El Psicoanálisis Lacaniano en España

El Blog de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis

27 de Febrero de 2015

Reseña sobre las Jornadas de Unicef celebradas en Jerez el 27 de noviembre.

16:31:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Jornada sobre Derechos de la infancia en el Campus de Jerez. UCA. (Acto de Inauguración)

La mañana amaneció con una gran tormenta, lluvia y frío, esto no impidió que el calor de un buen encuentro alrededor de unas mesa programadas por Unicef y la Universidad de Cádiz, dejará huella y gratas emociones en las personas que asistieron a este acto.

Aunque esto restó asistencia, la organizadora de las Jornadas se comprometió a que se van a repetir facilitando a alumnos de la UCA que sea parte de una asignatura, ya que fueron intervenciones realmente imprescindibles para aquellos que quieran trabajar por la infancia.

Voy a destacar sólo algunas cuestiones de las ponencias,  que fueron muy extensas,  seguidas de mucho debate animado y  participativo de la sala.

Merece una mención especial la ponencia de Rosario Carmona Luque,  profesora del Departamento de Derecho Público de la Universidad Pablo de Olavide. Miembro del grupo “Cuestiones de Derecho Internacional y de Derecho Comunitario Europeo”, dirigido por Lucía Millán Moro.

Esta investigadora está especializada en los  Derecho del Niño. En esta línea de trabajo, ha realizado varias aportaciones en libros, destacando la coordinación de “50 Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: su influencia en la evolución de los Derechos del Niño”.

Experta en materia de protección de menores, nos aclaró muchas cuestiones sobre la CDN, (La convención de los derechos del niño)

Aprobada en 1989 un 20 de noviembre, que requirió de 10 años antes de  gestación, y elaboración en ámbito de Naciones Unidas.

Una de las principales problemáticas que se tenía que dilucidar por todos los país que la elaboraron y firmaron, era la pregunta ¿qué se consideraba que era un niño? ¿Cuáles eran sus derechos? Una pregunta nada fácil de resolver ya que se partía de una gran pluralidad de modos de ver al niño, con grandes diferencias entre los países.

Finalmente entra  en vigor en 1990 con la firma de 20 estados. Luego se suman hasta 120 estados. No han firmado ni Somalia, ni EEUU. Es muy reciente el desarrollo de un Protocolo para favorecer la Participación de los niños.

Las características principales de CDN son: universalidad, carácter holístico, derechos adaptados una etapa en la que el ser humano está en creación, derechos interdependientes, indivisibles, y no jerárquicos. El CDN es un referente obligado, norma mínima, que se va desarrollando con la interpretación progresiva.

Hay "Obligaciones de los Estados firmantes" y un "Comité de expertos", en Ginebra que reciben informes de los Estados y  ejercen un control, interpretación, promoción de la CDN.

Resumen de " La Segunda mesa": ANÁLISIS DEL ARTÍCULO 18. Todo niño tiene derecho a expresar su opinión y que esta sea tenida en cuenta en los aspectos que les afectan.

Juan Manuel Lopez Ulla, profesor de derecho constitucional de la Universidad de Cádiz.

Nos recordó que el valor que tiene la CDN es redundante con otros derechos recogidos en otros tratados ONU, dónde la libertad de expresión tiene carácter universal. En lo que respecta a los niños no puede ser diferente. Se encuentra a sí mismo en el artículo 10.2 de la constitución.

Existe un marco superior "Tribunal europeo de derechos humanos" TEDH, España tiene la obligación de seguir lo dictado por este Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Nos propone  una nueva asignatura "El Convenio Europeo de derechos humanos", ya que la mayoría desconocemos la jurisprudencia de las sentencias  que se dictan desde Estrasburgo, muy importantes en el caso de los niños. Hay avances muy importantes pero no suficientes.

Es a su juicio muy importante una  Sentencia El Consejo de Europa y la Unión Europea, que en varios documentos aprobados entre 2010 y 2013, reconocen abiertamente que en Europa no se han adoptado las medidas suficientes para garantizar de manera efectiva los derechos reconocidos en la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (1989) en relación con los menores extranjeros no acompañados. Por lo que se refiere a las condiciones en las que pueden ser detenidos, urge implementar un procedimiento común capaz de salvaguardar la tutela administrativa y jurisdiccional de estos menores. Aunque generalmente se admite que los niños han de ser tratados como niños, a menudo son tratados como migrantes. Que así se haya reconocido desde Europa, es un gran avance en esta batalla por la conquista de los derechos.

Nos habló de la Sentencia dictada por el TEDH en el caso Rahimi c. Grecia (2011) que por vez primera califica como trato inhumano o degradante el hecho de dejar sin asistencia a un menor cuando se dicta la orden de expulsión. El razonamiento jurídico se basó en el Artículo 3 de la Convención de Derechos Humanos, " Prohibición de la Tortura" "nadie podrá ser sometido  a tortura, a penas o trato inhumano o degradante".

Dejar a un menor sin asistencia jurídica se consideró trato inhumano. Los menores no pueden quedar en desamparo.

José Antonio Hernández Guerrero, escritor y profesor colaborador honorario, Catedrático de Universidad, Facultad de Filosofía y Letras de Cádiz, que  se definió como lector más que escritor, porque se escribe si se lee nos dijo, nos habló del concepto de felicidad en la infancia, con ejemplos muy ilustrativos de su larga trayectoria vital.

Participé en esa mesa con la ponencia "Necesidad del Niño a ser Escuchado", tema propuesto por la profesora Mercedes Díaz Rodríguez , muy interesada por el psicoanálisis Lacaniano y que forma parte del Grupo de Investigación del Niño y el Adolescente de la Diagonal Hispanohablante de la NRC en Cádiz.

Desarrollé desde la orientación que nos proporciona la enseñanza de Lacan y de Miller,     y en calidad de miembro de la ELP Y AMP, explicando que  promoví  junto a otros  hace diez años, la Asociación de Escucha a Menores en Dificultad. Desde esta orientación sostenemos "La Necesidad  del niño a ser Escuchado", porque afirmamos que "El Niño es un Gran Inventor", y expliqué esta hipótesis a lo largo de mi ponencia.

Me referí al informe de UNICEF, sobre pobreza y exclusión, dónde entre otras cuestiones se incide en el impacto de las políticas de austeridad en la infancia con discapacidad  y nos propone recuperar el valor social de la infancia.

Destaqué que tenemos una dificultad con el concepto discapacidad, a la vez   necesario para obtener determinados reconocimientos y ayudas, pero que incide más en lo que no funciona , en lo deficitario, y no tanto en las potencialidades, lo diferente.

Defendí la diversidad frente a la clasificación, frente al incremento alarmante fundamentalmente de diagnósticos en TEA, TDAH, proponiendo analizar con cuidado los aspectos que influyen en este incremento, y las distintas caras del sufrimiento de los niños porque evidentemente no es los mismo la crisis económica que vivimos, la crisis de modelo social, la pérdida de credibilidad en la autoridad o los intereses de grupos farmacéuticos.

Sostuve que sólo desde la singularidad de los menores, permitiremos que sean actores de las respuestas a su sufrimiento, afirmando que cuando se ofertan soluciones estandarizadas y el niño pasa a ser un objeto de cuidados pasivos, en el mejor de los casos, o en el peor de los casos un consumidor de técnicas reeducativas y con de demasiada frecuencia en la época actual, consumidor de fármacos.

No tener en consideración esta orientación  favorece la segregación , la exclusión y la cronificación.

El Derecho del niño a la participación es fundamental porque escucharíamos qué tienen ellos para decirnos frente a su dificultad, como quieren ser tratados, como acompañarlos.

Hace falta que los adultos y los profesionales estemos en una posición de no saberlo todo y dejarnos enseñar por los niños. Despojarnos de nuestras teorías, de nuestros prejuicios y colocarnos frente a cada niño como un ser único e insustituible.

Este debiera ser un factor de las políticas que afectan a la infancia y  un reto de civilización. Para el psicoanálisis no hay clínica sin ética, una ética de la subjetividad, la responsabilidad y la autonomía más allá de las conductas.

Consuelo López Fernández, profesora titular de la UCA, se añadió a la mesa, aunque estaba previsto que cerrara con una Conferencia: "Dificultades y Barreras con Niños del Espectro autista",  prefirió compartir su ponencia en la mesa de debate.

Nos habló en general de estas dificultades y de su experiencia con dos hijos adoptados, mellizos y diagnosticados de TEA. Explicó las dificultades con las que se ha ido encontrando desde que eran niños a la actualidad en la que son adolescentes.

En la conversación posterior pudimos conocer como cada  uno de sus hijos en su singularidad, han ido encontrando soluciones particulares e invenciones creativas, uno pasando por un recorrido de romper papeles, a guardar en una caja a la construcción de espacios dentro de la casa dónde con plastilina va pegando en los azulejos del baño aquello que le proporciona una ubicación en el mundo. El otro chico con un blog (mi rojo autobús) dónde ha  encontrado una forma de expresión que le ayuda en la difícil tarea de habitar una forma de relacionarse con sus iguales.

 

Reseña y fotografías realizadas por Carmen Campos Bernal

 

25 de Febrero de 2015

Crónica: Conferencia de Sergio Larriera en Palma de Mallorca:

13:43:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

Crónica[1]: Conferencia de Sergio Larriera en Palma de Mallorca:

“Narcisismo y Psicosis”[2]

Por Betina Ganim (Palma de Mallorca)

En el marco del IV Ciclo de Conferencias de Salud Mental y Sociedad, patrocinado por la Asociación Balear de Salud Mental, se ha invitado a Sergio Larriera a dar una Conferencia abierta, que él llamó “Narcisismo y Psicosis”.

En Palma de Mallorca, ante un público heterogéneo y no-todo psi, Larriera ha dado notas interesantísimas acerca de la articulación que conlleva el título de su exposición, orientado por un hilo conductor que no es más que el de la orientación en la enseñanza de Jacques Lacan.

Es una alegría para mí transmitirles algo de lo que se trabajó y conversó en este acontecimiento en la isla.

Carlos Farrés presentó a Sergio Larriera (Miembro de la ELP y de la AMP) como uno de los que tuvieron un papel importantísimo en la introducción y transmisión del psicoanálisis, a fines de los ’70, en España, cuando llega desde Argentina. Con múltiples artículos, libros y publicaciones en su haber, fundó también la Asociación Serie Psicoanalítica junto a Jorge Alemán.

Agradeciendo la presentación de Carlos, comienza su Conferencia hablando de los primeros tiempos de Lacan, quien arranca su enseñanza desde lo imaginario, que es esa puesta en juego de las imágenes que se vinculan al Narcisismo. Entonces, partiendo de esa fundamentación mínima, intentará articular qué es lo que falla en este punto, en la psicosis.

En la psicosis podemos pensar en manifestaciones narcisistas y megalomaníacas, pero en realidad son todas formas de presentarse un fracaso en el Narcisismo. Si hay algo que fracasa en la psicosis es justamente la constitucie  al primera enseñanza de Lacan, se presenta lo quee s el Estadio del Espejo.mo. Si hay algo que fracasa en la psicosis es justón narcisista primordial.

El Narcisismo no es una enfermedad, más bien es una necesidad constitutiva, en términos de cómo se inviste libidinalmente la propia imagen, y mediante qué mecanismos se realiza esta cuestión.

En la primera enseñanza de Lacan, se presenta lo que conocemos como el Estadio del Espejo.

La idea básica de Lacan respecto de este Estadio, que es un modelo –ni esquema, ni grafo, ni nudo, ni cadena- es un modelo  en el que hay ciertas analogías de las partes del aparato que se va construyendo, con partes de lo que se quiere mostrar. Es decir, Lacan construye un modelo para mostrar cómo a partir de una insuficiencia primordial del neonato -cómo a partir de esa inmadurez, de esa desarticulación de movimientos y funciones del recién nacido -cómo a partir de eso se construye la base de una identidad, que permitirá, si llega a buen puerto, articularse en el discurso, en la palabra.

Momento primordial, inaugural.

Ahora bien, la imagen del propio cuerpo, que es la base de lo que llamamos Narcisismo, el investir libidinalmente esa imagen no está dado instintualmente desde el infans, ni del neonato mismo; sino que tiene que ser constituido a partir del campo del Otro, que podemos llamar la Madre, como Otro primordial, el primer Otro. En ese campo (M) aparecerá esa imagen del otro que ayudará al neonato a constituir su propia imagen.

Es decir, que el origen de nuestra imagen corporal es enajenado; nace fuera de nosotros, y desde allí nos da el apoyo necesario para poder constituir nuestra propia imagen. Ese origen enajenado hace que yo encuentre fuera de mí, en la imagen del otro, mi propia imagen.

El modelo que construye Lacan se basa en un fenómeno óptico muy usado en el siglo XVIII y XIX para hacer trucos de magia, que es que los espejos cóncavos tienen la característica de que la imagen que constituyen como reflejo de un objeto, no está virtualizada –detrás del espejo- como sucede en un espejo plano, sino que está por delante. Si colocamos una cerilla encima de una cuchara, veremos que la imagen se forma encima de la cuchara, están del mismo lado la cerilla y su imagen.

Esta característica del espejo cóncavo le sirve a Lacan para hacer la analogía con la corteza cerebral.

Sirviéndose de una pizarra, Larriera explica con una erudita sencillez, este esquema óptico que le sirve a Lacan para construir su Modelo.

Tenemos un espejo cóncavo. Enfrente tenemos un artificio donde coloco un florero invertido, y sobre el artificio coloco unas flores. Estas representan la dispersión de instintos, vivencias, etc. que podemos suponer en ese infans. El florero invertido es la imagen de su propio cuerpo, pero el sujeto puesto en esta posición (ojo) precisamente por su posición, no puede ver ni las flores ni el florero. Solo podrá verlo si se coloca enfrente un espejo plano, de modo que ese ojo pueda ver a través de ese espejo plano, la virtualización de estos fenómenos (florero y flores)

Es decir, se tiene que recurrir al espejo plano para poder virtualizar una imagen de objeto que estaba en un campo real y que el sujeto de la experiencia no podía ver. Así, este sujeto recogerá ( a través del espejo plano) las flores que representan sus diversos instintos, pasiones, sensaciones, etc. y la imagen que contiene eso, dándole así una primera unidad.

Esto es: la imagen de nuestro cuerpo, de nuestra primera integración personal, la recogemos en el campo del Otro. Si no es por el auxilio de ese espejo plano no podemos tener acceso a  la integridad corporal. Una Urbild, la imagen primitiva, la construcción de se “proto-yo”, se da gracias a que el otro me da su imagen. Esta es la base del Estadio del Espejo.

Aquí ya está sucediendo algo primordial; y si suponemos fallas en este mecanismo inaugural, mal pronóstico para ese sujeto. Esto es la base de este Narcisismo que falla en la psicosis.

Larriera pasa así al uso de algunas letras para continuar con su exposición. Lo que nos transmite es que Lacan usa una escritura permanente y progresiva en su enseñanza, que va sufriendo modificaciones, y por eso parece algo complicado; pero el uso de esas letras es más bien lo que simplifica las cosas, para que la transmisión del psicoanálisis y de los problemas que lo atañen, se haga un poco menos confusa y sometida a errores. La finalidad de los esquemas y letras en Lacan es justamente para no desviarnos y derivarnos a discusiones infinitas, para facilitar la transmisión con la menos cantidad de errores posibles, ya que nuestra “materia” se presta mucho a que hablemos de sensaciones, etc. sin saber muy bien de qué estamos hablando.

De esta manera, a ese espejo plano, a ese Otro, le pondremos la letra M, que significa Madre.

 

Así, nos adentramos al Complejo de Edipo. Esta madre (M) formará parte de un triángulo simbólico, donde está el niño (N) y el Padre (P).

M, N y P no son más que significantes, es decir, términos que no son la cosa misma (a saber, la mamá , el papá y el niñito) sino que están en otro nivel, que es la mínima referencia a una estructura (de orden simbólico).

Todos los fenómenos a los que nos referimos en el Estadio del Espejo son fenómenos de orden imaginario, en el sentido de que están sostenidos en que se dé -a través de esa experiencia visual- una integración de formas.

Paso siguiente, Larriera desarrolla cómo se integra eso que sucedió en el Estadio del Espejo, a ese triángulo simbólico M,N y P, que en tanto funciones significantes es una primera aproximación a lo que Lacan llamará orden simbólico.

Para Lacan hay tres dimensiones que habita un hablante: Imaginario, Simbólico y Real. Esto en un Lacan tardío tendrá forma de nudo. Pero 30 años antes, a esta altura de su enseñanza, lo articulamos así: como triángulo simbólico.

Pero la relación de los personajes reales que encarnan estos términos, ordenan su relación en un eje imaginario, ya que ese infans no tiene cómo articularse al discurso ni dispone de la palabra. Por eso decimos que esas relaciones transcurren en un orden imaginario.

De modo que hay otro triángulo:

Tenemos el término M en una doble vertiente: es símbolo, es significante porque no está totalmente pegada a lo real (que a esta altura lo tomamos como la realidad) sino que  se establece ya con esa M una instancia significante en términos de presencia-ausencia, una diferencia; esto es, la madre presente puede atender ciertas necesidades, pero cuando esas necesidades no encuentran de tal atención, se experimenta un fenómeno de ausencia. Esta articulación presencia-ausencia ya es un funcionamiento significante.

Significante, en términos muy “primitivos” -dice Larriera- es el mero hecho de que se puede nombrar una cosa sin que esa cosa esté. Es decir, se puede operar por la palabra sobre la cosa, sin que la cosa esté presente.  Hay algo de la cosa que está caída. Por eso, nos recuerda Larriera que Lacan, en su primer seminario, repartió elefantes en su auditorio (verán que en la portada de la publicación del Seminario I hay un elefante). De ese modo, Lacan quería decir que la palabra “elefante” podía traer un elefante al seminario, gracias a la palabra elefante; que podían hacer circular al elefante en el seminario, sin que éste –en tanto  cosa-  esté presente.

En otro términos, la palabra es la muerte de la cosa. La cosa ya no está y sin embargo se puede operar sobre ella con palabras. Esa es la diferencia entre lo simbólico y lo real en ese momento.

