  Es tal la brutalidad de la agresión que incluso Ismael Saadat, editor del servicio afgano de la BBC, ha declarado que es la primera vez que pasa algo así. Ni siquiera durante la etapa talibán sucedió algo similar. Se trataba, al parecer, de una mujer joven, que padecía problemas mentales desde hacía años, a la que acusaban de haber quemado supuestamente unas páginas del Corán, y que es apaleada hasta la muerte, quemada y arrojada a la ribera del río, por una turba de hombres.

 

La última muestra de esa barbarie, por ahora, se dice en algunos editoriales. El deslizamiento es evidente. La polaridad civilización-barbarie se activa de manera recurrente.

 

No se trata de excusar la barbarie, ni de relativizarla en un ejercicio de filantropía posmoderna, que ya Rousseau en el Emilio denunciaba como amar a los “tártaros” para quedar dispensado de tener que soportar a los vecinos de al lado. Recordar los factores históricos, estructurales, que han convertido al imperialismo europeo y norteamericano, de ayer y de hoy, en agente fundamental de los devenires políticos del norte de África y Oriente próximo y medio, tampoco conlleva automáticamente, como quieren hacer creer los desmemoriados, la redención del asesino, que no haría más que acabar el trabajo de la propia entropía de un sistema, el de las democracias occidentales, en estado terminal.

 

Aquí, como en otras cuestiones fundamentales referidas a los impases contemporáneos del malestar, merece la pena detenerse en lo que E. Laurent denomina “anticipaciones lacanianas de la función del psicoanálisis en la civilización” [1].

 

Ya Freud transciende la visión simplista de la masa como grupo irracional, recurriendo a la identificación al líder, o a una idea sustitutiva proporcionada por una tendencia, un deseo, el odio, etc., compartidos con fines unificantes. Como nos aclara Laurent, Lacan va más allá de la identificación segregativa al líder en su aproximación a la lógica colectiva, considerándola una lógica basada en la amenaza de un primer rechazo pulsional. Esto puede precipitar en la dimensión del uno por uno la voluntad de asesinato como expresión del fundamentalismo que remite a reafirmarse como creyente por temor a ser denunciado como no-creyente. Un creyente sabe lo que no es un creyente. Los creyentes se reconocen entre sí. Afirmo ser un creyente por temor a ser convencido por los creyentes de que no lo soy. El linchamiento, a lo largo de la historia, ha variado en frecuencia y modalidad, pero generalmente se produce en contextos propicios a la expresión radicalizada de hostilidad. En la expansión hacia el oeste y el sur de los Estados Unidos fue, en muchas ocasiones, sustituto de la justicia formal hasta bien entrado el siglo XX. El clima de violencia se convierte en patente de corso frente al heterós. No es ya un ser humano aquella a la que rechazo como teniendo un goce distinto, además doblemente diferenciada, mujer y enajenada. Mientras tanto, la escena es grabada con el rigor de un naturalista por decenas de móviles. El gobierno afgano responde como cualquier gobierno que se precie: se investigará, se castigará a los culpables, se valorará la diligencia de la policía, y se rectificará si fuera necesario.

 

Mas que de conflicto de civilizaciones hablamos de choque de goces, todo grupo humano se organiza en torno a un goce extraviado, un no-saber sobre el goce que corresponde a una identificación. Fernández Buey[2] lo llamó “guerra entre barbaries civilizadas”, en la que se superponen constantemente expresiones de lo premoderno, lo moderno y lo posmoderno. Desde tiempos míticos, y en sentido estricto, la barbarie es hija de la civilización, y lo humano se conforma como progreso regresivo, salvaje éxtimo.

 

 


[1] Laurent, E. (2014), “El racismo 2.0”, Lacan Quotidien, 371.

[2] Fernández Buey, F. (2004), “Tres notas sobre civilización y barbarie”, en AA.VV., Fronteras, Debat de Barcelona VII, CCCB - Fundació Collserola, Barcelona, pp. 33-44.

19 de Marzo de 2015

El Islam en España y la ley del superyó

10:49:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

Miquel Bassols

Los medios han informado estos días de la detención simultánea en varias ciudades españolas de ocho personas sospechosas de “terrorismo yihadista”, de captar adeptos al Estado Islámico y de difundir su “ideario radical”. En varias ciudades españolas se ha detectado la existencia de “células yihadistas” dispuestas a realizar atentados “en cualquier momento”. La televisión muestra el instante de una de las detenciones en L’Hospitalet, ciudad contigua ya a Barcelona. Un joven de treinta años, esposado y vestido con un chándal del Barça, es conducido por dos policías; antes de entrar en el furgón policial se gira hacia las cámaras y lanza la consigna en árabe: “Alá es grande” —“…y Messi su profeta”, añade alguien con cierto humor.  El periodista interroga después a una vecina que da las ya habituales explicaciones: “Son una familia muy normal, los hijos son muy educados; me ha sorprendido que viniera la policía, pero si ha pasado algo con alguno de los hijos yo no lo sé”. Hace justo treinta años que viven en el barrio.

La escena me ha hecho presente otra, inversa en varios sentidos y unos seiscientos años anterior. Un hombre de setenta años, venido de tierras catalanas pero vestido con hábito sarraceno, se planta en medio de la plaza mayor de la ciudad de Bugía y grita ante la gente que se ha congregado a su alrededor: “La ley de los cristianos es verdadera, santa, cara a Dios. La ley de los sarracenos es falsa. Y estoy dispuesto a demostrarlo”. No pasará mucho rato hasta que la gente empiece a apedrearlo y las autoridades del lugar lo detengan para encarcelarlo. El episodio está explicado en la Vita Coaetanea de Ramon Llull, fechada en 1311. El insigne mallorquín fue en realidad un verdadero fan del islamismo, mantuvo una relación tan fuerte como paradójica con su religión, con su lengua y con su cultura, un vínculo paradigmático para entender la coyuntura de un conflicto que parece haber empezado ayer pero que lleva ya siglos.

El terrible atentado, el 11 de marzo de 2004, en la estación de Atocha de Madrid —casi doscientos muertos y dos mil heridos—, el segundo mayor atentado cometido en Europa hasta la fecha, significó sin duda en España el punto álgido en la percepción de peligro que supone la presencia del Otro malvado en el interior más interior del vínculo social. La comunidad musulmana se apresura una y otra vez a distinguirse de la acción de Al Quaeda o del Estado Islámico actual, sin conseguir separarse de esta percepción especular del Otro malvado.

En realidad es la continuación, por otros medios y con diferentes intensidades, de un antigua relación. Un somero repaso a la historia de España muestra el fuerte vínculo que la cultura española ha mantenido y sigue manteniendo con la cultura árabe y con el islamismo, vínculo marcado irremisiblemente por el conflicto y la exclusión recíproca. Setecientos años de fuerte presencia musulmana —desde el 711 al 1492, para tomar las fechas del principio de la conquista árabe y del final de la reconquista cristiana— no pasan en balde, tanto en la propia lengua, como en cada rincón de la vida religiosa, social y política. Hoy, uno de los objetivos explícitos del Estado Islámico es la re-re-conquista de al-Ándalus, el amplio territorio de la península ibérica que estuvo bajo poder musulmán durante la Edad Media. En realidad, lejos del ideal de la idílica imagen que a veces quiere darse en España de la convivencia entre las tres religiones monoteístas —la cristiana, la judía y la musulmana— que han definido su historia, ésta se ha caracterizado por un sanguinario conflicto de exclusiones y expulsiones, de integrismos, integraciones y desintegraciones de las respectivas comunidades.

En la actualidad, la población musulmana en España es de algo más de un millón de habitantes, unos 280.000 en Cataluña, unos 200.000 en Madrid, algo menos en Andalucía y en la Comunidad Valenciana. Alguien como Sami Naïr ha podido afirmar recientemente que “el islam forma parte de la identidad catalana”, a la vez que sostiene que “la estrategia occidental contra el Estado Islámico es peligrosa” (El Punt Avui, 10/03/2015). La destrucción del Iraq abrió en efecto la caja de Pandora y del “conflicto de identidades”. Más que de un rechazo del Islam, se trataría de una posición segregativa de la inmigración magrebí, alimentada por la politización propia del Islam. Con todo, es demasiado fácil atribuir a un rechazo de la inmigración el poder paranoico que está alcanzando la posición occidental ante el musulmán.

Hay que subrayar aquí la importancia de una nueva figura que ha aparecido en un panorama social que es común a buena parte de Europa: la del integrista integrado, la del terrorista hijo de la propia familia, la del enemigo que devuelve en espejo desde el propio interior de la comunidad la figura del Otro malvado que se trataba de poner en el exterior. En realidad, en el resorte del conflicto segregativo aparece esta figura paradójica del integrista tan bien integrado que no se le reconoce como tal, la del fundamentalista tan bien fundamentado en el vínculo social que se pasa por alto la verdad escondida que muestra en ese vínculo. Se trata finalmente de la figura del “enemigo interior”, tal como Jacques-Alain Miller la subrayó recientemente en su artículo de Lacan Quotidien nº 455, titulado El amor de la policía: “A la espera, sólo percibo una explicación, es que el islamismo guerrero es considerado por la población como un verdadero enemigo interior.”

¿Habrá que recordar el nombre que este “enemigo interior” recibió en la metapsicología freudiana y que Jacques Lacan igualó, a propósito precisamente del caso de un sujeto de la cultura islámica, a “un enunciado discordante de la ley” (cf. su Seminario I)? Es el superyó, y no tiene otro fin que alimentarse de aquella misma satisfacción que el sujeto se prohíbe en su nombre… y desde su propio interior. Tal vez esta figura del superyó, con su ley obscena y feroz, explique hoy también algo de la fascinación que produce al adolescente occidental la ley islámica cuando decide alistarse al “ejército enemigo”.

 

15 de Marzo de 2015

14 de Marzo de 2015

Bourdin, el Hombre pulsional por Jacques-Alain Miller

20:45:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

 

En el asunto Dumas, imposible saltear a Jean-Jacques Bourdin. El personaje es un parámetro esencial de la emisión que hizo escándalo la mañana del lunes 16 de febrero (8h36-8h56). También yo voy a tomarme el tiempo para situarlo.

Luego que su emisión desencadenara una "tormenta mediática", el Sr. Bourdin tuvo que explicarse la misma tarde en el sitio Puremedias, luego, al día siguiente en el estudio de La Nouvelle Edition (Canal +). Sin embargo, su primera expresión pública, fue el tweet que difundió por propia iniciativa el lunes al final de la mañana. Este es el texto integro: "Yo amo mi oficio: hacerle decir a mis interlocutores lo que verdaderamente piensan..Búsqueda de la verdad contra todos los dobles discursos.."

El mensaje tiene exactamente 140 signos, o sea el máximo permitido por Twitter. Esto al precio de poner dos puntos suspensivos y no tres, al final de la segunda y tercera frases. No es un hapax: Leon-Paul Fargue le pidió a Gallimard esos dos puntos para la primera edición de sus Poëmes; lo mismo Françoise Sagan en Juillar para su título Aimez-vous Brahms..(cf. le Traité de la ponctuation française, de Jacques Drillon, 1991).

 

1. - El tweet, objeto literario

La red social Twitter tiene un papel creciente en los intercambios interpersonales, la política, el periodismo, la comunicación urgente, etc. Los estudios universitarios en Twitter se multiplican en el marco de los digital humanities. Están orientados Big Data, y aspiran a fundar "a science of Twitter" (lo que podría no ser mas que ilusorio, según Axel Bruns y Jean Burgess). Encontrarán una reciente actualización en el volumen colectivo Science and the Internet,publicado por la Heinrich Heine Universität de Düsseldorf, 2012.

Sin desconocer el interés de estas investigaciones en curso, aunque aun esté lejos de proveer conceptos operatorios, voy a limitar el corpus al único tweet Bourdin del 16 de febrero 2015 a las 12h19, y captarlo con un análisis de tipo literario.

Desde el punto de vista literario, un tweet es una forma breve de la prosa. El paradigma del análisis de las formas breves es para mí el admirable "Prefacio a La Rochefoucauld" de Roland Barthes (publicado en 1961, retomado en los Nuevos ensayos críticos, 1972) La obra de un precursor apenas mencionada sin embargo en el volumen que hizo escuela sobre la cuestión para la Universidad francesa, Las formas breves de la prosa y del discurso discontinuo (siglo XVI-XVII), 1984

En el prefacio de la obra, el lamentado Pr Lafond señalaba a propósito de estas formas breves que "la retórica clásica, desde Aristóteles a Bernard Lamy, no las ha tomado en cuenta en absoluto". Diferente en nuestra época, decía, donde " "la palabra en archipiélago" y "lo discontinuo tomaron el lugar que sabemos"

Hace dos años, el Pr Montando explicaba por el "ritmo acelerado de la vida contemporánea exigiendo lecturas rápidas" el interés actual por las formas breves. Evocaba también "la seducción irresistible que ejerce lo pequeño, lo minúsculo, el placer del microcosmos, el de encontrar un mundo en una cáscara de nuez (ya en Hamlet)" ("Formas breves y microrelatos" en Les Cahiers de Framespa, 2013).

Simultáneamente, la publicación por parte de un académico Goncourt de una recopilación de sus tweets levantaba en Francia al dicho tweet a la dignidad de un objeto literario de pleno ejercicio (Bernard Pivot, Les tweets sont des chats, 2013).

Finalmente, la última flor de nuestro ramo, hoy en Le Figaro magazine esta nota de Frederic Beigbeder: "El tiempo se acelera; las novelas se acortan. Hay una coherencia".

 

2. - Aproximaciones textuales

Generalidades .Un tweet no se identifica por propiedades formales intrínsecas como lo es un alejandrino o puede serlo una máxima clásica. Un tweet es un tweet por:

a) su calidad de escrito (no hay tweet oral, el tweet es una realidad gráfica);

b) la cantidad de signos utilizados, que debe ser inferior o igual a 140;

c) su vector comunicacional, que debe ser, con exclusión de cualquier otro, la red Twitter.

El material significante no requiere ninguna otra obligación específica. Las obligaciones combinatorias generales de la lengua se imponen al mensaje en tanto se desea que sea inteligible para sus destinatarios. Se admite que la noción de "mensaje inteligible" es del registro del aproximadamente, entendiendo que ese registro es matematizable. Ver las memorables Leçons d'à-peu-près de G.T. Guilbaud, 1985.

Caracteristicas. Puede intentarse una tipología de los tweets. Voy a dispensarme aquí, en tanto mi corpus no comporta sino un único ítem, lo caracterizaré como siendo un tweet:

?) original (no copiado, non retweeteado) ;

?) emitido por una persona física dotada de un nombre propio, personalidad mediática notoria además;

?) que surge de una comunicación urgente (estando el autor implicado, en el momento de la emisión del mensaje, en una "tormenta mediática" donde se cuestionaba su papel en su entrevista de la mañana con Roland Dumas).

Análisis gramatical. El tweet Bourdin consta de tres frases en total y para todo:

A) Yo amo mi oficio

B)hacerle decir a mis interlocutores lo que piensan verdaderamente..

C) Búsqueda de la verdad contra todos los dobles discursos..

La primera frase es la única que es una frase simple verbal; reúne un grupo -sujeto, un verbo conjugado un complemento de objeto directo. La segunda es una frase dicha con una construcción particular, en este caso una frase en infinitivo, por lo tanto desprovista del grupo sujeto.

En cuanto a la tercera, es una frase nominal.

Isotopía del mensaje. Desde el punto de vista sintáctico, la frase es la unidad lingüística máxima. Sin embargo, un texto no se reduce a una serie de frases. Tenemos una idea de su unidad. Hay cohesión textual. Para dar cuenta de ello, "hay que elaborar conceptos (...) que no sean directamente dependientes de las estructuras sintácticas, y permanezcan por lo tanto indiferentes al pretendido límite de la frase" (François Rastier, Sémantique interprétative, 1987). Con este fin, A.J. Greimas propuso el concepto de isotopía (Sémantique structurale, 1966), que supone traducir la noción "muy vaga, y sin embargo necesaria de totalidad de significación, postulada a un mensaje."

¿Qué es la isotopía? Greimas, 1966: "conjunto redundante de categorías semánticas que hace posible la lectura uniforme del relato." Pottier, 1974 : "continuidad semántica a través de una secuencia (que refleja una coherencia). " Umberto Eco, 1979: "diversos fenómenos semióticos genéricamente definibles como coherencia de un recorrido de lectura." Etc. No entraré en este debate. Me bastará con precisar la isotopía propia al tweet de Bourdin.