Volviendo al esquema, esa relación de la madre con el niño es simbólica, en tanto ese niño es un niño deseado, ideal, es la relación con un Ideal del Yo, de la Madre, el Niño y el Padre . Pero decíamos que esto también tiene una dimensión carnal, real, de esa madre con ese niño. Entonces, en esta relación tiene que ir esbozándose, ir construyéndose el yo, que es esa Urbild del Estadio del Espejo. Ese yo, como base, núcleo de la identidad de ese sujeto, a través de un proceso complejo, le va a permitir constituirse al sujeto en un discurso. Ese sujeto gramatical (yo) me permite articularme en un discurso.  Eso se va dando en la relación con la madre.

La madre le va proporcionando (en la línea M – i) los diversos objetos a partir de los cuales, en la relación con ese punto m (moi), ese proto-yo, primera Urbild, esos objetos van a ir constituyendo esa relación con el niño. En ese proceso -que dura un tiempo- aparece esa imagen del otro que permite que precipite ese yo. Ahora bien, ese yo es el que va a tener que ir procesándose simbólicamente; si no, solo me quedo en esa Urbild y no puedo salir de eso.

Ahora -avanzando sobre lo que falla en la psicosis- de este otro lado del esquema, este yo tiene que ir significantizándose, simbolizándose, tiene que ir subjetivándose, para dar lugar a lo que es una identidad, que va a plasmar en este punto: cuando ya el yo accede al triángulo simbólico y precipita como Ideal del Yo. (m-I)

¿Qué cosas pueden suceder en este trámite? Que el niño no sea un niño deseado. Dice Lacan que es más grave no ser deseado que ser insatisfecho. Muchas veces un niño no es deseado pero sin embargo es satisfecho, se lo atiende en sus necesidades; pero no está sólidamente instalado en el triángulo simbólico (M-N-P), por lo que puede haber también problemas de constitución.

Este Padre como símbolo, este Nombre del Padre no es el padre real, no hace falta que haya un padre real para que funcione ese triángulo simbólico. Depende de la posición simbólica o no que tenga la madre -o la persona que se hace cargo de ese niño. Una madre en un matrimonio “bien constituido” (en términos de lo que determina el Código Civil, por ejemplo) puede ser una “mala madre” en el sentido de que no ha deseado ese hijo, es decir, ese hijo no es aquello que la colma –la maternidad no es otra cosa que llenar un agujero, por eso la maternidad no es la feminidad.

En este punto, Larriera se detiene en esta diferencia: ser mujer y ser madre son caminos diferentes aunque ideológicamente y biológicamente se confundan.

Una  mujer tiene que ver con la falta, mientras que la maternidad tiene que ver con la obturación. El niño obtura la falta, esa no es más que la función fálica que ya le había atribuido Freud con esa ecuación simbólica “pene=niño”, que un niño colma la falta de la madre.

Ahora bien, eso no es un “defecto”; ese procedimiento es necesario para la constitución del niño y del narcisismo. Eso es la esencia de la maternidad.

Es más, los modelos actuales de familia nos muestran otra configuración. Por ejemplo, no podemos decir que esto no funciona en una pareja homosexual. Todo depende de cómo funcione lo simbólico en cada uno. De hecho, verificamos que de las parejas más “normales” salen psicóticos.

Tal vez se estarán produciendo cosas raras -aún no recogemos esa clínica; pero no podemos decir que los resultados sean peores…

Volviendo a lo que nos ocupa, el triángulo simbólico tiene que funcionar en el progenitor, encargado, tutor, etc… En fin, eso tiene que funcionar más allá de los personajes reales que encarnen esa relación.

Esta función fálica del niño en la relación con la madre (completándola, niño como falo de la madre) Lacan lo marca con otro triángulo, que es el triángulo imaginario, donde está la imagen del otro, mi yo y el falo. No hace falta que hable para saber que se tiene que poner en posición de falo para satisfacer a la madre. Ya el hecho mismo de la relación madre-hijo es inherente a que el infans tienda a ocupar esa posición de falo, de satisfacer así a la madre.

En el medio de estos dos triángulos nos queda un espacio de la Realidad. No digamos “lo real”, porque en Lacan esto tiene todas sus transformaciones.

Digamos que esto es la banda en la que funciona la realidad: la madre (simbólica y real) el yo primordial del niño, los objetos que la madre le va ofreciendo, y el avance del yo hacia lo simbólico, en ese proceso de subjetivación.

Ahí es donde vienen los problemas en la psicosis. El problema está en la constitución de este momento de coagulación de ese Urbild, de ese núcleo originario del yo.  El problema básico en la psicosis -en todas las psicosis lo  veremos- está comprometido en lo que es esta configuración narcisista, esa primera identidad.

Hay veces que hay otro tipo de fallas, que a veces lo único que se pone de relieve es ese problema imaginario. Pero pueden estar solventadas otras deficiencia de tipo simbólico, por suplencias. Es decir, se puede “ir tirando” (puede aguantar con eso) en el orden simbólico, aunque se presentan ciertas situaciones ante las cuales no pueda responder, y haga una regresión tópica al Estadio del Espejo.

Una psicosis se desencadena, cuando en el campo de lo simbólico, en ese triángulo simbólico debiera haber los recursos necesarios para responder a determinadas exigencias de la vida.  Un encuentro con algo para lo cual no tengo los elementos simbólicos necesarios para responder a eso. Por ejemplo, el encuentro con el Otro sexo. Muchas veces las psicosis se desencadenan en ese encuentro. En ese encuentro con el Otro sexo, como gran interrogante, se desencadena porque no encuentra en lo simbólico con qué responder. Entonces se da una regresión imaginaria: hostilidad, trastornos graves del esquema corporal, problemas alucinatorios que atañen al cuerpo, etc.

 

Pero siempre ese eso: un interrogante simbólico y una respuesta imaginaria.

Por eso, en la psicosis no hay narcisismo; puede haber megalomanía, o una exagerada relación erotómana con el Otro. Eso no es narcisismo, es una relación delirante donde mi yo es amado por el Otro. O una megalomanía: soy capaz de todo, o bien puedo ser víctima de una persecución…Distintas variantes de las modalidades psicóticas.

En el famosos caso Schreber de Freud, y que Lacan retoma trabajándolo en detalle, con distintos esquemas, trabaja las distintas regresiones que se dan. En este caso hay lo que se llama P 0 y ? 0 (Padre subcero y Falo(Gran Fi) subcero) Es decir, la falla de lo simbólico hace que todo se maneje desde el lado del Ideal, con una serie de fenómenos elementales, y trastornos corporales que lo llevan a su transformación en mujer. La solución delirante para defenderse de eso: él es finalmente la mujer de Dios. Ahí encuentra cierta estabilización.

Luego Lacan hace de Joyce un caso clínico, para reformular todo el psicoanálisis. Porque toda esta primera etapa corresponde a un Lacan estructuralista, aquí hay cierta rigidez, cierta dureza de los términos, y se hace hincapié en la falla del Nombre del padre. En esta época la función del Nombre del Padre es muy potente, con gran gravitación en la teoría, y es muy excluyente. Luego esto se va dulcificando, “democratizando”, y el encuentro de Lacan con Joyce, modifica su teoría, haciéndola mucho mas laxa, teniendo múltiples maneras de suplir esos déficits, y distintas manera de arreglárselas con el propio goce, y con qué cosas voy supliendo esas deficiencias. Cómo me las puedo arreglar.

Joyce es un caso de una psicosis no desencadenada. El hace una obra inconmensurable, que conmueve a la historia de la literatura universal, con lo que podría haber sido una psicosis de hospicio… Joyce aguantó toda su vida, impuso su obra, y cada vez hay mas palabras producidas sobre Joyce.

A Lacan le resulta ejemplar para “dulcificar” el psicoanálisis, que no sea tan trágico y brutal como en esa primera época. Una clínica más continuista, en contraposición con la época que trabajamos hoy donde tenemos neurosis, psicosis y perversión. Una discontinuidad estructural.

En el ultimo Lacan la cosa es mas dúctil, las estructuras se superponen y para todos los que practicamos el psicoanálisis se nos es más difícil hacer diagnóstico estructural. El ultimo Lacan se adapta y trabaja con estos inclasificables de esta clínica actual. Una época en la que las cosas son más “oscuras”, no hay estructuras tan claras, y aparecen los “inclasificables”…

 

Hasta aquí llega Larriera en su transmisión sobre el tema.

 

 

 

 

 

 

 

 


[1] Revisada por el autor.

[2] Conferencia a cargo de Sergio Larriera, el 30 de enero de 2015, en el Centre Cultural Sa Nostra. IV Ciclo de Conferencias de “Salud Mental y Sociedad”. Organizado por la Asociación Balear de Salud Mental. Palma de Mallorca, Islas Baleares, España.

19 de Febrero de 2015

INFORME DEL CONSEJO DE LA ELP SOBRE LA REUNIÓN CELEBRADA EL 14 DE FEBRERO DE 2015.

19:32:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

A la reunión del Consejo asistieron todos sus miembros. El Presidente de la Escuela informó que se han constituido todas las Juntas Directivas de las Comunidades de la ELP tras la designación  por el Consejo de Ricard Arranz como miembro de la Junta Directiva de Cataluña. Las Juntas directivas quedan constituidas según el anexo 1 del comunicado. También se ha constituido el comité administrativo con los tesoreros de las Juntas Directivas anteriores y se ha procedido a la regularización administrativa y legal de los cambios de las instancias de la ELP.

Se ha convocado el Colegio del Pase para el día 6 de Marzo de 2015, en Barcelona. Se constituye con 30 miembros de la ELP que han participado, en diferentes momentos y funciones, en los dispositivos del pase de la Escuela. A la reunión asistirán Jean Daniel Matet como Presidente de la Eurofederación, Anne Lysy como secretaria del pase de la AMP y Miquel Bassols como presidente de la AMP.

A partir de las últimas Jornadas se han formado las diferentes comisiones de trabajo y Observatorios de la Escuela con miembros de diferentes Comunidades. Ha sido el tiempo necesario para diseñar  “la trama” que conviene a una Escuela que desempeña su función en una realidad con diferentes comunidades y experiencias. Es el anudamiento entre lo Uno y lo múltiple de la Escuela puesto al servicio de la transmisión del psicoanálisis y la acción Lacaniana en lo social. Estas comisiones, que trabajarán en Red, cuya composición figura en el anexo 2 del comunicado, han empezado a funcionar y disponen de un programa de trabajo para dar vida a la Escuela en sus funciones de intensión y extensión.

La reunión comenzó con el primer punto del orden del día sobre las admisiones. A este punto fue invitada a participar en el debate Carmen Cuñat, secretaria de la AMP para las admisiones.

Las demandas para ser miembros de la ELP están directamente vinculadas por los estatutos a la AMP, que es quién decide la homologación. El Consejo de la ELP, tras la realización de varias entrevistas con el candidato y la consideración de su recorrido analítico, propone en el caso de que lo considere oportuno, su homologación al Consejo de la AMP que se reúne ordinariamente una vez al año. Por esta razón los miembros de la ELP están comprometidos a pagar una cuota anual a la AMP y otra para la ELP, al margen de las cuotas que establezcan los reglamentos de cada Comunidad para su propio funcionamiento.

El Consejo debate el punto de las admisiones a partir de las indicaciones del reciente comunicado del Consejo de la AMP, tras la reunión de finales de enero de 2015: “Estas particularidades de las Escuelas nos indican de nuevo la necesidad lógica de la Escuela Una para asegurar la multiplicidad en lugar de la dispersión y la importancia de los medios de los que dispone la AMP para mantener la especificidad del psicoanálisis de orientación lacaniana”.  En el mismo comunicado se dice: “ El presidente –de la AMP- recuerda que aquellos que se admiten como miembros son antes que nada practicantes del psicoanálisis de los que se conoce la formación personal (análisis, control, carteles…) y la implicación con la causa analítica”

En esa misma lógica, el Consejo vela por mantener la especificidad del psicoanálisis en la práctica de sus miembros y en la política de admisiones y al mismo tiempo tratará de impulsar un movimiento de apertura y transmisión del discurso analítico en lo social.

De esta forma, los miembros homologados por la AMP, que así lo deseen, pueden ser inscritos en el anuario de la ELP como analistas practicantes (AP) considerando que han dado pruebas suficientes, a través de las entrevistas y del recorrido analítico conocido, de poder sostener una práctica orientada por el psicoanálisis y de una relación de deseo con la causa analítica. El trípode análisis, control y práctica se anuda, entonces, en la lógica de la batalla política en curso por la especificidad del psicoanálisis y su relación con la formación analítica que la Escuela dispensa.

El Consejo subraya la importancia, en la valoración del recorrido analítico del candidato, de la presentación de casos en las Jornadas de la ELP, PIPOL, AMP, seminarios del Campo Freudiano; así como de la publicación de textos y la participación en Cárteles que supongan una experiencia de reflexión, estudio y de elaboración, si se da el caso, como resultado de esa experiencia. El análisis y la práctica de control de forma regular, serán referencias de importancia al considerar las demandas para ser miembros de la Escuela. Somos conscientes de que no hay un protocolo que pueda definir una respuesta exacta y unívoca a las demandas de admisión que el Consejo recibe, pero el debate realizado permite clarificar las coordenadas para que esa respuesta sea acorde a la orientación que la AMP transmite en relación a las homologaciones.

El segundo punto del orden del día fue el de la preparación de las XIV Jornadas de la Escuela que se celebrarán en Barcelona los días 21 y 22 de noviembre de 2015.

El encargo de la Presidencia y del Consejo a los Directores de las XIV Jornadas de la ELP (Anna Aromí y Eugenio Díaz) es el de obtener una ampliación de su campo de incidencia. De la realización de un Foro sobre el autismo el día anterior cabe esperar sinergias que resulten favorables para ambos eventos.

El Consejo discutió la importancia de la presentación de las Jornadas, cuyo título será “Crisis” y de los ejes de trabajo, en un estilo comprensible de forma amplia. Para las Jornadas se busca entonces producir un estilo, es decir pensarlas a partir del otro al que se dirigen. Esto quiere decir que nos orientamos con la idea de la transmisión y la apertura del discurso analítico para el amplio campo de la opinión ilustrada, profesionales de la salud, estudiantes universitarios, participantes del Instituto del Campo Freudiano etc...

Las Jornadas las pensamos en dos momentos diferenciados.

El sábado, en salas simultáneas, será el momento de las presentaciones clínicas. El estilo buscado para estas presentaciones es el de máxima intensión y a la vez de máxima extensión. En la intensión se trata de aprender a decir lo que hacemos en el análisis del parlêtre, mientras que la máxima extensión se obtendrá siendo capaces de hablarles a otros, no solo analistas sino clínicos, de eso mismo que hacemos. Como subraya Jacques-Alain Miller, en El inconsciente y el cuerpo hablante: “apostemos a que analizar al parlêtre es lo que ya hacemos, y que tenemos pendiente saber decirlo”.

El Consejo ha dejado pendiente de definir la idoneidad y oportunidad de los talleres para las XIV Jornadas.

El marco político es la concepción de la clínica como un campo amplio, el campo del síntoma y del sujeto.

A nivel organizativo esto implica que los inscritos habrán elegido previamente los ejes temáticos en los que desean participar (de mañana y de tarde). En cada sala se tratará de localizar a partir de los casos algún avance epistémico, por modesto que sea, que nos ayude a decir lo que hacemos. Para ello será preciso obtener para cada sala trabajos de alta calidad, orientados y rigurosos (en institución o en consulta privada). La Comisión científica pondrá, al alcance de todos, los medios de apoyo necesarios.

Si las simultáneas del sábado alojarán la clínica, la plenaria del domingo, organizada en non-stop, será el momento de la política, es decir de la presencia en vivo del psicoanálisis en los analistas y también en la ciudad. Una producción muy calculada y precisa alternará:

Testimonios de AE, breves y afiladas puntuaciones teóricas, y una conferencia de clausura, alternándose con secuencias donde la creación, la política y el pensamiento presenten diferentes modos de intervención en (la) crisis. El Consejo se orientará con el objetivo de convocar a personalidades relevantes del campo de la “creación”, de la política y de la cultura para que participen en las plenarias. Un fondo de pantalla con música e imágenes dará continuidad a las secuencias, un espectáculo breve podría escandir algún momento.

Ya está en marcha la organización de las diferentes comisiones de trabajo y la elaboración de la presentación de las Jornadas, que será pública a partir de la próxima reunión del Consejo que se realizará el día 7 de marzo en Barcelona. Ese mismo día, por la mañana, se reunirá el directorio ampliado de la ELP, compuesto por el directorio de la ELP y las Juntas Directivas de las Comunidades para iniciar la preparación de las próximas jornadas.

Las Jornadas irán precedidas el viernes día 20 de noviembre de un Foro sobre el Autismo. El Consejo ha recibido el informe elaborado por Iván Ruiz, que será publicado por las listas próximamente: “Estado actual de la políticas sobre autismo en España”, en el que se detalla la encrucijada en la que se encuentran las políticas sobre autismo en nuestro país. Concretamente, el campo de la educación se ha convertido en los últimos años en el destinatario de las estrategias para tratar el autismo. Las consecuencias revierten directamente sobre los sujetos, que caen bajo el imperativo del discurso del amo.

De ser invisible para el Otro social, el autismo se ha convertido hoy en el síntoma de aquello que se resiste al vínculo. Los llamados autistas, en las escuelas pero también en los centros que los atienden cuando llegan a edad adulta, se encuentran cada vez más con una voluntad del otro de incluirlo, neutralizarlo, normalizarlo.

El Foro sobre autismo y educación que promoverá la ELP tiene como objetivo dar el lugar adecuado a los efectos de esta situación actual en los sujetos, en las familias y en los profesionales. Se trata de mostrar que la forclusión del sujeto en el tratamiento del autismo hace aparecer la peor cara de lo imposible que Freud situó en la educación, a la vez que transmitir que, desde la orientación lacaniana, autismo y educación no son del todo excluyentes.

El Foro tendrá como título:

Autistas: ¡Insumisos!

Foro sobre autismo y educación

Los ejes temáticos que inicialmente convocarán el Foro, serán:

  1. Lo que el autista sabe y de lo que no quiere saber.
  2. Los profesionales: o angustia o saber descompletado.
  3. Invenciones educativas.
  4. Medicación y expulsión: Modos actuales de la segregación.
  5. Más allá de la educación.