Emitido en un contexto polémico, este tweet se analiza como una réplica del Sr. Bourdin a antagonistas que lo acusan de no haber respetado la deontología profesional del periodista. Sin embargo, los argumentos hostiles no son ni explicitados ni refutados en el texto del tweet: quedan supuestos. La argumentación es por lo tanto unilateral y no contradictoria. De esto se sigue que la isotopía del mensaje es la de un discurso retórico que se desprende del género epidíctico, aquel "en que uno se esfuerza por exaltar el mérito de la persona elogiada" (Cicerón, tomado de Aristóteles). Para retomar la expresión con la que Roland Dumas califica el texto de un periodista notorio en su libro reciente, Políticamente incorrecto, p. 318, el tweet Bourdin constituye "un panegírico de sí mismo".

 

3. - Lógica del exordio

Desde el punto retórico, constatamos que las funciones discursivas se distribuyen sobre la articulación de la frase ternario develado por la gramática. Reconocemos en la primera frase el exordio. La peroración deriva de la frase nominal última. La frase media, en infinitivo, asume bajo la forma de una definición la función de lo que en la disposición clásica, se llama narración (exposición de hechos) y argumentación o confirmación (exposición de argumentos)

El exordio como la peroración sirven, según Cicerón, para "emocionar las almas". El exordio tiene por objeto ganar la simpatía y la confianza del auditorio. el locutor se esfuerza por presentar una imagen seductora de sí mismo, un ethos (carácter) de encanto y de honestidad, induciendo para su beneficio un sesgo cognitivo positivo,

que tiene por objeto ganar la simpatía y la confianza del auditorio. Se trata de suscitar un pathos de benevolencia, la eunoia de Aristóteles, que Cicerón traduce por benevolentia. Sin embargo, el tweet siendo por definición un mensaje criptural, captatiobenevolentiae no dispone aquí de los medios del orador: compostura, actitud, gestos, cadencia, entonación, inflexiones vocales, etc: "Yo amo mi oficio"

El carácter trivial de esta aserción ex abrupto responde perfectamente a la recomendación de Boileau según la cual "un exordio debe ser simple y sin afectación".

En el plano veridiccional, este dicho inicial se presenta como el testimonio del escribiente de su experiencia interior, de una disposición afectiva que le es propia, por lo tanto de un dato eminentemente subjetivo. Si fuera un hecho alegado, una realidad objetiva, el dato estaría abierto a la discusión. En tanto se trata de un estado de ánimo, de un afecto del sujeto, el lector se ve conducido a tomar nota del testimonio que se le aporta.

La aserción "Yo amo mi oficio" es de orden pragmático, y no lógico. Expresa el compromiso ilocutorio de Bourdin sobre la verdad de su enunciado, sin que esta verdad sea sin embargo validada (ver Denis Vernant, "Pragmática de la veracidad", 2010, en Les prépublications de la MSH Lorraine, en la red).

Sin embargo, la aserción de Bourdin es como tal infalsificable, salvo utilizando adyuvantes (detector de mentiras, suero de la verdad, etc.), método poco practicable sobre un escribiente cuya presencia se sustrae. O entonces habría que recusar por principio toda palabra de este emisor, imputándole ser un mentiroso inveterado y constante, tal como los cretenses de la paradoja del mentiroso.

Pero esto sería ir contra el "principio de caridad" de Donald Davidson, 1974, que estipula que el locutor es racional y cree que lo que dice es verdad. Numerosas formulaciones alternativas y/u objeciones fueron propuestas por diversos filósofos angloamericanos. versión mas débil: la "condición de felicidad" de Erwin Goffman, 1979, que invita a "juzgar los actos verbales de un individuo como no siendo una manifestación de bizarría".

Para resumir, de hecho el enunciado primero del tweet Bourdin es admitido por los lectores como premisa y fundamento de la argumentación por venir. Ahora bien, este "acuerdo del auditorio" es una condición no trivial de lo expuesto, cuya importancia fue subrayada por Perelman y Olbrechts-Tyteca en el §15 de su Traité de l'argumentation, 1970

 

4. - Presupuestos y sobre entendidos

Si ahora nos interesáramos en los presupuestos del enunciado (en el sentido de Oswald Ducrot Dire et ne pas dire, 1972 ; reexamen en Le dire et le dit, 1984), podremos inferir que el escribiente se presenta como un ser: 1) capaz de amor; 2) que trabaja; 3) cuyos sentimientos son sintónicos con la tarea profesional.

Los tres rasgos enumerados son directamente deducibles de la significación del enunciado tal como es dada en el sistema de la lengua, fuera de todo contexto. Se dirá por lo tanto que los presupuestos se desprenden del "componente linguístico" de la descripción semántica.

Los sobre entendidos se distinguen por desprenderse del segundo compuesto, el "compuesto retórico". Este se supone que da cuenta del efecto de sentido producido por el enunciado cuando es emitido en tal contexto particular, caracterizado por circunstancias que forman una situación. A este nivel, la enunciación como acontecimiento viene a adjuntarse, se cose, con el enunciado como estructurado.

A diferencia del presupuesto, que depende de la lengua, el sobre entendido depende del contexto. Cuanto mas estable es el presupuesto, mas inestable es el sobre entendido. mientras que el presupuesto tiene con el enunciado, un lazo lógico los liga, "el sobre entendido tiene la particularidad de poder siempre ser abjurado. Un locutor siempre puede parapetarse detrás del sentido literal de sus palabras, pretender que se le hizo decir mas de lo que dijo, y dejar al oyente la responsabilidad de la interpretación"(Ducrot). Es uno de los recursos retóricos más usados por el Sr. Jean-Marie Le Pen.

¿Cuáles son los sobre entendidos de "Yo amo mi oficio"? No podemos contar con la lógica para que nos lo enseñe, pues esta cuestión nos hace dejar la lengua por la zona siempre un poco turbia de la connotación. Si la lengua hace sistema, el contexto no: su extensión no está definida. De allí la "nebulosidad" del significado a nivel retórico: este "es confuso en la medida en que depende estrechamente de la situación de los individuos que manejan el mensaje (...): de su saber, de sus sentimientos, de su moral, de su conciencia, del estado histórico de la cultura en la cual viven". (Barthes,Système de la mode,1967). Lacan decididamente pone en el horizonte de todo enunciado el "discurso universal", sin mayor precisión.

La vía del Big Data nos incitaría a simular el hundimiento del enunciado en ese discurso universal interrogando a Google sobre "Yo amo mi oficio" y "I love my job". Podría también aplicar "la prueba de la conmutación" (Hjemslev y Uldall, 1936 en fonología). La operación consistiría aquí en hacer variar vez a vez cada uno de los cuatro términos que componen el enunciado, o sea: el sujeto; el verbo; el adjetivo posesivo; el nombre. Pero el estilo de ese boletín llama mas bien a un corto circuito.

También vamos a confrontar el "Yo amo mi oficio" de Jean-Jacques Bourdin con la expresión "(Hacer) el job", objeto de la crónica "Solo una palabra" de Didier Pourquery en Le Monde del 26 de febrero de 2012 (retomado en su libro Les mots de l'époque, 2014).

 

5. - El job y el oficio

« Hacer el job/el laburo" figura, según el periodista, al menos en una de cada dos entrevistas a un futbolista. "Sentimos la presión detrás de esas tres palabras: tienen grandes contratos e interés en cumplirlo. De allí esta fórmula. No se preocupen queridos hinchas, haremos el espectáculo, jugaremos un buen futbol. Como subtexto, de todos modos esta la idea que se hará sin mucho genio, sin brillo. Hacer el laburo

tiene un costado un poco insignificante, casi servicio mínimo. Pero bueno, lo hará"

El "subtexto" de "Yo amo mi oficio" está en oposición polar con este: no se trata de dinero, sino de amor; el servicio no será mínimo, sino máximo; el espectáculo no será insignificante, tendrá brillo, genio.

Los políticos también son pródigos en la expresión: "En política, otro deporte de competencia, hacer el job - o el laburo - se sitúa de manera parecida en un registro ambiguo. Percibimos un contexto oculto. Él o ella hacen el job, a pesar de...Él o ella asegura." Por el contrario, el "Yo amo mi oficio" disipa todo "contexto oculto", y barre toda reticencia, reserva mental, hipocresía. Cuando más dividido está el sujeto que hace el job, tanto mas aquel que ama su trabajo es de una sola pieza, sin ocultamientos.

La polaridad de sobre entendidos refleja acentuándola una diferencia ya sensible a nivel léxico. "Job" puede ciertamente emplearse en el sentido de "oficio (metier)", sin embargo el halo semántico de cada uno de los dos términos es muy disntinto, incluso opuesto.

« Job » es un anglisismo que pertenece a la lengua familiar. Desconocido por el Littré, salvo como nombre propio del patriarca, y bajo la forma "jobe", como etimología de "jobard". Se impuso en francés hacia mediados del siglo pasado, y fue lexicalizado, lo que no es el caso en alemán, español, italiano o ruso. Un job, es según Robert, un "trabajo remunerado", que generalmente no se considera como un verdadero oficio."

El linaje de "oficio" tiene mas vuelo: se remonta al latin ministerium, y está comprobado desde el siglo X. Es de extracción humilde, pues el minister (minus+ter) no es mas que el servidor, el instrumento, el agente, el ministro, que acompaña al magister (magis+ter), aquel que manda, o el maestro que enseña. Pero ministerium se elevó por su cruzamiento con mysterium, y de allí, por su asociación con el servicio divino, Deo menestier.

Robert : « Métier (oficio) se empleaba y se emplea aun en ocasiones, hablando de una ocupación noble, de un arte, para poner el acento en el trabajo, la técnica que exige." Se ligan al término "oficio" las nociones conjuntas de humildad y de orgullo, mezcladas con los valores del saber hacer y del trabajo bien hecho, nociones y valores ausentes del halo semántico de "job".

La elección del término "oficio" en el tweet Bourdin por lo tanto tiende a realzar la figura del escribiente a los ojos del lector, y para suscitar en aquel un pathos de confianza y benevolencia. La palabra aparece además singularmente apropiada para exaltar el valor del periodismo en el momento en que se le imputa al Sr Bourdin tomar libertades con el código de deberes de esta profesión, y donde el acusado replica que el mantiene por el contrario con este una relación amorosa. No eslo en ese caso, puesto que este mes vio la aparición de un Dictionnaire amoureux du journalisme, cuyo autor, el Sr. Serge July,nuestro ex camarada de la GP, evoca como sufren actualmente la prensa y los periodista "severas puestas en la picota".

El uso del adjetivo posesivo es congruente con la afirmación de una relación amorosa del sujeto con el complemente de objeto directo. Sin embargo, "mi" no establece, en el sentido estricto, una relación de posesión; afirma mas bien la existencia de un lazo personal del sujeto con el término en cuestión. Implicar en esta frase "mi oficio" mas bien que "el oficio de periodista" tiene por efecto dejar al sujeto la libertad de definir este último a su manera, una manera no conformista, no estándar. Es en efecto lo que hará, apenas pasados los dos puntos sobre los que se cierra el exordio.

Antes de ir al segundo movimiento del discurso, voy a señalar aun un uso de la palabra "oficio" que me enseña Didier Pourquery. Es "en la jerga del ciclismo" donde tendría uso. " Un corredor que hace el oficio es aquel que se entrena rigurosamente, según las reglas, y se entrena a fondo para ser competitivo; pero es también aquel que utiliza todos los medios disponibles para estar en el pelotón a la cabeza, incluyendo sospechosas pociones."

 

6. - Ausencia, elisión, contracción

Luego del exordio, la dispositio clásica exigiría narratio y argumentatio, una exposición de los hechos seguida de la exposición de los argumentos.

En el tweet Bourdin, viene a ese lugar una sola frase en infinitivo, introducida por la puntuación de los dos puntos. Esta combinación nos hace comprender que el escribiente da su definición propia de lo que previamente designó como "mi oficio".

Ausencia de la narracion. En el momento en que el tweet se difunde, no habían pasado más que 3 horas de la emisión en cuestión. Esta queda grabada y filmada; el incidente fue visto a voluntad en numeroso sitios de red. Podemos creer por lo tanto que hay un acuerdo sobre los hechos, y que este acuerdo vuelve inútil la narración.

Elision de la argumentacion adversa. En el lapso que separa el final de la emisión (8 hs56) del envío del tweet (12hs19), se multiplican las reacciones, al modo "tormenta". Reacciones hostiles al entrevistador por no haber negado que el Primer ministro esté "bajo la influencia judía". Reacciones hostiles al entrevistador, por haber preguntado al entrevistado utilizando dicha expresión, fuertemente connotada. Todo ese capítulo está elidido.. En teoría de la argumentación se hablará de ignoratio elenchi , ignorancia de contra argumento. Si es un sofisma, es auí es "voluntario y táctico" (ver Olivier Reboul, Introduction à la rhétorique, 1991).

Contracción de la justificación. La argumentación favorable al sujeto del discurso, la probatio, no tiene traducción recibida; yo diría: "la justificación". Aquí está reducida a una frase en infinitivo. Esta deriva del género de la definición y funciona en este lugar como un "argumento casi lógico" en el sentido del Tratado de la argumentación de ahora en más citado TA)

 

7. - Facetas de la definición

Tomamos aquí las diferencias que aporta el§50 del TA consagrado a la definición.

1) la definición incluida en el tweet de Bourdin se presenta como "normativa, no porque explicitaría la norma, la deontología o el concepto del oficio de periodista, sino en tanto desarrolla lo que solo el Sr Bourdin entiende por "mi oficio". Desde el punto de vista lógico, un enunciado normativo no es ni verdadero ni falso, es convencional.

2) Sin embargo, esta definición es igualmente "descriptiva" o "real", en la medida en que se supone que expresa la naturaleza de la práctica periodística efectiva del Sr Bourdin.

3) Además, es evidentemente "condensada" y parcial, puesto que se limita a un único rasgo de esa práctica.

4) Combinando los tres aspectos citados, la definición Bourdin merece ser calificada de "compleja" en el sentido del TA. Esta complejidad tiende a hacer de este enunciado un señuelo. En efecto, si bien está abierto a la discusión en tanto descriptivo y parcial, su carácter convencional y personal, que lo vuelve infalsificable, recubre y valida todo

Por lo tanto podemos sostener que el dispositivo discursivo "libre definición por el Sr Bourdin de su oficio", constituye en realidad el sofisma conocido con el nombre de "petición de principio". Hacer una petición de principio, es "tomar por acordado, de una forma un poco diferente, la tesis misma que se trata de demostrar" (André Lalande, La raison et les normes, 1948). Sin embargo, recusar por ello la definición Bourdin impediría avanzar en el esquema conceptual que la soporta.

 

8. - Lo « filosóficamente correcto »

En uno de esos aspectos, lo dije, la definición Bourdin es descriptiva, pero lo que describe no es el método (los procedimientos, la forma de hacer) del periodista-star. describe strictu sensu el resultado esperado de la aplicación del método.

Visto desde este ángulo, la frase B del tweet es exactamente lo que el TA llama en §62 un "argumento pragmático", es decir un argumento que evalúa un acto en función de sus consecuencias. La práctica Bourdin de la entrevista mediática tendría como consecuencia "hacer decir a (sus) interlocutores lo que piensan verdaderamente.." A lo cual los puntos suspensivos agregan su valor semántico, que es dejar entender que "lo que piensan verdaderamente" es muy diferente de los que dicen comúnmente.

En este momento del análisis, conviene recordar que este tweet es del género epidíctico, que es un auto elogio, que el Sr. Boudin defiende y promueve allí al Sr Bourdin. La isotopía del mensaje exige por lo tanto tener como adquirida la preferencia siguiente: llegar a decir, y especialmente por el canal del Sr. Bourdin, lo que verdaderamente se piensa, es en sí mismo mas deseable, mejor que su contrario, no decir lo que no se piensa verdaderamente.

Nada mas fácil que formular una serie de enunciado isótopos con esta preferencia. La sinceridad le gana a la hipocresía. La veracidad vale más que la falsedad. El decir la verdad vence a la mentira. Etc. Esta serie obedece a una misma jerarquía de valores, la que subtiende cada uno de los enunciado enumerados. Se está tanto mas llevado a validar su jerarquía bivalente cuanto que esta es una de las mas vastas y que más se impone de los lugares comunes del pensamiento europeo.

De este modo, redactado hacia el mediodía en razón de la agitación creada por lo "políticamente incorrecto" de la emisión matinal, el tweet Bourdin está a todas luces en el camino recto de lo "filosóficamente correcto".