Se acompañará de otras actividades artísticas en la ciudad y se intentará, aprovechando la experiencia del Foro de 2010, de producir un impacto político, institucional y social, alrededor de esta batalla política en curso.

Los coordinadores del Foro serán Iván Ruiz y Neus Carbonell, que trabajarán, junto al Observatorio sobre Autismo que se ha constituido recientemente, para impulsar de forma decidida su organización.

El Consejo subraya la importancia de este acontecimiento para la Escuela y la necesidad de trabajar en resonancia con la Red Cereda para que su convocatoria cuente con una amplia asistencia. Los responsables de la Red Cereda ya han informado del compromiso de la misma en participar activamente en la preparación de este Foro.

El cuarto punto del orden del día abordó la discusión sobre la puesta en marcha de la Comisión de Redes y Comunicación. Sin entrar en los numerosos detalles técnicos que se están habilitando, rescatamos la idea de que el eje de trabajo de esa comisión será el de impulsar un nuevo modo de comunicación y difusión que amplíe la visibilidad en las Redes Sociales de la especificidad del psicoanálisis con los medios digitales que disponemos (Listas, Blog, Web, Facebook, twiter). La ELP dispone en este momento de medios digitales cuyo uso es un medio de trabajo habitual y de una WEB cuya actualización ha mejorado sustancialmente nuestra presencia virtual, pero es necesario mejorar las sinergias de estos medios. Una comisión específica se ha constituido para diseñar la nueva revista digital que aparecerá a partir de septiembre de 2015 y que estará orientada a la transmisión del psicoanálisis en el campo de la extensión y al encuentro con nuevos sectores de la opinión ilustrada. Se trata, por tanto, de una cuestión política y no técnica, independientemente de las mejoras que introduzcamos a ese nivel. La primera puesta a prueba será el impulso de las Jornadas de la Escuela con la WEB de la misma y la edición del boletín que editaremos de forma específica, junto al resto de recursos (facebook, twiter) que las hagan más visibles.

El Consejo discutió como quinto punto del orden del día la renovación de la revista de la Escuela “El Psicoanálisis”. En el conjunto de la política editorial y medios que nos planteamos llevar a cabo, la revista “El Psicoanálisis” hará más notoria su orientación a la formación del psicoanalista. El público al que se va a dirigir va a ser fundamentalmente el compuesto por los miembros de la ELP y socios de las sedes, participantes del Instituto del Campo Freudiano, así como colegas de otras escuelas de la AMP, amigos del psicoanálisis, y eventualmente, sectores interesados por el discurso psicoanalítico. Esto le dará un poco más de amplitud y especificidad a su difusión.

Como estrategia editorial, vamos a apostar por números sostenidos en un trípode: un monográfico con tema de portada, el pase, y otros textos (entre los que incluiremos textos teóricos y clínicos que acompañen la línea marcada por los dos bloques fundamentales citados).  Apostar por un monográfico implica un cambio importante que afecta a la estructura de la revista. El próximo número de la revista tendrá como portada el AUTISMO y estará editada para el momento del Foro.

Apostaremos, así mismo, por la edición en doble soporte: Edición impresa y edición digital. La edición digital garantiza y amplía su difusión por internet. Dicha edición debe estar equilibrada con una restricción de contenidos: no toda la edición impresa aparecerá en la versión digital. Sólo los miembros y suscritos podrán acceder a la edición íntegra digital. A un precio muy reducido, la suscripción está pensada para lectores lejanos, a los que resulta especialmente difícil hacer llegar la edición impresa. La edición digital aparecerá siempre posteriormente respecto de la edición papel.

El Consejo agradece a María Navarro su dedicación y buen trabajo, durante los últimos años, en la edición de la revista.

Por último, las diferentes Comunidades están iniciando las actividades preparatorias del Congreso de la Eurofederación que se celebrará en Bruselas los días 4 y 5 de Julio, cuyo título general es: ¡Víctima!. Las responsables de la coordinación de estas actividades serán Patricia Tassara y Mónica Unterberguer. Hacemos un llamamiento para que los miembros y socios participen, presentando ponencias o con la publicación de sus textos, en el boletín Pipol News que está siendo editado en diferentes lenguas.

 

ANEXO I: COMPOSICIÓN DE LAS JUNTAS DIRECTIVAS DE LAS COMUNIDADES.

COMUNIDAD DE MADRID

Directora: Ana Lía Gana

Secretaria: Julia Gutiérrez

Vocal de Biblioteca: Amanda Goya

Tesorera: Mariam Martín

COMUNIDAD DE GALICIA

Directora: Marta Maside

Secretario: Eugenio Castro

Tesorera: Liana Velado Morla

 

COMUNIDAD DE ANDALUCIA

Directora: María José Olmedo Guarnido

Secretaría de la Sede de Granada:  Inmaculada Nieto Ferre

Secretaría de la Sede de Málaga: Maite Esteban Leiva

Secretaría de la Sede de Sevilla: Graciela Olivari Pigani

 

COMUNIDAD DE VALENCIA

Directora: Margarita Bolinches

Secretaria: Eugenia Blasco

Tesorero: Xavier Giner

Biblioteca: Teresa Fernández

 

COMUNIDAD DEL PAIS VASCO

Director de la Comunidad: Begoña Isasi

Secretario Sede Bilbao: Félix Rueda

Secretario Sede San Sebastian: Iñaki Badiola

 

COMUNIDAD DE ARAGÓN

Director: Jesús Sebastian

Secretaría y Tesorería: Maite Romeo

Biblioteca: Gracia Viscasillas

 

COMUNIDAD DE CATALUÑA:

Director: Emilio Faire

Secretaría y tesorería: Rosa Godínez

Vocal 1, responsable de publicaciones: Ricard Arranz.

Vocal 2, directora de la BCFB: Lidia Ramirez

Secretaria Sede Tarragona-ELP: Gemma Ribera

 

COMUNIDAD DE CASTILLA Y LEON:

Dirección: Roberto Martinez

Secretario/Tesorero: Fernando Martin Aduriz

Biblioteca: Virginia González

Sede de Palencia: Soraya Merino

 

ANEXO II: “LA TRAMA” DE LA ELP.

OBSERVATORIO AUTISMO:

Iván Ruiz (responsable), Neus Carbonell, Carmen Campos, Vilma Cocoz, Carmen Cuñat, Eugenia Insúa, Félix Rueda, Gabriela Medin, Gracia Viscasillas, Marian Martín, Fernando Martín Aduriz y Miguel Ángel Vazquez.

OBSERVATORIO PSI: Jose Ramón Ubieto (responsable), Ana Castaño, Dolores Castrillo, Carmen Griffol, Josep Sanahuja, Liana Velado, Maria José Bajén, Maria José Olmedo, Elena Usobiaga, Luis Alba, Miguel Angel Vazquez, Ruth Pinkasz, Adolfo Santamaría y Jose María Alvarez.

COMISIÓN DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN: Gabriela Medín (responsable), Carmen Conca, Juan Carlos Ríos, Jose Manuel Álvarez y Julio González.

COMISIÓN REVISTA “EL PSICOANÁLISIS”: Andrés Borderías (responsable), Pepa Freiría, Alfredo Cimiano, Antonia García Lozano, Concha Lechón, Paloma Larena, Eugenio Castro, Marta Maside, Esperanza Molleda, Felicidad Hernández.

COMISIÓN REVISTA DIGITAL, cuyo nombre es a determinar y cuya puesta en marcha será a partir de septiembre de 2015: Manuel Montalbán (responsable), Gustavo Dessal, Mercedes de Francisco, Beatriz García Martinez, Gabriela Medín, Xavier Exqué, Rosa María Calvet, Margarita Álvarez, Oscar Ventura, Jesús Ambel, Juan Carlos Ríos, Xavier Giner, Jose Ángel Rodriguez Rivas, María Navarro, Iñaki Viar, Dolores García de la Torre y Pedro Grass.

 

 

 

 

 

 

 

 

16 de Febrero de 2015

José R. Ubieto: "Hay diagnósticos de TDAH por los padres"

11:19:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

"No hay evidencia de que la ausencia de medicación provoque fracaso escolar", explica el psicoanalista clínico José R. Ubieto

 

TDAH. ¿A qué alude ese acrónimo? Uno, a la falta de atención. O dos, a la hiperactividad y la impulsividad. O tres, a una combinación de las anteriores. Se estima que el 6% de la población infantil padece este trastorno. El TDAH es una alteración real. Pero para algunos ámbitos del psicoanálisis es sólo una etiqueta diagnóstica sin evidencias neurobiológicas ni genéticas. El psicoanalista clínico José Ramón Ubieto aporta su interpretación y experiencia en su libro TDAH, hablar con el cuerpo (editorial UOC).

¿Qué es el TDAH?

Es el nombre prét-a-porter con el que hoy designamos el malestar en la infancia en sus diferentes formas: inquietud, problemas de conducta, dificultades de aprendizaje. En sentido más estricto se refiere a un diagnóstico psiquiátrico aplicable desde niños a adultos con síntomas de hiperactividad o falta de atención.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico debería hacerse por especialistas clínicos en un contexto de entrevistas personalizadas y con ayuda, cuando sea preciso, de otros instrumentos diagnósticos. En la práctica, profesionales del ámbito educativo o de la salud (no especialistas), e incluso los mismos padres, a veces “cuelgan” esa etiqueta para nombrar algo que los perturba y que no saben bien cómo comprender. El abordaje clínico debe priorizar la escucha de ese malestar y a partir de allí pensar las ofertas posibles: tratamiento psicológico, farmacológico, educativo.

Un niño es desatento, se muestra inquieto, rinde poco en clase. ¿Qué pueden hacer los padres?

Primero hablar con su tutor y los profesionales de la escuela para buscar juntos estrategias que mejoren ese rendimiento. Pensar también en el trabajo en casa, en cómo acompañarlo en sus deberes y en sus dificultades vitales, cómo estar al lado tomando en cuenta lo que a él le puede inquietar, que no siempre coincide con lo que nos inquieta a los padres o a los docentes. Cuando todo eso no funciona es el momento de consultar a un clínico, pero primero la educación.

¿Cómo es un niño con TDAH?

Es alguien que muestra una inquietud. Algo hace que no pare de moverse, que lo despista y le complica la existencia y el vínculo educativo. Pero al mismo tiempo, y esto ya no es tan evidente, es alguien fijado a un punto, a un cierto impasse que le hace sufrir. Fijado a algo que no ha podido resolver de su relación familiar, de su relación con los compañeros o de la relación consigo mismo. De allí la paradoja de niños incapaces de concentrarse en una tarea escolar y, sin embargo, pendientes todo el tiempo de los cambios de humor de los adultos, del tono de su voz o de un videojuego.

El psicoanálisis niega que el TDAH tenga una base genética o neurobiológica en contra de criterios científicos.

No es una afirmación del psicoanálisis, sino una constatación que la propia “Guía de práctica clínica sobre el TDAH en niños y adolescentes” del Ministerio de Sanidad. Es una evidencia que a día de hoy no hay marcadores biológicos o genéticos que permitan determinar la existencia del TDAH.

No todos los que padecen el trastorno llegan a las consultas y, al mismo tiempo, hay un hiperdiagnóstico en chicos con problemas de aprendizaje y conducta. ¿Hay mucho diagnóstico erróneo?

La citada guía del Ministerio admite también las dificultades en la detección, el proceso diagnóstico y la metodología que originan amplias variaciones (geográficas y demográficas), lo que conduce a un infradiagnóstico o un sobrediagnóstico del TDAH. Pediatras americanos admitían en un relevante reportaje publicado en The New York Times que lo diagnostican empujados por la demanda de los padres y por las abultadas ratios escolares, más que por criterios clínicos. En nuestro país empezamos a constatar este mismo efecto, lo que aumentará sin duda la prevalencia del cuadro.

¿Cuándo hay que medicar?

La medicación habitual son psicoestimulantes que funcionan como las anfetaminas. Mejoran el rendimiento a corto plazo pero también generan efectos secundarios que hay que considerar. No hay ninguna evidencia probada de que la ausencia de medicación comporte fracaso escolar.

Los detractores de los tratamientos con medicación suelen culpabilizar a los padres por buscar una “solución rápida”.

Los padres buscan explicaciones y soluciones para problemas que a veces los desbordan. Se guían por consejos de otros padres o por indicaciones profesionales buscando la mejor fórmula para sus hijos. La cuestión es que encuentren orientaciones que tomen en cuenta la subjetividad, la suya y la de sus hijos, y que no se limiten a contabilizar conductas y aplicar fórmulas universales que prometen curas imposibles.

Subjetividad. Hablar con el cuerpo. ¿A qué se refiere?

Cada niño o niña hiperactivos tiene sus propias razones para moverse o no prestar atención. Esos motivos, que él desconoce, hablan a través de su cuerpo, en esa inquietud que lo atraviesa. Son palabras apresadas que sin embargo contienen un mensaje cifrado que se dirige a los adultos cercanos (padres, profesores, clínicos). Escuchar ese malestar singular a cada uno es la tarea que nos hará comprender la función que cumple esa hiperactividad y cómo entonces tomar distancia de ese movimiento incesante.

En la actualidad se está extendiendo el diagnóstico de TDAH a los adultos, ¿qué opina?

En los adultos se trata básicamente de la desatención como síntoma principal. No deja de ser curiosa la proliferación de este diagnóstico en un mundo dominado por el zapping, los hipervínculos, los tuits de 140 caracteres y una cierta desresponsabilización sobre nuestros asuntos. Hoy cualquiera puede sentirse víctima de algo. Nombrar esa actitud como un trastorno puede aliviarnos de responder de nuestros actos. Es una falsa salida.

La Lomce hace mención expresa al TDAH pero no a los trastornos del espectro autista.

Las iniciativas legislativas siempre son el resultado de la confluencia de intereses legítimos de lobbies diversos (afectados, industria, profesionales). En este caso la compañía farmacéutica Shire (principal productor de medicamentos para el TDAH) financió el “Libro Blanco europeo sobre el TD (TDAH: Haciendo visible lo invisible)” donde se perfilan estrategias que luego son aplicadas por los gobiernos europeos. En España eso ha influido decisivamente en su inclusión en la Lomce asegurando así algunos beneficios para los diagnosticados de TDAH (descuentos en materiales, más tiempo para los exámenes). Estas medidas tienen luego sus efectos, como ya sucedió en Quebec (Canadá) donde tras un acuerdo similar el número de diagnósticos se multiplico exponencialmente. En relación al autismo sabemos que el tratamiento farmacológico ofrece pobres resultados y quizás sea un factor a considerar para entender un menor interés de algunos de estos lobbies.

Explíquenos esta frase de su libro: “Es curioso que en Estados Unidos se medique al 14% de los niños cuando el trastorno afecta sólo al 6%. Y que un alto porcentaje sean negros, chicanos o hispanos”.

Pensar el TDAH al margen de las condiciones sociales, familiares y educativas es una ingenuidad. El profesor Alan Sroufe de la Universidad de Minnesota dirigió un estudio desde 1975, en el que siguieron a 200 niños que nacieron en la pobreza y constataron cómo el ambiente del niño predice el desarrollo de problemas de TDAH. En marcado contraste, la medición de anomalías neurológicas al nacer, del C.I., y del temperamento infantil no predicen un TDAH.

Usted habla de la existencia de un “marketing de medicamentos” según el cual el TDAH no medicado implica riesgos relevantes: fracaso escolar, conflictividad social, drogodependencia.

El estudio más serio hecho hasta el momento es el Estudio de Tratamiento Multimodal de Niños con TDAH (MTA) realizado por el NIMH (National Institute of Mental Health) la agencia de investigación biomédica y del comportamiento más importante de los EE.UU.. Fue diseñado para probar si los niños diagnosticados con TDAH tienen mejores resultados cuando son tratados con medicamentos u otros abordajes. Tras el análisis inicial de 14 meses donde se comprobó la mejora con medicamentos se constató a medio y largo plazo que ya no había diferencias en el comportamiento entre niños que fueron medicados y los que no lo eran. Pero los datos sí que mostraron que los niños que tomaron los medicamentos durante 36 meses sufrieron una una pérdida de peso y un descenso del crecimiento. No hay ninguna evidencia probada de que la ausencia de medicación comporte fracaso escolar o drogodependencias. Lo que sí hay verificado es que los adolescentes que toman psicoestimulantes durante largos periodos tienden a tomar anfetaminas posteriormente ya que se trata de un mismo principio activo.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/salud/20150216/54426198482/jose-r-ubieto-diagnosticos-tdah-padres.html#ixzz3RtySIXxp
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9 de Febrero de 2015

Marie Hélèlene Brousse en el ciclo de conferencias “Una mirada desde el Psicoanálisis sobre temas de actualidad” en San Sebastián

11:59:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

El pasado día 19 de diciembre de 2014 tuvo lugar la primera conferencia de este curso dentro del Ciclo de conferencias para la extensión del Psicoanálisis , organizado por el Seminario del Campo Freudiano en San Sebastián.

El acto comenzó  con una emotiva presentación realizada por Rosa Ruiz, co-coordinadora del SCF de San Sebastián. Empezó agradeciendo al público su repetida asistencia y el interés mostrado hacia los temas de actualidad propuestos. También agradeció la colaboración que el Ayuntamiento de San Sebastián a través  de Donostia Kultura viene realizando para el desarrollo de esta actividad. Este año y dado que la sala que se nos venía ofreciendo se quedaba pequeña debido a la numerosa asistencia, estrenamos un nuevo espacio. Se trata del salón de actos cedido por “San Telmo-Museoa”. Rosa Ruiz subrayó que contar con una sala en un museo de arte no es por casualidad, sino que este lugar que hemos encontrado para alojar el discurso analítico, nos permite realizar una conexión con otros ámbitos afines al Psicoanálisis como son el arte y la creatividad.



Contábamos para esta ocasión, como ponente con la inestimable presencia de una psicoanalista en Paris, Marie Hélèlene Brousse. Abría el Ciclo de conferencias,  con el título: ¿Qué es lo traumático?,

Comenzó la conferencia diciendo que a pesar de que el trauma  es de importancia histórica para el Psicoanálisis  no es un concepto fundamental, como el inconsciente, la repetición, etc.