De este modo, cuestionado por lo "políticamente incorrecto" de su emisión matinal, Bourdin redactó tres horas mas tarde un tweet que brilla por su "filosóficamente correcto". « Run for cover ! », se dice en inglés, corre rápido a ponerte a cubierto!

 

9. - Dramaturgia y la entrevista

En francés, aquel que no dice lo que piensa verdaderamente se llama hipócrita. Sobre la hipocresía, "lo que queda cuando se ha olvidado todo" (espiritual definición de la cultura por Edouard Herriot), es la máxima de La Rochefoucauld: "La hipocresía es el homenaje que el vicio le rinde a la virtud". Estas referencias bastan para esclarecer quien es quien en las entrevistas matinales de Jean-Jacques Bourdin.

El lugar del interlocutor está predeterminado: hace allí el papel del hipócrita y del vicioso. Habla, pero no dice lo que verdaderamente piensa. A quien le esconde sus pensamientos verdaderos? Al público. Pero quién es el público? Es cualquiera, los franceses, el pueblo! A quién engaña el hipócrita? Al pueblo, precisamente. Quién representa la virtud recibiendo a pesar de ella el homenaje malsano del hipócrita? El pueblo nuevamente. Quién representa la voluntad de verdad el pueblo virtuoso, que exige del hipócrita que deje sus manejos para pasar a las confesiones, o, mejor aún, desenmascarándolo en tiempo real? Bourdin, Jean-Jacques para los íntimos - y para los letrados, pues no podrían dejar de identificarlo aquí al gran escritor cuyo nombre bastará designar. .« Vitam impenderevero », dedicar su vida a la verdad, es la divisa de Jean-Jacques Bourdin? Rousseau? Aquí, es todo uno.

Ni uno ni otro, aceptan el homenaje del vicio. Rousseau no cede a sus encantos: "[...la hipocresía es un homenaje que el vicio le rinde a la virtud. Si, como los asesinos de Cesar que se prosternaron a sus pies para degollarlo con mas seguridad. Este pensamiento vanamente brillante, vanamente autorizado con el célebre nombre de su autor, no es mas justo. Jamás se dirá de un malicioso que toma la servidumbre de una casa para su propia comodidad, que rinde homenaje al dueño de la casa al que le roba?" (Réponse au roi de Pologne, 1751 o 1752).

En cuanto a Bourdin, acorrala al hipócrita, lo sacude, no le deja respiro. "Hable! Los franceses quieren saber!", clama su marioneta, a la que adora, a los Guignol de la info.

Que esconde el hipócrita? Lo que verdaderamente piensa. Y por qué? Porque sus pensamientos hieren la honestidad, la decencia, la « commondecency » de Orwell. Aristóteles en su Retórica: "Se enrojece por palabras, por acciones, por intenciones vergonzosas." Y citando este diálogo en verso de Safo, que solo es conocida por esta misma cita:

Alceo

Quisiera hacer una confesión, pero el aidos (decencia, pudor, prudencia) me detienen.

Safo

Si tu tuvieras un noble y bello deseo, si tu lengua no confundiera todo para enmascarar una inconveniencia, la vergüenza no llenaría tus ojos; habrías hablado francamente de una cosa justa.

Por excepción, y en razón de ese pasaje, se presta a la poetiza de Lesbos una ligazón con Alceo de Mitilene, un hombre, un poeta lirico también, su compatriota

 

10. - El superyó, de Freud a Lacan

La función inhibidora que Safo atribuye al aidos la sostiene en nuestro tiempo una invención freudiana, el superyó. Se trata de una "instancia" diferenciada del yo, apta para tomarlo como objeto y juzgarlo en nombre de una ley tanto mas rígida y cruel cuanto que está hecha de todo un poco: interdicción del incesto, renuncia a la hostilidad hacia la autoridad, exigencias de la vida en sociedad, aportes educativos, prescripciones religiosas, lecciones de moral, instrucción cívica, y tutti quanti. Este lado para todo constituye según Freud "el representante de la tradición y de todos los juicios de valores que subsisten de este modo a través de las generaciones."

Desde su aparición en 1923, el concepto de superyó, es un hecho, se volvió popular. Le habla al mayor número. Respondió a algo que pertenece a la experiencia interior del civilizado del siglo XX, y esto continúa aparentemente en el XXI, algo como el sentimiento de estar habitado, dominado o parasitado por "una muñeca que dice no, no, no" (Michel Polnareff, 2003), cuando se quisiera pasar al acto y realizar deseos que no son sin duda ni mas bellos, ni mas nobles, que los del pobre Alceo.

El Docteor Knock descubría al hombre enfermo bajo las apariencias de la buena salud. Jean-Jacques Bourdin, ve en sus interlocutores lo que los corroe: su superyó. Sufren por no poder decir lo que piensan verdaderamente. Al menos los consuela durante el tiempo de la entrevista.

Como hace? Todo ocurre como si tuviera conocimiento de la vuelta de tuerca suplementaria dada por Lacan al concepto de superyó.

Todo parte de esta paradoja. Se constata en la experiencia clínica, y a veces a simple vista en la vida cotidiana, que mas se renuncia a satisfacer sus deseos para complacer los requisitos de vuestro superyó, tanto mas este se muestra severo y exigente. Quiere cada vez más, es "goloso". Para dar una imagen, piensen en DSK y la Madre Teresa. El superyó del libertino le da según toda la apariencia una paz real, se lo vio especialmente en ocasión de su proceso de Lille, mientras que todos los testimonios indican que su superyó hacía vivir a la santa los tormentos del Infierno. No es justo? Y sí! Pero es así. El superyó parece exigir que la pulsión renuncie a la satisfacción, pero si ella lo hace, él se irrita; si no lo hace, él se apacigua. Digamos para animar la cosa, que el superyó vocifera: "Cede tu deseo! Deja caer tu fantasma! Renuncia a tu goce!", pero si ustedes llegan a hacerle decir lo que piensa verdaderamente escucharán: "Goza!"

Quién es Bourdin cuando ustedes se sientan frente a él? Es el porta voz del pueblo francés virtuoso. EdwyPlenel ejerce la misma magistratura informal, pero su método es diferente.

En Médiapart, se toma nota de sus palabras. luego se la recorta con otros testimonios, recogidos con arte y perseverancia. Finalmente, aparte de algunos que reciben las felicitaciones del jurado, ustedes están convencidos de la mentira, la deshonestidad, incompetencia, pereza, racismo, abyección o necedad, según el caso. Lo que encarna Plenel, es el superyó a la antigua, el superyó freudiano, impiadoso con las pequeñas como con las grandes debilidades del género humano

El mas bello ejemplo data del consulado de Plenel en Le Monde con Colombani y Minc: la puesta en la picota de Roland Dumas, justamente. Quien no recuerda los botines, las estatuillas, el dinero en efectivo metido en cajas de seguridad de bancos? Todo esto, deja sangrando a un pueblo que se ha vuelto addict, exigiendo dos o tres veces por semana su libra de carne Ah! no era lindo de ver a Roland, cuando los justicieros se cansaron.

Pero no encontré mas que una horrible mezcolanza

De huesos y de carnes heridas y arrastradas por el fango

jirones llenos de sangre y miembros horribles

que perros devorando se disputaban entre ellos.

Lo mas gracioso - es la palabra justo? en la apelación, Dumas "fue reconocido inocente por el conjunto de los jefes de la acusación que lo habían amenazado ante la justicia"(Wikipédia).

Vean ahora a Dumas delante de Bourdin. Es el día y la noche. Bourdin es todo miel. No espera que Roland se comporte. Todo lo contrario: se entiende que Dumas es un pícaro, un diablillo, imposible ser mas políticamente incorrecto. El contrato es que él se va a soltar, que desafiará al superyó y su cortejo de interdicciones, que se complacerá, y a nosotros al mismo tiempo. Bourdin dice en suma lo que dice el superyó lacaniano: "Goza!"

Bourdin, el Hombre pulsional! Es el sentido oculto del slogan que sirve de argumento marketing para vender al periodista-estrella: "El hombre libre". Es libre porque arrojo las cadenas del superyó de interdicción, libre porque en sentido propio, que es también el del Canard, desencadenado, libre porque su libido es libre.