Para el Psicoanálisis cada persona es un traumatismo y está en oposición a la definición más general , que define el trauma como acontecimiento extraordinario general a todas las personas que lo sufren. Explicó como colaboró  con un servicio  de atención a las situaciones traumáticas en  la ciudad de París.  Señaló que se  considera traumático la aparición de un acontecimiento imprevisible, algo que sobrepasa los medios de tratamientos racionales y afectivos que tienen las personas. Así se recurre a esos servicios con la idea de que en tales situaciones hablar es una  buena solución. Pues bien, en estos equipos se dieron cuenta que en algunos casos,  hacer hablar directamente a las personas sobre la situación era catastrófico, ya que impedía llevar a cabo una versión personal del acontecimiento y reanimaba la angustia al hablar otra vez sobre lo que había pasado. Entonces tenemos la definición del trauma como acontecimiento imprevisible, imposible de pensar, sin sentido y hay también el sentido que tiene el traumatismo en Psicoanálisis.

Ya en Freud hay dos ejes en relación al trauma. Al principio tenemos la definición del trauma en relación a la histeria: se trataba de la escucha y confesión de las pacientes mujeres de Freud que confesaban en su infancia la seducción sexual por parte de un hombre de la familia, especialmente el padre, aunque no siempre. De modo que Freud empezó a pensar que la histeria tenía un origen traumático, hasta el momento que le empezó a parecer un poco extraño que todas las mujeres histéricas hubieran sido seducidas y abusadas por el padre. De modo que aceptó que había estado buscando algo en la realidad de los hechos, en la historia infantil de sus pacientes , sin tomar en cuenta la dimensión de la realidad psíquica. Es decir, que a partir de estas consideraciones hay la posibilidad de relacionar el trauma con el fantasma. Y pensar el fantasma como una interpretación de lo que no pudo ser nombrado, simbolizado en la vida de un sujeto. Cada vez que se plantea un enigma en relación a fenómenos del cuerpo, la primera interpretación que viene para salir de lo oscuro, de lo impensable,  es una interpretación en términos de fantasma. Es decir,  “el otro me…”  ”Se puede poner cualquier verbo: “el otro me pegó, el otro me humilló” Se trataría de atribuir en un escenario lo que no tiene autor, a un autor, para dar cuenta del efecto de goce en el cuerpo y no de placer. El afecto corporal que surgió en un momento dado, como un cortocircuito, demasiadas sensaciones, y entonces es el fantasma el que organiza un poco las cosas. Marie-Hélène comentó que se han hecho muy populares  términos  como “abuso” “perverso narcisista”  y son muy usados en Internet.

Hay otra vía que Freud descubre al escuchar a los soldados que habían sufrido heridas psíquicas en la atmósfera de la guerra. Había muchas interpretaciones de su situación, tales como que eran cobardes y no querían volver al frente, pero lo que Freud notó fue la repetición de la situación, del momento traumático. En vez de olvidarse del momento, lo que pasaba era que lo vivían una y otra vez. Así Freud puso en cuestión su teoría del principio del placer,  como lo que organiza la vida psíquica y el  funcionamiento del inconsciente y escribió “Más allá del principio del placer , dando a la pulsión de muerte un lugar fundamental. Entonces el trauma, por segunda vez, se demuestra que tiene una relación con lo que muchos años después Lacan nombrará como el goce y también con la repetición. Estas dos vías, la línea del fantasma y la vía de la pulsión de muerte son las dos coordenadas que permiten escuchar en los tratamientos los eventos dichos por el sujeto traumáticos.

La idea es que no hay vida humana sin trauma, el problema es definir las consecuencias del trauma. Lo que es vivido como traumático implica  tres elementos: El trauma escapa al sentido. A su vez los especialistas del trauma señalaron que  cuando alguien ha vivido un suceso tipo tsunami, actos de terrorismo, etc., algo que se da siempre es que el  sujeto desconfía de los medios de elaboración en los que confiaba antes. Por ejemplo, en la posibilidad de previsión, cálculo estadístico, etc. Todos estos medios simbólicos ya no le valen al sujeto. El sujeto dice: “A mí me pasó” y si no se puede decir un riesgo cero, el sujeto se siente en riesgo de que ocurra. Esta reacción se aclara desde el Psicoanálisis que define el inconsciente en tres dimensiones de organización psíquica: imaginario, simbólico y real. El trauma es lo que jamás hubiera podido imaginar. El trauma no encuentra nominación posible en las posibilidades de tratamiento  imaginario y simbólico que tiene un sujeto. Es lo real, imposible de imaginar, de prever, e imposible de vivir.

El trauma escribe una discontinuidad en el discurso en el que nos encontramos definidos. Discurso singular para cada uno, de modo que el mismo acontecimiento puede ser traumático para un sujeto y no para otro, por ejemplo, en la misma familia. En el Psicoanálisis no hay trauma genérico, y  no hay un proceso idéntico para salir del pos-trauma. Cada vez hay que tomarse el tiempo para pedir a las personas, qué era lo que le resultaba insoportable en la situación.

El tercer elemento en la teoría del traumatismo analítico es que el trauma ocurre en la infancia. Y siempre implica un evento a posteriori. Tiene que despertar una marca anterior,  que no fue notada ni por el sujeto ni por su entorno. Implica un traumatismo inconsciente. Siempre hay trauma uno inconsciente,  y que si no es accionado por otro evento posterior puede no tener ninguna importancia...

Marie-Hélène Brousse, citó un párrafo del Seminario 11 en el que el mismo Lacan nos comenta en su experiencia de padre, una escena cotidiana en la que el niño llama al Otro parental y la consecuencia sintomática ante la no respuesta y partida del padre.

Para finalizar, y rápidamente antes de iniciarse un tiempo de preguntas y comentarios, señaló que en el trauma lo importante tiene que ver con el momento de la separación del sujeto y del objeto.

Las conferencias divulgativas orientadas por el Psicoanálisis lacaniano en San Sebastián se han hecho un lugar en la ciudad!

Reseña realizada por Maribel Aranjuelo

(Socia de la Sede de San Sebastián de la ELP)


2 de Febrero de 2015

ENTREVISTA A JUAN CARLOS PÉREZ JIMÉNEZ Realizada por Pablo Chacón y publicada en Telam cultura

20:01:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

“La caracterización más valiosa del movimiento queer es la dimensión política que da a la sexualidad”

En De lo trans. Identidades de género y psicoanálisis, el psicoanalista y sociólogo español Juan Carlos Pérez Jiménez retoma una discusión sobre el estatuto de la sexualidad -la sexualidad en su vertiente trans- algo dejada de lado por su práctica o bien colonizada por formatos anacrónicos, devolviéndolo así no sólo su singularidad sino su potencia política.

El libro, publicado por la editorial Grama en su colección Afueras de la ciudad (que dirige el también psicoanalista y agregado cultural de la embajada argentina en España, Jorge Alemán), suma una particularidad: está muy bien escrito.

Pérez Jiménez nació en 1964 en Málaga. Es doctor en Ciencias de la Información y Master of Arts por la Wesleyan University.


Esta es la conversación que tuvo con Télam desde su país.

T : ¿Qué puede decirse -en la perspectiva de las posiciones sexuadas -o la sexuación- sobre la cuestión trans?
J : Un punto revolucionario de la propuesta que hace el psicoanálisis lacaniano sobre la sexuación es que las posiciones subjetivas de hombre y mujer no están determinadas por la anatomía. Lacan afirma que el ser sexuado se autoriza por sí mismo, que un sujeto anatómicamente hombre puede ocupar la posición femenina y viceversa. Estas ideas abren la puerta a la concepción de los sujetos trans como auténticos hombres y mujeres cuya posición sexuada no coincide con su cuerpo. Solo que ese posicionamiento tiene consecuencias, en particular las que afectan a la manera que esa rebelión anatómica es aceptada o rechazada por el Otro. Además, en el universo trans, no todos los sujetos se adscriben a una nominación binaria, sino que se reivindica la ambigüedad y las posiciones intermedias, lo cual requiere una reflexión teórica aún más compleja y demanda un debate social que aún no ha adquirido suficiente madurez. Por otra parte, cuando el sujeto trans decide intervenir en el cuerpo, hay que preguntarse hasta qué punto se trata de una convicción del sujeto y en qué medida se debe a la exigencia de que todos ocupemos un polo u otro, sin concebir la posibilidad de orbitar en torno a uno u otro de una manera no absoluta. He conocido a sujetos trans que no se habían planteado la necesidad de la cirugía hasta que el encuentro amoroso les ha señalado la dificultad para articular una pareja por fuera de la concepción binaria.

T : Durante años, la referencia fue el libro de Catherine Millot, donde habla del transexual como psicótico. ¿Que quedó de esa idea en el ultimísimo Lacan?
J : En torno a esa idea creo que se ha producido un prejuicio similar al que tuvo lugar tiempo atrás cuando se asociaba homosexualidad y perversión, algo que ahora, afortunadamente, se considera desfasado y reaccionario. El a priori diagnóstico generalizado que designa a todo transexual como psicótico está siendo sustituido por la referencia principal que orienta la enseñanza de Lacan, y que no es otra que el caso por caso, el uno por uno. Cada vez son más las voces que dentro del psicoanálisis consideran la transexualidad como transclínica, es decir que puede remitir a cualquiera de las tres estructuras: neurosis, psicosis o perversión. La enseñanza de Lacan no aporta una teoría muy elaborada al respecto, aunque aparecen algunos apuntes a la cara psicótica de la transexualidad que seguidores como Millot interpretaron de forma categórica y universalizada. Sí se puede decir que la psicosis tiene una cara transexual y, como se sabe, son frecuentes los casos de feminización entre psicóticos, lo que Lacan llamó el empuje a la mujer, pero de ahí a afirmar que todos los sujetos trans son psicóticos hay un abismo. Pero por ejemplo, no hay referencias en la obra de Lacan a los casos de transexualidad masculina -la transición de mujer a hombre-, en los que la prevalencia de la psicosis parece ser aún menor, y que requieren una teorización propia. Curiosamente, en estos casos, se señala una mayor facilidad para su integración y una mejor adaptación social. Eso nos lleva a preguntarnos de nuevo por el papel que tiene la respuesta del Otro social en las consecuencias que la propia sexuación tiene para los sujetos trans.

T : Entiendo que el género, pensado como un sistema de identificaciones, es muy distinto desde una teoría de la pulsión. ¿Podría ampliar este punto?
J : La manera de pensar el género en términos de identidad remite a lo que Lacan llamaría el registro imaginario, el nivel de los semblantes y las apariencias, a una especie de puesta en escena, de performance que hace el sujeto en relación a su sexualidad y cómo esta es recibida desde fuera. Esto da lugar a múltiples identidades sexuales, desde las más generalistas como hetero, gay, lesbiana, bisexual y trans, hasta llegar a una micronización de etiquetas que no dejan de aumentar: lumbersexual, metrosexual, oso, leather,drag queen, drag king, vampbutchfemme, sin-sexo, virgen, intersexual,queer… La relación no tiene fin y cada día aparecerán más. Esta identidad performativa nos habla de una construcción de la sexualidad como una especie de work in progress, como un ejercicio ontológico que se verifica en cada acto y que es, por tanto, susceptible de evolucionar y migrar de un semblante al siguiente. Pero muchas de esas identidades tienen más que ver con el fetiche, con el objeto parcial que excita al sujeto. Desde el ultimísimo Lacan, en cambio, se entiende al ser hablante como atravesado por un goce propio, que no elige conscientemente, pero que es fruto de una invención exclusiva y diferente en cada uno de nosotros. Ese goce es inamovible y nos deja sin margen de actuación sobre él, es fruto de una decisión insondable del sujeto, no se trata de una etiqueta de la cual sea posible despojarse cambiando el semblante. Nuestro goce, la pulsión que nos mueve, es algo que no podemos explicar a qué responde, pero que revela lo más propio de cada uno. Un punto de coincidencia entre la práctica lacaniana y el concepto de identidad de la teoría queer es que ambas se enmarcan en una perspectiva construccionistade lo sexual, frente a la anquilosada perspectiva esencialista de corte naturalista y normalizador, que afirmaría que hay una sexualidad normal y natural. Pero, como ya sabemos, en la sexualidad humana nada es natural, todo es artificio y cultura.

T : Pareciera que el mundo queer (por la negativa) pusiera en evidencia la indeterminación del sujeto o aquello de que no hay relación sexual. ¿Esto es así?
J : Creo que las posibilidades de entendimiento entre las concepciones queer y las del psicoanálisis lacaniano son mayores de lo que algunos han querido ver. En ese aspecto en concreto, desde el psicoanálisis se apunta a la imposibilidad del encuentro pleno entre los sujetos, porque no somos complementarios. Todos vivimos en falta, y como mucho, podemos aspirar a una suplencia de esa falta, pero no a llenar el vacío estructural que nos conforma y que, por otro lado, es el motor mismo del deseo. Sin esa carencia intrínseca, no nos veríamos impulsados y elevados por el deseo, claro que tampoco torturados por su deflación o por la frustración de no alcanzar nunca su plena satisfacción. La forma de entender la identidad sexual que tiene la teoría queer como algo en construcción permanente también imposibilita el acercamiento definitivo y estable entre sujetos. Si cada acto nos constituye, siempre estaremos necesitados de inventar nuevas formas de estar juntos, como proponía Foucault. Es esa precisamente, en mi opinión, la característica más valiosa del movimiento queer: la dimensión política que da a la sexualidad, esa voluntad emancipatoria que está recogiendo a su vez la izquierda lacaniana. En ese sentido, los avances que se han conseguido en la concepción social y política de la homosexualidad se deben ir ampliando a la transexualidad. Y ya vemos que, al menos, es una cuestión que va ganando visibilidad. Hace pocos días se otorgó el Globo de Oro a la mejor serie de televisión del año a Transparent, creada por Jil Soloway, una de las guionista de A dos metros bajo tierra, basándose en su propia historia familiar. Relata la situación que vive una familia cuando el padre, un profesor jubilado de 68 años, comunica a sus tres hijos que siempre se ha sentido mujer. Esta serie hubiera sido inconcebible hace tan solo una década.

T : ¿Por qué cree usted que ha pasado tanto tiempo para que el psicoanálisis se ocupe de esta cuestión, si consideramos la androginia del siglo XIX y aquel caso que estudió Michel Foucault?
J : La cuestión trans siempre ha existido. La historia ofrece ejemplos remotos de hombres anatómicos que han vivido como mujeres y de mujeres que han vestido y se han comportado como hombres a lo largo de toda su vida, desde el emperador Heliogábalo, que afirmaba sentirse mujer, a Juana de Arco o Catalina de Erauso, la monja alferez sobre la que escribió Thomas de Quincey. Pero las nominaciones eran otras. El concepto de homosexualidad no se forja bien entrado el siglo XIX y el de transexualidad, como categoría clínica, no aparece hasta el siglo XX. Pero en todas las sociedades han existido estas figuras: las hijra de la India; las muxes de los zapotecas, que no se adscriben a un género definido; en Ecuador, se habla de mujeres machas y de hombres hembros; encontramos a las fa’afafine de Samoa o a las populares kathoey de Tailandia y Laos… Ya lo empezó a visibilizar Foucault, como dices, que recupera las memorias de Herculine Barbin en las que se evidencia la violencia institucional que se ejerció en este caso de intersexualidad en la Francia del XIX. Pero el transexual moderno no se hace posible hasta mediados del siglo XX, cuando llega de la mano de la medicina, en concreto, a través de los avances de la endocrinología y de las técnicas quirúrgicas -eso no quiere decir que todos los sujetos trans se pongan necesariamente en manos de la medicina-. Pero sí, aunque no se trata de algo nuevo, es cierto que la cuestión trans aparece ahora como un síntoma de nuestra cultura. Y el psicoanálisis está recogiendo esta necesidad de aggiornar su práctica, poniéndose al servicio de los síntomas del sujeto moderno. Además este aggiornamiento no afecta únicamente a la forma de atender a estos sujetos sino a concepciones de la feminidad y la masculinidad que nos incumben a todos.

T : Finalmente, ¿es cierto que los trans, anclados en cierta seguridad, no demandan o demandan menos tratamiento analítico?
J : Creo que la relación de muchas personas trans con las disciplinas psi es complicada. El hecho de que en muchos países se requiera una serie de protocolos y exámenes por parte de profesionales como psicólogos o psiquiatras, que deben validar o no la pertenencia oficial al sexo sentido, condiciona enormemente la percepción que pueden tener de ellos, incluidos los psicoanalistas. Estas pruebas se desvirtúan y los sujetos en cuestión sólo los ven como un obstáculo que hay que superar admitiendo encajar en las repuestas adecuadas a sus preguntas, sea cierto o no. Puede que esaseguridad magnificada sea una forma de reafirmación frente a la sospecha y la denegación de los entornos, que algunos confunden con la certeza del psicótico y que en algunos casos puede responder a eso. Por eso, gran parte del activismo trans se centra en la lucha contra la despatologización asociada con la transexualidad que les presenta como enfermos mentales, algo con lo que no se identifican. El rechazo de esta consideración también puede estar influyendo en esa percepción de una menor demanda de análisis. Pero el psicoanálisis se puede desmarcar de esos ejercicios de autoridad biopolítica para ofrecerse al sujeto como una posibilidad de pensar sobre su posición y de hacer un acompañamiento en un proceso en el que las dificultades subjetivas y sociales no son pocas.

http://www.telam.com.ar/notas/201501/92269-la-caracterizacion-mas-valiosa-del-movimiento-queer-es-la-dimension-politica-que-da-a-la-sexualidad.html

28 de Enero de 2015

Resonancias, por Beatriz García Martínez

15:01:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

“Lo que hacían los dibujantes de Charlie Hebdo es inaceptable. La libertad de expresión tiene límites, no se puede ofender…”

Palabras escuchadas en boca de personas a las que quiero me sumieron en la perplejidad. Entonces, ¿no se puede responder a las religiones en tanto instituciones de poder que se pretenden dueñas de la verdad? ¿Socrates debió callarse?,  ¿y también Galileo y Darwin? ¿Dónde pondremos el límite a lo que se puede o no decir? ¿la culpa es de las víctimas por ir demasiado lejos?

Momento de comprender: hay una resonancia. Se trata de las palabras tantas veces oídas a propósito del inicio de la guerra civil española: fueron imprudentes, quisieron ir demasiado deprisa, no tuvieron en cuenta que ciertas cosas no se pueden tocar de cualquier modo. El anticlericalismo brutal de los republicanos es culpable. Quemaban conventos, mataban curas. Pasó lo que tenía que pasar. Culpa, silencio, miedo: represión. Mejor callar, no remover las aguas.

En España no hubo una revolución como la francesa. Ni siquiera una ley de separación de la Iglesia y el estado. En España el estado continua financiando a la iglesia católica. El miedo o la negativa a tocar eso continúa hasta hoy. Ningún partido en el poder se ha atrevido a revocar los privilegios de la iglesia católica, que son muchos. La iglesia española aspira a que sean más, a intervenir en política. Por los pelos nos hemos librado de una nueva ley del aborto aberrante.

En los años 7 (1), Lacan habló del retorno de lo religioso como respuesta frente al vaciamiento de sentido que introduce la ciencia: “por poco que la ciencia ponga de su parte, lo real se extenderá y la religión tendrá entonces muchos más motivos aún para apaciguar los corazones. La ciencia, que es lo nuevo, introducirá montones de cosas perturbadoras en la vida de cada uno. Sin embargo, la religión, sobre todo la verdadera, tiene recursos que ni siquiera podemos sospechar. Por ahora basta ver cómo bulle. Es algo absolutamente fabuloso.

Se tomaron su tiempo, pero de pronto comprendieron cuáles eran sus posibilidades frente a la ciencia. Será necesario que introduzcan un sentido a todas las perturbaciones que introduzca la ciencia. Y sobre el sentido conocen bastante, ya que son capaces de dar sentido a cualquier cosa: un sentido a la vida humana, por ejemplo (…) La religión les encontrará sentidos truculentos.”

Vemos en nuestros tiempos de capitalismo y tecnociencia retornar la religión y con ella la posibilidad de la blasfemia (2), un término que había caído en desuso en el mundo desacralizado en el que creíamos vivir. En Francia las manifestaciones multitudinarias de católicos contra el matrimonio gay lo muestran. Los atentados contra Charlie Hebdo también. El intento de educar en los principios de la laicidad parece fracasar. Para algunos, más vale claudicar, ser prudentes, no tocar lo sagrado.

En España, en lo que concierne a lo legal, no existe el delito de blasfemia (sí el de injurias, que se refiere, no a ideas, sino a personas o grupos). Pero sabemos que, mas allá de las leyes, existe un acuerdo tácito, llamado “el consenso” por quienes hicieron la transición, de no cuestionar ciertas cosas, de no atravesar ciertos límites que podrían traer retornos de lo peor. Consenso podría ser el significante de un cierto síntoma español. Es un fantasma de miedo de unos e impunidad de otros que aún atraviesa la sociedad española. Sus efectos son palpables. Hay muchas cosas sagradas, una de ellas el lugar de la iglesia católica.

Los lamentables hecho ocurridos en Paris quizá puedan servir para estimular un debate sobre la importancia de luchar por la libertad de tocar lo que desde siempre ha sido intocable. Una libertad que en nuestro país ha sido escarnecida durante siglos y que nunca, en ningún sitio está lo bastante asegurada porque, como dice Marie-Hélène Brousse (3) en su artículo sobre los atentados de Paris, el parlêtre es adicto al sentido y el ateísmo, en su sentido más amplio, será siempre una posición amenazada (3).

El psicoanálisis estuvo fuera de posibilidad en la sociedad española durante el periodo franquista en el que el catolicismo era prescriptivo. Dictadura y psicoanálisis no concuerdan. Aún hoy, la opinión ilustrada es hostil, está más bien comprometida con la nueva religión, la ciencia.

Aunque la ciencia moderna se funda sobre la crítica de las certezas premodernas, no llegó a abandonar la idea de una armonía entre el pensamiento y el mundo, solo reemplazó la idea medieval de la armonía preestablecida entre teología y política por el discurso científico, pretendidamente objetivo.

La teoría lacaniana promueve un retorno al momento fundante de la modernidad: reconocer lo irreductible de aquello que no anda y su carácter constitutivo. El psicoanálisis se ocupa de lo que no anda, de lo que no puede ser gobernado ni educado, y propone hacer algo diferente con eso.

Para sobrevivir el psicoanálisis necesita la libertad de decir. No solo en las consultas, también en la sociedad. Una cosa es el respeto a todas las creencias y otra desorientarse pensando que todo vale lo mismo.  La libertad de reirse de las ideas es irrenunciable si no queremos retornar a la religión y la represión del pensamiento. No se trata de creer en la verdad de forma sadiana sino de defender una ética de lo real que pueda reconocer, por ejemplo, que siempre habrá retornos de violencia por más que respetemos todas las creencias.  Y ninguna precaución nos protegerá de eso. Siempre habrá quien responda con la violencia. No por eso hemos de dejar de intentar construir un lazo social donde cada uno pueda expresarse, no solo quienes se creen en posesión de la verdad . En España lo tenemos pendiente.

Una oportuna anécdota me fue referida hace poco:  En los momentos previos a la Segunda Guerra Mundial Hitler pone sus ojos en los Sudetes, en Checoslovaquia, pero el resto de los países, liderados por el Reino Unido, quieren evitar una guerra a toda costa. Chamberlain, primer ministro, es partidario de una política de apaciguamiento. En un intento por evitar lo peor, viaja a Múnich y consigue arrancar de Hitler un acuerdo de renunciar a cualquier otra pretensión territorial en Europa a cambio de que el gobierno de Praga reconozca un régimen de autonomía para la región de los Sudetes. Chamberlain regresa a Londres exhibiendo el acuerdo y declarando que era el acuerdo de paz para una era. Fue entonces cuando Churchill reprochó a Chamberlain: os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra…elegisteis el deshonor y tendréis la guerra.

Se trata de nuevo del falso dilema entre libertad y seguridad. Sabemos que no hay seguridad posible por mucho que renunciemos a nuestra libertad. Siempre hay un resto que retorna.

Sabemos que existe la responsabilidad de un sujeto en lo que le ocurre, su posición subjetiva, pero en cuanto a posición política, la del psicoanálisis es inequívoca: la libertad de hablar de todo no es negociable. Limitar el derecho a reírse de cualquier ideal es retroceder ante el retorno de la religión que, como decía Lacan, triunfará seguro porque es una máquina prodigiosa de producir sentido. “El psicoanálisis- dice Lacan (1)- no triunfará sobre la religión, justamente, porque la religión es inagotable. El psicoanálisis no triunfará,  sobrevivirá, o no”.

NOTAS

(1)           El triunfo de la religión. Jacques Lacan. 1976. Ed Paidos.

(2)           El retorno de la blasfemia. Jacques Alain Miller. Lacan Quotidien Nº1.

Una minoría oprimida. Marie-Hélène Brousse. Lacan Quotidien Nº9.

26 de Enero de 2015

Wolinski ¡santo súbito! por Jacques-Alain Miller (París)

12:06:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

 

Desde París, martes de enero 2015, 23 hs.


The Massacre at Paris! Título de Christopher Marlowe. El inglés le debe la palabra al francés. ¡Cocorico! Se lo refiere a partir de 1580. La Saint Barthelemy es de 1572. Es el sujeto de la obra. Chereau la puso en escena hace tiempo, viajé a Lyon, fue fantástico, aun puedo ver los altos decorados híbridos, que mezclaban el Renacimiento con la Revolución industrial, de Richard Peduzzi (un amigo).
La reciente masacre en París hace cacarear al mundo entero. En época de Lacan, "el discurso universal", como lo llamaba él, se consideraba una abstracción o un postulado, o una suerte de idea reguladora. Y bien, de virtual que era se ha vuelto bajo nuestros ojos actual, o incluso actualidades. ¿Y allí, qué dice? Estamos muy lejos de ese "reino de los sutiles" concebido por Kant, donde confluían todas las buenas voluntades. Esta famosa "voz de la razón”, que según Freud terminaría siempre por hacerse escuchar –es el acto de fe de las Luces– nos cuesta percibir su murmullo en el estruendo del ambiente. Quisiera que el filósofo encuentre en la lectura del diario su plegaria matinal, pero el clínico, debe constatar que Clio es un personaje en busca de autor, y que sufre de la enfermedad de las personalidades múltiples.
No encuentro a nadie que esté de acuerdo consigo mismo
El presente asunto está muy embrollado. Terrorismo, islam, islamismo, islamofobia, muerte a los judíos, libertad de expresión, libertad de pensamiento, derecho a la blasfemia, respeto por la religión, choque de civilizaciones, suicidio francés, voluntad divina, voluntad de poder, valores republicanos, derechos del hombre o de la Oumma. Las opiniones tironean cada una para su lado. Incluso no encuentro a nadie que esté completamente de acuerdo consigo misma. ¡Qué mezcolanza! ¡Qué cacofonía! Y también ¡qué qui...bo! Creeríamos estar en un momento de "pelea en el salón" de un western a la antigua.
Se esperaban motines en tierra del islam. Algunos muertos aquí y allá. Están resignados. Nadie cuenta más. Pero sorpresa, Su Santidad el papa, sin embargo en ayunas, que amenaza de sopetón, con su falso aire de Fenandel, con "darle un castañazo" al tipo, como dicen en Courteline, si el desdichado, que ni lo piensa, le falta el respeto a su madre. Es para reírse, por supuesto, para hacerse comprender. Es latín, eso, el llamado a la madre para significar intocable. También lo encontramos en Albert Camus.
Y para coronar todo, la transfiguración de Charlie, "diario irresponsable", en símbolo del Espíritu del mundo (Weltgeist de Hegel), ver del Espíritu santo. Cuando los judíos dejados a su suerte, adoraron el Vellocino de oro, ya no era algo muy brillante para un pueblo elegido. Vean ahora a la mitad de la humanidad devota de los misterios de Eleusis, celebrando una suerte de falo completamente loco. ¿Hola? No pero… ¿hola qué? ¿Es una ópera satírica? ¿un episodio de Pantagruel? ¿de Signé Furax? ¿de los Monty Python? o ¿simplemente un jugada que nos hace el príncipe de las Tinieblas? ¿Quien arregla, quien escenifica todo esto? ¿Sade? ¿Satan? ¿Sollers? Si es la Providencia, entonces ¡Dios es Charlie!
¿Renacerán en el "campo de las estrellas" ?
Señalé hace algunos días que la cubierta verde de Mahoma llorando hacía presagiar la derrota de la línea pulsional, y el esbozo de un giro sublimatorio. Hoy estamos en eso. Eso sublima a todo vapor en torno de los ataúdes, idealiza, estetitiza a muerte. Vean la tapa de Elle. La paloma de la paz sostiene en su pico en lugar de la rama de olivo, un lápiz… El pájaro blanco sin mirada, con el párpado cerrado volando… se eleva sobre un fondo azul claro, inmaculado.
Se peticiona la entrada de los difuntos en el Panteón. Por espíritu demagógico. Arrabal reclama para ellos el premio Nobel. Se espera ahora las manifestaciones en la plaza Saint-Pierre a grito de "Wolinski santo súbito! Se dice que un asteroide mañana será bautizado con el nombre de Charlie, quien abatido en la Tierra, renacerá de este modo "en el campo de las estrellas" (Victor Hugo) –y tal vez incluso las stars, si Hollywood no cede a los djihadistas.
Nada ilustra mejor el giro sublimatorio de Charlie que el relato que pudimos leer hace tres días en Le Journal du dimanche. La viuda de Wolinski, la bella Marysa, entró en su oficina. "La habitación tenía una aureola de dulce penumbra". Ella vio "pegado en la pared" ese dibujo. Hizo de él "el último dibujo de Wolinki".
Continuará
Publicado en Lepoint.fr el 22 de enero de 2015.
Traducción Silvia Baudini

 

 

22 de Enero de 2015

Los valores de la República por Jacques-Alain Miller (París) // Todos somos Charlie... Y mucho más por Gustavo Dessal (Madrid)

20:32:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Los valores de la República


Por Jacques-Alain Miller

Desde  París,  lunes 19 de enero 2015, 8 hs.


¿Y qué hace la Compañía? No omitir jamás hacerse la pregunta. No para orientarse, pues habitualmente sus miembros los encontramos en los cuatro puntos cardinales. Sino para que sirva de ejemplo.

Vean, de un lado el papa Francisco esta cerca de nuestros hermanos musulmanes. Comparte su indignación, la ira de ellos, y su ira, la violencia no le da miedo, “es normal”, dice. Ciertamente, boxear no es matar. Vayamos a Francia. La Compañía allí está cerca de los infieles y de los anticlericales furiosos. Su revista Estudios –voy a renovar mi suscripción– publica en su sitio las primeras planas de Charlie burlándose del papa y de los cristianos. “Hay una forma de irrisión que puede ser fecunda” señala el padre Euvé, redactor en jefe.

Las caricaturas fueron retiradas arriesgando el todo por el todo luego que el papa habló. ¿Cómo podría haber sido de otro modo? La Iglesia tiene como doctrina oficial el ecumenismo. Apuesta a la solidaridad inteconfesional de los creyentes. El papa que metía la pata, quiero decir el docto Benedicto XVI, hizo ver en su época lo que costaba citar, sin malas intenciones, palabras poco cordiales sobre Mahoma mencionado como un emperador bizantino del siglo XIV: por así decirlo.

“Le hizo estallar la raza a ese dolobu” (1). El que se quema con leche ve una vaca y llora. A partir de allí,  dejaron la cháchara del papado con el Profeta! Y además sería mucho pedir a un papa que bendiga la blasfemia a la francesa. ¿Pero también, quién no sabe que están vacunados contra el Vaticano? Mientras que el último Mahoma de Charlie, su Mahoma compasivo, su “Mahoma con nosotros”! es recibido en el mundo musulmán como se ve que lo es, no se tiene el recuerdo de que la larga serie de primeras planas anticlericales del hebdo hayan provocado cualquier reacción del pueblo cristiano. Cool, zen, indiferente, no estaba al corriente, se burla de los que se burlan. Ciertamente no podemos excluir que en el futuro, despiertos de su sueño, dogmático por los poderosos clamores mahometanos, los integristas de Civitas den pruebas de emulación. Queda que por el momento, vemos a pocos católicos incluso iluminados hacer con la misma fuerza que los hermanos Kouachi. ¿Pero quién sabe?

Admiro a la Compañia de Jesús el tirar de los dos extremos de la cadena. Pueden tratar a los tres asesinos como “super imbéciles” o “enfermos mentales” (pero, ¿es políticamente correcto?), no podemos descalificar con tanta desenvoltura mil setecientos millones de musulmanes que expresan de diversa manera el profundo malestar que les causan las bromas de colegiales de ese diablillo de Charlie.

No encuentran un número suficiente de imanes 'con capacidad' para reeducar a la juventud musulmana de Francia, para inculcarle 'los valores de la República', ¿se tomará ahora a cargo la reeducación  de la Oumma (2) en su conjunto?, sería una impertinencia.

Sin embargo,  la tarea no les daría miedo a nuestros “Grandes cabezas blandas”  del siglo XIX, que no se la pasaban lloriqueando, lejos de ello, no disgustaban a Lautreamont. Guizot, Edgar Quinet, Hugo, prodigaban fórmulas como: “Francia guía a la humanidad”, Francia “madre de los pueblos”, “iniciadora del género humano”, “educadora de naciones”, “institutriz del mundo”. Los san simonianos tomaban a los franceses como “pueblo verdaderamente sacerdote, y digno de iniciar a todos los pueblos en la comunión universal”.

La Francia de Michelet era “portadora de la causa del progreso”, “la nave piloto de la humanidad”. Los escolares aprendían en el manual de Lavisse que “nuestra patria es la más humana de las patrias”. Para Gambetta, Francia era la “nodriza de las ideas generales del mundo”.

Francia, decía Jules Ferry, debe ejercer “sobre los destinos de Europa toda la influencia que le pertenece. Debe difundir esta influencia a todo el mundo”. Finalmente Peguy, al final del siglo, unía la fe con la democracia, y exaltaba un universalismo bifásico: "Francia tiene dos vocaciones en el mundo, su vocación de cristiandad y su vocación de libertad. Francia no es solo la hija mayor de la Iglesia, es innegablemente una suerte de patrona y testigo (y a menudo mártir) de la libertad en el mundo”.


Tomo prestado este florilegio de M. Michel Lacroix (Elogio del patriotismo, Pequeña filosofía del sentimiento nacional, Robert Laffont, 2011). Sin duda ese “mesianismo francés” como lo llama con mucha justeza hoy tiene un acento delirante. También tiene una faz negra: fue la tierra fértil del colonialismo. Colonialismo interior también: te asimilas o te mueres. Eso no impide que se haya visto con motivo de la marcha del 11 de enero que ese discurso teñido de megalomanía tuviera todavía bellos restos en el universo. Por una parte explica la pandemia emocional. Por otra parte puede sostenerse que tan enfé (3) como sea, es solidario del genio francés.

Francia surgida de la Revolución no hizo aquí más que tomar el relevo de nuestros Reyes, según la lógica puesta en evidencia por Tocqueville en materia de política y de administración. “La excepción francesa” no es solo un dispositivo de excepción fiscal que favorece a las obras del espíritu.

Designa el lugar distinguido que Francia adquirió en la cristiandad, y en la modernidad como “hija mayor de la Iglesia” (a pesar de sus amistades con Soliman bajo Francisco Iro y con los protestantes alemanes bajo Enrique IV, por miedo de hacer caer a la Casa de Austria) y como “país de los Derechos del Hombre” (a pesar de los crueles incumplimientos demasiado conocidos)

"Dei gesta per Francos" se conjuga, por asi decirlo, con "Libertatis gesta", en el más puro espíritu de Peguy.

Habría allí con qué volver a dar brillo a esos “valores de la República” invocados estos días como un mantra, mientras que a menudo basta con mirar quien martilla con plegarias para saber que estamos en la impostura

¿De qué “República” se trata? Ciertamente no de la Quinta. No, como los revolucionarios del 89 –Marx lo recuerdo en el comienzo de su 18 Brumario– se identificaban a los Romanos de la Antigüedad, nuestras elites se dan aires de grandeza, en estos tiempos de crisis, Tercera República.