La apuesta secreta de cada entrevista matinal, aquella que convoca tanta audiencia y espectadores, es saber si el invitado del día hará o no el salto de la muerte. Elegirá permanecer agazapado en la guarida donde se cobija de los rayos del superyó nro 1? U osará unirse a Bourdin para sacudirse con él y el superyó nro 2 en el aire de la libertad?

A menudo es tangencial. El invitado, duda, tergiversa, quisiera disfrazar sus verdaderas intenciones. esta tentado, pero muestra la hilacha como muestra la nariz en el rostro. Bourdin lo reprende, lo halaga, levanta la voz. Vocifera sobre una cabeza (la de su invitado): el "políticamente correcto" y el políticamente incorrecto" riñen, quien ganará? El suspenso es total.

Es raro que el PC sea vencido. Comúnmente, aguanta, pero el incorrecto se insinúa en una fisura. El invitado, dividido, asediado, mete la pata. Será lo que esté en boca de todos ese día.

 

Bourdin, l'Hombre de las metidas de patas... de los otros !

Continuara

 

Traducción: Silvia Baudini

12 de Marzo de 2015

Roland Dumas: altos y bajos

12:23:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

Jacques-Alain Miller


Como dicen los suizos, J´ai mis le feu au lac! Roland está contento de sí mismo. ¿Y por qué no? Esos ruiditos hechos con la boca frente al "hombre libre" de la radio televisión bastaron para hacer gritar a toda la clase política. El título de su nuevo libro* aparecido el lunes, anunciaba su intención  de astutamente hacerse el "políticamente correcto". Y bien, lo demuestra en acto. Es muy fuerte. A los 92 años, el ex presidente del Consejo Constitucional se volvió el viejo caballero indigno de la política francesa.

Es un nuevo volumen de memorias. ¿Cuántas ha escrito ya? ¿Cuatro, cinco, seis? No menos, tal vez más. Es inagotable. Y, créanlo o no, nunca se repite, o casi nunca. El mismo es materia inagotable. "Mi alma tiene su secreto, mi vida tiene su misterio". Pobre Arvers, tan estrecho. Ustedes piensan bien que si el alma de Roland Dumas hubiera ocultado solo un secreto no hubiera llegado muy lejos. No, su alma encierra cantidades de secretos, secretos innumerables, y que no son solo los suyos. Este alma tiene la estructura del tonel de las Danaides, lo que explicaría que pueda incesantemente contar, confesar, confesarse, sin agotarse jamás.

 

Acosado por Eva, demolido por Edwy

¡A seco! Así entró en la vida. En limusina, un "joven resistente famélico", dice Liberación en 2001, con la pluma de Pascal Virot. "En París, toma la apariencia de Rastignac. Su encanto opera. Su ambición le sirve. los salones se abren. Los saloncitos también". Más tarde, cuando la justicia destape sus cuentas y abra sus cofres, se comprobará que conservaba sumas importantes en efectivo. Si recuerdo bien, lo explicó aduciendo su gusto provinciano por el colchón y las alcancías.

¡Dios sabe que le han reprochado cosas! Habrá tenido de todo. Fue sabiamente torturado por Eva Joly luego del asunto Elf, no era lindo lindo(joli joli) de ver, si puedo decirlo. el amigo Plenel, por su parte, consagraba la primera plana de Le Monde a sus ignominias. Acosado por Eva, demolido por Edwy, arrojado todos los días desde lo alto del Arx tarpeia, pensó seriamente en matarse.

Nosotros, sus amigos, estábamos preocupados. Quizá el momento más penoso fue cuando supimos luego de derrotarlo, que la terrible Noruega iba a entrar ella misma en política. Se hubiera dicho una ménade vistiéndose con la piel sanguinolenta del sátiro luego de haberlo despellejarlo vivo. Visión de horror.

 

La "inmensa fortuna" de Talleyrand

Algo que nadie le repechó a Roland es haberse enriquecido con el poder. Una de sus amantes sin duda hizo que se recaliente un poco su tarjeta de crédito corporate para hacerle regalitos. No digo que un Robespierre lo hubiera aceptado, pero en fin, incluso esto pasa en Noruega. No, Roland tenía fortuna antes de ser ministro. Nada que ver con Talleyrand, ese "hombre con infinito espíritu, dice Stendhal, al que siempre le faltaba dinero".

Anécdota. Estamos bajo el Directorio, Barras domina el grupo de cinco. La Sra. de Staël se activa para hacerle obtener a su amigo Talleyrand la cartera de Relaciones Exteriores. Es cosa hecha el 16 de julio de 1797. El nuevo ministro da cuenta de ese momento en sus Memorias: "El carácter absoluto que tenían todos los actos del Directorio, las instancias apremiantes de Staël y más que todo eso, el sentimiento que uno mismo tiene de que no es imposible hacer un poco de bien, me alejaron de cualquier idea de rechazo".

Benjamin Constant narra la cosa un poco diferente. Talleyrand está en el teatro con Boniface de Castellane. Es Benjamin quien trae la buena nueva al nuevo ministro. Los tres suben a un coche. Apretando las rodillas de sus dos compañeros a su lado, Talleyrand se exalta: "Hay que hacer una fortuna inmensa, una inmensa fortuna". Duff Cooper duda de la veracidad de esa historia.

Como Wikipedia lo escribe de una linda manera, "de hecho y desde ese instante, toma la costumbre de recibir importantes sumas de dinero del conjunto de los Estados extranjeros con los que trata". Sainte Beuve en los Nouveaux Lundis: "El Sr. de Talleyrand evaluaba en 60 millones lo que podía haber recibido en total de las grandes o pequeñas potencias en su carrera diplomática". Roland también tiene mucho espíritu, uno es el espíritu de que nunca le falte dinero. Tuvo su práctica de abogado para ganarlo. Allí nunca le hizo un regalo a nadie. ¿Y por qué lo habría hecho?

 

Anécdota

Ahora otra anécdota. Comienzo de clases de 1965, hace medio siglo. Acabo de reclutar a mis amigos Grosrichard y Milner, que están conmigo en la Escuela, más Regnault que acaba de dejarla para irse a enseñar filosofía al Prytanée militar de La Fléche: la idea es publicar cada dos meses un pequeño boletín mimeografiado que va a canalizar la agitación intelectual en que nos colocó el Seminario de los agregados 1963-1964, consagrado a Lacan por Althusser, seguido de la venida de Lacan en persona a nuestros muros (enero 1964). Subvenciones, fondos: cero centavo. Termino de resolver con mi amigo Jacques Broyelle, el lugarteniente de mi amigo Robert Linhart, que el boletín lacanoalthusseriano que voy a crear tenga una tirada de 500 ejemplares en el mimeógrafo que acaba de comprar el grupo clandestino, cuyo objetivo es separarse de la Unión de Estudiantes Comunistas en ocasión de la próxima elección presidencial. Los números nos los van a facturar a precio de costo y la primera tirada se pagará una vez vendida. Broyelle no piensa obtener plusvalía sobre las espadas de sus camaradas, le basta con hacer circular el material.

Almacenamiento: en el sótano del departamento de Judith, rue de Buci. Los dos llevaremos el registro de las suscripciones y entregaremos a los suscriptos. Solo habrá un depósito en librería en Maspero, rue de la Huchette, con la insignia La Joie de lire (la alegría de leer), donde se aprovisiona todo lo que el barrio latino cuenta en ese momento como aspirantes a revolucionarios intelectuales y políticos.

 

En lo de Dumas no les hacen regalos

Todo se hará de manera militante. No hay salario. Cada uno donará su tiempo. Ningún fin de lucro, lo que va de suyo. Aun hace falta crear una personería jurídica, una asociación según la ley de 1901. ¿Quién va redactar los estatutos, llevarlos a la prefectura, publicarlo en el Diario oficial? Roland Dumas me dice Judith, el abogado de la familia, es un amigo, nos lo hará gratis o a precio de costo. Algunos días después recibo del estudio Dumas en la rue d´Ulm un correo que contiene: 1) la fotocopia de los estatutos tipo de una Asociación de 1901, el modelo que encontramos en una pila en la prefectura. 2) una factura cuyo monto alcanza mi salario mensual de alumno funcionario.

Furia por haberme dejado agarrar como un tonto (siendo que en efecto soy un tonto). Hago el cheque que me piden (no sin que me aflore la idea de tirar la factura a la basura).