No resisto el placer de seguir una vez mas el texto elocuente de Michel Lacroix. La Tercera República, dice, fue especialmente en su primer período, 1870-1914 "la edad de oro del patriotismo”. "En primer lugar, el Estado republicano consideraba  mantener el sentimiento patriótico como su tarea prioritaria. Tenía una política activa de inculcar los valores nacionales. Nuestros gobernantes estaban convencidos que Prusia debía su victoria sobre Francia en 1870 a sus maestros de escuela. (…) La República francesa nacida luego de la derrota quiso seguir el ejemplo que le daba el enemigo. Para los franceses como antaño para los Prusianos, la recuperación pasaría por lo tanto por la escuela, y las virtudes patrióticas formarían la espina dorsal de la enseñanza.

(…) Con excepción de algunas voces discordantes (los anarquistas y los marxistas, para quienes “los proletarios no tiene patria”), los hombres de la cultura compartían el credo patriótico. (...) Otro factor determinante : el “pacto social” que obtuvo la aprobación de la mayoría de los ciudadanos. Ciertamente, Francia de la Tercera República no escapaba a los conflictos de clase. (…) Las injusticias sociales eran evidentes. Pero, globalmente, los ciudadanos se reconocían en la sociedad y en el Estado que lo encarnaba. (…) La escuela permitía el ascenso social”.


Este es en suma lo que pinta el paraíso perdido de Francia de 2015. Solo esta adelantada en un punto: en nuestros días Ravachol no tiene heredero y los marxistas, persuadidos que los proletarios son apátridas ya no son legión. ¿No sería mas bien la Banca y no la Clase la que no tiene patria?

Hago la pregunta. Por lo demás, retorno de pleno a la Tercera! Se encontró la panacea. El speech de Manuel Valls que le valió la ovación unánime de la Asamblea nacional de pie, era la Tercera vintage.

Ese Catalán, hijo de un artista, tuvo el olfato de elegir a Clemanceau como figura tutelar e ideal del yo. Pero ya antes de su discurso, todos los diputados cantaron la Marsellesa al unísono. Se señaló que era un hecho inédito desde el 11 de noviembre de 1918. Hasta qué punto perdieron la chaveta.

Sí, las grandes figuras de la Tercera República tratan de reencarnarse entre nosotros. Pero tal como los seis personajes de Pirandello en la admirable puesta en escena de Demarcy-Mota en el Teatro de la Ville, con la traducción adaptación de François Regnault, difícilmente encuentran actores “con capacidad” de sostener su papel. A decir verdad, hay uno solo entre nuestros hombres públicos que  nos llega directamente de la Tercera República.

Los otros hacen semblante. ¿Quién es? ¿Se dan por vencidos? Ese viajero del Tiempo es Plenel, mi amigo Edwy..

Lo observo luchar, tembloroso, habla fuerte, recrimina, vitupera, en el nombre de una República poderosamente idealizada, de la que no se dirá que nunca existió. Ella existió, sí, pero en el imaginario de nuestros ancestros, en el punto en que siglo XIX y XX se juntan.

Plenel, ¡nuestro superyó republicano! No prodigo este epíteto en vano. El caso Edwy Plenel ayuda a comprender porqué Freud tiene cuidado en precisar que “el superyó del niño no se forma a imagen de los padres, sino mas bien a imagen del superyó de ellos”.

Definición por recurrencia, que abre a la serie de los siglos: “se vuelve el representante de la tradición, de todos los juicios de valor que subsisten de este modo a través de las generaciones”.

Cuando escuchamos a Plenel tan vehemente en estos días, creeríamos escuchar a un Hibernatus o a un Hombre con la oreja rota, congelada o desecada en tiempos de affaire Dreyfus, y que hubiera retomado los colores de la vida hacia 2006, en la creación de Mediapart, del que soy fiel abonado desde el comienzo. Si pongo el cursor en el affaire Dreyfus, es por muchas razones, y en primer lugar porque Plenel mismo ubica su reciente panfleto, Para los musulmanes (La Decouverte, 2014) bajo el patronazgo de Zola, y precisamente de un artículo del mismo titulado “Para los judíos” publicado un año y medio antes de J´accuse. Pero sobre todo el Affaire fue el crisol de un concepto de "la Izquierda” que se mantuvo durante un siglo, y del que hoy Plenel es el perforante poeta. Conocemos la tesis que defiende Jean-Claude Michéa en sus últimos libros, y le hace frente de manera brillante sobre este punto a Jacques Juillard, sabio historiador de las izquierdas francesas.(puede seguirse la controversia en su obra: La Izquierda y el Pueblo. Flammarion 2014). El asunto marca el momento en que el movimiento obrero, que hasta entonces había mantenido a raya a la izquierda burguesa, confluye con ella par dar nacimiento a los “intelectuales” y a ese mito de la Izquierda que se degrada bajo nuestros ojos hasta volverse obsoleta. Los dos componente de ese puro producto de síntesis política parecen comprometidos en un inexorable proceso de separación. Los obreros votan el Frente Nacional y los burgueses que pasan al (social-) liberalismo que ¿continúa a la  izquierda?

En lo esencial, una pequeña burguesía intelectual, funcionaria y sindical, enamorada de un fatasma que se oculta con sus abrazos. Si no tuviéramos a Planel para cantar la Izquierda de antaño, ¿quien? No veo a nadie, ni siquiera Melenchon que pasó con armas y equipaje al ecosocialismo.

Cuestión “valores de la República” no veo por el momento mas que un solo rival a Plenel. Educada en un serrallo donde la República era mas bien “la mendiga”, Marine Le Pen, a despecho de su transformismo, de sus dotes de camaleón, está poco segura todavía de sus palabras. ¿Nicolás Sarkozy? ¡Cómo balbucea sin el texto de Henri Guaino! ¡Qué perdido que parece! un personaje en busca de autor, como en Pirandello. Alain Juppé, François Fillon, etc.? Pagan el precio de su buena educación: ninguno sabe escalar la montaña de estiércol para lanzar con convicción los cocoricos de rigor.

Por caridad, no hablaremos de los primeros comulgantes, François Bayrou, François Hollande.

No, no veo más que a Valls que sepa sostener el tono Clemenceau frente a Plenel triunfando como Zola redivivo

El primer poli de Francia contra el número 1 de los intelectuales de izquierda, impiadosos los dos (y también mi querida Christine Angot) con Houellebecq o Zemmour.

Pero divergen sobre Dieudonné. Es que uno la da prioridad al gran miedo de los judíos sobre el malestar de los musulmanes, mientras que para el otro, la islamofobia sustituye largamente al antisemitismo.

Continuará

Algunas referencias

Las palabras del papa: la información más precisa fue dada por i.media que se presenta como “agencia de prensa en lengua francesa especializada en el Vaticano”.

“No se puede insultar la fe de los demas, asegura el papa Francisco al mismo tiempo que elogia los beneficios de la libertad de expresiòn. - I.Media

 

Las palabras del padre Euvé:

http://www.lepoint.fr/societe/ charlie-hebdo-l-audace-des- jesuites-de-la-revue-etudes- 12-01-2015-1895848_23.php

El reintegro de las caricaturas: bello texto de la redacción de Estudio en su sitio, con el título.

« Retentissement ». Lo doy en extenso al final. Se leerá también con interés el artículo notable de Laurent Wolf « Sade, un intégriste de la lucidité ».

Los imanes: puede leerse en Le Monde del sábado el artículo de Ariane Chemin y Anna Villechenon vemos que los futuros imanes formados en la Gran mezquita de Paris no están exactamente destinados a ser como lo fueron antaño los instructores, los “húsares negros de la República” La expresión viene de Peguy.

Nuestros .jóvenes maestros eran bellos como húsares negros. Esbeltos, severos, ajustados. Serios y temblando un poco por su precoz, su súbita omnipotencia.”

http://abonnes.lemonde.fr/ societe/article/2015/01/17/a- la-grande-mosquee-de-paris- les-futurs-imams-vident- leursac_4558443_3224.html? xtmc=la_grande_mosquee&xtcr=1

« Dei gesta per Francos », más o menos « L’action de Dieu passant par les Francs » : con este título fue narrada la primera Cruzada por Guibert de Nogent. Ver ese nombre en el Diccionario de la Edad Media.

PUF, 2002 ; numerosas referencias

La « fija mayor de la Iglesia » : Lacordaire dixit, en un discurso a  Notre-Dame-de-Paris el 14 de febrero de1841 ;comparaba la singularidad francesa a la elección del pueblo judío. Ver la intervención en 2013 del cardenal Barbarin ante la Academia de Ciencias morales y políticas:

http://lyon.catholique.fr/IMG/ pdf/la_france_est_elle_encore_ la_flle_ainee_de_l_eglise_ cardinal_barbarin_15042013_v2. pdfRetentissement

«¿Qué esperábamos de la revista Études ? Ciertamente que se tome el  tiempo para reflexionar ante los trágicos  acontecimientos acaecidos en la sede de Charlie Hebdo. Nosotros decidimos publicar en nuestro sitio una reacción en caliente. Para manifestar nuestro apoyo a nuestros cofrades asesinados, elegimos reproducir algunas “primeras planas” de la revista que se refieren al catolicismo. Era un medio de afirmar que la fe cristiana es mas fuerte que las caricaturas que podemos hacer de ella, incluso si los cristianos se sintieron ofendidos. Sin duda esto hubiera necesitado explicaciones mas extensas. Decir que nosotros somos “Charlie” del que no compartimos la línea editorial desde antes, ni forzosamente el humor, es decir que la libertad de expresión es un elemento fundamental de nuestra sociedad” (Declaración de la conferencia de obispos de Francia el 7 de enero). La repercusión de estos acontecimientos arrojó confusión sobre lo que parecía que iba de suyo. y eso nos entristece.

Para poner fin a las polémicas, hemos decidido retirar el acceso a la pagina que las hizo nacer. Daremos en nuestras columnas un amplio lugar a las preguntas que estos acontecimientos provocan y a los comentarios que suscitan.

El interés por la revista, manifestado en esta ocasión por el eco considerable que recibió nuestra iniciativa nos alienta y nos compromete a proseguir libremente nuestro trabajo de reflexión”

» http://www.revueetudes.com/ archive/article.php?code=16644

Publicado el  19/01/2015 en lepoint.fr

N. de T.:

(1) Miller emplea una expresión del lunfardo francés, que consiste en invertir las sílabas de determinadas palabras en este casoenlecu por enculè

(2) comunidad de musulmanes

(3) es una ciudad Ortodoxa en el Koura distrito del Norte del Líbano, a 65 km de Beirut

Traducción Silvia Baudini

 

 

Todos somos Charlie... Y mucho más

Vía http://www.telam.com.ar/notas/201501/91341-todos-somos-charlie-y-mucho-mas.html

 


Por Gustavo Dessal (Madrid)


El terrorismo argumentado en el Islam es la contracara del poder contemporáneo. Del mismo modo que el poder se ha vuelto invisible, ilocalizable, disperso en la extraterritorialidad del ciberespacio, el terrorismo es su doble. También él es en el fondo invisible, un enemigo que no tiene rostro, a menos que nos creamos que el rostro de Bin Laden, Mohamed Atta, los hermanos Chérif, Said Kouachi y otros monstruos semejantes conforman el retrato fiel de aquello que los infieles llamamos terrorismo islámico.

¿Quién nos gobierna? No hay respuesta precisa a esta pregunta, porque vivimos en un mundo en el que ya no podemos distinguir quién es el amo. El amo es una figura del pasado. Hoy está fraccionado, difuminado, licuado (Bauman dixit) en los algoritmos que diseñan las ondas que vuelan por el espacio y que transportan imágenes, virus, datos, bitcoins. El amo se ha desmaterializado, y su doble, el Nuevo Terror, es la manifestación de su retorno en lo real.

Arturo Pérez Reverte publica una columna titulada Es la guerra santa, idiotas (El Cronista Comercial, 8-1-14). Es una vieja costumbre de este escritor llamar idiotas a todos los que no piensan como él. Tal vez, como enseña Lacan, Pérez Reverte recibe su propio mensaje en forma invertida, y el idiota sea él, cuando escribe: ...pienso en el enemigo. Y no necesito forzar la imaginación, pues durante parte de mi vida habité ese territorio. Costumbres, métodos, manera de ejercer la violencia. Todo me es familiar. Todo se repite, como se repite la Historia desde los tiempos de los turcos, Constantinopla y las Cruzadas. Incluso desde las Termópilas.

La historia no se repite, aunque suele repetirse la estupidez del maniqueísmo, la debilidad mental de la respuesta en espejo, la miserable réplica de ese fanatismo que hoy se disfraza con los ropajes de una interpretación delirante del Corán. La idea de una guerra de civilizaciones, según la tesis de Huntington, es muy tentadora. Pero lamentablemente resulta inservible. No solo por su falacia argumental, sino por su ineficacia práctica. A menos que nos propongamos seriamente una nueva Solución Final, pero esta vez aplicada al mundo musulmán, la cordura debe inclinarnos a no perder la cabeza. Porque uno no solo puede perderla por la espada de un yihadista (como otrora bajo la cuchilla de la guillotina republicana), sino también intoxicándose con el discurso que promueve el mensaje O nosotros, o ellos. ¿Quiénes son ellos? No hay tal distinción. Esa diferencia -mal que le pese a Pérez Reverte y a todos los que piensan como él- forma parte de la lógica de la modernidad que culminó en el siglo pasado. Pertenece a una etapa de la humanidad en la que aún existían categorías capaces de establecer un ordenamiento en la complejidad social y política de la historia.

Ahora estamos en otro tiempo, un tiempo en el cual la violencia terrorista es el síntoma espectacular de una violencia que el discurso neoliberal ha desencadenado al desactivar todas las barreras, las señales de alarma, los límites, al propagar la Idea Universal, totalizadora y totalitaria, de que todo es posible.

¿Por qué debemos aceptar el todo es posible en el plano del terror financiero, pero somos presa de la perplejidad ante esa otra forma del terror cuya raíz resulta ser secretamente la misma? ¿O acaso el Estado Islámico ha nacido de un repollo? ¿Por qué las democracias occidentales se mesan los cabellos cuando sus metrópolis son golpeadas por la furia terrorista, pero desde la Casa Blanca hasta el Palacio del Elíseo reciben con honores de estado y alfombra roja a las autoridades de países como Qatar o Arabia Saudí, que financian los semilleros de fanáticos asesinos?

Si alguien hoy en día cree que entre la yihad islámica, Wall Street, el narcotráfico, las monarquías árabes, los fabricantes de armamento, la CIA, y la tecnociencia no existe ninguna clase de vínculo, entonces se ha quedado atrapado en el pensamiento de Aristóteles, muy sabio para varios siglos, pero algo anticuado para los tiempos que corren.

Francia es hoy el objetivo castigado. Se quiere buscar para ello un sentido: la participación del estado francés en Mali, en los bombardeos al E.I., etc. No queremos reconocer que el terror no es un Accidente en la buena marcha de Occidente, (hay, curiosamente, tan solo una letra de diferencia), sino que es parte sustancial de su propio desenvolvimiento. Porque incluso las nociones de Occidente y Oriente han perdido su significado.

Hoy el terror alza la bandera de la medialuna, mañana actuará con nuevos colores, pero nosotros seguiremos creyendo que se trata de lo Otro, seguiremos queriendo creer que el infierno está fuera de nuestra civilización, y que los terroristas son los marcianos que invaden el noble territorio americano como en las malas películas de Hollywood. Ya no hay guerra de civilizaciones, porque el plural ha sido aplastado por una violencia más poderosa, la de un discurso que mata de manera indirecta, pero no menos eficaz. Aunque también tiene sus excepciones: a veces masacra mineros sudafricanos en huelga emitiendo un mail desde una mansión de Londres. Todos somos Charlie. Todos somos mineros sudafricanos. Todos somos convertidos en desechos por gracia y obra del capitalismo salvaje que se expande como una monstruosa gangrena.

¿A quién debemos cortarle la cabeza para parar la infección, cuando el cuerpo enfermo es uno y el mismo? Porque la yihad islámica no brota de los pedregales del desierto, sino que resulta ser la célula maligna que se propaga en un complejo organismo nacido de un entramado de poder cuyos componentes no pueden diseccionarse, porque han sido ensamblados en las catacumbas de los organismos internacionales democráticos, con la colaboración de paraísos fiscales, laboratorios científicos, agencias de calificación, empresas multinacionales y ejércitos privados.

Soy plenamente solidario con el sentimiento que hoy embarga al pueblo francés. Y como la mayoría, querría ver a los autores de la masacre condenados a cadena perpetua. Pero junto a ellos, me alegraría ver a unos cuantos más, no precisamente hombres vestidos con vaqueros y pasamontañas, sino con trajes de Savile Row o túnicas bordadas de oro. Estos últimos no llevan fusiles Kalashnikov ni conducen camiones cargados de explosivos. Suelen reunirse en Bruselas, y sentados en los despachos de torres de cristal, mueven los hilos de las marionetas desde sus smartphones, deciden el destino de millones de griegos, hojean los folletos de las últimas bombas de racimos que habrán de probarse en la franja de Gaza, y convierten regiones enteras del planeta en un videojuego con personajes de carne y hueso.

 

21 de Enero de 2015

Respuesta de Marie-Hélène Brousse (París): «...el psicoanálisis, una práctica que se apoya en la libertad de expresión...»

18:26:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

 

http://www.psychologies.com/Planete/Societe/L-actu-decryptee/Interviews/Charlie-Hebdo-Un-episode-de-guerre-civile/Quelle-a-ete-votre-reaction-en-apprenant-ce-qui-s-etait-passe

¿Cuál fue su reacción al enterarse de lo que había pasado?

Marie-Hélène Brousse: lloré, lo que me sucede muy raramente. Lloré, no sólo porque conocía a una de las víctimas. La causa de mi dolor iba más allá. Habían tocado los valores que quiero más que a mi vida. La libertad de expresión, uno de los símbolos de la sociedad francesa. La condición básica para vivir juntos. Me afectó como persona, pero también como psicoanalista, una práctica que se apoya en la libertad de expresión, una práctica que no juzga, no censura. Pero voy a vengarme, por el pensamiento, o escribiendo un libro. Se trata de pensar en lo que nos va a permitir guardar los valores de apertura de las Luces frente al oscurantismo del terrorismo.


 

Texto original:

Quelle a été votre réaction en apprenant ce qui s’était passé ?

Marie-Hélène Brousse : J’ai pleuré, ce qui m’arrive très rarement. J’ai pleuré, et pas seulement parce que je connaissais l’une des victimes. La cause de ma douleur se tenait au-delà. On avait touché à des valeurs auxquelles je tiens plus qu’à ma vie. La liberté d’expression, l'un des symboles de la société française. La condition fondamentale du vivre ensemble. J’ai été atteinte en tant que personne, mais aussi en tant que psychanalyste :  attachée à une pratique qui repose sur la liberté de parole – une pratique qui ne juge pas, ne censure pas. Mais je vais me venger : par la pensée, ou en écrivant un livre. C’est de continuer à penser qui nous permettra de sauvegarder les valeurs d’ouverture des Lumières face à l’obscurantisme du terrorisme.

20 de Enero de 2015

¡La vox populi y la cosa juzgada!, por Guy Briole (Barcelona) // El perdón de las ofensas, por Jacques-Alain Miller (París)

12:11:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

¡La vox populi y la cosa juzgada!

Por Guy Briole (Barcelona)

 

El domingo 11 de enero fue una jornada inolvidable y excepcional. Nunca se había visto una cosa igual, por lo menos con esa amplitud. Una Francia en pie, codo con codo por los valores que creíamos de una época pasada. La capacidad de indignación, de movilización era de cada uno. Sin embargo la manifestación de un querer vivir juntos, más allá de la diferencias y de las desigualdades, era sensible.

“Je suis Charlie”, “Yo soy Charlie”, se convirtió en un símbolo del rechazo a la vulneración de las libertades, sobrepasando el horror de la masacre en la sede de Charlie-Hebdo. De ese modo, “Yo soy Charlie”, no habla de su apego a ese periódico y a su contenido respecto al cual cada uno puede mantener su libertad de crítica –el propio espíritu de Charlie obliga a ello- sino a principios fundamentales que atañen a la libertad de opinión, a la posibilidad de expresar las ideas y debatirlas sin estar en el punto de mira de un arma manejada por uno u otro portador de una verdad sagrada, superior a cualquier otra, y que justificaría que el primero muera. El “Yo soy Charlie” de ese domingo, también es el rechazo a cualquier segregación, a lo inaceptable de la repetición de actos antisemitas. Una vez más la comunidad judía ha estado en el punto de mira, alcanzada, asesinada.

El Estado ha demostrado su capacidad para hacer frente y movilizar, cuando se decía que era inaudible. El Estado fue ampliamente escuchado en el mundo y La Casa Blanca decía ayer mismo lamentar no haber enviado a Paris un responsable de más alto nivel junto a su Ministro de la Justicia. Hay que hacer notar que no fue recibido por su homologo francés sino por el Ministro del Interior. ¿Una coincidencia donde nada se dejó al azar? La policía y la gendarmería fueron, según se dice, de una eficacia sin errores y recibieron los aplausos de la población que había descendido a la calle. ¡Cosa nunca vista, ni oída! Las fuerzas especiales de la policía y de la gendarmería, unidas por un objetivo común pero en lugares separados,“dieron en la diana”. No teniendo competencia particular para poder discutir sobre el método, reconoceremos a esas valientes personas el haber estado a la altura de lo que se esperaba de ellas. Saben hacer lo que se les pide y no tiemblan en el momento de realizarlo.

La coincidencia evocada unas líneas antes nos traslada a algunos años atrás. Solenzara, día 4 de mayo de 1988. Los rehenes franceses en el Líbano acaban de ser liberados y se les espera en la base aérea donde también se encuentra el Ministro del Interior de la época. Entonces nos enteramos del asalto a la gruta situada en la isla de Ouvéa, en Nueva Caledonia, por el Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional (GIGN) y un comando de fuerzas especiales: diecinueve “independentistas Kayak” - así fueron designados- muertos, así como dos militares. “ La fuerza ha estado con la ley”, exclama el Ministro visiblemente muy satisfecho. “No, Señor Ministro, la fuerza ha estado del lado de la fuerza, no de la Ley ”. Sin juicio pero, más allá del asalto, hubo muertes inexplicables.

Jueves 13 de mayo de 1993 a las 9h27’, un hombre que se hace llamar “Human Bomb” toma unos niños como rehenes en una escuela infantil en Neuilly. En la media hora que sigue hace llegar escritos donde hace constar sus reivindicaciones y sobre todo firma su patología. El diagnostico está hecho y nada se opondría a entrar en contacto con él. El proyecto de Interior es diferente, quiere una “colaboración” con la policía. La encontrará con otra persona. El secuestrador será ejecutado mientras duerme, adormecido por hipnóticos y vencido por las horas mantenido despierto. La Fuerza se quedó en la RAID, (1) con el Ministro siempre entusiasmado en “querer aterrorizar a los terroristas”, con el Alcalde de Neuilly al que filmaron saliendo corriendo con un niño en los brazos. No hubo justicia, ni cuidados para el secuestrador. Un artículo, valiente y claro, del abogado Thierry Lévy en el periódico Libération, denunciando esta situación se quedó sin respuesta, hasta este momento.

A Mohammed Merah, que abatió a tres militares y realizó la odiosa matanza en la escuela judía Ozar Hatorah de Toulouse, lo mataron el 22 de marzo de 2012 en el asalto de la RAID, cuando estaba solo, parapetado en su apartamento. Los discursos oficiales dejan constancia de “bárbaros” que han sido “castigados”; esos significantes, sin apelación, pasan al discurso común.

Los especialistas –criminólogos, psy, especialistas del terrorismo- siempre prestos a la clasificación y a reducir todo a la causalidad para todos, inventan un nuevo concepto: ¡el terrorista suicida! Un derivado de los “atentados suicidas”. El asesino transmutado en héroe por la gracia de las balas de la policía! Es muy simple, es eficaz, eso conviene tanto al hombre de la calle como a los gobernantes. Por supuesto, a veces el lapsus dice la intención a penas inconsciente y es el “terrorista suicidado” que aparece, revelando la falla.

El sospechoso no será juzgado, muere como héroe. El pueblo erigido en tribunal, ante la evidencia, da carta blanca a sus fuerzas del orden. Sin embargo, eso inquieta, da miedo esta determinación al heroísmo –el vértigo es pensar en todos esos que llenan nuestros barrios y esperan su hora heroica- pero tranquiliza en cuanto a la buena conciencia que empuja a aplaudir las fuerzas del orden.

¿Qué querría usted juzgar? Y después, ¿qué haríamos con esos gérmenes que contaminarían todas nuestras cárceles? Hay que parar todo eso. Matar el germen en el huevo. Sin embargo, en Noruega, Anders Behring Breivik que, en julio de 2011, acababa de matar a 77 personas no murió con la “armas en las manos”. Fue arrestado, juzgado y condenado según las leyes de su país. Le encontraron un lugar en la cárcel, allí donde el Derecho de su país ha previsto que estén aquellos que actúan así.

Nunca un país democrático, un grupo de naciones, no se constituye sin el Derecho. En las horas más negras del siglo XX, en el transcurso de lo que fue el caos del Holocausto, el proceso de Nuremberg juzga a los criminales nazis y los condena según las reglas del Derecho en vigor. También, para la historia de la humanidad futura, el Derecho fija lo que debemos entender por “crímenes contra la humanidad” .Otros criminales, fueron perseguidos, cogidos vivos, extraditados y conducidos ante los tribunales competentes.

Subrepticiamente, la Ley de 9 de octubre de 1981 sobre la abolición de la pena de muerte, que presentó e hizo votar tras una gran lucha Robert Badinter, es obviada. Un restablecimiento por inatención, por emoción culpable, por una idea de astuta venganza.

El abogado Badinter recuerda, incansablemente, lo que es un Estado de Derecho; que sólo esta referencia, dice lo que es una sociedad, sobre lo que ella reposa y que es su cimiento así como su fuerza real. Y cuando Badinter ya no esté entre nosotros, ¿quién nos lo recordará?

Gracias señor Badinter.

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Texto traducido del francés por Francisco Hernández Díaz

ELP Valencia.

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(1)           RAID: Unidad de élite de la policía nacional francesa. Tienen la consigna de “Servir sin fallar”. Son los GEO franceses.  Nota del traductor).

 

El perdón de las ofensas, por Jacques-Alain Miller (París)

 

Desde París, sábado 17.01.2015; 10 horas

Traducción Silvia Baudini.

http://citaenlasdiagonales.blogspot.com.es/

Victoria me regaló ayer por la mañana el número recién salido, que no pude procurarme. Esperaba decepcionarme. Y bien, no lo estoy. Nada trascendente, pero se trata de una proeza en vista de las circunstancias. La tapa es exacta. Sobre el papel brillante, el verde queda muy bien. El sentido es otra cosa. En Causeur, al que me abono decididamente, Elisabeth Levy rezonga contra el tema del perdón.
Los Judíos tienen el rito del "Perdón", pero se les reprocha una larga, muy larga, demasiado larga memoria. A Mitterrand eso lo exasperaba. Acosado por el famoso "lobby judío" que exigía disculpas por Vichy, dejó escapar que estaría en eso "también tal vez aún en 100 años". Ese movimiento humorístico del ex miembro de la Cagoule (1) o amigo de los miembros de la Cagoule, por lo común muy dueño de sus emociones, estalló durante una entrevista que puede volver a verse. Explica allí sin reírse que, siendo funcionario de Vichy, ignoraba todo acerca del estado de los judíos.
En el psicoanálisis en todos los casos, no se perdona. "El error de buena fe, escribe Lacan, es de todos el mas imperdonable". El porqué, lo expliqué en mi curso. En los Escritos también dice: "De nuestra posición de sujeto, somos siempre responsables. Que eso se llame terrorismo donde se quiera". ¡Ay! Es una palabra que en los tiempos que corren se presta a confusión. Esto quiere decir: si largas la verdad en un lapsus, no lo puedes borrar; lo dicho, dicho está. "¿Te disculpas con tu inconsciente? ¿No soy yo es él?" Precisamente, Freud enseña que tu inconsciente también eres tú, tu más verdaderamente. No hay excusa que valga. Nada te será perdonado. Es lo que dice también el Eterno Retorno de Nietzsche. Y parece que también en estos días el islam tampoco perdona, o al menos difícilmente perdona las ofensas hechas al Profeta. Un Rushdie, por ejemplo, no perdió tiempo esperando.
En vista de las raíces cristianas de Francia, no se adapta. No perder jamás la esperanza en el hombre es nuestro bello principio. Siempre se busca el sesgo por donde tocar el corazón del Faraón. La historia de Moisés muestra sin embargo que hay circunstancias en que las cosquillitas son inoperantes. Hay que poner toda la carne en el asador: diez plagas, ni una menos. Hiroshima, en suma. Siempre pensé que fue la profunda cultura del puritanismo americano la que produjo la buena conciencia del presidente Truman en el momento decisivo. Si recuerdo bien su biografía hecha por David McCullough, la noche siguiente durmió el sueño de los justos. ¿Qué diría hoy la Corte penal internacional? ¿Proporcionado? ¿Desproporcionado?
¡Ah! Lo olvidaba. Si firmaron el Estatuto de Roma que creaba la Corte, los Estados Unidos no lo ratificaron. ¡La Biblia, la Biblia, les digo! Y Rusia hizo lo mismo. Pero ni China ni India firmaron tampoco el Estatuto. Por lo tanto, la Biblia no es la única culpable. Pero finalmente, si la ONU hubiera existido en los tiempos bíblicos, la historia santa hubiera tenido muchas dificultades en arrancar. Esto me hace pensar en la frase de Renan extraída por Lacan –decididamente, lo encontramos todo en los Escritos: "Felicitémonos que Jesús no haya encontrado ninguna ley que castigue el ultraje a una clase de ciudadanos. Los Fariseos hubieran sido inviolables". Sí, con nuestras leyes Jesús hubiera sido arrestado, como Dieudonnè.
Hoy tengo mucho peor humor. Es el efecto Charlie. O más bien estoy en la vena sarcástica, que chirria, "ahumana", del lacanismo. Pero después de todo, el Dios del pueblo judío también él era "ahumano". ¿No es lo mínimo para un Dios que es uno? "Porque el Faraón estaba endurecido, y no queriendo dejarnos ir, el señor mató en Egipto a todos los recién nacidos desde los recién nacidos de los hombres hasta los recién nacido de las bestias ". ¿Por qué las bestias? Diría Houellebecq. Imaginen a Jehovah delante de la Corte Penal Internacional, no darían mucho por su libertad, se la arrebatarían por la eternidad. François Regnault, mi querido amigo, podría seguramente escribir esto, entre el Tribunal de los flagrantes delitos y el Liebeskonzil de Panizza. Es verdad que el pobre Oskar, acusado de 93 cuentos blasfemos, pagó su audacia con un año entero de prisión bávara (1895-1896). Por otra parte terminó sus días en el asilo, por una paranoia con alucinaciones auditivas.
Recuerdo que se dio Le Concile d'amour en París poco después del 68 con trajes sensacionales de Leonor Fini. Obtuvo un premio. Si un teatro se aventurara hoy a poner la obra, se pelearían en las calles de París. Recordamos que el Fanatisme ou Mahomet le prophete, que debía darse en Génova en 1991 para el tricentenario de Voltaire, no se pudo representar, la municipalidad se negó a subvencionar el espectáculo. También en 1742, las representaciones en París fueron suspendidas después de la tercera, el parlamente juzgó que la obra era peligrosa para la religión. Sin embargo cuando la volvieron a poner en 1761, causó un "efecto prodigioso", según testimonia el conde de Lauraguais, referido pro Ferney. Me parece maravilloso que las Luces conserven intacto en el siglo XXI su carga subversiva. ¿Cuánto falta para que se nos pida que desmontemos la estatua de Voltaire del vestíbulo de la Comedia Francesa y la de Diderot en el boulevard Saint Germain, porque causaría el displacer de los creyente que se vieran afectados?
Los impíos sufren también. Es así que están muy molestos porque el Papa Francisco, que convocaba a todos los corazones tras él, hubiera señalado este jueves, en una conferencia de prensa que dio a bordo de un vuelo hacia las Filipinas, que la libertad de expresión debía ejercerse sin por ello ridiculizar la fe de los demás. Gran decepción entre las ranas, que no admiten que el escorpión tenga una naturaleza. Ellas lo llaman en estos días: "esencializar". Todos ¡existencialistas! Para colar otras metáforas, el mejor de los papas, como la más bella muchacha, no puede dar más que lo que tiene. Dicen que a Nicolas Sarkozy le gusta repetir, "No se cambian las rayas a la cebra". No, vean ustedes, La Iglesia profunda, a diferencia del Vaticano II, no está reconciliada con el hecho de que el papa Francisco designara sin ambages el jueves último como "la herencia de las Luces". El cardenal Scola, que era mi caballo del comisario, si puedo decirlo, para la última elección papal, y parece que el de Benedicto XVI, piensa parecido, y lo ha escrito. Lo cierto es que el campo del progreso se las ve negras. Le Monde hizo pasar la info sobre los dichos del papa abajo y chiquita. ¿Y a qué consagró La Croix su tapa ayer a la mañana? No lo van a creer: al virus de Ebola. Su editorial era sobre los perjuicios de Boko Haram.
La Iglesia tiene una tirada, mientras que.. ¡qué balandronada la de Voltaire, si lo pensamos, qué vanidad, sin contar la ingratitud, de haberse creído "con capacidad", como dicen los socialistas, de aplastar lo que él llamaba el infame!
Sus alfilerazos a lo sumo lo desinflaron. Luego de haber perjudicado en sus comienzos el prestigio de las tradiciones espirituales, podríamos decir que la pérdida de sentido inducida por el éxito de la matematización de la naturaleza, prepara de hecho "el triunfo de la religión" (Lacan). "Miseria del hombre sin Dios", se vuelve siempre a eso. Pascal no es el único en aterrorizase por el silencio de los cielos.
La "cientofobia" se extiende a medida que "el desierto crece" (Nietzsche). Errando por la tierra devastada del Rey pecador, la Tierra baldía, la humanidad muere de sed sin saber que está cerca de la fuente. Espera el aguacero divino, conforme a la promesa de Ezequiel, 34:26: "Yo enviaré la lluvia a su tiempo, y será una lluvia de bendición".
Bueno, aquí estoy predicando, como Fabricio en Parma. Mi mal humor se disipó. Algo como Charlie llegó. Desangrado, se puso a sublimar a lo loco. Un Mahoma con lágrimas en los ojos.
Este hace una enmienda honorable como lo indica, colgado del cuello, "Je suis Charlie". Rubricado con un "Todo está perdonado", enunciado sin sujeto, como de ninguna parte, a modo de Mane, Thecel, Phares. Es muy bello, pero es un sueño cristiano, o más bien de católico de izquierda: el islam que vino arrepentido se une a la familia de Naciones bajo la férula del buen Pastor, y besa la sandalia del Papa.
Nuestros hermanos musulmanes no lo tomaron bien. Los comprendemos.
Continuará.
(1) La Cagoule es el apodo que le dio la prensa a la Organización secreta de acción revolucionaria nacional, Grupo de extrema derecha activo en los años 1930 en Francia.
Nota
Mitterrand y Elkabbach :

Publicado el 17/01/2015 en lepoint.fr a las 15.30 hs.
Traducción Silvia Baudini.

18 de Enero de 2015

Una minoría oprimida, Marie-Hélène Brousse // El absoluto y la muerte Isabelle Durand// Transgresión, segregación Manuel Montalbán Peregrín

21:33:00 , por Redactor-FMA Spanish (ES)

Una minoría oprimida, Marie-Hélène Brousse

Pertenezco a una minoría oprimida. Perseguida durante siglos, hasta la fecha no dejó de serlo. Cuando no es oprimida legalmente, es regularmente objeto de calumnias y de sospechas. En todas partes donde no está prohibida, se le exige callarse, no herir la sensibilidad de la mayoría. Como todas las minorías oprimidas, cuando tuvo acceso al poder, después de años de opresión, por medio de luchas sanguinarias o en ocasión de una serie de circunstancias permitidas por el malentendido, esta minoría dio rienda suelta a los abusos, incluso a crímenes diversos.