Me juro no contar de ahora en adelante más que con mis propias fuerzas (precepto de Mao). Seré conducido a crear en los años 1980 en el psicoanálisis decenas de asociaciones a través del mundo y redactaré yo mismo todos sus estatutos. Cuando necesite pasar por un abogado, tendré las riendas, discutiendo ásperamente sus honorarios con antelación. Con este principio, construí la Asociación Mundial de Psicoanálisis (más de 2000 miembros, repartidos en siete Escuelas). Le debo todo a Roland, y a la manera que tuvo de torcerme, a despecho de su amistad con Judith.

No solo no le tengo rencor por no hacerme ningún favor (Favores que matan, título de Stendhal) sino que le agradezco la lección que me dio: costaba lo que valía. De hecho, recibí lo mismo de Lacan, por vía de una tercera persona. Será mi tercera y última anécdota.

 

En lo de Lacan tampoco

1974. Son los primeros tiempos de mi amistad con Benoit Jacquot, al que encuentro en su proyecto de Televisión con Lacan. Si recuerdo bien, vivía en rue Bourbon-le-Chateau, a dos pasos del 15 rue de Buci, en pareja con una muy linda y conmovedora joven, que cada tanto trabajaba como modelo de ropa interior. Un día vienen a almorzar a nuestra casa, veo que N* está mal, me lleva a un costado, sus ojos se llenan de lágrimas: las cosas no marchan con Benoit, estoy muy angustiada, tengo que hablar con un analista, solo veo al Dr. Lacan (siempre es tan atento con ella, siempre con amabilidades), pero es muy caro, lo sé, no tengo dinero, Jacques-Alain, puede usted explicarle, lo escuchará, que me haga precio.

Llamo por teléfono a Lacan, rue de Lille, le explico la cosa. Sí... Sí... es muy comprensivo, que venga a verme a tal hora. Yo transmito a N*. Entusiasmo. Sale de su cita, me llama, ella le dijo todo, lloró mucho, a la salida, la aporreó, le sacó todo lo que había ganado como modelo. Aún está temblando.

Más tarde, me dirá cuánto le sirvió esta sesión. Hubiera podido seguir arrastrando la relación con Benoit mucho tiempo, pero se terminó, yo lo sabía, pero no quería admitirlo. Moraleja: no hay que preocuparse por ayudar a su prójimo, ustedes lo hunden en su propio marasmo, lo encierran en su prisión de evasivas. La verdad libera.

 

Le feu au lac

Volvamos al viejo indigno que met le feu au lac.

Como dicen los Suizos, j´ai mis le feu au lac! Roland Dumas dijo esta frase ayer por la tarde en France 24, algunas horas después de haber saltado a los titulares en BFM. Adoro la precisión: "Como dicen los suizos". Admiro que permanezca calmo, reposado, zen en el tumulto.

Mi Diccionario de expresiones cotidianas (de Bernet y Rézeau, editado por Balland 2008) dice: "il n y a pas le feu au lac", como una locución de la frase que significa "nada apura". Es un reforzamiento de la expresión "no hay fuego", que está consignada en la suiza francófona desde mediados del siglo XIX. Los autores señalan que fuera de Suiza "la expresión a menudo se articula con una entonación arrastrada que trata de reproducir la entonación suiza francófona". Solo es para los judíos, mientras que los valdenses también tendrían razones para quejarse y reivindicar. Lacan apreció el espíritu valdense; menciona en los Escritos un proverbio valdense que le había enseñado Sylvia: "Nada es imposible para un hombre, lo que no puede hacer, lo deja". Vemos aquí que Roland forma parte de la familia.

En contexto positivo "y a le feu au lac" significa que hay urgencia. En cuanto a "mettre (ou foutre) le feu", esta locución verbal quiere decir: "Caldear mucho el ambiente en un concierto, un espectáculo". Ver "Encender el fuego", título de una canción de Johnny (1998). También es "Animar con ardor una prueba, una competencia".

Sin embargo, el Bernet y Rézeau no dice nada de "mettre le feu au lac". Nada en el Diccionario del argot de Larousse ni en el Nuevo Diccionario de la lengua verde, de Pierre Merle. ¡Cómo parloteas! Diccionario del francés contemporáneo de citas, prefacio de Claude Hagege, da como sinónimos "mettre le bronx (causar problemas), mettre le souk (hacer desagradable desorden), foutre le delbor (joder) , foutre le hala", nada sobre el fuego, ni sobre el lago.

Bueno, hay que saber detener una búsqueda. Hasta información más amplia, me atendré a la información de Google, en razón de la  contaminación de la expresión "mettre le feu" por la expresión "y a pas le feu au lac", como significando "crear una situación de urgencia, joder en un burdel, un apasible estanque de patos", todos efectos que corresponden a los de la irrupción de un "políticamente incorrecto" en un medio "correcto". Concluyo de esto que el sentimiento de la lengua en Roland Dumas es de una seguridad perfecta. "J´ai mis le feu au lac", no podría decir mejor el lunes a la tarde lo que hizo la mañana misma en el micro de Jean-Jacques Bourdin.

Se habrá notado que me acerco a pasos cuidadosos del núcleo incandescente del asunto, el llamado "Jean-Jacques Bourdin".

 

Le Point- Publicado el 21/2/15 a las 9.43

 

Continuará

 

Traducción: Silvia Baudini

7 de Marzo de 2015

¿Maltrato o corrección?

13:22:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

El debate sobre los castigos físicos a los niños podría reactivarse, dado que el Consejo de Europa considera que Francia no prohíbe «explícita y efectivamente todos los castigos corporales a los niños».

Su alcance simbólico es un medio de presión, aunque sus decisiones no sean vinculantes. El 80 % de los franceses no está de acuerdo con esa prohibición, ya que podría amenazar la autoridad de los padres, ya de por sí cuestionada, planteando un «derecho a corregir» con objetivo educativo. Quién podría poner en duda, no solo que existe un derecho a corregir por parte de los padres, sino que es lo que se espera de alguien que se postula en ese lugar.

Hoy en día la familia tradicional ya no existe. Ese espacio íntimo regido en exclusiva por la autoridad paterna que ordenaba la ley del deseo está en declive, la familia se ha democratizado, se ha diversificado, las parejas actuales ya no se acompañan de los ideales de fidelidad, de eternidad. Aparecen también nuevas formas familiares planteándose nuevas problemáticas ¿Quién es el padre, el progenitor o el que cuida al niño? Ante este declive es el Estado el que viene a poner orden familiar.

Hay que apuntar que la violencia física no siempre es la más insoportable, a veces puede presentarse bajo la forma de un sobrentendido, de la repetición de una descalificación, un rencor, una decepción permanente, reproche o mofa que resulta ser más dañino para el niño. ¿Dónde poner entonces la línea que separa el maltrato de la corrección educativa? Sería en ese poder discrecional del receptor, si el niño recibe ese acto como una sanción proporcionada y justa es corrección educativa.

*María Eugenia Insua es psicóloga clínica y psicoanalista

27 de Febrero de 2015

Reseña sobre las Jornadas de Unicef celebradas en Jerez el 27 de noviembre.

16:31:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Jornada sobre Derechos de la infancia en el Campus de Jerez. UCA. (Acto de Inauguración)

La mañana amaneció con una gran tormenta, lluvia y frío, esto no impidió que el calor de un buen encuentro alrededor de unas mesa programadas por Unicef y la Universidad de Cádiz, dejará huella y gratas emociones en las personas que asistieron a este acto.

Aunque esto restó asistencia, la organizadora de las Jornadas se comprometió a que se van a repetir facilitando a alumnos de la UCA que sea parte de una asignatura, ya que fueron intervenciones realmente imprescindibles para aquellos que quieran trabajar por la infancia.

Voy a destacar sólo algunas cuestiones de las ponencias,  que fueron muy extensas,  seguidas de mucho debate animado y  participativo de la sala.

Merece una mención especial la ponencia de Rosario Carmona Luque,  profesora del Departamento de Derecho Público de la Universidad Pablo de Olavide. Miembro del grupo “Cuestiones de Derecho Internacional y de Derecho Comunitario Europeo”, dirigido por Lucía Millán Moro.

Esta investigadora está especializada en los  Derecho del Niño. En esta línea de trabajo, ha realizado varias aportaciones en libros, destacando la coordinación de “50 Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: su influencia en la evolución de los Derechos del Niño”.