Desde los años 70, en los países occidentales, por ejemplo en Estados Unidos, en España, incluso en Francia, la situación de esta minoría no cesa de empeorar. El miércoles 7 de enero de 2015 fue para ella un día trágico. Pero luego, incluso si por decencia y por intereses compartidos se manifestó una solidaridad sin precedentes, se hacen oír voces, numerosas, que la vuelven responsable de la matanza que sufrió.

Ayer: Libertinaje, Luces, Laicidad

Esta minoría a la que pertenezco tiene sus orígenes en la Francia del siglo XVI. Durante largo tiempo, el movimiento debió permanecer clandestino. Tuvo repetidas veces que volver a serlo. Gente del tribunal, eruditos y a menudo hombres de la iglesia se decían «despabilados» o «iluminados», lo que significa «esclarecidos» por la luz de la razón y se entregaban al estudio de religiones comparadas. Es el inicio del pensamiento crítico. No eran enemigos de un poder político fuerte, pero consideraban las confesiones religiosas como medios de impostura política.

En los comienzos de la filosofía de las Luces, el libertinaje inventó el ateísmo. Más tarde, en Francia, la lucha se volvió una lucha por el poder político. La separación de la Iglesia y del Estado en 1905 impuso el principio de laicidad como solución a la controversia. Es justamente esta solución la que hoy se hace añicos.

No es más «el porvenir de una ilusión», es el triunfo del «todo el mundo delira»

Habrán comprendido que la minoría oprimida a la que pertenezco es la minoría de los deístas, agnósticos, libres pensadores y otros ateos.

En los años 70, Lacan pudo predecir de modo profético y preciso las nuevas formas de un renacimiento de lo religioso que se avecinaba.1 El ascenso del saber científico cuyo surgimiento en el siglo XVI había dado origen a esa corriente libertina de la que acabo de hablar, lejos de volver obsoletas a las religiones, terminó por volverlas incluso más tenaces. Él sostenía, al contrario de la corriente positivista que transformaba a la ciencia en una nueva religión, la complementariedad entre la ciencia y la religión en el discurso del amo moderno. La ciencia no conducirá a la humanidad hacia el progreso más que la religión. En cambio, la conduce forzosamente hacia lo real fuera de sentido. Ahora bien, el parlêtre es adicto al sentido, especialmente al sentido de la vida para hacer referencia a los Monty Python; por cierto, ¡ésos se salvaron por poco! La ciencia se ocupa de lo real y la religión del sentido, cada uno en su campo. Las religiones en este momento «pululan» y vuelven a su vocación primera que es política, reinar por medio del terror objetivo y subjetivo. El kalachnijov y el lanzagranadas, lado real. El infierno y el paraíso, es decir la eternidad, lado imaginario. Nombre de Dios, significante amo, lado simbólico.

Una epidemia de autoproclamaciones

Los tres grandes monoteísmos van entonces viento en popa, cada uno despliega sus esferas de influencia, cada uno se desborda en una versión fundamentalista, es decir, policíaca. El margen de libertad ganado por el ateísmo, que siempre fue imperfecto en un parlêtre llevado naturalmente a «innumerables ficciones y a la interpretación de la naturaleza en términos extravagantes como si delirara con ellas»,2 se reduce progresivamente.

Yitzhak Rabin fue asesinado por fundamentalistas judíos.

En noviembre de 2011, los fundamentalistas católicos, tanto en Francia como en Italia, se movilizan contra el espectáculo de Romeo Castellucci, Sobre el concepto de rostro del hijo de Dios, considerando blasfematoria la representación del rostro de Cristo de Antonello da Messina en una escena. A las religiones monoteístas nunca les gustó el teatro, excepto a los jesuitas.

El islam fundamentalista puso la fatwa en línea. Artistas, periodistas, mujeres y militantes de aso- ciaciones humanitarias condenados a muerte en nombre de Dios, o a un rescate.

Autocalificación, autoproclamación, autorreferencia

El arma absoluta es un significante: la «blasfemia», la cual es pertinente solo para quien se sitúa en una religión. «Blasfemador» funciona como el término «negro» aplicado a los africanos. No connota sino a quien lo emplea. No hay blasfemador sin creyente, del mismo modo que no hay «negro» sino para el blanco que así lo nombra. Autorreferencia entonces.

La autocalificación: «vengador», «verdadero creyente», es el elemento dominante de la religión de tendencia fundamentalista en los tiempos de la ciencia, es decir, en la época de la fragmentación del Nombre del Padre. Autocalificación, autoproclamación y autonominación son el signo de la pérdida de poder de los conjuntos ordenados según una unidad que se apoya en un poder temporal por el cual, según modalidades diversas, los grandes monoteísmos lucharon eficazmente contra las herejías. Gracias a lo múltiple, la herejía se invitó al jardín de los grandes.

Para encontrar no es necesario buscar

Un gran número de voces, entre ellas las de personas que habían condenado al atentado, añaden una frasecita: «se las habían buscado, esos provocadores». Y combinando el principio de prudencia con el de la justicia distributiva, ponen espalda con espalda al asesino y a la víctima. Sería entonces condenable todo enunciado o representación susceptible de provocar a los creyentes, de herir su sensibilidad, de burlarse de sus símbolos, en pocas palabras, de transformarlos en síntoma. Es cierto que esta generosidad en la condena presenta dificultades para ser aplicada a los clientes del supermercado kosher, pero allí «se cae en el problema Israel/Palestina», agregan los mismos. Esta frasecita es fundamentalmente colaboracionista.

Una joven analizante, profesora de lengua en un liceo del suburbio parisino, apreciada y que aprecia a sus alumnos y a su materia, comentaba que uno de sus alumnos, en un bachiller científico, hablaba, a propósito de un texto, «del mito de Adam y Eva», cuando otro de los alumnos, levantando el dedo, le dice: «Señora, usted está en el mal camino» y «No lo tome a mal, señora, pero la religión muestra claramente que las mujeres son inferiores a los hombres». ¿Acaso se dirá, como respecto a los caricaturistas de Charlie Hebdo, «ella se las buscó»? ¿Acaso cuando se transmite la obra de Darwin, uno «se las busca»? ¿Y los pasajeros muertos en los trenes que los llevaban de sus suburbios a Madrid, o a Londres, se las habían «buscado»? Sin duda tendrían que haberse quedado encerrados en sus casas. Como si esta determinación guerrera pudiese ser desactivada por un «no decir, no ver, no moverse, no saber». No saber por ejemplo a dónde llevaban los trenes a las caravanas de judíos durante la última guerra mundial.

Sobre todo, no conmocionar, no despertar, ni despertarse. No despertar a los adeptos a la creencia religiosa de su sueño absoluto.

¿Una definición lacaniana del ateísmo?

No obstante, ¿qué es lo que podríamos encontrar sin buscar al renunciar a la libertad de saber, de decir que no creemos en Dios, que no somos monoteístas, que no juramos sobre la Biblia sino para mentir tranquilamente, que todo eso, para retomar a Spinoza, son ficciones y delirios? De las ficciones y los delirios, un psicoanalista lacaniano conoce el origen, la función y la potencia: el goce-sentido. También sabe que al seguir ese camino se encuentra inevitablemente a la pulsión de muerte. ¿Qué es más violento, según la elección hecha por un gran periódico americano, el dibujo de Mahoma, Padre que se queja de sus fieles, o el video que muestra cómo termina con una bala en la cabeza, como en un videojuego, un hombre caído? ¿El asesinato o la risa?, es decir, el falo, gran secreto de lo cómico, siempre indecente, que vehiculiza la circulación del deseo. Porque sin el falo, el Nombre está fuera de representación, porque está fuera de metáfora.

La enseñanza del último Lacan ofrece una nueva definición del ateísmo: ser incauto, sí, pero de lo real. Ni religioso ni antirreligioso, entonces. Para la minoría a la que pertenezco, la libertad de ele- gir por la que cada uno decide ser incauto no es negociable en tiempos de Unos solos.

Resulta que además de esta minoría oprimida, pertenezco a una mayoría que está también, en ciertas zonas del mundo, a punto de ser víctima de crimen contra la humanidad: soy una hembra de la especie humana. Y además, psicoanalista. «¡No tuvo suerte!», me dirán ustedes, o incluso: «Usted lo hace a propósito, ¡por favor!, eso es francamente un síntoma, señora, eso se cura, usted sabe.» Pero justamente, me he curado. Creo incluso que es así que contraje ese síntoma y que llegué a considerar que eso era una suerte: escapar, un poco, al sentido.

Traducción: Lorena Buchner.

* Texto original en francés publicado en Lacan Quotidien N° 458 del día sábado 17 de enero de 2015, disponible en: http://www.lacanquotidien.fr/blog/wp-content/uploads/2015/01/LQ-458.pdf

1 Lacan, J., El triunfo de la religión, precedido por el Discurso a los católicos, Paidós, Buenos Aires, 2005. 2 Spinoza, B., Tratado teológico político, Gredos, Madrid, 2011.

 

 

El absoluto y la muerte

Por Isabelle Durand

 

 

Isabelle Durand

 

 

En el Seminario “La ética del psicoanálisis”, Lacan reformula la pulsión de muerte a partir de la ley moral que conlleva el rechazo de cualquier pathos, y que en tanto absoluto puede llevar al sujeto a la muerte.

La tragedia siempre enseña algo sobre el goce, elevando el argumento a paradigma. Elige lo universal de lo más singular del personaje, haciendo resonar en nosotros aquello que hay de común con lo acaecido. La tragedia terrorista en Paris presentó la particularidad de que muchos de sus protagonistas estuvieron dispuestos a sacrificar su vida por algo más valioso. No estaban, como los seres humanos comunes, en un “primum vivere”: entre el ideal o la vida, no dudaron. Los terroristas estaban determinados a morir para vengar a Mahoma, y asegurarse así un goce para la eternidad; Charlie por la libertad de expresión, la suya.

Desde el psicoanálisis sabemos que todo lo que está anudado a lo absoluto lleva a la muerte. La estructura de fondo es la misma. Un “Kant con sade” versión siglo XXI. La libertad de expresión encierra una paradoja: si se convierte en un absoluto, se trata de un imperativo. “Puedes decirlo todo”, es más: “Debes decirlo todo, de cualquier modo, sean cuales sean las consecuencias”. La libertad de expresión tiene que poder soportar la expresión de la negación de su libertad. ¿Pero hasta qué punto? ¿Y quién puede fijarlo? ¿Deberían operar la ética de las consecuencias para cada uno? La paradoja es que no podemos fijar los límites sin que está libertad desaparezca. En Francia la libertad de expresión es un bien tan sagrado que cuesta prohibir los espectáculos antisemitas de un Dieudonné, que incitan al odio del goce del Otro. Obviamente Charlie no merecía la muerte. En este punto convergen todas las civilizaciones. ¿Pero cuál era la expresión cuya libertad Charlie consideraba tan amenazada?

Max Weber[1] distinguió la ética de la responsabilidad, que tiene en cuenta las consecuencias de un acto, de la ética de la convicción, la que sólo se ocupa de las intenciones. Adelantándose a Lacan, dio el ejemplo kantiano de decir siempre la verdad, sin tener en cuenta las consecuencias, es decir sin condiciones. Borrar las condiciones transforma esta ética en un absoluto. En  psicoanálisis sabemos que goce y absoluto van de la mano. Actuar conforme a la ética de la convicción podría plasmarse en la afirmación: « El cristiano hace su deber y por lo que concierne al resultado de su acción, es asunto de Dios ». En cambio, la enunciación de quien actúa según la ética de la responsabilidad sería: « Tenemos que responder de las consecuencias previsibles de nuestros actos ». Es la ética de Aristóteles. Ahí Max Weber subraya algo que no carece de interés: Cuando las consecuencias de un acto hecho por pura convicción son desastrosas, el seguidor de esta ética no imputa la responsabilidad al agente, sino al mundo, a la tontería de los hombres o incluso a la voluntad de Dios que creó a los hombres así -es decir a un Otro consistente-. Al contrario, el partidario de la ética de la responsabilidad tendrá en cuenta precisamente los fallos del hombre -es decir, tendrá en cuenta la barra sobre el Otro, en el sentido de su inconsistencia, y esta inconsistencia del Otro asumida por un sujeto es lo que le permite responsabilizarse.

En esta tragedia que se inició con la matanza en Charlie Hebdo cada civilización encontró a su héroe[2]. Lacan nos recuerda que el héroe es aquel que sobre la escena no es más que la figura de desecho con que se clausura toda tragedia digna de este nombre[3]. Pensemos en Lassana Bathily. Este maliense de 24 años y de confesión musulmana trabajaba como empleado en el colmado judío asaltado por un terrorista. Bathily eligió arriesgar su vida escondiendo a varios clientes judíos. Después de intentar convencerles en vano de que se evadieran con él, se fugó. Ya fuera del local ayudó a la policía para que en su asalto, no se produjeran más víctima.  “Todos somos hermanos. No es una cuestión de judíos, cristianos o musulmanes. Estamos todos en el mismo barco, y nos tenemos que ayudar para salir de la crisis”, afirmaba Bathily cuando alguien se sorprendía de su comportamiento. La crisis fue su forma de nombrar este real con el que se topó de modo contingente. No dejarse acobardar por el peligro, es lo que le permitió salvar a algunos y a sí mismo. Sí, señor Bathily, todos somos hermanos, descendientes de un Otro que no existe. Y precisamente porque nos creemos hermanos, de vez en cuando, nos matamos los unos a los otros. El problema son los tiros de una Kalachnicov sobre la barca que nos permite mantenernos a flote sobre lo real.

 


[1] Max Weber, El político y el científico, Ciencia política, Alianza Editorial, Madrid, 2010, pp. 164-165.

 

[2] Jacques-Alain Miller, “Le secret de Charlie”, Lacan Quotidien 457.

[3] Jacques Lacan, Seminario inédito “El acto analítico”, Clase del 20 de marzo 1968.

 

Transgresión, segregación

Manuel Montalbán Peregrín

La especificidad de la orientación lacaniana se está ganando un sitio privilegiado respecto al tiempo de comprender en el postrauma de los terribles acontecimientos de París. Anuda subjetividad e impasses de la civilización en relación topológica.

Ser lacaniano, también en estos momentos, no es cualquier cosa. En el texto que es transcripción de la conferencia “Anguille en politique”[1], Jacques-Alain Miller, retoma la distinción de Lacan en el seminario XX, y afirma que el psicoanálisis no es revolucionario, pero sí subversivo. La subversión no radica tanto en haber cambiado el punto de rotación de lo que gira cuanto “en haber sustituido un gira por un cae”[2] (Lacan, 1981:56). Esto va contra las soluciones masificantes, los eslóganes virales, el recurso a identificaciones e ideales, y convoca el valor de los invariantes. La invitación al esfuerzo de poesía, que conlleva cada sesión de análisis, subvierte lo que Malraux llamó “ilusión lírica”[3],  y que desde entonces designa la nostalgia del decir dialéctico de los grandes relatos.

Lacan recurre también a Malraux en la parte final de su alocución (improvisada) sobre las psicosis del niño al referirse al término “niño generalizado”[4]. Hace referencia a las Antimemorias[5] y al pasaje donde el futuro capellán de Vercors responde a la pregunta de Malraux  sobre qué le había enseñado la confesión acerca de los hombres:  “Termino por creer que lo que pasa es que, en el fondo, no hay personas mayores”. El infantilismo generalizado como la puerta de entrada a la vía de la segregación: paratodeo del goce imperativo, pérdida del estatuto de sujeto, de ser hablante,  confusión entre opinión e idea que dificulta cualquier ejercicio de interpelación, homologación sujeto-objeto técnico.

En esta intervención, Lacan sitúa el ser-para-el-sexo como el fundamento de la subversión freudiana frente al ser-para-la-muerte, y se pregunta si los psicoanalistas estamos a la altura de la valentía y alegría necesarias para poder sostener esta posición. Cuando hay dos, el ser-para-la-muerte demuestra a la menor oportunidad que se trata de la muerte del otro. Pero también frente a otras lecturas liberalizadoras del ser-para-el-sexo freudiano, Lacan demuestra que, cuando somos dos, la castración de la que se trata es la propia. La conclusión del ser-para-el-sexo no es la transgresión, ni el culo-caca-pis.

Elisabeth Wilson[6] señalaba, hace ya algunos años y en un contexto diferente, el del activismo político queer, que en la medida en que el único verdadero blasfemo es, en último término, un creyente, la transgresión depende de, o incluso puede reforzarse con, la exaltación de interpretaciones convencionales de lo que va a transgredirse.

La transgresión es subsidiaria del Amo (antiguo), del antiguo orden social cuya sombra imperial se fundió con el corazón de las tinieblas de los imperialismos. Al discurso capitalista, y su movimiento circular, no le encuentra las cosquillas. Todo lo más, puede servir de excusa cuando el absolutismo de la Voluntad se encarna como ética de la venganza y la autoinmolación. El terrorismo yihadista es un subproducto del Uno:Todo, un dialecto del discurso capitalista.

 

 


[1] Puede consultarse en Página 12, http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-192679-2012-04-26.html

J.A. Miller, “Anguila”,  Página 12, Jueves, 26 de abril de 2012.

[2] Lacan, J. (1981) Seminario XX, Aún. Barcelona: Paidós. Pág. 56.

[3] Título de la primera parte de su novela “La esperanza” sobre los brigadistas en la Guerra Civil española. Jacques-Alain Miller elige este título para su contribución escrita el 11 de enero de 2015 para Le Point.

[4] Lacan, J. (1968) “Alocución sobre las psicosis del niño”. En Otros Escritos, Paidós: Buenos Aires, 2012. Pág. 381-391.

[5] Malraux, A. (1968), Antimemorias. Buenos Aires: Ed. Sur.

[6] Wilson, E. (1993), “ls Transgression Transgresive?”, en J.B.A.R. Wilson (Ed.), Activating Theory: Lesbian, Gay, Bisexual Polities. Londres, Lawrence & Wishart.

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    Jacques-Alain Miller, Cartas a la opinión ilustrada.

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