Experta en materia de protección de menores, nos aclaró muchas cuestiones sobre la CDN, (La convención de los derechos del niño)

Aprobada en 1989 un 20 de noviembre, que requirió de 10 años antes de  gestación, y elaboración en ámbito de Naciones Unidas.

Una de las principales problemáticas que se tenía que dilucidar por todos los país que la elaboraron y firmaron, era la pregunta ¿qué se consideraba que era un niño? ¿Cuáles eran sus derechos? Una pregunta nada fácil de resolver ya que se partía de una gran pluralidad de modos de ver al niño, con grandes diferencias entre los países.

Finalmente entra  en vigor en 1990 con la firma de 20 estados. Luego se suman hasta 120 estados. No han firmado ni Somalia, ni EEUU. Es muy reciente el desarrollo de un Protocolo para favorecer la Participación de los niños.

Las características principales de CDN son: universalidad, carácter holístico, derechos adaptados una etapa en la que el ser humano está en creación, derechos interdependientes, indivisibles, y no jerárquicos. El CDN es un referente obligado, norma mínima, que se va desarrollando con la interpretación progresiva.

Hay "Obligaciones de los Estados firmantes" y un "Comité de expertos", en Ginebra que reciben informes de los Estados y  ejercen un control, interpretación, promoción de la CDN.

Resumen de " La Segunda mesa": ANÁLISIS DEL ARTÍCULO 18. Todo niño tiene derecho a expresar su opinión y que esta sea tenida en cuenta en los aspectos que les afectan.

Juan Manuel Lopez Ulla, profesor de derecho constitucional de la Universidad de Cádiz.

Nos recordó que el valor que tiene la CDN es redundante con otros derechos recogidos en otros tratados ONU, dónde la libertad de expresión tiene carácter universal. En lo que respecta a los niños no puede ser diferente. Se encuentra a sí mismo en el artículo 10.2 de la constitución.

Existe un marco superior "Tribunal europeo de derechos humanos" TEDH, España tiene la obligación de seguir lo dictado por este Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Nos propone  una nueva asignatura "El Convenio Europeo de derechos humanos", ya que la mayoría desconocemos la jurisprudencia de las sentencias  que se dictan desde Estrasburgo, muy importantes en el caso de los niños. Hay avances muy importantes pero no suficientes.

Es a su juicio muy importante una  Sentencia El Consejo de Europa y la Unión Europea, que en varios documentos aprobados entre 2010 y 2013, reconocen abiertamente que en Europa no se han adoptado las medidas suficientes para garantizar de manera efectiva los derechos reconocidos en la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (1989) en relación con los menores extranjeros no acompañados. Por lo que se refiere a las condiciones en las que pueden ser detenidos, urge implementar un procedimiento común capaz de salvaguardar la tutela administrativa y jurisdiccional de estos menores. Aunque generalmente se admite que los niños han de ser tratados como niños, a menudo son tratados como migrantes. Que así se haya reconocido desde Europa, es un gran avance en esta batalla por la conquista de los derechos.

Nos habló de la Sentencia dictada por el TEDH en el caso Rahimi c. Grecia (2011) que por vez primera califica como trato inhumano o degradante el hecho de dejar sin asistencia a un menor cuando se dicta la orden de expulsión. El razonamiento jurídico se basó en el Artículo 3 de la Convención de Derechos Humanos, " Prohibición de la Tortura" "nadie podrá ser sometido  a tortura, a penas o trato inhumano o degradante".

Dejar a un menor sin asistencia jurídica se consideró trato inhumano. Los menores no pueden quedar en desamparo.

José Antonio Hernández Guerrero, escritor y profesor colaborador honorario, Catedrático de Universidad, Facultad de Filosofía y Letras de Cádiz, que  se definió como lector más que escritor, porque se escribe si se lee nos dijo, nos habló del concepto de felicidad en la infancia, con ejemplos muy ilustrativos de su larga trayectoria vital.

Participé en esa mesa con la ponencia "Necesidad del Niño a ser Escuchado", tema propuesto por la profesora Mercedes Díaz Rodríguez , muy interesada por el psicoanálisis Lacaniano y que forma parte del Grupo de Investigación del Niño y el Adolescente de la Diagonal Hispanohablante de la NRC en Cádiz.

Desarrollé desde la orientación que nos proporciona la enseñanza de Lacan y de Miller,     y en calidad de miembro de la ELP Y AMP, explicando que  promoví  junto a otros  hace diez años, la Asociación de Escucha a Menores en Dificultad. Desde esta orientación sostenemos "La Necesidad  del niño a ser Escuchado", porque afirmamos que "El Niño es un Gran Inventor", y expliqué esta hipótesis a lo largo de mi ponencia.

Me referí al informe de UNICEF, sobre pobreza y exclusión, dónde entre otras cuestiones se incide en el impacto de las políticas de austeridad en la infancia con discapacidad  y nos propone recuperar el valor social de la infancia.

Destaqué que tenemos una dificultad con el concepto discapacidad, a la vez   necesario para obtener determinados reconocimientos y ayudas, pero que incide más en lo que no funciona , en lo deficitario, y no tanto en las potencialidades, lo diferente.

Defendí la diversidad frente a la clasificación, frente al incremento alarmante fundamentalmente de diagnósticos en TEA, TDAH, proponiendo analizar con cuidado los aspectos que influyen en este incremento, y las distintas caras del sufrimiento de los niños porque evidentemente no es los mismo la crisis económica que vivimos, la crisis de modelo social, la pérdida de credibilidad en la autoridad o los intereses de grupos farmacéuticos.

Sostuve que sólo desde la singularidad de los menores, permitiremos que sean actores de las respuestas a su sufrimiento, afirmando que cuando se ofertan soluciones estandarizadas y el niño pasa a ser un objeto de cuidados pasivos, en el mejor de los casos, o en el peor de los casos un consumidor de técnicas reeducativas y con de demasiada frecuencia en la época actual, consumidor de fármacos.

No tener en consideración esta orientación  favorece la segregación , la exclusión y la cronificación.

El Derecho del niño a la participación es fundamental porque escucharíamos qué tienen ellos para decirnos frente a su dificultad, como quieren ser tratados, como acompañarlos.

Hace falta que los adultos y los profesionales estemos en una posición de no saberlo todo y dejarnos enseñar por los niños. Despojarnos de nuestras teorías, de nuestros prejuicios y colocarnos frente a cada niño como un ser único e insustituible.

Este debiera ser un factor de las políticas que afectan a la infancia y  un reto de civilización. Para el psicoanálisis no hay clínica sin ética, una ética de la subjetividad, la responsabilidad y la autonomía más allá de las conductas.

Consuelo López Fernández, profesora titular de la UCA, se añadió a la mesa, aunque estaba previsto que cerrara con una Conferencia: "Dificultades y Barreras con Niños del Espectro autista",  prefirió compartir su ponencia en la mesa de debate.

Nos habló en general de estas dificultades y de su experiencia con dos hijos adoptados, mellizos y diagnosticados de TEA. Explicó las dificultades con las que se ha ido encontrando desde que eran niños a la actualidad en la que son adolescentes.

En la conversación posterior pudimos conocer como cada  uno de sus hijos en su singularidad, han ido encontrando soluciones particulares e invenciones creativas, uno pasando por un recorrido de romper papeles, a guardar en una caja a la construcción de espacios dentro de la casa dónde con plastilina va pegando en los azulejos del baño aquello que le proporciona una ubicación en el mundo. El otro chico con un blog (mi rojo autobús) dónde ha  encontrado una forma de expresión que le ayuda en la difícil tarea de habitar una forma de relacionarse con sus iguales.

 

Reseña y fotografías realizadas por Carmen Campos Bernal

 

  • El Psicoanálisis Lacaniano en España

  • Psicoanálisis y civilización

    «Pero lee sobre todo tu propio inconsciente, ese libro con una tirada de un solo ejemplar cuyo texto virtual llevas por todas partes contigo, y en el que está escrito el guión de tu vida, o al menos su rough draft»

    Jacques-Alain Miller, Cartas a la opinión ilustrada.

  • Búsqueda con Google (Más y mejores resultados)

  • Buscar

  • Categorías

  • Comentarios

  • Enlaces

    • Escuela Lacaniana de Psicoanálisis
    • Asociación Mundial de Psicoanálisis
    • Observatorio PSI
    • Blog de la Asociación Mundial de Psicoanálisis
  • Herramientas de usuario

  • Alimentación XML

  • ¿Qué es RSS?